The call of the Angels
Summary: Harry es llamado por los ángeles, para ser un guardián, aparece misteriosamente en un recinto secreto, donde tendrá que aprender a controlar sus miedos rabias y pesares, Los escritos del mar negro, han sido descubiertos, Voldemort consigue la inmortalidad, y alguien aparece para recordar momentos de dolor. Morir o vivir, todo por nada, Hermanos de sangre dada.
Disclaimer: Nada está hecho con ánimo de lucro, todo es de Rowling y a quien ella se los quiera dar, todo lo demás es mío (Entiéndase por trama y demás personajes).
Explanations: "comillas": Regresan a ser pensamientos.
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Capítulo XXII: El regreso de Lórien.
El otoño estaba empezando a caer para dar paso al invierno, el sol estaba en pleno crepúsculo, todo se veía en tonos naranjas rojizos, en una cama, de las muchas que había distribuidas por todo el lugar, estaba dormitando, arropado hasta el cuello, su cabello negro estaba esparcido por toda la cama, y sus ojos estaban cerrado, mostrando un rictus de tranquilidad y paz.
Un hombre, de cabellos castaños estaba sentado al lado del durmiente, una suave brisa se coló por entre las ventanas, acariciando dulcemente, los lisos cabellos que enmarcaban la cara del ángel sentado, leyendo un libro pacíficamente. Quitó un momento la vista del libro para posarla sobre Harry, el cual seguía allí recluido a una cama, lo que le preocupaba, era, las ganas que tuviera el moreno de despertar, tenía que despertar a juro, puesto que su presencia no se perdería en el Astral Line, o a depurar sus pecados en el purgatorio… si no que iría directo al infierno. Y eso era lo que sin duda alguna quería Satanás, suspiró cansadamente.
Se sentía muy cansado, era como si hubiese dormido por mucho tiempo, pero, ese sueño, no hubiese descansado nada, sentía como la cabeza de daba vuelta velozmente, y no recordaba nada que le pudiera dar un indicio de el porque se encontraba de esa manera. Abrió los ojos lentamente, y lo primero que vio, fue a alguien a su lado sentado como esperándolo, eso se sintió bien en un primer momento. Alguien te esperaba, eso hacía que el ánimo mejorara, pero, el cansancio seguía allí presente como el oxígeno en el aire. Miró hacía arriba para toparse con el pulcro techo de lo que ahora recordaba, era la enfermería. Volvió la mirada a su acompañante.
– ¿Rafael? –Dijo Harry ronco. El aludido lo miró sonriendo aliviado.-
– Hola Harry ¿Cómo te sientes?
– ¿Desubicado? No recuerdo nada de lo que me pasó –Expuso tratando de sentarse en la cama, pero, fue detenido por el ojiverde antes que pudiera hacer algo.-
– Eso es buena señal, pero, no te levantes, llevas una semana en coma, ciertamente, eres una de las personas con más resistencia y capacidad de recuperación que he conocido. Pero, igual, no tentemos a la suerte.
– Tengo una extraña molestia en el pecho…
– ¿Qué tipo de molestia?
– Puntadas, es como si algo estuviera invadiéndome… –Un suspiro de cansancio salió de la boca del castaño.-
– Vuelve a relajarte Harry, no te podía lanzar ningún hechizo dormido, a ver si te mataba, no podía dejar tanto a la suerte…
– ¿Qué fue lo que me pasó?
– Si te lo digo vas a hacer lo que yo te diga sin rechistar.
– No me pienso quedar más de lo que yo considere aquí acostado.
– Hecho, pero, hoy no será.
– Vale, pero, cuéntame qué pasó.
– ¿Enserio no recuerdas nada de nada?
– Sí, sé que estaba llegando de clases, ese día había sido especialmente exasperante, y luego, de dejar el bolso como siempre hago, me apoyé sobre la cómoda, y encontré un papelito, cuando descifré lo que decía, "Evoquemos a los siete prohibidos" decía el papel, y de allí todo se me torna nebuloso.
– Dios bendiga tu capacidad de almacenaje –Le dijo dándole un suave golpe el la cabeza juntando el pulgar y el índice, y dándole con este último.-
– Si, es tan buena, que me olvido de lo más importante –Pero, se detuvo en seco, y se sentó bruscamente en la cama, sosteniéndose con la mano.- Un hombre cabello como el fuego… –Cerró los ojos fuertemente.-
– No lo fuerces, vas a terminar con un dolor de cabeza.
– ¿Otro? Creo que sólo tengo una… –Harry lo miró.- ¿Me vas a explicar?
– ¿Te vas a quedar quieto en la cama mientras averiguo que tienes?
– No lo sé, eso depende.
– Bien, según parece fuiste presa de Satanás… –Pero, no continuó puesto que Harry le llevó una mano a la cabeza, y cerró los ojos fuertemente, terminó acostado en la cama boca arriba de nuevo, con la nariz sangrando y un fuerte estado de shock.- Veo que no es necesario decirte nada…
– No, sinceramente, no –Pronunció ahogado.- ¡Oh dios! –Pronunció, volviéndose a sentar, y empezando a llorar con las manos en la cara, mientras, Rafael se sentó a su lado, y lo acogió en su pecho acariciándole suavemente el brazo, pero, ese gesto hizo que el llanto explotara en su máxima expresión.-
Los espasmos iban y venían, pero, el ángel de la curación no se atrevía a hablar, el jamás había sido bueno para consolar, el solamente, era un médico. Para consuelo espiritual estaba Uriel, o hasta el mismo Shamiel. Así que dejó que se desahogara todo lo que quisiera, cinco minutos después lo único que quedaba, eran las lágrimas, solitarias que bajaban de vez en cuando de los cansados y lastimados ojos, estaba reposando en las piernas del ángel. Cuando entró otra persona.
– ¡Bendito sea el señor! –Miguel se dirigió hacía la cama.- Despertaste. ¿Cómo te sientes?
– No te recomiendo que le hables –Dijo Rafael, sin dejar de jugar con los cabellos del moreno.-
– Si Tranquilo… en realidad venía por ti. Pero, estás algo ocupado.
– Si tienes que irte, anda, yo puedo seguir llorando en la almohada –Dijo el moreno sin ganas.-
– No me voy a ir, además, te tienes que levantar poco a poco de la cama, y eso no lo vas a hacer sólo…
– Yo vengo después –Dijo el rubio de ojos azules saliendo de allí suspirando, la pregunta del millón ¿En que estado quedaría Harry?-
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– A ver…, con cuidado –Dijo Rafael, después de haberle hecho un estudio completo al cuerpo de Harry, y confirmar que sólo quedaban lo que se podía llamar vestigios de un mal recuerdo, aunque había algo que le preocupaba al ángel era mejor esperar hasta que éste lo viera por si mismo, sus alas habían empezado a tornarse negras, algo así como las de Azarel, eso era un sacrilegio para cualquier ángel no importaba cuán hereje fuera, solo esperaba que no empezara a gritar como loco cuando las viera, además, era temporal… mientras su cuerpo volvía totalmente a la normalidad.-
– Tranquilo que no me voy a caer –Expresó algo molesto y abrumado por la sobreprotección del ángel, puso un pie en el piso y un escalofrío le sobrevino la espalda.- La mayoría de las personas caen en coma una vez¿Yo cuantas veces he estado a un paso de la muerte? –Preguntó frustrado.-
– Muchas, pero, hay un dicho, que dice: "Lo que no te mata te hace más fuerte"
– ¿Qué más poder quiero yo? Por ello tengo tantos problemas… –Respondió tratando de equilibrarse se agarró de Rafael para evitar caer, y luego lo volvió a soltar y empezó a hacer el equilibrio con las manos. Dos minutos después, estaba recostado a la pared tratando de permanecer parado el más tiempo parado, sin hacer mucho esfuerzo.-
– ¿Te vas a ir a bañar?
– Si, creo que me hace falta, pero¿Podemos ir a mi cuarto?
– No.
– ¿Cómo que no?
– Ningún ángel a podido entrar en ese cuarto, parece que aún está el mal allí, como esperando que volvieras, y Azarel, anda de aquí para ya y de allá para acá diciendo que no tiene tiempo para tonterías. Y nosotros no le vamos a rogar a ese engreído…
– Si hubieran rogado, pues, yo hubiera usado el calificativo de Conejos (1)
– Bueno, pero, podemos ir al cuarto de tu padrino.
– ¿Ha pasado algo de lo que yo me deba enterar?
– No sé ¿Cómo que quieres saber?
– Por eso te pregunto.
– Pues, Miguel no sabe nada ni de Gabriel o de Lórien, Azarel tiene un misticismo extraño, el príncipe de la tierra a peleado exactamente diecisiete veces en toda la semana, a tu padrino lo tuve que poner a dormir hace dos horas porque el pobre no se había querido mover de aquí, Draco te vino a visitar varias veces, aunque casualmente Azarel venía al mismo tiempo y lo sacaba de la oreja, a si y una simpática niña de cabellos castaños claros y otro pelirrojo te vinieron a visitar por mucho tiempo, tanto que entre la señorita Poppy, y yo, los tuvimos que sacar, entre Severus creo que se llama, y Azarel, hay una riña extraña, y ha sí, el profesor Dumbledore dejó eso que tienes allí al pie de la cama –Dijo señalando un paquete envuelto en papel craft, algo alargado.- Y el partido se aplazó para dentro de una semana, a ver si despertabas.
– Gracias por el recuento.
– De nada Harry, me enteré que Tom, creo que tu lo conoces mejor como Volte, Vorte…
– Voldemort.
– Gracias, que Voldemort, consiguió la alianza con los licanos…
– En ese sentido tengo que apurarme.
– ¿Ya lo sabías?
– Si…
– ¿Y que piensas hacer?
– Pues¿Qué más? Darle con el contra, ir con los vampiros.
– ¿Qué te hace pensar que te hace pensar que te escucharán?
– No es por empezar mal, pero¿Confía en mí si?
– Como si me quedara de otra…
– ¿Enserio no hay noticias de Lórien?
– No te empieces a martirizar por eso, están vivos los dos, el que si murió, y lo digo con todo mi pesar, fue el rey, lastima se perdió un gran ser y gobernante, que amaba a sus hijos y a su esposa, que Dios lo tenga en su santa gloria.
– Oh… de verdad murió…
– Sí, encontraron el cuerpo destrozado como advertencia de guerra. Ahora reina el caos, puesto que Amarië no puede gobernar, por su condición de soltera y la reina está junto con Lórien en los sub-mundos de su reino. Y bueno, tampoco el príncipe heredero al trono élfico va a hacer mucho puesto que tiene que venir de volada hacía acá.
– ¡Hay Jesús!
– ¿Qué pasó? –Preguntó con voz preocupada.-
– Necesito entrar en mi cuarto, allí está un libro que lo necesito para ya.
– Pues, podemos sacarlo por transportación.
– Con la fuerza que tengo yo ahora.
– Nadie dijo que tú fueras a emplearla, dime como es el libro y yo lo buscaré astralmente.
– No hay pérdida, es un libro de infinitas páginas, de tapa negra, algo desgastado y las letras de la portada están en plateadas escritas en Lind Idûl, está encima de la mesa de la salita
– ¿Qué haces tú leyendo eso?
– El libro me lo dio Azarel, es sobre el Portalkey, cualquier demanda con él.
– Bueno, busquemos el libro, no vallas a hacer nada idiota.
– ¿Cómo que? –Preguntó en tono inocente.-
– Hablo enserio…
– Si yo también, ve tranquilo, no me paro de aquí, te lo juro.
– Espero que no seas como la mitad del universo…
– No suelo jurar en vano.
2
El ojiverde estaba aún descansando pero en el cuarto de Sirius, y donde normalmente se quedaba Azarel cuando no tenía otras cosas que hacer, que normalmente era el llamado de los que le ayudaban a celar el infiernos. Esos horribles intentos de humanos, que parecen huesos en un papel tratando de dar la talla de carne. Llevaba dos días desde que salió de la enfermería, todo el mundo lo había ido a visitar dándole sus mejores deseos, y ya se sentía mejor, no sabía porque pero, todo aquello lo había reconfortado.
Luego que terminara el maldito portal, mandaría la misiva a los vampiros del Capadocio, a ver como terminaba o empezaba todo, seguía estancado en el mismo ejercicio matemático, desde hace como unas dos horas, y había rayado unas veinte páginas, en el tiempo que llevaba sacando los cálculos que en las páginas siguiente te indicaban. Dejó la pluma y el papel a un lado junto con el libro y se volvió a acostar para descansar la espalda la cual le dolía por estar en la misma posición por tanto tiempo, de acurrucó tapándose con la sábana hasta el cuello, y cerró los ojos por unos momentos logrando inocuamente, evocar momentos nada agradable en su cabeza. Por ello los volvió a abrir rápidamente.
Esperaba, por la salud mental de todos lo que los rodeaban que, las plumas negras que se habían colado en sus alas, fueran temporales como le había dicho Rafael. Se levantó y para irse a sentar en la peinadora de la cual colgaba un espejo, volcó sus alas al exterior, y la acercó para poderlas tocar con la mano, tenía unas ganas de arrancar esas negras, una por una… pero, sabía que eso dolía, más que una patada en las partes nobles, y sangraba para más de males, y había botado suficiente sangre, no sabía si dar gracias porque era inmortal, o despotricar por tan precario Don.
Ahora que se acordaba ¿Qué había sido de Amilessë? Le había agarrado cariño al dragoncito, pero, la última vez que lo vio, fue dos días antes de haberse ido del paraíso, para luego irse a pasar unos días con Lórien, y después de eso, todo fue desastre y pérdidas dolorosas. Apoyó el codo en la madera, y luego la barbilla en su palma, cerrando los ojos, tratando de no pensar en nada.
– Valla hasta que por fin te veo parado de esa cama… –Pronunció Azarel entrando en el cuarto, y cerrando la puerta tras Él, el híbrido ni se molestó en voltear, solamente guardó sus alas fuera de la vista del ángel de la muerte.- ¿De mal humor?
– No…
– Ten –Dijo lanzándole una bolsa, Harry tuvo que hacer mil malabares para evitar que cayera el piso. Cuando revisó el contenido de la bolsa, estaba su robado reloj de arena, con un contenido extraño, el cual ya no parecía arena pero era granulado. Vio como los soportes se habían vuelto más dorados, y un grabado se repetía por toda una franja "Harry Potter". También dentro había un collar que se le hacía conocido¿Flama de fénix? Si, pero, la de él específicamente, pero, eso se lo había quitado vilmente Satanás ¿Cómo podía hacer? La vista confundida de Harry terminó buscando los ojos de Azarel.- De algo más que para molestar te tiene que servir ser un vidente. Te lo quité una noche cuando dormías, y te dejé algo parecido… y lo otro es el Portalkey. A Lórien lo acaban de sacar del infierno en el que estaba junto a su madre. Solamente falta que lo actives –La cara perpleja de Harry, hizo sonreír a Azarel, de manera sencilla, eso hizo parecerlo aún más humano.-
– ¿El portal?
– Si, el portal…
– Pero¿Qué sangre utilizaste?
– Tú derramaste justamente un litro de sangre, es tuya… –Dijo normal, aún parado, apoyando más una pierna que contra, lo cual resaltaba sus caderas. El moreno dejó con cuidado todo al lado, y se levantó.-
– ¿Me vas a perdonar por esto verdad?
– ¿Perdonar q…? –Pero, antes de que pudiera terminar Harry lo estaba abrazando, el primer impulso que tuvo fue empezarle a gritar que¿Qué le pasaba? Pero, a él había recibido solamente un abrazo en toda su vida. Y fue para tratar de matarlo, el ángel de la muerte le devolvió el gesto agregando.- No te acostumbres.
– ¡No me acostumbro¡Te lo agradezco de verdad! –Dijo abrazándolo con más fuerza, el ojiazul suspiró, y le acarició el cabello.-
– Lo sé, lo sé… bien –Dijo separando a Harry.- Tú vas a querer jugar con eso, y yo tengo cosa que hacer.
– Gracias.
– De nada –Dijo bajito cuando salió, volteó un momento y vio como los ojos verdes de Harry brillaban extrañamente, es como si jamás hubiera sufrido, como si cualquier gesto de cariño fuera suficiente para darle vida y olvidar todo un pasado doloroso. Algún día, cuando supiera que tuviera más experiencia, le diría cuanto le admiraba, total… tenía toda la eternidad del universo por delante. Así que por ahora tenía que ir a terminar de montar la broma de Severus, Remus había mandado un juramento, junto con noticias, diciendo que regresaría en diciembre, haciéndoles firmar a los dos que dejarían al profesor de pociones en diciembre, en paz, faltaba un mes así que lo aprovecharían al máximo, aunque de todas las bromas que habían hecho, en sólo cuatro o cinco había caído, el astuto ex-mortífago, tenía que admitir que tenía buenas mañas, y que protegía al próximo rey de la tierra a capa y espada, aún por encima del poder de Miguel, y eso a Rafael le daba mucha risa. A él también, solamente que no lo demostraba como el ángel de la curación, el cual se moría de la risa en su cara haciendo comentarios poco apropiado.-
3
– Hasta que por fin tenemos el juego, después de tantos aplazamientos… estoy desde mi nueva ubicación –Saludó desde las tribunas Slytherin.- Para evitar que la profesora Mcgonagall, me decomise el micrófono.
– ¡Jordán! –Dijo la sub-directora de Hogwarts amplificando la voz.-
– Si profesora… ¿Ven a lo que me refiero? Es mejor estar entre serpientes…
– ¡JORDÁN!
– Bueno, bueno, ven, me gradué y aún en lo mismo… como saben he sido invitado junto con mucha gente para ver el primer partido de la temporada, que es Gryffindor vs. Slytherin, si como lo oyen, por primera vez en la historia, abren la temporada los dos eternos rivales ¡Ustedes pueden Gryffindor!
– Jordán, aún puedo ir a quitarte el micrófono…
– Hay mamá… ¡Si mi general! –Risas generales.-
– Señora debería dejarlo –Dijo Rafael poniéndole una mano en el hombro de Mcgonagall.- Es divertido…
– Si y parcializado.
– Eso es bueno, saber que la gente no cambia… venga, siéntese –Dijo sin quitar la mano del hombro, y tomó la mano de la señora para conducirla.-
– ¡Yo no soy un profesor!
– A mi no me importa Draco, te vas a sentar aquí –Dijo Azarel jalando al rubio, en ese momento apareció Miguel.-
– ¡Suéltame pájaro de pacotilla!
– ¡Cómo que pájaro idiota?
– ¿Qué sucede aquí? –Dijo tan imponente como siempre, que la situación lo ameritaba.-
– Nada señor –Dijo el joven que había aprendido a no refutar ninguna orden del arcángel mayor, se sentó entre Severus y Lucius, el cual, miraba preocupado a su hijo, había sido informado hace unos pocos días de todo lo que pasaba y estaba bastante angustiado por su hijo, el menor de los Malfoy's volvió a voltear y lo fusiló con la mirada.-
– Deberías tenerle un poco más de paciencia Azarel –Dijo Miguel sonriendo.-
– Paciencia¡ja, claro… –Cortó sentándose al lado de Sirius.-
– Verás como juega Harry, ahora sé porque vuela tan bien.
– Si, uno normalmente nace con esos dones –Dijo el ángel sonriéndole como sólo podía hacerlo con el hombre.-
– Sabes, hace poco estaba leyendo un libro que decía que los Licántropos son inmortales.
– Si.
– ¿Enserio? Pobre Remsie… ¿Cuándo yo muera a quien tendrá?
– Tendrá a Harry, Sirius… "Y créeme que no tengo la intención de que lo hagas…" –Pensó, iba a agregar algo pero, Jordán empezó con el partido.-
– ¡Bien señoras, y señores! Y empezamos el partido con los jugadores saliendo al campo, y reintegrándose al equipo, quitándole un peso a más de uno, puesto que sin Malfoy, en el equipo de Slytherin, Gryffindor sin duda alguna es el mejor. ¡El gran buscador de Hogwarts superando a Charlie Weasley y a su propio padre¡Harry Potter! –Dijo cuando mientras terminaban de salir los equipos, se escucharon muchos vitoreos, gritos y aplausos de euforia, por el gran juego que prometía ser.-
– Estúpido Gryffindor –Gruñó Draco.-
– Dudo que sea mentira algo de que lo que dijo –Le contraatacó Azarel.-
– ¡Quien te preguntó!
– Basta los dos –Finiquitó Miguel, volteándose, en esto vio a Rafael leyendo, y le quitó el libro.- Es el partido, no el libro…
– Puedo hacer los dos, devuélveme mi libro –Dijo tratando de quitárselo, pero, no pudo, así que volvió a su posición inicial, todos voltearon al escuchar que habían metido un gol. Era el primer Gol de la temporada a favor de Gryffindor, gracias a la cazadora, Ginny Weasley.- Por cierto ¿Cuándo llegan Lórien y Gabriel?
– No lo sé, ya se embarcaron según supe, pero, no me puse a sacar la cuenta –Le respondió el Guía de los arcángeles.-
– Bueno, espero que lleguen rápido, hay que terminar con esto de una vez –Llevarían como tres horas jugando cuando Azarel sintió algo extraño y se levantó para ir a colocarse en la primera fila, pero, no se sentó si no que empezó a ver a lo lejos, los demonios que normalmente se mantenían a raya querían hacer algo, entrecerró los ojos, pero, no pudo ver nada extraño.-
En el campo, Harry había frenado de golpe, haciendo una vuelta en el aire evitando una Bludger que le había enviado Goyle, luego volvió a su posición inicial, y se puso a afinar la vista, esquivando las Bludger, dos minutos después se lanzó en picada, a donde estaban uno de los jugadores, la cual resultó ser Ginny, y la sacó de las escoba llevándosela de allí, justo dos segundos después un rayo, volvía trizas la escoba, y esto alertó a todos los arcángeles presentes.
– ¿Estás bien?
– ¿Qué fue eso? –Preguntó algo asustada.-
– Demonios. Toma el control de la escoba…
– ¿Qué¿Para que?
– Okay, señores¡Esto es un Time off¿De donde salió el rayo¿Por qué atacaron a Ginny? Madame Hooch, suena el silbato, y todos los jugadores deben bajar a pisar tierra firme donde sepamos que no se les va a romper ningún huesito… –Todos los jugadores bajaron, Harry llegó a la tribuna y se sentó en el filo.-
– ¿Qué sugieres?
– No lo sé, parece como si un portal se fuera abrir y por eso atacaron los demonios –Dijo Harry, cuando los otros dos ángeles terminaron de bajar.-
– ¿Pueden ser Lórien y Gabriel? –Preguntó Azarel a Harry, y este lo miró.-
– No lo sé, no siento la presencia de Lórien o de Gabriel, y mira que me las conozco de memoria…
– No me lo tienes que jurar –El moreno ojiverde vio que un resplandor blanco empezó a formarse como una especie de bola espiral.-
– ¿Qué es eso?
– ¿Qué es que? –Preguntó Miguel.-
– Allí –Le dijo Harry, donde estaba la bola.-
– El portal –Dijo aclarando el problema.- Baja a recibir a tu hermano y toma –Dijo el rubio de ojos azules, mostrándole una cadena.-
– Ja, ja –Dijo irónicamente, Draco también se había levantado, Lucius iba a ir tras el pero, Severus no lo dejó.- ¿Qué hago me tiro de aquí?
– ¿Qué sucedió?
– Ummm, ya llegaron los dos que faltaban –Respondió Rafael poniéndole una mano al príncipe de la tierra en la cabeza.- Ahora Harry nos pregunta si se lanza desde aquí.
– Dudo que alguien le preste atención…
– Lánzate de una vez –Dijo Azarel aventándolo al piso. El ojiverde sintió un vació pero pudo frenar a tiempo.-
– Eso fue peligroso –Dijo Rafael tranquilamente, mirando hacía abajo.- Pero resolvió el problema. Ven –Le dijo a Draco.- Vallemos bajando para recibirlos, lo más seguro, habrá que evitar que Gabriel mate a Harry…
– No sólo eso, que los demonios que salgan junto con ellos vivan –Dijo Azarel lanzándose por donde había tirado antes a Harry, Sirius, estaba sentado tranquilo, puesto que el ángel le había explicado la situación y sabía que su ahijado no corría peligro.-
– ¡Harry! –Gritó alguien saliendo del portal, el moreno sonrió y corrió a encontrarse con su hermano que tantos dolores de cabeza le había dado, el ojiverde alzó la cejas al ver como estaba vestido Lórien.-
– Deja de mirarme así… –Dijo quitándose la máscara.- No fue mi culpa, el consulado no me dejó salir hasta que acepté, pero, ya que.
– Lo siento –Se disculpó abrazándolo, y enterró su cabeza en el cuello de Lórien, sin importar quien estuviera mirando, este le devolvió el gesto diciendo simplemente.-
– Tranquilo, tampoco es para tanto, estoy vivo…
– Si lo sé…
– Menos mal que estás vivo… –Expresó Gabriel, trancando el portal, Harry sintió una presencia extraño, y por inercia, colocó a Lórien tras suyo, y sus pupilas brillaron en dorado, colocó una mano al frente, totalmente abierta, y tiró un rayo azul claro que explotó, todo el mundo puso su atención de donde vino el ruido, un humo negro subió rápidamente, Azarel, sacó sus alas, y subió, juntó las palmas, y luego sacó una especie de cetro, el cual apuntó la parte más fina al humo, de allí salió un rayo azul incandescente y todo desapareció.-
– Por lo que parece, el peligro fue erradicado, por el señor de alas negras por cierto ¡WOW! Sorprendente¿Cómo las tienes? –Azarel se fue hacía donde estaba el joven y le quitó el micrófono.-
– Se suspende el juego… –Le dijo furibundo, y siguió de largo.-
– ¿Mi micrófono? –Se preguntó ya sin la voz amplificada.- Bueno ¡SONORUS! Como nada en este colegio puede terminar correctamente, el juego queda, cancelado, y supongo que habrá ganado Gryffindor, pero, supongo que saldrá como siempre en la cartelera… Todos, podemos regresar a nuestros sitios de normal concurrencia, mientras esperamos saber, quienes son los desconocidos, que acaban de llegar…
4
– Bienvenidos al Colegio Hogwarts de magia y hechicería, yo soy el rector y procurador de la institución Albus Dumbledore –Les dijo a la par que entraban en su oficina.-
– Yo soy, Lórien –Mucho gusto dijo tendiéndole la mano enguantada.-
– Tu tampoco empieces tan rápido a tocar humanos Alteza… –Dijo Azarel bajándole la mano, Harry cerró la puerta y dijo empezando a molestarse.-
– Déjalo en paz Azarel… –El heredero a las tierras Élficas, se quitó los guantes, y las partes que sobraban de su indumentaria.- Yo opino que deberíamos dejarles descansar, cuando menos a Lórien antes de empezar con tanta cosa –Intercedió con por su hermano, puesto que tenía verdaderas ganas de hablar de muchas cosas, que no se podían con tanta gente, no importa que tan cercanas fueran.-
TBC...
