The call of the Angels

Summary: Harry es llamado por los ángeles, para ser un guardián, aparece misteriosamente en un recinto secreto, donde tendrá que aprender a controlar sus miedos rabias y pesares, Los escritos del mar negro, han sido descubiertos, Voldemort consigue la inmortalidad, y alguien aparece para recordar momentos de dolor. Morir o vivir, todo por nada, Hermanos de sangre dada.

Disclaimer: Nada está hecho con ánimo de lucro, todo es de Rowling y a quien ella se los quiera dar, todo lo demás es mío (Entiéndase por trama y demás personajes).

Explanations: "comillas": Regresan a ser pensamientos.

--------------------.º.---------------------------------------.º.-----------------------

Capítulo XXI: Caótico.

Draco estaba en clases mirando perdidamente a ningún sitio en concreto, eso era lo que decía el, puesto que tres asientos más adelante estaba Harry Potter, mirando a la profesora molesto, parecía que el simple hecho de esta allí sentado le causara hastío… habían pasado tres días desde que el moreno le había revelado todo, y después le había explicado otros hechos, como que nunca había sufrido de algo tal como alucinaciones, si no que todo es real… pero, luego, parecía que quisiera que asimilara todo y luego que diera una respuesta sin presión alguna. Aunque también se le veía preocupado y perdido, pareciera que una persona a la que estimara mucho estuviera en peligro inminente de muerte, aunque, posiblemente todas las personas que lo rodeaban estuvieran en peligro inminente de muerte.

Harry sentía la persistente mirada de Draco sobre su nuca, pero estaba reacio a voltear, porque podían suceder tres cosas, la primera y la más segura que sucedería era ignorar, la segunda voltear y armar una alharaca por tan simple hecho y la última era voltear y mirarlo tan feo que no le quedara más ganas de molestar, aunque no estaba seguro que lo hiciera apropósito, el también buscaría más respuesta de las pocas que ya tenía para salir de la Confusión en la que ya estaba, pero, nadie lo iba a disuadir de lo contrario Malfoy tenía que acceder con lo que ya tenía si no que se quedara tan tranquilo como ya estaba, hasta le hacía el favor de borrarle la memoria si tenía pensado rechazar todo lo que se le había revelado, pero, sabía que Draco no era de esas personas. Levantó la mano, era lo más sabio para evitar cualquier cosa.

– ¿Qué sucede señor Potter?

– Podría ir al baño un momento.

– Señor Potter, sabe que no está permitido salir de clase, antes que suene el timbre.

– Ah, bueno, de todas maneras gracias.

– De nada señor Potter –Finiquitó Mcgonagall y volvió a su clase.-

– Harry –Dijo Azarel cuando este salió de clases.-

– ¿Qué sucede?

– Toma –Dijo colocándole un pesado tomo en las manos, Harry tambaleó con el peso y lo brusco que le fue entregado.-

– Pero ¿Qué demo…?

– Sé que estás hasta el cuello con lo de las clases y lo demás, allí tienes el libro para lo del Portalkey…

– ¿¡Que?

– Bueno, yo oí, "El hecho de que me caigas un poco mejor no significa que confíe en ti" No sé, pero, a lo mejor lo soñé –Harry lo miró con cara de "Eres un Maldito insufrible".- Allí tienes el libro, sé que no necesitarás mi ayuda.

– Deja la ironía.

– ¿Yo estoy siendo irónico? Mi mil perdones mi príncipe… –Harry le tiró el libro y se fue de allí murmurando cosas que estaban en un idioma algo extraño, para Draco que estaba mirando.- Principito ¿Qué miras? –Preguntó Azarel a Draco desdeñosamente.-

– ¿Qué crees que miro? O te parece que soy la única persona que está de espectador –Preguntó de igual forma, señalando alrededor.-

– Si pero la única diferencia es que tu estás interesado en saber que está pasando –Le susurró suavemente al oído, lo cual logró que un escalofrío le recorriera la espalda.-

– ¡Azarel! ¡Mira lo que conseguí! –Gritó Sirius Infantilmente, el pelinegro se volteó y sonrió abiertamente "Otra mala broma para Sevie".-

– Esto servirá, siempre se puede conseguir una manera para hacer el mal.

– Claro –Dijo pasándole cómplice una mano por el cuello, Malfoy quedó olvidado aún más confundido que antes.-

1

– Potter… –Dijo el rubio interceptándolo en la biblioteca.-

– ¿Qué sucede Malfoy?

– Quisiera.

– ¿Hablar conmigo?

– Algo así.

– ¿Cómo que?

– Sabes, en estos cuatro días he estado más confundido que en toda mi vida y mira que se me han presentado oportunidades, pero, todas tenían una respuesta científica. Esto…, no es nada normal.

– Estás balbuceando de una manera que sólo un Malfoy podría hacerlo, pero, al fin de cuenta es un balbuceo. ¿Qué quieres que te diga? –Dijo agarrando un libro de la sección invisible.-

– ¿Puedes ver eso?

– Claro…

– ¿Enserio? –Preguntó extrañado.-

– Aja… –El ojigris se rascó la cabeza.- ¿Eso me ibas a preguntar?

– ¡Tú sabes que no!

– De vez en cuando es bueno probar lo que normalmente haces. Pero, ciertamente si sé a la perfección lo que me quieres preguntar, pero, necesito yo dos respuestas, y tu sabes muy bien cuales son… Así que primero piénsate bien lo que vas a decir, y luego terminamos la conversación.

– ¿Por qué?

– Porque aún no te he dicho nada comprometedor –Le dijo mientras tenía una mano en el hombro, para después seguir su camino, sin ningún libro en la mano, hasta se podía decir que había estado pensando que lo estaba esperando, pero, sería algo estadísticamente imposible, trató de ver los libros de la sección invisible, pero, le fue imposible, por más que alargó la mano, siempre veía un vacío.-

– Potter está loco… –Dijo yéndose de allí.-

2

– ¿Aún no hay noticias?

– Harry, te dimos noticias haces dos días…

– ¿Dos días? –Preguntó confundido.-

– Acuérdate de lo de las diferencias de Hiperealidad y todo lo demás.

– Cierto, había olvidado eso por completo… lamento haber molestado.

– Estás preocupado es obvio.

– Ya le dije todo a Draco.

– ¿Y?

– ¿Y qué, que?

– Y qué sucedió niño… –Dijo con poca paciencia.-

– No me ha dicho nada, asimilarlo se puede hacer eterno… y estoy haciendo lo que me dijo Celebriän. No lo presiones –Imitó burlesco para luego virar los ojos.- Me pondré a presionarlo cuando el problema que ocupa toda mi cabeza llamado El príncipe de los elfos Lórien, lo tenga aquí y estoy reconsiderando seriamente en comprarme una cadena de perro y transformarla con dos extremos…

– Lo más seguro es que te necesite más que nunca –Dijo Gabriel en tono grave.-

– ¿Por qué? –Dijo tratando de no pensar en sus suposiciones que cada vez se le hacían más ciertas.-

– Los únicos que entraron en los refugios subterráneos, fueron Lórien y su madre, la hermana y el padre, éste no podía dejar el frente, y su hermana está aún bajo la protección de Shamiel.

– ¿Shamiel no tiene una cosa rara con Miguel? –Preguntó Harry de incauto, la mirada de Gabriel era gélida, tanto que el ojiverde dio un respingo y se alejó un poco.- Sabes, pensándolo mejor, Shamiel no importa… pero, ya estoy en proceso de hacer el Portalkey… –Cambió el tema radicalmente.- sólo tengo un problema. Mira –Dijo enseñándole el libro con algo de dificultad.- Es algo difí…

– Potter, cállate, deja de arreglar las cosas.

– Okay, solamente dime cuando saquen a Lórien del sub-mundo en el que está.

– Posiblemente su padre esté muerto.

– Lo sé –Dijo ahogadamente.-

– Si, ya sé que te lo imaginabas –Pero Harry sabía que había metido el dedo en una llaga bastante resentida, ya que el tono del híbrido era frío, sólo pedía jamás verlo en forma demoníaca.-

¿Qué sucede? –Preguntó el ángel mirando hacia atrás.- Harry, tengo que irme hay problemas…

– Okay, disculpa la molestia –Dijo el moreno sentándose y la imagen desapareció del espejo, mientras este suspiraba, él no tenía la culpa de todo lo que estaba pasando… cuando eso ni siquiera la semilla humana estaba plantada ¿Qué querían que hiciera? No podía presionarlo, pero, tenía que ser rápido, Malfoy antes de príncipe, era un humano… uno el cual, tal vez había tenido todo lo que quisiera en la vida, excepto algo que según las leyes la gente necesita para ser bueno, el cariño y la compasión. Se empezó a sobar el tabique, tratando de pensar, ¿Cómo enseñarle a alguien a respetar? Que era por donde todo comenzaba… a respetar que no importa que tipo de sangre tengas o si eres pobre o rico, que nada de eso importaba… ya que como citaba de un célebre autor: "Todos en la fosa somos polvo y olvido" ¿Cómo hacerle entender eso? Si ni el mismo sabía, a que venía todo aquello.-

Miró la hora y se levantó, tenía práctica de Quiddicth aunque sinceramente no sabía que era lo que iba a practicar puesto que volar y ver como águila, eran cosas incógnitas en Él… le parecía que era algo injusto, puesto que nadie sabía nada. Miró como el sol empezaba a caer en un hermoso crepúsculo que a Harry le pareció muy triste y solitario.

3

Eran como las tres de la mañana, alrededor sólo se podía oír el suave gemir del viento, todo estaba en inusual calma, sólo un alma solitaria y perdida estaba recostada mirando el cielo con los brazos tras la cabeza, contaba las estrellas que esa noche parecían enjambres de abejas brillantes pegadas sin mucha delicadeza en el cielo. Ahora tenía más problemas que hace una semana…

Se había enterado que Voldemort estaba tratando de convocar a los licántropos… lo que le faltaba, después lo más seguro es que fuera tras los vampiros, y ya eso sí que tenía que controlarse, puesto que no podía tener bajo su poder tal vicio oscuro… pero ¿Cómo le haría para evitar la asociación de los cinco principales clanes vampíricos? El no podía ofrecer toda la sangre que pudieran tomar, además… ellos eran lo más cercano que tienes los humanos a los demonios. Un suspiro salió de su boca involuntariamente.

Brujah, Capadocio, Lasombra, Toreador, Tzimisce, Ventrue; lo más sano era irse con los del clan capadocio, los más serenitos… y eso no lo tenía muy seguro, pero, no se le lanzarían para devorarlo, o eso pensaba él. Buscó otra vista que no fuera el infinito mar de cúmulos y céfalo… se colocó de forma fetal y se volvió un ovillo, cerrando los ojos fuertemente. Ya no sabía que hacer. No estaba seguro de si era posible lo que pasaba por su mente pero, quería irse donde nadie más lo encontrara… suspiró de nuevo, y abrió los ojos para sentir un caliente líquido derramarse de sus ojos. Eso era más tonto aún, llorar sin sentido.

4

– Esto está en chino –Murmuró el moreno perdiendo la paciencia con el libro de infinitas páginas.- En chino o en Hebreo, y creo que el hebreo lo hubiera reconocido… grrr… –Gruñó cerrándolo de golpe, colocó los codos encima del libro y se empezó a masajear las sienes, no tenía ni la menor de las putas ideas, con cada una de las palabras pronunciadas de que hacer, y la opción de irle a preguntar a Azarel quedaba descartada antes de ser pensada. El cual por cierto se apareció por allí a buscar una cosa pero, por lo que parecía eso quedó relegado a un enésimo plano cuando se trababa de meterse con el híbrido de ojos verdes.-

– ¿Teniendo problemas con el librito? ¿Complicado verdad? –Unos gruñidos parecidos a los que haría un dragón muy enfadado salió de las cuerdas vocales del moreno.- Tranquilo, dentro de unos doscientos años lo entenderás, sólo se tiene que tener paciencia para entender lo más parecido de los ángeles al idioma Demoníaco

– Te lo juro, eres despreciable, ¡Y no tengo doscientos años para esperar!

– Claro que no, tienes toda la eternidad… no te preocupes, doscientos años son un suspiro.

– No me retes que ando de malas.

– Que miedo –Entonó burlescamente, mientras registraba el cuarto.-

– Patético.

– Sólo tienes que pedirme ayuda –Puntualizó sin dejar de buscar el objeto no identificado.-

– Ajá, allá voy… –El ángel de la muerte se alzó de hombros.- Ni te atrevas a llevarte eso –Le amenazó el moreno al ver lo que estaba buscando.- Primero, no me has pedido permiso, segundo no te lo voy a dar para fines tan bajos como el que tu lo más seguro le piensas dar. Así que déjalo donde lo agarraste.

– No te lo voy a dañar, es un vulgar reloj de arena.

– No me importa, Azarel es enserio.

– Yo te lo traigo después –Dijo omitiendo las palabras del moreno.-

– ¡Joder! Hoy definitivamente no es mí día…

5

– Bien, Malfoy hasta aquí llega mi plazo que te di para que pensaras…

– No sé, ¿Qué tengo que decir? –Harry bufó.-

– Me iré a tirar de la torre de astronomía… –Dijo el moreno molesto empezando a caminar con paso apurado.- Necesito algo de dolor en mi cuerpo.

– ¡Estás loco!

– No lo estoy ¡Ya te lo dije Draco Lucius Malfoy Black, NO – ES – TOY – LO – CO! –Replicó enfadado.- ¡¿Quieres ya dejar el jueguito! –Terminó exasperado, en cualquier momento iba a explotar y eso no sería nada agradable.-

– ¡Claro como no es tu el que tienes que entender!

– ¡¿QUE NO SOY YO EL QUE TENGO QUE ENTENDER! ¡A LA MIERDA MALFOY! –Dijo ya perdiendo el control. El rubio se echó para atrás, los ojos de Harry denotaban furia pura y el viento estaba empezando a soplar salido de la nada.- ¡Yo tuve que morir! ¡No sólo una! ¡Si no dos! ¡NO ME VENGAS A DECIR QUE YO NO TENGO QUE ENTENDER!

– Potter, cálmate…

– ¿Qué me calme? –Dijo acercándose peligrosamente.- No me digas que me calme –Expresó por entre los dientes, el viento envolvía a Harry en remolinos azules y amarillos pasteles, el ojiverde alargó la mano y en ese momento apareció Azarel con las pupilas amarillas y las alas negras expandidas a su máximo y agarró al moreno inmovilizándolo.-

– Basta Harry… –Pero, lo único que hacía el híbrido, era murmurar cosas en un extraño lenguaje que parecían gruñidos y resoplidos con mucha coherencia.- Eso pasa cuando empiezas a leer Lind Iûl. Baja a la realidad príncipe del viento–Al decir esto todo resonó y el moreno dejó de forcejear, parecía que el ambiente se había detenido, luego de algunos momentos, éste se tapó la cara con las manos y calló de rodillas junto con Azarel el cual aún lo sostenía, para evitar cualquier accidente.- Quítate las manos de la cara Harry, deja de huir –Estas palabras hicieron que el gran sistema que llamamos mente, colapsara… todo dejó de funcionar, el niño cayó sin conocimiento.- Niño idiota…

– ¿Qué le pasó? –Preguntó Draco ¿preocupado?-

– Príncipe, tú a tus asuntos.

– No me llames príncipe, que no creo serlo, y creo que la conversación era conmigo ¿no?

– Ciertamente, esto es lo que causa el idiota de mi hermano, Gabriel y tú… gracias, después de explicado todo esto, puedes irte, no es necesario que te sientas culpable.

– Pero…

– Malfoy, es tu enemigo, aún en el infierno, y el purgatorio se respeta eso –Le dijo alzando el flácido cuerpo de Harry, se veía que estaba demasiado cansado.- ¿Quién sabe cuantas horas tendrá sin dormir? –Suspiró.- Lo mejor será llevarlo a la enfermería.-

– ¿Sabes donde está?

– Te saco enésimos milenios de vida Malfoy…

– ¡Ya entendí!

– Pero, no, no sé donde está la enfermería.

6

– Y yo pensé que al señor Potter no lo iba a ver más por aquí… –Dijo la enfermera suspirando, al ver a Harry desmayado en brazos de aquel hombre de ojos azules y el señor Malfoy cerrando la retaguardia.-

– No hace falta que haga nada, simplemente lo traje aquí porque necesito un lugar de silencio y que no haya mucha gente…

– Bien, la enfermería es de usted, pero, nada de destruirla…

– Tranquila señora, simplemente voy a dejarlo descansar, en un estado primario.

– Bien, parece bueno sea lo que sea, siéntanse en confianza.

– A mí no me parece nada bueno.

– Entonces largo de aquí.

– ¿Cómo esperan que responda algo si no me dicen nada?

– Bienvenido al mundo de Harry… –Le espectó irónicamente.-

– Gracias –Respondió venenoso.-

– Sirve para algo, y trae un catalizador de esos que ustedes llaman varitas…

– Cuando menos podrías pedirlo más educadamente.

– Anda y trae la maldita vara Malfoy, tal vez todos te tengan que rendir pleitesía y Harry no te pueda poner en tu lugar por órdenes mayores, pero, yo no tengo paciencia –Le disparó seco y sin remordimiento, acompañado por un juego de miradas que paralizarían a cualquiera.-

– Ya, no te molestes –Dijo dándole su varita. Éste se la arrebató de las manos "figuradamente" él nunca perdía la elegancia. Tan mal que se llevaban y tan iguales que eran.- ¿Qué le vas a hacer?

– A volverlo a su forma usual, a la que está más tiempo, como fue un híbrido que se acogió entre Ángeles hay que mantenerlo en forma angelical para que pueda recuperar energía…

– Gracias… vez, no es tan difícil decir algo así –El pelinegro de ojos azules le colocó la varita justo en el entrecejo y masculló algo mientras que separó un poco el catalizador de magia, y de este iba saliendo un destello plateado.-

Lens Flare… –Después de terminar de pronunciar eso, una ráfaga de viento helada cruzó el lugar rápidamente y Harry levitó de golpe, sus manos cayeron hacia abajo por efecto de la gravedad, mientras las ropas eran sustituidas por una ligera túnica blanca sin ningún ornamento, luego, volvió a caer en la cama igual de brusco pero no despertó, Draco vio lo que había en la cama, y era alguien extremadamente blanco, se podía ver las venas verdes vadeando las piel, unas ojeras moradas verdosas copiaban sus párpados inferiores y el cansancio afloraba en su rictus como un libro abierto, pero, a la vez… todo tenía un toque candoroso… divino, algo que no sabía como explicar, pero, el éxtasis duró poco, ya que Azarel lo devolvió al mundo real, devolviéndole toscamente la varita.- Es un ángel… sea como sea, lo es, no lo mires mucho… –Le recomendó, yéndose de allí.-

7

– Mi cabeza –Murmuró Harry, sentándose en la cama, con una mano en ella, pasó la vista por el lugar.- ¿Qué hago en la enfermería? –Miró con lo que estaba vestido, y la confusión fue mayor aún, puso un pie en el piso, y empezó a caminar por el lugar, luego de allí se subió en la ventana con algo de esfuerzo y se lanzó al vacío, sacó sus alas para frenarse, y cayó limpiamente en el piso, tenía que recordar que había pasado, porque tenía, la LAGUNA mental en la cabeza. Siguió con paso firme sus pies sintiendo la grama, hasta que llegó a las inmediaciones del bosque prohibido, tenía muchas cosas que hacer y ¿Había perdido todo el día en la enfermería? Suspiró y paró, ya se había alejado lo suficiente, y en frente estaba lo que andaba buscando, los unicornios, volvió a sacar sus alas y se acercó, uno de ellos se le puso al frente y luego de verlo por unos momentos acarició a Harry, el cual sonrió, suspirando era tan delicioso estar rodeado de seres tan puros, de vez en cuando tenía que estar alejado, especialmente ahora que venía el partido de Quiddicth tenía que estar calmada para no colapsar en medio de la euforia general.- ¿Qué voy a hacer? –Le susurró en tono confidente al unicornio que no se le despegaba.- ¿Qué puedo hacer? ¿Qué debo hacer? –Preguntaba desesperado.-

Un especie de chirrido agradable como pocos; salió de las cuerdas vocales del animal, las miradas de los dos se juntaron, y Harry sonrió de nuevo juntando sus frentes, sus alas aletearon, demostrando la felicidad que normalmente el híbrido no dejaba salir a flote, aunque le estallara el corazón de júbilo.

Dejó con mucho pesar a los unicornios, después de varias horas, los cuales les había subido el ánimo hasta el punto de tener una sonrisa de enamorado en la cara, como se decía vulgarmente, y también había logrado despejar la mente, aunque aún estaba indeciso de que hacer con respecto el tema de los vampiros. Porque, primero no podía morir, y tampoco era para dárselas de masoquista y hacer que ellos, los cuales tampoco morían lo torturaran eternamente, pero, si algo tenía seguro es empezar por los Capadocio… "que predicamento" fue lo que pasó fugazmente por el pensamiento del moreno.

Volvió a su habitación y sus ojos cayeron sobre el libro que había estado tratando de leer desde que Azarel se lo había proporcionado, y no había podido avanzar mucho. Miró hacía todos los lados como buscando algo, y se dio cuenta que estaba vestido poco propicio para andar caminando en aquel mundo como cualquier persona. Cerró todo cortinas ventanas, puertas, hasta que sólo se veía el resplandor de la vela que había encendido anteriormente, se convirtió en su forma demoníaca y se sentó frente al libro, sus manos blancas cual marfil, y las uñas como garras afiladas. Agarraron el libro delicadamente y lo abrió, se relamió los labios, en un gesto que si hubiera sido visto por terceros, hubiera quedado algo lascivo. Ahora entendía lo que decía el libro, pero, las fórmulas estaban algo complicadas.

Portalkeys

Para crear un Portalkey, es necesario saber primero que todo ¿Qué es un Portalkey? es, como su mismo nombre lo dice, un a puerta "figuradamente" que se abre en un determinado punto del universo físico, este punto se determina por medio de la "Matemática Astral". También se deben tener bases de leyes físicas, y un poco de matemática cuántica…, la hiperealidad que se maneje, debe ser también tomada en cuenta, y otras series de requisitos, también. Millones de razas, léase de: ángeles, demonios, magos, aliens, entre otras especies vivientes, ya sean inmortales o mortales, prefieren millones de veces la aparición u otros métodos de transportación, menos precario, puesto que, un mal cálculo en la distancia, y en vez de aparecer en el Paraíso es capaz de aparecer en las islas canarias del tercer planeta del sistema solar, denominado tierra. Un cero, así sea a la izquierda, puede alterar drásticamente el destino de llegada, de dichos portales.

Así empezaba el libro, con una Advertencia, dicha abiertamente, era peligroso, ¿Un solo cero a la izquierda? Estaba planeándose declinar la idea de buenas a primera, el jamás fue bueno, con las matemáticas, ¿Y ahora querían que supiera de física? Pero, por otra parte, tenía que hacerlo por Lórien… "Azarel" Pasó por su cabeza, y un gruñido volvió a salir de su boca, nada de ese engreído. Miró el índice Hasta donde decía "Portales de sangre interdimencionales"

Portales de sangre interdimencionales

1.1 Creación:

Estos portales, se encuentran entre las más rebuscadas puertas de paso, en cualquier realidad existente, pero, es algo de seguridad total, puesto que el que lo abre puede dar acceso sólo a su propia sangre; también podrán acceder terceros, pero, siempre habiendo un catalizador de la misma descendencia.

El elemento principal de cualquier portal, es un reloj de arena, no importa que tipo sea, siempre necesitarás que la arena marque un tiempo determinado por medio de la matemática, normalmente, las cuentas que se sacan, son por medio de lunas que se encuentran ubicadas perdidamente en cualquier Vía Láctea. Después de tener el reloj con las horas necesarias, se necesitará, plata, oro, y algo de cobre (también puede ser sustituido por algo de bronce, pero, no es recomendable, si quiere que la eficacia sea de un 100 en 100).

La plata, debe ser fundida, y luego diluida en Alcohol Amílico, pero, sin dejar endurecer la mezcla. Con respecto al oro debe ser igualmente fundido, pero, en un envase refractario deben estar dispuestos un litro de cualquier veneno de serpiente, por cada dos kilos de oro diluido. Luego, todo se debe ir agregando lentamente en el reloj de arena, sin dejar volcar el reloj en el proceso, la arena debe absorber la mezcla, por medio de cualquier hechizo, esta quedará como platinada con reflejos engañosos dorados.

El siguiente paso, es determinar la Hiperealidad y la frecuencia de los átomos que van a hacer acelerados, es decir, determinarle al medio, que va a pasar por él (ejem. Un vampiro 0.241 sdp. O un elfo 4.263 sdp). Estos datos deben estar en su cabeza y ser extraídos por medio de una pila bautismal, mejor conocida como pensadero. Y luego influirlos en la arena junto con todo lo demás. El siguiente paso, se necesita una pluma, de cualquier tipo, desprovista de su tronco, lo único que se necesitan son los bocitos que quedan de esta. Solamente tiene que ser de una especie "blanca" puesto que esto es algo que tiene protecciones y alteraría el proceso si se coloca una criatura oscura.

Estos Bozos de pluma, tendrán que ser diluidos en cualquier ácido, hasta volver una masa no muy consistente, en esta mezcla se tiene que poner a la mayor temperatura posible, e irle agregando poco a poco, esencia "queen of night" o "reina de la noche", Sándalo, Melisa, Marina, y Lavanda. Posterior de que esto se haya evaporado, y haya conseguido, algo de consistencia, tiene que repetirse el proceso de la plata. Al haber llegado hasta aquí tiene que dejar reposar un día, puesto que a sobrecargado el "catalizador" o la arena, el cual debe empezar a tener un color negro del plateado que anteriormente había poseído.

Al día siguiente, lo único que falta, es cinco tipos diferentes de plantas mágicas, representado cada uno a los cinco elementos, normalmente el elemento Luz/Oscuridad, suele ser imposible de conseguir pero una nota importante, si el transportado, tiene algo que ver con ello, hay que hacer un mayor esfuerzo por conseguir las cinco cosas, si no, podría haber un corto de cualquier tipo. Para finalizar las cinco plantas deben ser cocinadas con fuego de las salamandras o si consigue flama de fénix se lograría algo más uniforme, incorporando, un litro de la sangre donante, que debe ser dada a voluntad. El paso final es poner la última mezcla en un envase oscuro, y luego ser pasado al reloj por medio de un vial común.

1.2 Activación:

Para la activación se necesita recitar un conjuro de invocación usual, y luego dejarlo en algún lugar seguro, donde pueda flotar y dar vueltas. Cuando la persona (s) haya(n) arribado, el reloj explotará dejando una suave nube de humo con olores de las esencias utilizadas para la preparación purificando el ambiente…

Terminó de leer, y se restregó los ojos, ¿Dónde conseguiría todo aquello? Además de todos los cálculos pertinentes, y el no sabía nada de la distancias, aunque había escuchado hablar a Miguel, algo de la Luna de Júpiter, Elara, ¿O era saturno? Suspiró frustrado, no tenía muchas opciones, primero tenía que buscar el reloj de are… falso, primero tenía que empezar por los cálculos ¿De donde iba a sacar los cálculos? Allí divergía el problema, además, tenía que hacer un robo/préstamo de un pensadero, que no le quedaba de otro que el de Dumbledore o el de Snape, porque no tenía tiempo de ponerse a crear uno para el mismo, que sería una total pérdida, puesto que el no podía dejar sus pensamientos fuera de su cabeza no importa que tan bien guardado estuviera dicho objeto. Tronó los dedos, y todas las cortinas se descorrieron al igual que las ventanas. Y dejó de ser un demonio, para subir los pies en la silla y pegar sus rodillas en el pecho. Y ponerse a pensar. Primero ordenar prioridades, no por su razón si no por sus obligaciones si por el fuera: Lórien, Lórien, Lórien, Portalkey, Vampiros, sobrevivir, evadir a los demonios… Malfoy. Pero, resulta que era: Malfoy, vampiros, el Portalkey, Lórien, sobrevivir, evadir a los demonios… ¿Qué cosas no? No es lo mismo lo que uno quiere a lo que uno debe, y eso siempre le iba a parecer algo injusto.

Se fue a buscar el reloj de arena que tenía por allí, pero, cuando lo empezó, recordó un pequeño detalle, Azarel se lo había llevado para lo más seguro jugarle una de las suyas a Snape junto con Sirius. Se rascó la cabeza, esperaba fervientemente que no lo haya roto o dañado, puesto que ese reloj tenía una capacidad que no se encontraba en el mundo en donde estaba. Se fue a duchar puesto que se sentía algo cansado y con los músculos tensados, y no tenía nada a la mano más que el agua caliente y en cierta forma eso era lo más relajante. Buscaría alguna esencia que tuviese tirada por allí, cualquier aroma era bueno, okay, no todos eran buenos… pero, los que tenía disponible si.

Echó un chorrito en la bañera, y dejó que se homogeneizara con el agua mientras se quitaba tranquilamente la túnica blanca que había tenido desde que salió de la enfermería, suspiró al sentir su cuerpo siendo mojado por el agua caliente. Se recostó cerrando los ojos, el vapor rodeaba todo el baño, fue cayendo en un sopor que lo hizo dormir profundamente.

8

Azarel alternó las miradas, Harry estaba bien perdido en su mundo pensado sabría Dios que, y luego hacía Draco el cual miraba con un interés impropio en él. ¿Por qué no escuchaba sus advertencias? Si seguía así quedaría prendado, y eso se tornaría peligroso, si, un extremo peligro, el moreno se levantó con un suspiro, se estiró haciendo que la camisa se le subiera un poco, y el ángel de la muerte alzó una ceja cuando, encontró al ojiverde bostezando y estrujándose un ojo ¿Se había quedado dormido? Eso sería una buena razón del porque no había volteado a decirle a Malfoy que dejara ya con el tiquititaqui.

Siguió con la vista, hasta que el moreno desapareció para luego, levantarse he interceptar al rubio de ojos grises.

– ¿Ahora que te pasa? –Sin condescendencia alguna lo agarró por el brazo y empezó a caminar sin responder a ninguna de las preguntas que se le inquirían imperativamente. Entraron a un aula vacía, oscura y desordenada, en donde el ángel de la muerte tiró en un pupitre al "supuesto" descendiente del rey de la tierra.-

– ¿Yo te dije algo verdad?

– ¿Qué?

– Porque mejor no me haces caso, porque estoy empezando a perder la paciencia –Dijo agarrándole por el mentón y haciendo que lo mirara.- Cual parte de "es un ángel no lo mires" ¿No entiendes? ¿En que te hablo? ¿En chino?

– ¿Qué estupideces andas diciendo?

– Yo no digo estupideces, he visto como no le quitas de encima la vista a Harry…, y ya es suficiente, no me importa que razones sean para hacerlo, aún por el mero fastidio de verlo molesto, ¿entiendes? Harry es un AN-GEL, es decir, un ente concebido por la mano de Dios. Alguien divino ¿Entiendes? –Repitió.-

– ¡No! ¡No entiendo! –Azarel agarró a Draco por el cuello y lo puso contra la pared.-

– Ya yo llegué hasta aquí vamos a develar el maldito misterio que se guarda con tanto celo, y podremos dejar que muchas personas duerman en paz hoy…

– ¿Qué vas a hacer? –Dijo empezando a sentir algo que los humanos llamaban miedo a la incertidumbre.-

– ¿Qué voy hacer? Lo que Harry debió haber hecho desde que llegó aquí…

Cirya Atan –Pronunció en élfico y el rubio sintió como si le quitaran las fuerzas, El ojiazul puso firme el cuerpo, y el rubio miraba entre la confusión y el miedo.- Sabes, no te lo tomes personal, pero, sinceramente estoy ya, me tiene asqueado –Su mano llegó a la correa.-

– Merlín ¿Qué haces? –Dijo débilmente.-

– Ya te dije, ver si tienes la dichosa marca… –Draco puso la cabeza hacia atrás mareado, si no fuera por el fuerte agarre del pelinegro, habría caído al piso sin remedio, Azarel, zafó con una mano el botón y bajó un poco el pantalón junto al bóxer negro del lado derecho, que cargaba puesto, el ángel revisó la marca, era cierto, había una cruz invertida en la blanca piel del rubio, pasó un dedo, por la marca y se acentuó aún más, volviéndose vinotinto. Un gemido de dolor salió de la boca de Draco, el cual se mordió los labios. El mayor de los tres supremos lo soltó, y este empezó a deslizarse por la pared, agarrándose el estómago, las lágrimas empezaron a brotar, la herida estaba más roja que antes y en cualquier momento empezaría a sangrar, Azarel levantó la cara del rubio el cual lo miraba molesto, pero las lágrimas caían furiosamente resbalando por sus mejillas.- ¿Por qué lo escondías si es verdad? –Escupió venenosamente.-

– ¿Qué te importa?

– Responde que no estás en pos de nada.

– ¿Por qué crees? –Dijo en el mismo tono de Azarel.- Tal vez Harry sea demasiado ingenuo, pero, yo sé lo que va a suceder si pongo los términos sencillos y aceptados. Yo no me voy a recluir en un maldito Trono… ¿Qué crees que nací ayer?

– Representas perfectamente a tú casa, víbora… pero, quieras o no va a pasar, o te agarran los ángeles o te agarran los demonios, no tienes de otro se llama destino, y este siempre viene por ti. Y te recomiendo a los ángeles ellos te darán a escoger las cosas que puedan encoger. En el infierno serás una simple marioneta…

– ¿Nadie te a dicho que eres despreciable?

– Mucha gente… –Dijo soltándolo y saliendo de allí, ya le diría todo a Harry después, ahora tenía que ir a terminar varios asuntos que dejó pendiente por estar cuidando al idiota ese, no sabía que era lo que le pasaba con ese niño, pero, era algo que no podía explicar. Aunque prefirió aceptarlo que ponérselo a analizar.-

9

– Entre todo lo que me está pasando me va a matar –Dijo Harry tirando el morral en el primer sitio que encontró, se estiró, y se pasó una mano por el cabello, pasó la vista como siempre hacía como buscando una señal de algo que estuviera mal, pero, no encontró nada anómalo, puso la mano en la cómoda que tenía en la sala la cual tenía una serie de adornos, y sintió algo bajo su piel, cuando bajó la mirada, vio un papelito que se le hacía conocido, pero, ¿No lo había perdido? Bueno, eso era extraño.-

Lo agarró, y lo miró… si, era justamente el papel con el idioma extraño que no entendía, ahora que recordaba, cuando lo había visto reflejado en el agua las letras se le hicieron conocidas, era el reflejo. Para ver el reflejo no se necesitaba necesariamente agua. Se quitó la túnica del colegio dejándose solamente la camisa, junto la corbata, y se sitió en el espejo de la sala, el pobre espejo ya estaba que pedía perdón de tantas transacciones que se habían hecho por él, pero, era él único que normalmente tenía a la mano.

Agarró el pedazo de papel, y lo colocó frente al espejo, empezó a entrecerrar la vista para ver mejor, Evocación, podía ver que decía. Pero ¿Evocación de qué? Ya estaba otra palabra, De. Tenía varios minutos concentrado en el papelito. Lo que no sabía es que el haberse concentrado tanto, le iba a provocar un susto de muerte, todo estaba en demasiado silencio y algo oscuro, total Él podía ver con total lucidez en casi todas las densidades existentes, siguió tratando de develar lo que decía el papelito, cuando le faltaba la última palabra.

– ¡Boo! –Le asustó alguien que salió del espejo, Harry saltó hacía atrás dando un pequeño grito, se llevó la mano al corazón el cual latía desbocado y lo sentía en la garganta tratando de salir, cayó sentado en shock en el piso, mientras que el desconocido, tenía una sonrisita cínica en el rostro.- ¿Te acuerdas de mí? –El moreno movía la boca pero nada que podía pronuncia palabra, lo único que podía hacer era arrastrarse hacía atrás cada vez que el otro caminaba, hasta que llegó a la pared, y fue cuando sus miradas se encontraron.- ¿Qué haces? ¿A que jugamos? –Preguntó divertido mientras se sentaba doblando sus rodillas hacía atrás sin dejar de mirar a Harry, con sus ojos blancos, el ángel de ojos verdes llevó su vista hacía los cabellos rojos de aquella persona que era Satanás.- Pensé que jamás ibas a voltear el papel… –Dijo agarrándole la cara, de repente, el moreno sintió muchas ganas de salir corriendo pero dudaba que sus piernas estuvieran conectadas con su cerebro.-

Harry se pegó más contra la pared como si eso lo ayudara a desaparecer, lo que hizo que la blanca sonrisa del demonio se acentuara mucho más.

– ¿Qué te parece? Te voy a decir algo –Dijo volteándole la cara sin llegar a lastimarlo, como revisándolo.- Pensé que entre Iant y Lucifer, sería suficiente para que llegaras sin pérdida al infierno ¿Sabes? Pero, por lo que veo, tienes varias cabezas sobre ti… especialmente, jamás pensé que llegaras a un acuerdo con Miguel, que ahora parece que fueras su hijo hablando en sentido figurado de la palabra por supuesto. Ahora, también resulta que Azarel se puso en mi contra, no sé que tienes pero, pareces poder moldear la forma de ser de todo el mundo… ¿Te preguntas como llegué aquí? –Harry hizo que su cerebro uniera una razón coherente.-

– Si, de verdad… esa sería mi primera pregunta –Dijo sin dejar de tratar de traspasar la pregunta.-

– Ahora es más divertido, por fin puedes hablar… Llegué aquí por medio de ti, recuerda que eres un demonio, y tú, tienes dos reyes.

– Como siempre…

– Si, normalmente la vida suele ser algo injusta… yo te suelto, tú no tratas de huir ¿va? –El moreno asintió, este aflojó el agarre hasta soltarlo por completo.- Bien, por donde empezar, tengo razones marcadas y precisas por las que estoy aquí, las primera de ellas, es por un problema que ya te planteaste –Dijo levantándose y empezando a revisar la cosas que habían por allí distribuidas, miró a Harry bajando la mirada puesto que aún estaba en el piso, encogido.- Lo de los vampiros. Es necesario, que Voldy, no me reúna a los vampiros.

– ¿Qué? –Preguntó confundido mirándolo.-

– Sí, no me mires con esa cara… Mi estimado Tom, creo que lo conoces ¿no? –Preguntó en un tono irónico que a Harry se le antojó antipático.- Okay, Él está siendo una fuerza como Azarel, es decir, no está con ninguno de los dos –Agarró una foto que estaba enmarcada, donde aparecían Lórien y Harry sonriendo, alegres un día que los habían sacado de paseo, entre tanto strees, y alguien los había agarrado desprevenidos, tomándole esa foto, que Lórien le obligó a cargar consigo.- Linda hermandad, este es otro que me gustaría despedazar lentamente. El sin darse cuenta logró frustrar uno de mis planes, y tú, te volviste inmortal, luego, otra vez, y luego fue Celebriän, sinceramente de los tres el que peor me cae, y se que el no me soporta…

– ¡Ja! –Bufó Harry bajito.-

– Cada uno tiene sus opiniones bebé, yo, no voy a interferir en eso…

– "La mayoría de la gente me dice pequeño, pero ¿Bebé?" –Pensó el moreno, sopesando si debería levantarse o quedarse donde estaba.-

– Al lado mío eres un bebé, Harry.

– ¡Deja de meterte en mí mente! –Dijo olvidándose de con quien estaba hablando. Inmediatamente apareció una barrera plateada.-

– Eres un precioso ángel, abramos las cortinas y las ventanas, ¿Por qué estás tan encerrado? –Eso al moreno le pareció el colmo de la mezquindad, cuando el sol pegó, vio que el rojo de su cabello brillaba extrañamente.-

– ¿Sabías que antes quemaban a los niños que nacían pelirrojos por mí? –Preguntó infantilmente.-

– Algo escuché… –Dijo asustándose aún más.-

– Harry, hazme un favor y quita esa cara de pasmado, de nada me sirve matarte, a ti, vivo, sano y con todas las de la ley, si te provoca siéntate en el mueble, simplemente vine a hablar lo de los vampiros, entre otros…

– Muchas gracias, aquí estoy bien.

– Como quieras. Si tienes que ir a hablar con el clan Capadocio, Son los únicos que no tratarían de devorarte sin antes debatir contigo, claro que tendrías que llegar como un demonio de tu rango –El moreno masculló algo inaudible.- ¿Qué se le hace? Antes que preguntes como le hago. Soy Dios, pero, la parte negra por llamarla de alguna manera.

– Ahora se de donde Azarel sacó lo que hace.

– Si… –Dijo sentándosele al frente de nuevo.- Ese don que tiene Azarel, es mío, se llama precognición, o videncia como te de la gana de llamarlo, ver todo lo que está pasando y pasará, el primero más que el otro, pero, a fin de cuentas también se tiene. Entonces, no me desvíes más ¿Quieres?

– ¿Ah? –Dijo en tono de "¿Qué te pasa?", el demonio se acercó más a Harry y este empezó a sentir que algo le faltaba, pero, no lo pensó y tampoco lo comentó en voz alta puesto que lo más probable es que se sintiera indefenso y por ello evocaba cosas.-

– En fin, sigamos hablando…

– No es por sonar altivo ni nada pero ¿Qué te hace pensar que haré algo de lo que tú me digas?

– No te preocupes –Dijo sonriendo.- Yo solamente te voy a decir la forma para que no te maten cuando vallas a hablar.

10

Llevaban como cuatro horas hablando, serían las siete de la noche y Harry empezó a sentir un sopor nada normal, era como si de repente se hubiera puesto a gastar energía de una forma tonta, apoyó una mano en el piso, y cerró los ojos un momento.

– ¿Te sientes bien? –Preguntó inocentemente con una sonrisa en los labios que lo delataba.-

– Creo que no…

– Debí decirte esto antes que empezáramos, cuando pasas mucho tiempo conmigo, y no alguien algo inexperto con la energía, esta se vuelve volátil y yo la absorbo, no es que quiera hacerlo, yo no necesito energía, modestia aparte, pero, es inevitable, es parte de mi naturaliza, porque hasta yo estoy sujeto a leyes, por más que me duela reconocerlo… pero tranquilo no morirás, nunca nadie lo hace, por algo eres un inmortal –El moreno sintió algo caliente deslizarse por su nariz, se llevó la mano, y vio que estaba sangrando, el demonio de cabellos fuego le puso un pañuelo en la zona afectada, pero este rehuía.- Si te mueve más el sangramiento no parará… –Reviró la vista sin perder la paciencia, quedándose sentado donde estaba, cuando Harry se levantó y trató de caminar, pero, algunos pasos después, cayó doblándose una mano, el otro se levantó y se volvió a sentar donde el ojiverde había caído, y le subió la cabeza sus piernas para que descansara.-

El moreno subió todas sus barreras, las esferas de distintos colores aparecieron rodeándole a los dos, se sentía demasiado pesado como para poder forcejear o algo por el estilo. Algo más estaba haciendo que lo "natural" puesto que casi todo el mundo decía que su energía era prácticamente infinita, pero, él, no tenía ni ganas de moverse, y la nariz aún seguía sangrando. Sentía como el mayor le acariciaba los cabellos.

– Si te hubieras quedado quistecito como venías no te hubiera pasado nada… ¿Por qué será que ustedes los jóvenes hacen todo lo contrarío a lo que uno les dice? ¿Ah? –Preguntó quitándole los cabellos de la cara, y sosteniéndoselos arriba para mirarle la cara.- Sabes, eres demasiado lindo como para estarte haciendo daño ¿si? –Dijo jalándole un poco más el cabello, haciendo que Harry gimiera levemente.- Aunque debo admitir que como estás eres aún más llamativo, no sé, hay gente que el sufrimiento le queda bien.

– Yo ya no sé que karma traigo yo, para que todo el mundo le guste verme bañado en sangre… –Reprochó suavemente tratando de levantarse.-

– Ya te dije que te quedaras quieto… –Le jaló fuertemente el cabello, que era la fuente más cercana de dolor más cercana.-

– Pero, ¡agh! Si no me estoy moviendo –Dijo colocándose de espaldas para poder verlo de frente. Mal hecho, eso le hizo venir una arcadas nada agradable.-

– Claro que te estás moviendo… –Satanás lo sentó y conjuró un espejo y obligó a Harry a mirarse en el, pero, este ya no aguantaba, así que se convirtió en su forma demoníaca y todo disminuyo miserablemente, pero, un respiro era un respiro.- Estaba esperando que hicieras eso… –Se arrodilló atrás del Gryffindor, y le colocó los dos dedos índices a cada lado de la cabeza justo en las sienes, apretó un poco, y Harry sintió un pitido que lo dejó sin aliento y desubicado, las marcas que normalmente eran plateadas empezaron a marcarse negras y cada trazo que se creaba era sangre que se derrababa. Pero, eso no parecía importarle al demonio, el cual empezó a bajar delineando la figura de Harry el cual se había perdido mirándose en el espejo, y una túnica gris, empezó a formarse en el cuerpo del moreno, en las mangas tenía unas cruces, que se alargaban hasta llegar a dar con los extremos. Cuando terminó de formarse el vestuario, le salieron las alas blancas, y el demonio se quitó de allí poniéndose en el techo para observar todo.-

Harry, se vio terminado en el espejo el cual estalló en fragmentos los cuales salieron disparados por todos lados traspasando a Harry sin causarle más daño del que ya tenía encima, sentía como si le quisieran arrancar las alas de golpe, eso lo hizo gritar, un humo lo empezó a envolver, era una especie de azufre con smoke que lo hizo irse en vomito, cuando terminó, estaba llorando, era un llanto audible y lleno de pena. El pelirrojo volvió a bajar, y le quitó uno de los collares que tenía Harry.

– Esto no lo vas a necesitar más… así que no importa si es destruido, además, es importante destruirlo si no queremos que ese hermano tuyo llegue aquí, porque, eso sería darte esperanza, y te necesito, moralmente roto. No te lo tomes a mal, cuando te acostumbres, pasará el pesar y volverás a ser el de siempre.

– "Yo jamás podré ser el de antes" –Pensó con pesar, tratando de limpiar la sangre que le obstruía la vista, Satanás salió por la puerta y la cerró tranquilamente, con el collar en la mano el cual introdujo en su bolsillo y despareció, la nieve empezó a caer afuera, furiosa y descontrolada.-

11

– "A ver ¿Dónde estará Harry? Entre tantas bromas divertidas que hago con Sirius se me olvida las partes importantes." –Miró la hora.- "Ye debe estar en su dormitorio, iré a buscarlo…" –Cuando llegó a la puerta, como cosa extraña, Merlín no estaba en la puerta, y esta estaba abierta, lo cual era netamente imposible puesto que a Harry le mermaba en sobremanera que lo fueran a molestar, con cautela entró.- ¿Harry? ¿Harry está allí? –Al no ver ni sentir a nadie, terminó de entrar y cerró la puerta, el viento soplaba y la nieve se colaba en las ventanas.- ¿A quien se le ocurre dejar las ventanas abiertas nevando? –Dijo con ironía, cuando terminó de cerrar la ventana, miró hacía el piso y estaba el moreno acostado en forma fetal, con las manos rodeando la cabeza vestido de negro, y algunas plumas regadas, en ángel, lo alzó con un rictus de preocupación en su cara, y vio que tenía unas marcas negras en todo el cuerpo y sangrando, sintió inmediatamente energía demoníaca interfiriendo en su cuerpo.- ¿Qué demonios pasó aquí? Harry, Harry despierta… –Este abrió un ojo el, lo único que hizo fue preocuparlo más el verde era opaco y extremadamente oscuro, hasta se podía decir que era todo negro.-

– Hola –Dijo torpemente.-

– ¿Qué pasó? –Pero se desmayó de nuevo.- ¡Demonios! –Miró el traje y eso lo hizo actuar ya sabía que había pasado, lo hizo levitar y empezó a bajarle el cierre que se encontraba en la parte de atrás, pero, el vestido, era como un veneno que iba impregnando la piel, agarró una punta y empezó a despegarlo. Era realmente una suerte que el moreno estuviera desmayado, hubiera sido desagradable haberlo escuchado gritar cuando un pedazo de piel se venía con la ropa que tenía puesta, cuando terminó lo acostó en la cama, y le colocó con cuidado la sábana, le soltó el collar con el podía invocar a Celebriän y se fue a llamar a Draco rápidamente necesitaba la varita del idiota ese lo más rápido posible.-

12

–Malfoy, dame tu varita ¡rápido! –Dijo agarrándole del brazo.-

– ¿Ahora que hice?

– ¡Dame la puta varita!

– ¿Qué pasó?

– ¡Argh! –Lo jaló hacía si y desaparecieron del pasillo para entrar en el cuarto de Harry, este lo dejó allí y le quitó la varita de donde la tenía guardada que era en el bolsillo derecho, y se fue al cuarto propiamente dicho.-

– Que extraño se siente aquí adentro… –Expresó sintiendo un escalofrío, siguió a Azarel, y vio a Harry en la cara acostado con unas horribles marcas negras y sangre que comenzaba a secarse en la cara que era lo único que tenía visible, el ángel de la muerte hizo un círculo con la varita y una barrera plateada semitransparente envolvió a Harry, haciéndolo flotar en el proceso, la sábana que le cubría se movía como los tentáculos de un pulpo.-

– Ahora necesito encontrar al nómada de Rafael antes que a Satanás se le ocurra hacer un segundo movimiento… sal de aquí, no quiero que tú, también te contamines…

– ¿Por qué está así?

– Lo que te puede pasar a ti, si te agarran los demonios. –Estrelló el collar contra el espejo el cual estalló en mil pedazos, y luego una luz muy brillante irradió dejando a Draco ciego momentáneamente, cuando todo pasó, estaba un humano semitransparente con unas ropas muy rebuscadas y cuatro pares de alas en la espalda.-

¿Qué sucede? –Preguntó Celebriän preocupado.- ¿Azarel?

– ¡No, la vieja Inés! –Le dijo arrastrándolo hasta el cuarto donde Harry por una oreja, el príncipe de la tierra volvía a caer en ese maldito estado de confusión que tanto odiaba.-

– ¡Cristo! ¿Qué pasó?

– Parece que un demonio, y creo que fue nuestro querido tío, hizo su primer movimiento.

– ¡Oh dios Harry! –Dijo mirando la barrera.- ¿Cómo hizo para implantarle las marcas tan rápido?

– No lo sé, y tienes que encontrar a Rafael rápido…

– ¿Encontrar a Rafael? ¡En eso me puedo tardar años! El único que puede llamar a los otros arcángeles es Miguel y anda un poco loco tratando de sacar a Lórien de allí antes de que algo de pase y Harry colapse.

– Ni modo le va a tocar dejar el frente si pretende que Harry viva, algo más de unos minutos, esa barrera desacelera, pero, no para…

– La única manera sería que Miguel viniera, pero, necesita un permiso expreso del rey, para traspasar los linderos del planeta tierra… –Azarel, le colocó a Draco al frente.-

– Te presento al próximo rey de la tierra, se llama Draco Malfoy, ahora, Malfoy necesito que des un permiso si no quieres que Harry se muera, hablando figuradamente.

– ¿Un permiso?

– ¿Ya le vieron la marca?

– ¡Si! Pero, eso para después. ¡Da el maldito permiso Malfoy!

– ¿¡Cómo lo doy idiota? –Celebriän creó un espejo que ocupaba dos pulgadas cuadradas del piso, y convocó a Miguel.-

– Di que lo das, tu vos es ley.

– Vale, ¡Tienen mi permiso! Pero, que amargado.

– No empieces… –Le amenazó el celador del purgatorio.-

– Miguel…

– ¿Qué sucede Celebriän?

– Te necesito aquí, algo le pasó a Harry, y necesitamos encontrar a Rafael, pero, inmediatamente…

– Pero, aún no puedo.

– ¡Si puedes! Luego, Gabriel te seguirá con el Portalkey de sangre, pasa por aquí, El rey de la tierra dio el permiso… –El descendiente de la luz se echó para atrás, y una figura se materializó lentamente, hasta que un hombre de cabellos castaños y ojos azules, apareció completo.-

– ¿Qué sucede?

– Satanás decidió jugar una carta precipitadamente, y el que se llevó los platos rotos fue Harry –Comentó Azarel como quien no quiere la cosa.-

– ¿Otra vez?

– ¡Si! –Se exasperó Celebriän.- Tenemos que encontrar a Rafael…

– Vamos a buscarlo entonces… –Dijo sintiendo la presencia demoníaca en el cuarto.- Antes que nada deberíamos sacar a Harry de aquí… –Entraron en el cuarto, y Miguel fue el encargado de cargarlo, no se les ocurrió de otra que llevarlo a la enfermería del colegio, la cual estaba vacía, y después de allí se pusieron a tratar de localizar al escurridizo ángel.-

13

Un hombre de ojos verdes volteó hacía el cielo preocupado, y luego miró a la niña, la cual estaba muriendo…

– Pequeña, me tengo que ir… descansa en paz…

– Adiós… –Dijo al verlo desaparecer.-

14

– ¿Se puede saber cual es la urgencia? –Preguntó preocupado el ángel de la sanación apareciendo en medio del cuarto, todos lo miraron, y suspiraron aliviados.-

– Si, problemas… –Comentó trivialmente Miguel, poniéndolo en frente de la cama donde Harry dormía con serios problemas.-

– ¡Dios! –Exclamó al verlo.- ¿Cómo llegó Satanás a tocarlo?

– No sólo lo tocó –Dijo irónicamente Azarel.- A mí, me da la ligera impresión que hasta le enseñó a bailar el Vals…

– Jaja, que gracioso, idota –Le respondió Rafael mirándolo malamente.-

– Luego me dicen a mi que soy amargado… –El castaño se acercó a la cama, y le colocó un mano sobre la cabeza, al sentir eso, Harry abrió los ojos, y volteó con pesar a mirar a la persona que lo había sacado de tan horrible sueño.-

– Ra… fael…

– Tranquilo Harry, esto no es el fin de nada, es simplemente un desliz… ¿Qué te duele? –Harry se llevó una mano la cual estaba vedada con líneas negras, al corazón. Éste suspiró y le agarró una mano, besándola delicadamente, el moreno volvió caer en un precario coma, del que si no se trataba rápido, podía no despertar.-

TBC…