The call of the Angels
Summary: Harry es llamado por los ángeles, para ser un guardián, aparece misteriosamente en un recinto secreto, donde tendrá que aprender a controlar sus miedos rabias y pesares, Los escritos del mar negro, han sido descubiertos, Voldemort consigue la inmortalidad, y alguien aparece para recordar momentos de dolor. Morir o vivir, todo por nada, Hermanos de sangre dada.
Disclaimer: Nada está hecho con ánimo de lucro, todo es de Rowling y a quien ella se los quiera dar, todo lo demás es mío (Entiéndase por trama y demás personajes).
Explanations: "comillas": Regresan a ser pensamientos.
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Capítulo XVIII: Doloroso pasado.
– ¿Una semana? –Apuntó Harry al segundo día de estar en la casa de Lórien.-
– Bloquearon las líneas de tele transportación… –Dijo Celebriän a sabiendas que iba a molestas a Harry.-
– ¿No te parece que ya está bueno?
– Anda y díselo a Lucifer… –Se escuchó con resentimiento en la voz.-
– Declino… –Dijo haciendo una reverencia burlona, en ese momento la mamá de Lórien entró a ese salón y vio a Harry.-
– Bueno, igual tendrás que esperar, Shamiel… a él, bueno, estamos en proceso de convencerlo…
– ¿No sería mejor que sin mucho protocolo me dejaran ir? Yo podría contra cinco demonios de bajo rango…
– Si, hasta con treinta, pero, no sabría decirte con claridad, que cosas está traficando hacia la tierra Lucifer… –Harry lo miró algo dolido, y la reina salió de allí sin mirar atrás.- Escúchame, eres algo difícil de proteger, especialmente en mis brazos, porque yo estoy ocupado en millones de cosa, aunque tú deberías ser la más importante de todas, lamento no poder estar contigo como debería…
– Ya entendí no des tu discurso…
– ¡Harry!
– ¿Qué? En un semana está bien…
– No Harry, esto no está bien… Ojalá pudiera mandarte un acompañante, pero, sería la misma historia, tú lo terminarías salvando a él.
– Primero y principal ¿Qué te hace pensar que algo irá mal? Y segundo, Desde que tengo un año de edad es lo mismo, créeme estoy acostumbrado, a que nadie pueda protegerme pero todos tengan el deber de hacerlo. No te quito más tu tiempo –Dijo empezando a retirarse.-
– ¿Puedo preguntar que ganas con eso?
– Restarte trabajo –Expresó sin ganas y un ligero "pas" se oyó al ser trancada la puerta.-
– ¡Harry¡Harry! –Gritó la hermana de Lórien mientras iba hacia él, este la subió en sus brazos.-
– ¿Qué sucede?
– ¿Hoy si me podrías llevar a volar? –Dijo poniendo cara de borreguito degollado.-
– Eres una de las personas más insistentes que conozco, pero¿Si sucede un accidente?
– ¿Cómo crees¿Contigo? –Dijo presionando con las dos manos los cachetes del ojiverde.-
– Conmigo sobre todo…
– Anda Harrito no seas malo… quiero ir al techo –Dijo señalando con el dedo a una de las torres más altas.-
– ¿No está un poco alto?
– ¿Te parece?
– ¿Y si después te da miedo?
– ¿Miedo yo a las alturas¿Por quien me tomas? –Preguntó egocéntrico Amarië.-
– Está bien pero si te da miedo no te bajaré…
– Hecho –Dijo agarrándose de Harry fuertemente, este sacó sus alas, y empezó a subir, la niña abrió los ojos y miró hacía abajo, y el Gryffindor empezó a sentirse asfixiado, de lo fuerte que lo tenía sostenido.-
– "Vamos ni que te fuera a dejar caer" –Pensó el moreno sin dejar de ascender, cuando llegaron al techo de la torre más alta, Amarië aún seguía aferrada como si fuera a morir de un momento a otro.-
– Llegamos…
– No me sueltes –Dijo aplastando al moreno en un abrazote.-
– Cobarde.
– Malvado –Dijo la niña sin abrir los ojos.-
– ¿Quieres ir a las nubes?
– ¡No! –Gritó.-
– Está bien –Sonrió para sus adentros.- No te voy a llevar, hace demasiado frío… pero, tienes que mirar¿si no para que te traje aquí arriba? además el paisaje es espectacular… –La niña miró sin soltar a Harry.-
– ¡Guao! Jamás había estado tan alto –Siguió sorprendida, aunque un poco asustada, porque no había nada donde sostenerse, sólo las alas del moreno en un piso inexistente.- ¿Tu ángel guardián es bonito?
– ¿Umm? –Preguntó algo perdido en sus pensamientos.-
– Tienes que tener un ángel guardián ¿Cómo se llama?
– Celebriän.
– ¡Guao¡Es impresionante! El hijo de los cielos ¿No te sientes orgulloso?
– "¿De ser un mitad demonio?" Por supuesto… –Dijo omitiendo la primera frase.-
– ¿Y como es él¿Cómo te trata?
– Dejemos la conversación hasta aquí…, y bajemos, no quiero que la señora Laurië me quite la cabeza por esto… –Comenzando a descender.-
– ¿Cuándo regresarás a la tierra?
– Dentro de unos pocos días, aún están en proceso de convencer a Shamiel…
– ¡A él lo conozco! –Dijo emocionada la joven.-
– ¿Enserio? –Dijo empezando a cansarse, pero, como jamás variaba el tono de voz.-
– ¡Si¡Es uno de cabellos amarillos y ojos rosados! El me ha venido a visitar y se me queda viendo y yo le sonrío…
– Amarië, voy a salir un rato a conocer… ¿Te molesta si te dejo aquí? –Preguntó colocándola en el piso, quería huir lo más rápido que pudiera de allí, hablar con Celebriän, nunca era agradable más cuando este, quería hacer de papá, tenía que despejar su mente.-
– No, no me molesta… ¿Quieres que te lleve a conocer?
– No tranquila, quédate aquí –Le dijo sonriendo.- Yo puedo sólo…
– Okis… ¡Nos vemos! A por cierto¡Gracias!
– De nada Amarië, de nada… –Respondió desganado y empezando a irse caminando, la niña que antes había estado allí parda se transformó en una joven de aparentemente 21 años, su cabellos caía desparramado hasta el piso.-
– Cuando menos podía haberme dicho que estaba molestando… –Lórien llegó en ese momento y su hermana se volteó.-
– ¡Mierda¡Amarië! No me asuste así… ¿Te vas a tu retiro?
– No es agradable cumplir 400 años…, prefiero ser una niña de 7…
– Agradece que mamá y papá siempre te dejan hacer lo que quieras.
– Quiero conocer la tierra de los humanos.
– En ese tema está Harry…
– Si, pero, parece que no quiere volver, así que me evadiría…
– No sólo eso, se molestaría…
– Yo no le dije mi edad. –Respondió.- Lástima que estoy comprometida con Shamiel…
– Déjame ponerlo en duda –Dijo sabiendo que su hermana llevaba enamorada de aquel ángel desde que tenía 300 años, por lo que contaban, y ahora que era cuando se iban a casar, dudaba que algo malo pudiera pasar.-
– Carne de hermano no se come… –Dijo vulgarmente.-
– ¿Por qué no fuiste un hombre?
– Dios le de pan al que no tiene dientes, y yo no voy a ser la primera en quejarme, además, puedo comportarme como mejor me parezca siendo mujer…, y eso me gusta.
– Si tú lo dices… ¿Dónde está Harry?
– Huyó de mí, la verdad no tengo ni la menor idea.
– Harry, es ingenuo, pero, bastante intuitivo –Dijo riéndose de manera divertida.-
– Y tú te estás volviendo demasiado sobreprotector.
– Deja de insinuarme cosas extrañas…
– Claro –Dijo sonriendo, y se volvió otra vez una niña pequeña, mientras se alejaba y dejaba a Lórien confundido.-
– Dios, estoy rodeado de locos… ¿De donde saqué está familia?
El moreno caminaba por aquellos desconocidos caminos para él. Le disgustaba de sobremanera que le anduvieran mintiendo, y en esos momentos era lo único en que pensaba. ¿Qué creía que jamás se iba a dar cuenta que siete años tenía su abuela? Suspiró ¿Qué importaba ya?
Los caminos que había seguido, lo habían llevado a una iglesia que se alzaba abandonada, no lo pensó mucho, y entró a curiosear, todo estaba lleno de una gruesa capa de polvo, haciéndolo ver de gris. Llegó al altar, y sopló un poco levantando las partículas al aire, pudo observar que estaba hecho del mejor mármol que había conocido, y un elixir de oro estaba vacío en el medio de aquella mesa. Lo dejó todo como estaba, y se sentó en la parte que uno utilizaba para confesarse.
– ¿Quieres contarme todos tus pecados? –Preguntó una voz dentro del confesionario, y Harry volteó, pero, no vio nada, solamente las rejillas que lo separaban de su "acompañante" aunque ya sabía que alguien estaba allí.-
– ¿Mis pecados? –Respondió mirando al techo el cual tenía figuras en mosaico que no entendía.- ¿A veces me paso de insensible¿Insufrible¿Soy un desgraciado? –Preguntaba sin dejar de mirar arriba.-
– Te diría que le preguntaras a Dios…
– El destino es una porquería.
– Sí… –Dijo en un suspiro.-
– ¿Y que hace alguien tan solo en estas ruinas?
– Debo de preguntar lo mismo… pero, estaba escuchando las plegarias de las personas que viven aquí.
– Que entretenido… -Harry.-
– Cuando menos tengo algo que hacer. Nunca el paraíso había estado tan lejos…
– Creo que puedo entender a que te refieres…
– Antes de morir ya hemos sido condenados a vivir un infierno, desde que nacimos, tenemos nuestros propios siete ángeles del Apocalipsis, si es que naces normal. ¿No te parece?
– Supongo… que sí… –Dijo no muy seguro de que responder.-
– Ya que no me quieres decir tus pecados¿Qué te parece si me dices que te molesta? –Todo siempre era dicho con voz pasiva y calmada.-
– ¿Mis frustraciones? Gracias, pero son demasiadas… –Dijo apoyando la espalda bruscamente en la pared, y cerrando los ojos tercamente.-
– Entonces, me iré… –Dijo el ser, el cual desapareció sin hacer ruido, el Gryffindor miró a las negras rejillas.-
– ¿Sabe lo que me molesta? La verdad me tiene sin cuidado si me mandan a la tierra o no ¿Total¿No viví allí toda mi vida¡Lo que me molesta es que me anden con ese secretismo misterioso! –Se levantó y abrió la puerta pero, allí no estaba nadie, simplemente se sentía un olor algo fuerte, mezclado con humo, del fuego después de apagado, entró y al mirar para el otro lado se encontró con tres collares que se le hacían vagamente familiares, colgados con una nota y un dardo, que posiblemente era venenoso, tenía una nota clavada. Despegó la nota y la abrió, estaba escrita con garabatos que no entendía, y la tinta era negra espesa, agarró los collares y salió de allí, sellando la puerta para evitar que alguien entrara a aquel lugar¿Por qué se encontraban allí sus collares? Además¿Por qué no se molestó en ver quien era su acompañante? Se sintió idiota, pero, la sensación pasó rápido, de nada valía, volvió la mirada atrás, y luego siguió caminando con los collares en las manos.-
El moreno no volvió al castillo, si no hasta muy entrada la noche, y lo que hizo fue irse directo al cuarto en el que se estaba quedando y sin quitarse la ropa o los zapatos, se tiró en la cama y allí quedó hasta el otro día.
– ¿Estás desesperado querido? –Dijo una voz distorsionada pasando por la puerta con movimientos precisos y parsimoniosos, unos ojos azules eléctrico, brillaban con demoníaca franqueza, cabellos negros como el azabache eran movidos por un viento inexistente mientas caminaba, su cuerpo era aristocrático y sensual.- Así que tienen problemas con el rey de la tierra, ja, ja, ja –Dijo con una erótica risa.- Shamiel no va a pelear aunque fuera una orden directa de Miguel.
– Mí estimado Azarel… siempre tan adelantado a los hechos –Pronunció Celebriän en un tono que no sabría como clasificar.-
– Se hace lo que se puede –Anunció colocando las manos en los respaldares mientras se recostaba cruzaba una pierna.- ¿Quieres que proteja a ese custodiado tuyo? Un híbrido… que interesante… –Dijo apoyando su cara en una mano.- Y Diosito como siempre tan desaparecido…
– Dudo que a él le importe algo de lo que esté pasando.
– Cierto, aunque, cuando están tratando de destruir una de sus más "preciadas" –Dijo haciendo comillas con los dedos.- Creaciones nos podemos encontrar con sorpresas, aunque no sé que le ve a los humanos… lo único que hacen es matarse unos a otros. Pero, claro, ahora recuerdo, su devoción a los humanos… es lo más cercano a los ángeles que puede controlar, porque ¿Cuándo dejó de poder con nosotros? –Preguntó irónicamente sin perder ese tono.-
– No puedo creer que seas un ángel…
– Soy un ángel de la muerte, mi trabajo está en el oscuro, callado y frío purgatorio… ¿Qué hago¿No lo suelto ni a sol ni a sombra? Deja de mirarme así Celebriän, te guste o no, somos hermanos, los tres primeros, Luzbel, Azarel y Celebriän, que nuestro querido hermano se haya decidido irse con su tío, pues, no tiene nada de malo, se llama balance natural, de los "Naturals superpowers"
– Que gracioso –Agregó irónicamente.-
– No te quito más tú preciado tiempo, "bebé" dentro de dos días iré a buscar a ese moreno de ojos verdes y lo pasaré a la tierra a través del purgatorio antes que Satanás lo toque –Dijo mojándose los labios con la lengua.-
– ¿No te puedes esperar una semana?
– Dos días…, ni más ni menos.
– Voy a decirte una cosa, sigues siendo igual que despreciable y desgraciado que hace, 10.000 años…
– Es bueno saber que perduramos, tú sigues siendo el mismo crío de siempre… –Se levantó.- Bueno, dentro de dos días conoceré a quien decidiste adoptar como hijo… –Cuando abrió la puerta, su sonrisa se ensanchó aún más.-
– Gabriel mi amor, fruto prohibido ¿Cómo te trata la vida?
– Azarel –Dijo fulminándolo con la mirada, y lo único que escuchó, fue una risotada que heló el aire por momentos, antes de desaparecer y fundirse en el aire.- ¡Lo odio! –Despotricó lanzando la puerta.- ¿Por qué vas a dejar a Harry en sus manos?
– Porque, necesito tener a Draco Malfoy arrodillado en frente para ponerle la maldita corona y poder descansar una semana… –Expresó lo suficientemente molesto como para usar palabrotas.-
– Mandar a otro de los siete ángeles sería más fácil, Harry no lo traerá tan rápido…
– No puedo sacar a ningún arcángel de aquí, suficiente desprotegido está esto, cuando Satanás y Dios decidieron separarse, para, mandar por indefinido tiempo a uno de nosotros a buscarlo, lo más seguro es mandar a Harry.
– Sabes que jamás he juzgado tu juicio, pero, sé como pueden ser dos enemigos de vengativos especialmente Harry, antes de darse cuenta que está entre la espada y la pared, no antes, va a dejar su orgullo en su fuero interno y obligarlo sin importarle nada a venir aquí.
– Bueno, tendremos que esperar, y rezar porque Harry sea conciente del peligro que estamos si Satanás y Lucifer se adelantan un poco más.
– ¿Rezar¿A quien? Al menos que te refieras a lanzar palabras al aire, te recuerdo que, En el octavo día Dios después de tanto trabajar, habiendo terminando de crear a la humanidad, se fue, se esfumó, desapareció, dejando a tres pequeños niños que debían dirigirlo todo. ¿Qué salió de aquello¡A sí! Ya me acuerdo, el cielo, se dividió en Purgatorio y Paraíso, es decir apareció el gris, y uno de ellos terminó en el infierno. ¿A dónde vamos tan ciegamente?
– ¡No lo sé! –Dijo sentándose frustrado pasando los dedos por el cabello para apoyar la cabeza.- Los únicos que se pueden comunicar con el Astral Line son ellos… yo no poseo la capacidad ni para sentir tal magnitud de poder…
– Pues, deberías llamar al santo padre, dudo que el santo espíritu pueda hacer mucho, si lo que estás pensando es reunir a la santísima trinidad, cuando el rey de la tierra y el próximo rey de los elfos, es decir, las razas más aclamadas y preferidas de Dios, se pelen, por aquello que no debió jamás ser procreado, pudiendo agregar que aún ninguno de los dos, son reyes.
– Lo será cuando Shamiel se case.
– ¿Lo vas a obligar a casarse?
– Ellos ya estaban hablando de eso. Si no funciona, después que pase todo el ajetreo y quedemos en relativa paz, desharé los votos…
– ¿Ya hablaste con Miguel?
– Si y no…
– ¿Y que dijo?
– "Seré muy tu padrino pero no puedo interferir con una orden de ese tamaño, a diferencia de ti, yo no poseo directa la sangre celestial corriendo por las venas."
– Esto se está volviendo un juego demasiado peligroso.
– A ellos solo les falta el catalizador, y todo el equilibrio que se ha tratado de mantener, se vendrá abajo, cayendo en caos, destruyéndolo todo… y yo tengo a mis dos hermanos en mi contra.
– Eres el menor, eso te deja en desventaja.
– No me parece justo, que mientras Lucifer juega a destruir el mundo, Azarel lo único que le preocupe es que tú no llegues a estar nunca con Miguel ¿En que cabeza?
– Que ni se preocupe, dudo que algún día eso llegue a pasar.
– Sabes a lo que me refiero…
– Hay Dios bendito, si lleva en el mismo plan desde que me volví un híbrido y eso ya perdí la cuenta ¿Qué tanto puede variar?
– Si gana el infierno el purgatorio es lo más cerca de la miseria que viven los condenados.
– Entonces ora porque el cielo no caiga en sus manos.
– ¿Por qué me acusas?
– No te acuso Celebriän, te juro que no menos que quiero es realizar tan vil acto… y Miguel tampoco lo hace, pero, eres aún demasiado joven, tú no estuviste en ninguna de las guerras, cuando colapsaron "Los poderes naturales" y sin embargo te quedaste en el cielo, Luzbel, estuvo en la última, al igual que Azarel, y los siete arcángeles.
– Como siempre…
– Sólo, no te sientas mal por tener menos experiencia que tus hermanos.
– ¡Hermanos que quieren destruir diez millones de años de estabilidad!
– Yo dudo que Azarel esté pensando en dejar el control en su tío…
– ¡El no es mí tío! Es simplemente la parte negativa de Dios que ¡Ni siquiera lo considero mi padre!
– A veces empiezo a pensar que Azarel tiene razón, perduramos demasiado sin cambiar para nuestro propio mal.
– ¡Entonces¿¡Me estás diciendo que soy demasiado inmaduro¿Qué quieres que haga? Me pusieron a regir toda una legión ¿Qué puedo hacer? Es cierto, no tengo ni la cuarta mitad de la edad que ustedes poseen.
– No es el hecho de que tengas o no tengas edad… esto empezó porque te iba a pedir que no hicieras lo mismo que sucedió cuando Miguel entregó la custodia de Tom Riddle en manos, de Lucifer…
– Igual la sabiduría se gana con los años.
– Sabes, ahora comprobé que tú y Harry son tan iguales… Tenemos que saber en donde tiene su hijo legítimo Satanás…
– Es simple esencia, el no tuvo un ángel o un demonio, el lo que hizo fue procrear una esencia tan potente que dominara al más fuerte para convertirlo en un aliado¿Te recuerdo que ese ser no está vivo? Es simplemente oscuridad y sombras.
– Cuando aparezca hay que unirlo a cualquier persona de nuestro lado para tenerlo bajo control, a medias, dudo que la unión no desate completos los lazos que lo unen con su nuevo "padre" por plantearlo de alguna manera, sino, no las veremos negras y de cuadritos.
– Yo lo único que espero, es que sea alguien a quien podamos tratar como escoria y no sentir piedad por él…
– Para eso siempre estará Azarel. Cuando regrese para decirte que ya dejó a Harry, sano y salvo, pregúntale de que lado está. Si te dice gris ya sabes que prefiere el cielo.
– ¿Puedo pedirte algo?
– Claro… –Celebriän se lanzó a los brazos de Gabriel sorprendiéndolo de sobremanera, pero, no lo rechazó, en vez de eso, lo envolvió en un abrazo consolador, sabía que desde pequeño lo único que había recibido era órdenes de cómo crecer o como mandar, y un ángel necesita es amor y cariño para no caer en un abismo de desesperación y termine acabando con su vida, desgraciadamente, él tenía que aceptar que era hijo del viento, pero, era demasiado joven como para entenderlo, mil años no te daban el entendimiento, que dos guerras frías, alocadas, y sedientas de sangre inocente, te dejaban en tu corazón y mente.-
– "Siempre he odiado mi reflejo y siempre lo haré…" –Dijo mirándose en el lago, se metió una mano en el bolsillo, y encontró un papel, lo sacó curioso, y lo abrió, ahora recordaba que era aquel curioso papel que le habían dejado mientras, hablaba con mister equis. Lo miró, no conocía ningún idioma que se le pareciera. Miró al agua de nuevo, y sintió como si esta se turbara en algún otro reflejo captado por la luz, pero, no había nada, así que omitió aquello, puso el papel encima del agua para que se reflejara, y alzó una ceja, ahora si se le parecía a algo…, volteó rápidamente, y allí había alguien viéndolo burlonamente.- ¿Y tú que quieres?
– Tranquilízate fiera, que no te vengo a dañar… ya no preguntes, me llamo Azarel, y vámonos… que hay un largo trecho que recorrer.
– ¿Qué¿Cómo que nos vamos?
– Si, te voy a llevar a la tierra…
– Celebriän me dijo que esperara aquí una semana, y eso fue hace tres días…
– Perfecto niño, cambio de planes, ahora levántate antes que pierda la paciencia.
– Azarel¿Podrías tener un poco más de delicadeza?
– ¿Celebriän!
– Si Harry soy yo…
– ¿Qué es esto?
– El te va a llevar a la tierra sin abrir un portal, por medio del purgatorio…
– ¿Del purgatorio? Pero ¿Eso no está demasiado cerca del infierno?
– Que inteligente… –Respondió el ángel de la muerte, Harry lo fulminó con la mirada.- Mira que bello, la copia de Gabriel… me voy¡ya!
– Harry, escúchame, estamos entre la espada y la pared y no es por presionarte, pero, necesito a Draco a la brevedad posible no importa si es amarrado y amordazado…
– Pero tengo que hablar con Lórien…
– Ya les dije venían de allá, te juro que en lo más rápido que se me permita Lórien estará allá contigo ¿Vale?
– Pero… –Azarel un poco harto, agarró a Harry de la mano y desaparecieron de allí en una humareda gris. Cuando llegaron al purgatorio, el moreno estaba fuertemente agarrado al pecho del ojiazul, al sentir tierra, se despegó poco a poco, tratando de mantener la humillación a un nivel manejable.-
– Por aquí, procura caminar rápido, y no mirar mucho…, un pequeño paseo antes de escupirte a la superficie, hablando figuradamente –Decía como un guía que tenía mucho que hacer y muy poco tiempo para desempeñarlo.- Pero, creo que ya has pasado por aquí, hasta caíste en la laguna Estigia, ahora, si te remojas allí solamente parecerás una pasa… –El Gryffindor andaba de brazos cruzados, huyendo de todo aquello, le traía demasiados malos recuerdos, el simple hecho de recordar como era torturado sin piedad y sin razón aparente.-
Cuando llegaron a la Laguna propiamente dicha, el moreno sintió como un oleaje de cosas desconocidas, pasaban por su cabeza, cuerpo y corazón, que lo hizo quedarse parado en medio, sin poder reaccionar, sentía como sus alas, batían en su interior por salir, aunque el pasme inicial no dejaba que ninguna parte motor/pensante se llevara a cabo, Azarel estaba tan perdido caminando que cuando se dio cuenta que no había nadie tras suyo siguiéndole, suspiró exasperado, y se devolvió para encontrarse a Harry, llorando por el ojo derecho, con un ala de ángel y otra de un dragón que representaba al signo malévolo del infierno, tenía una mano cubriendo su boca en un gesto de dolor y desagrado, mientras su otra mano rodeaba su pecho en un semi-abrazo.
– Despierta –Dijo dándole un zape en la cabeza de lo más animal, este movió la cabeza y se llevó una mano haciendo un gesto de dolor.- ¿Qué dije? Ahora no me sueltes la mano, que queda mucho camino en el que se ve la laguna… –Veinte minutos después.-
– ¿Puedo hacer una pregunta?
– ¿Qué quieres?
– ¿Qué es de Celebriän?
– Soy su hermano…
– ¿Su hermano?
– Sí, por lo que veo, no conoces nada de él.
– Bueno, si nos ponemos a des-construir todo, sólo hemos tenido visitas políticas…, no hemos tenido tiempo de mucho.
– Como sea –Dijo haciendo que Harry fuera adelante con un jalón.-
– Dios¿Podrías ser un poco menos brusco?
– No…, en realidad no sé ni siquiera porque le dije que si al idiota de mi hermano.
– ¿Por qué es su hermano?
– Soy un ángel de la muerte, no me confundas con uno de esos sentimentalistas arcángeles…
– Bueno¡Que bien! –Ironía.- Otro a la lista. ¿Te crees el único que tienes severos problemas aquí?
– Cállate y sigue caminando…
– Eres un amargado.
– Para lo que me importa, lo que puedas decir tú.
– ¡Ja! –Dijo Harry, pero, no replicó más de la cuenta, ya que sabía que estaba en terreno desconocido, cierto que no le había dicho a Celebriän que ahora tenía sus collares¿Cómo se le pudo olvida semejante "tontería"? Siguió mirando la laguna con un sentimiento de que debía fundirse con ella, pero, Azarel en ningún momento lo soltó a sapiencias que podía tirarse en la laguna y quien sabe que desastre causaría un híbrido en proceso de adaptación. Estaba empezando a dudar del juicio de su hermano menor¿Cómo se le ocurría mandarlo sólo a su mundo después de haber pasado todo lo que pasó?-
Siguieron no supo cuanto tiempo pasó pero, el ángel lo volvió a detener de golpe.
– ¿Ahora que?
– Vuélvete a tu forma demoníaca.
– No.
– No te estoy preguntado Potter…
– Paciencia señor, paciencia –Dijo mosqueado, convirtiéndose en dark Harry, y sus alas de Dragón salieron, lo miró lo más frío que pudo, y el ángel negro sonrió irónicamente, era tan igual a Gabriel.-
– Bueno prosigamos –Dándole otro empujándole.-
– No me sigas empujando, ya me tienes harto –Indudablemente, estaba en su forma dark, y era indudable mente más prepotente de lo que normalmente era.-
– Idiota sigue caminando.
– ¿Por qué me mandaste a cambiar?
– Ya estamos más cerca del infierno que del cielo para poder llegar a la tierra, así, que es mejor que llegues con todas tus fuerzas porque no pienso regalarte ni una gota de energía…
– Nadie te la está pidiendo.
– Sigue caminando y cállate.
– No me da la gana de callarme, y si he de sacarte la paciencia lo haré.
– Si empiezas con eso no dudes que te desmayaré y no te darás cuenta de nada hasta que estés en la tierra, empieza a alzar el vuelo.
– ¿Para que?
– Sólo hazlo –Harry se elevó y el otro lo siguió, pasaron por encima de la laguna. Al moreno no le agradó mucho la idea de ver por el cielo aquellas aguas turbulentas, y arremolinadas, mientras la barca, iba a poca velocidad aplastando a aquellas almas plateadas, que alimentaban y saciaban las necesidades de aquellas macabras aguas que eran capaces de perderse a si mismas. Todos los que por desgracia habían caído dentro de la laguna, gemían, y lloraban, perdiéndose en aquel valle de lágrimas. Subió un poco más tratando de no ver hacia abajo lo cual era un poco imposible, ya que al horizonte el océano y el cielo parecían fundirse, en un perenne final.-
Después de aquello, todo empezó a ser agua, ya no había ningún pedazo de tierra, o alguna barca llevando al otro lado, parecía infinito, estaba ya mareado de ver tanta agua pero, a Azarel, dudaba que le preocupara eso, es más, tenía la plena certeza de que disfrutaba verlo sufrir a pesar que tenía de haberlo conocido pocos días, porque no tenía ni la menor idea de cuanto había pasado en aquella travesía por el purgatorio.
Se tuvo que detener y colocarse en suspensión, ya no podía dar ni una aleteada más, al menos que quisiera caer sin remedio, estaba demasiado cansado, pero, su estoico acompañante no parecía haberse enterado.
– ¿Por qué te detienes?
– Porque he llegado a mi límite, tenemos volando unas siete horas si es que mis cálculos no me fallan, aún no me acostumbro a volar tanto con ellas.
– Como podrás ver no hay ningún sitio en que nos podamos detener a descansar.
– Si ya me di cuenta, pero, he llegado a mi límite, como ya te dije.
– Que poco aguante tienes.
– Ya lo sé, no me lo tienes porque repetir. –El mayor lo sostuvo por la cintura.-
– Te llevaré solamente por cinco minutos, después verás como le haces –La oscuridad se fue cerniendo sin remedio, y Harry se había quedado dormido en brazos de Azarel, el cual reviró los ojos, y lo cargó como a un bebé, no lo despertaría, así podría ir más rápido, aunque la curiosidad, le picaba preguntándose ¿Por qué estaba tan cansado?
Pronto se divisó una pequeña grieta en la laguna, que no tenía agua, era como cuando Moisés había abierto los mares para que los esclavos pasaran a través de el. Descendió en picada hacía la grieta cuando sintió un jalón, y todo se volvió nada, estaban en un espacio incoloro, y sin forma, solamente un vacío.
– Bella durmiente, arriba… –Dijo burlón en ángel.-
– ¿Qué? –Preguntó sin saber muy bien que sucedía.-
– ¿Cómo que qué idiota? Llegamos –El ojiverde pasó una vista por todo el sitio.-
– ¿Qué es esto?
– A donde teníamos que llegar. Toma –Dijo dándole una cadena de oro, de unos once metros de largo, con un símbolo "infinito de tres puntas" Lo único que pudo hacer el moreno fue mirarlo con una cara de confusión, dado que ya no estaba en su forma Dark.- Abre el portal¿No creerás que lo voy a hacer yo? Si voy a la tierra lo haré en una forma digna, así que, rápido ¿Qué esperas¡Ushkale!
– Hay Dios –Dijo Harry rascándose la cabeza. Enrolló dos veces la cuerda para hacer un círculo más pequeño ya la tensó lo más que pudo, el signo de infinito, flotó tratando de destensar la cuerda, pero, luego se expandió perdiendo su infinita figura para convertirse en un círculo, afuera se veía un bosque oscuro y algo tétrico, soltó la cuerda, y Azarel cruzó el portal arrastrando a Harry con él, evitando que se arrepintiera.- ¿Hasta donde me piensas acompañar? Ya estoy en la tierra.
– Te voy a dejar a la mano de la primera persona que conozcas y que sepa que no te va a hacer nada, y que no harás nada por huir, mira que me costó traerte hasta aquí. Caminaron un poco más, y cuando el bosque dejó de ser menos denso, vieron como se alzaba un castillo imponente con todos los siglos del mundo adornando sus paredes. Harry sintió un vacío en su estómago, estaban en Hogwarts, tragó fuertemente, sus piernas flaqueaban.- Felicidades, estás muy bien ubicado, abriste el portal, justo en tu casa…
– Yo… –Dijo dando pasos para atrás, pero, Azarel lo jaló al frente.-
Una persona salía del castillo a tomar aire fresco, todo lo que había pasado no era nada bueno, se sentía demasiada sofoques, debía buscar algo con que descargar toda su adrenalina, o explotaría de la peor manera. Se estiró y respiró hondo, abrió los ojos, y vio dos personas paradas, una con unas alas de ángel negras, sus ojos azules brillaban peligrosamente, y el otro, estaba siendo agarrado, por el brazo obligándole a quedarse en el lugar, sus ojos verdes resplandecieron con miedo, no se sentía preparado, para nada.
Volteó el cuerpo, y quedó frente a frente, pasmado, con un humano luego de haber estado ausente por un año. Azarel sonrió oscuramente, sin dejar el cuerpo del pequeño ángel que tenía al frente, podía sentir su miedo, y aprensión, llenándole, saciándole, como ninguna otra cosa lo había logrado en años…
– Tú…
TBC…
