18º CAPÍTULO¡POR FIN LA VICTORIA!

Loki opononía resistencia con su barrera sin apenas esfuerzo mientras que el resto del grupo que intentaba lanzarlo al vórtice hacían acopló de todas las pocas fuerzas que les quedaban.

- ¡Maldita sea¡Cómo esto siga así acabaremos destrozados si no lo lanzamos al vórtice! – Gritó Shiro mientras, como los demás, intentaba lanzar al vórtice a Loki que seguía protegido por su barrera.

- ¡No retrocede ni un solo milímetro¿¡Qué hacemos? – Preguntó alterado Rikimaru.

- ¡No lo sé¡De momento solo podemos hacer esto! – Esta vez fui Sashuke quién habló.

Un poco más lejos del grupo, Kakashi intentaba mantener su ojo derecho abierto para que el vórtice no se cerrara.

- Maldita sea… ¡daos prisa no podré mantener el vórtice mucho tiempo! – Gritó Kakashi.

Zona desconocida

Naruto abrió los ojos. Todo a su alrededor era oscuridad. No podía oír ni ver ni sentir nada. Solo notaba la oscuridad. Se levantó o al menos a el le parecía que se había levantado. No lo podía saber, pues no le parecía para nada que estuviera de pie.

Entonces le pareció oír un ruido. Miró en todas direcciones pero no vio a nadie. Volvió a oír el ruido. Era el ruido de una gota que caía al agua. Se movió en dirección a donde provenía el ruido pero no sabía si de verdad avanzaba o solo estaba en el sitio. Todo parecía igual.

Según avanzaba, el ruido se hacía más fuerte. No tardó en aparecer frente a él una puerta de la cual emanaba un extraño brillo blanco por las pequeñas grietas. Por el pequeño hueco inferior, salía un poco de agua que comenzaba a mojar los pies de Naruto.

Naruto abrió la puerta con lentitud y la luz se hizo más intensa. Cuando la puerta se abrió el todo, la luz se hizo más potente y el agua comenzó a salir de la habitación como si de un pequeño río se tratase. Naruto entro en la sala. Era una sala enorme, pero totalmente cuadrada, que estaba parcialmente inundada. En la otra punta de la sala había algo parecido a una celda.

Naruto se acercó conociendola muy bien. Cuando llegó, pudo observar el trozo de papel que ponía "Sellado". Con curiosidad, Naruto se acercó un poco más y pudo ver como unos ojos rojos como el fuego empezabas a brillar, luego como aparecía unos enormes dientes. Finalmente, habló una voz que el conocía muy bien.

- ¿Qué haces aquí…? – Preguntó la voz del Kyubi que resonó en toda la sala.

- No lo sé, no entiendo por qué estoy aquí.

- Ya veo…

Naruto notó algo raro en el zorro que desde casi el día de su nacimiento se encontraba en su interior. Se acercó un poco más. Al avanzar un poco notó algo raro en el agua. Miró hacía abajo y se horrorizó al ver como toda el agua cercana a la celda era de color rojo, como la sangre.

La silueta del Kyubi se hizo más visible y Naruto pudo ver que el enorme zorro tenía heridas graves por todo el cuerpo.

- ¡P-Pero qué…? – Naruto no pudo terminar de hablar.

- Ese maldito insecto… en mede atacarte a ti me atacó a mí… uso la habilidad especial de los Hyuga… una habilidad que permite acabar con nosotros…

- ¿Acabar con vosotros? – Preguntó Naruto desconcertado.

- No solo con nosotros los Jünchiriki… sino también con nuestros almacenantes... – al Kyubi le costaba hablar y Naruto lo notó.

- No te entiendo.

- Cuando somos encerrados en un cuerpo humano… nuestra vida esta atada a ese humano… si el humano muere… nosotros también….

Naruto lo escuchaba con atención.

- Pero el humano… esta protegido por nosotros desde su interior… por lo que sus heridas por muy graves que sean… siempre serán regeneradas por nuestro chackra… por lo que un humano que contenta a un ser como yo… es muy difícil matarlo pues puede liberar nuestro poder… y así regenerarse… con facilidad…

Eso Naruto ya lo había oído decir y lo había comprobado por si mismo.

- Así que… la única manera de acabar con un portador de uno de nosotros… es acabar con su ser interior…

- ¿Acabar… con su ser interior?

- Hace muchos años… hubo un Hyuga que perfeccionó el Jüken de tal forma… que podía dañar no los órganos del cuerpo… sino el espíritu del humano… ese golpe… es tan potente que todo lo que encuentra a su paso lo destruye… y yo no soy la excepción… aunque posea un gran poder… aquí dentro soy muy vulnerable…

- ¡Pero por qué acabar contigo?

- De haberte atacado a ti… ese hombre no te habría derrotado pues te habría bastado con tomar mi poder para regenerarte pero… si acaba conmigo… tu muerte esta sentenciada… pues tu vida y la mía estan unidas… si yo muero… tu morirás conmigo…

- ¿E-En serio…? – Preguntó Naruto con sorpresa.

- Veo que no lo sabías… cuando somos encerrados en el interior del humano… quedamos ligados a ellos de tal modo que uno depende del otro… nuestro caso no es una excepción… me imagino que el cuarto… no pensó que esto pasaría cuando me selló en tu interior…

Naruto no dijo nada. Estaba claro. Dentro de poco iba a morir pues podía ver como al Kyubi no le quedaba mucho tiempo de vida. Sus pensamientos se rompieron cuando algo parecido a hilos de color azul entraron en la habitación y comenzaron a dirigirse al Kyubi. Pronto su cuerpo se rodeó de una luz de color azul claro y empezó a brillar.

- ¿Q-Qué es eso?

Naruto no sabía lo que era. Pero comprobaba como algunas heridas del Kyubi se iban cerrando poco a poco.

- Veo… que tus amigos te quieren mucho chico… - dijo el Kyubi con cansancio.

- ¿Mis amigos?

- Esto es un chackra curativo… recibistes heridas tanto físicas como espirituales, es decir… las que me hicieron a mí… curar tu cuerpo no serviría de nada… pues… yo sigo malherido y acabaría muriendo… por lo que tus amigos me están tratando de curar…

Naruto escuchó en ese momento una voz que lo llamaba y que resonaba en toda la sala.

- ¡Naruto-kun¡Naruto-kun!

Naruto reconoció la voz al instante.

- ¿Hinata?

Naruto miró en todas direcciones pero no la encontraba por ningún lado.

- ¡Hinata¿¡Dónde estas?

Pero no obtuvo respuesta. Solo oía como su nombre era pronunciado por Hinata una y otra vez.

- No te canses chico… ella no puede oírte desde aquí… esta llamandote… para que así tú espíritu no se vaya de tu cuerpo… sientete afortunado…

- ¿Por qué?

- Tus amigos no tienen el chackra suficiente como para curarme… necesitan al menos un chackra que se acerque al mío o… al de Madara Uchiha… y eso… no es tan sencillo…

Naruto calló por un momento. Para seguir oyendo como Hinata gritaba su nombre.

- Lo harán…. – dijo al fin Naruto con su cara cubierta por la oscuridad.

- ¿Cómo dices…?

- ¡Mis amigos te curarán e iremos a darle una paliza al tío raro ese y salvaremos la aldea! – Naruto alzó la mirada para mirar al Kyubi mientras decía esto. En su rostro había dibujada una sonrisa que sorprendió al enorme zorro de nueve colas.

Escondite de Konoha

Hinata sostenía la cabeza de un inconsciente Naruto en sus rodillas mientras lo llamaba.

- ¡Naruto-kun¡Naruto-kun!

Pero no obtenía ninguna respuesta. Por su parte, Sakura y Amelia trabajaban todo lo deprisa que podían para curar a Naruto.

- ¡Maldita sea¡No tenemos suficiente chackra¡Estamos agotadas tras la pelea! – Protestaba Sakura mientras hacía uso de todas sus fuerzas.

- ¡No te rindas! – Le animaba Amelia - ¡No podemos parar hasta que lo consigamos!

- ¡Pero apenas tenemos chackra Amelia¡Estamos agotadas, no podemos curar a alguien tan poderoso como el Kyubi!

- ¡Lo sé pero debemos intentarlo!

- ¡Pero las dos solas no podemos¡Necesitamos más energía!

Las dos ninjas curanderas comenzaron a discutir. Hinata iba a decirles que pararan pero algo le hizo detenerse. Una cosa que le sorprendió y era ver a su padre arrodillandose frente al cuerpo de Naruto y posando sus manos por encima de las de Sakura y Amelia.

Ambas ninjas médico miraron con sorpresa al líder de los Hyuga.

- Usad mi chackra. Mis reservas están menos agotadas que las vuestras y algo podrá ayudar.

- Hyuga-sama – dijeron Sakura y Amelia a la vez.

- Usad también el mío.

Esta vez era la voz de Hanabi que se acercó y posó también sus manos sobre las de su padre.

- ¡Y la mía!

- ¡La mía también!

- ¡Contad conmigo!

Poco a poco, la gente de la aldea de Konoha se iba acercado para poder prestar así una cantidad de su chackra, por insignificante que fuera.

Hinata miraba la escena sin palabras y con lágrimas en los ojos de felicidad al ver la escena.

- Naruto-kun… todos… todos te estan ayudando… ¿sabes?... no puedes decepcionarles y morir… no puedes… - Hinata agachó la cabeza y besó la frente de Naruto mientras miraba su cara dormida con lágrimas cayendole de los ojos.

Zona norte de la villa

Todo estaba en ruinas. Los edificios estaban calcinados y destrozados, solo quedaba el olor al carbón. Se produjo un pequeño temblor y del suelo apareció una gran babosa de color blanca y verde claro. La babosa agacho su enorme cabeza y escupió un líquido verdoso al suelo. Cuando terminó, del enorme charco viscoso que había formado comenzaron a aparecer los ninjas de Konoha, entre ellos Tsunade.

- Maldita sea… nos hemos salvado por poco… - dijo Tsunade mientras se quitaba la sustancia pegajosa del cuerpo, cosa que era fácil gracias a la lluvia.

Tsunade recordó lo ocurrido. Loki había realizado su técnica pero ella había conseguido invocar con rapidez a Katsuyu para que se tragase a todos los ninjas de Konoha y se escondiera bajo tierra para evitar el golpe.

- ¿Estáis todos bien? – Preguntó Tsunade.

Todos les respondieron afirmativamente. Llevaban un buen rato bajo tierra pues a pesar de que el golpe solo se había dado en la superficie afectó bastante a Katsuyu por lo que se tuvieron que esperar a que se regenerara para salir de nuevo a la superficie.

- ¡Bien Katsuyu, muchas gracias¡Ya puedes irte!

- ¿Seguro Tsunade-sama¿No quiere que me quede?

- No te preocupes, si te necesito te llamaré.

- Muy bien.

La babosa desapareció. Tsunade puso su mirada en dirección al edificio principal del Hokage. Desde la lejanía no podía ver nada y se preguntaba que era lo que podía haber pasado en el tiempo que habían estado bajo tierra.

- ¡Muy bien todos¡Vamos al edificio principal!

- ¡Si! – Fue la respuesta que obtuvo de todos los ninjas que por allí habían.

Zona del edificio del Hokage.

Nada podían hacer Shiro y los otros. Loki seguía poniendo resistencia y no podían lanzarlo al interior del vórtice.

- Vuestros intentos son en vano ninjas inútiles… no podéis competir contra mí, meteroslo bien en la cabeza – dijo Loki en tono burlón viendo como todos los ninjas hacían su máximo esfuerzo para enviarlo al vórtice sin éxito.

Kakashi se empezaba a notar cada vez más cansado y el vórtice cada vez tenía menos fuerza. Si los otros no conseguían lanzar a Loki pronto al otro lado, el vórtice se cerraría y ya sería su fin.

- ¡Daos prisa¡No voy a poder aguantar mucho más….!

El grupo hacía todo lo posible para lanzar a Loki al vórtice, pero por culpa de la barrera que este había hecho era totalmente imposible. No sabían que podían hacer y además, cada vez se encontraban más y más débiles.

- ¡No os detengáis¡No podemos ceder ahora¡Un esfuerzo más! – Gritó Shiro para dar ánimos a todos a pesar de que el mismo se empezaba a notar que ya estaba totalmente agotado.

Los ataques de todos los ninjas no dejaban de golpear la barrera de Loki, el cual ya se estaba aburriendo de todo eso. Además, los golpes cada vez tenían menos fuerza.

- Ya me estoy cansando de vosotros insectos.

Loki desprendió sus fuerzas para generar una corriente de aire con su chackra. El grupo comenzó a notar como sus ataques iban retrocediendo y como les costaba mantener el equilibrio. Pero no se rindieron.

Por su parte Kakashi, ya estaba totalmente agotado y el vórtice iba desapareciendo a medida que su ojo derecho se iba cerrando.

- ¡Kakashi¡No cedas ahora! – Gritó Shiro que fue derribado por una de las corrientes pero en seguida se puso en pie como pudo. El resto del grupo corrió la misma suerte.

Loki los miraba divertidos. Todos habían caído y el vórtice comenzaba a desaparecer a su espalda. Cuando el vórtice desapareciera, eliminaría la barrera y acabaría con todos.

- La victoria es mía – dijo Loki.

Kakashi casi con el ojo cerrado se vino abajo y el vórtice casi desapareció.

- Lo siento chicos… no puedo más…

Loki rió a carcajadas ante la escena y se preparó para deshacer la barrera. Por fin había llegado su momento.

- ¡Os mataré a todos insect….!

- ¡Futon: Rasen Shuriken!

Un shuriken formado con chackra y en cuyo interior había una bola de chackra cortó a Loki por la mitad atravesando su barrera. Luego la parte inferior de Loki fue consumida por una bola de energía que desapareció por el vórtice.

Todos, incluido Loki, se quedaron sin palabras y no sabían de donde había venido ese ataque. Loki miró en todas direcciones y al final vio al causante. Se encontraba encima de uno de los tejados de los pocos edificios que quedaban en pie por esa zona.

- ¡Futuro Hokage! – Gritó Loki al mirar a Naruto que le lanzaba una mirada de hostilidad.

Todos se giraron y se alegraron al ver a Naruto en pie.

- ¡Todos¡Aprovechad y acabad ahora con él!

Un sí fue la palabra que salió de todos ellos. Kakashi se dio prisa a hacer un último esfuerzo para hacer más potente el vórtice mientras el resto formaba sus sellos.

- ¡Honou no Ryu ken!

- ¡Jüken!

- ¡Kirin!

- ¡Katon Gōkakyō no Jutsu!

Todos los ataques se dirigieron contra Loki formando una gran cantidad de chackra acumulado. Este formó una barrera para protegerse pero le fue inútil. Fue lanzado contra el vórtice.

Poco a poco, su cuerpo se fue comprimiendo y chafando por la presión del vórtice. Loki veía como el mundo iba desapareciendo ante él.

- No creáis que esto ha terminado aquí ninjas de Konoha. Si yo me he ido, habrá otro que venga y hará lo mismo y así hasta que por fin solo quede una persona que nos dirija o acabé con nosotros… preparaos para cuando llegue ese momento…

Loki desapareció en el vórtice con una fuerte carcajada. Finalmente Kakashi cerró el vórtice.

Se produjo el silencio. La lluvia cesó y comenzaron a aparecer los primeros rayos de luz. Nadie decía nada, pero pronto se rompió el silencio.

- Lo hemos hecho… - dijo Sashuke.

- Hemos derrotado a Loki… - continuó Rikimaru.

- ¡Hemos ganado! – Gritó Naruto dando un salto y acercandose al grupo.

Los que se encontraban mejor físicamente se pusieron a dar saltos de alegría, pero por el contrario, los que se encontraban más agotados como era el caso de Sashuke, Kakashi, Shiro o Rikimaru cayeron al suelo agotados.

- Lo hemos conseguido – Shiro dibujó una sonrisa de satisfacción en su rostro.

Por fin todo había acabado. La guerra había terminado. Tras un rato cerebrandolo, todos los ninjas acabaron en el suelo riendose y alegres pues por fin todo había terminado.

- Creí que jamás acabaríamos con ese tío de verdad - dijo Rikimaru riendo.

- ¡Ya ves¡Era más pesado que una vaca en brazos! – Comentó Naruto riéndose a carcajadas.

Todos se divertían con comentarios tras la batalla.

- Es una lástima que Tsunade-bachan no lo haya visto aunque con lo vieja que esta no se si hubiera aguantado todo esto – Naruto se empezó a reír tras su comentario y luego le vino un fuerte puñetazo en la cabeza que lo tumbó.

- ¡A quién estas llamando vieja enano? – Gritó Tsunade furiosa.

- ¡Tsu-Tsunade-bachan? – Dijo Naruto levantándose del suelo con un gran dolor de cabeza.

Todos los ninjas que podían se pusieron en pie, excepto Kakashi y Shiro.

- ¿Y bien¿Qué ha pasado? – Preguntó Tsunade.

- Hemos acabado con Loki, lo hemos mandado a otra dimensión – dijo Naruto sonriendo.

Tsunade quedó sorprendida.

- Ya veo…

Tsunade miró a su alrededor. Todo por esa zona estaba destruido.

- ¿Todo esto lo ha hecho Loki? – Preguntó Tsunade mirando al grupo de ninjas que se habían enfrentado a Loki.

Desde el suelo Shiro abrió mucho los ojos y miró a Sashuke que como él tenía la misma mirada sabía las consecuencias que podía llevar a decir que el y Shiro habían destruido algunos edificios en sus golpes incontrolados, pues habían dejado a muchas familias sin hogar.

- ¡C-Claro que sí Tsunade! – Respondió Shiro un tanto nervioso - ¡Ese bestia destruía todos los edificios a su paso por plena diversión!

- ¿De verdad? – Preguntó Tsunade no muy segura de la respuesta de Shiro.

Sashuke y Shiro afirmaron con la cabeza a la vez un tanto nerviosos. Tsunade reflexionó un momento y luego habló.

- Ya veo… si parecía pegar bastante en su carácter hacer algo así… - Tsunade se imaginó la escena de Loki destruyendo los edificios por plena diversión.

A Sashuke y Shiro les cayó una gota por la cabeza pero respiraron aliviados al ver que Tsunade no los había descubierto.

- Bueno. Lo mejor es llevar a los heridos al hospital y empezar a atender cuanto antes. Bien hecho chicos.

El grupo hizo la señal de la victoria y comenzaron a dirigirse al hospital, ayudados algunos por compañeros y otros por su propio, bajo un nuevo amanecer para la aldea de Konoha.