The call of the Angels

Summary: Harry es llamado por los ángeles, para ser un guardián, aparece misteriosamente en un recinto secreto, donde tendrá que aprender a controlar sus miedos rabias y pesares, Los escritos del mar negro, han sido descubiertos, Voldemort consigue la inmortalidad, y alguien aparece para recordar momentos de dolor. Morir o vivir, todo por nada, Hermanos de sangre dada.

Disclaimer: Nada está hecho con ánimo de lucro, todo es de Rowling y a quien ella se los quiera dar, todo lo demás es mío (Entiéndase por trama y demás personajes).

Explanations: "comillas": Regresan a ser pensamientos.

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Capítulo XXIII: Puntos de vista.

I stand, looking at my hands
I talk with these lines
That's not the answer
I cry and now I know
looking the sky
I search an answer
So free, free to be
I'm not another liar
I just want to be myself... myself (1)

1

Harry se había salido con la suya y había logrado deshacerse de todo el mundo, mientras conducía a Lórien por los laberínticos pasillos de Hogwarts, escuchaba, constantemente un aleteo que se le hacía muy familiar, y no precisamente, el de un ángel o pájaro. Se detuvo, y su hermano chocó con su espalda.

– ¿Qué te pasa? –Preguntó robándose la nariz.-

– ¿Qué es eso que tienes en la mano? –Dijo una vez que se había volteado.-

– No lo sé, una curiosa bolita que me encontré rondando por allí, y la atrapé… ¿Por qué es malo?

– Con que allí estaba la Snicth, con razón no había podido verla, para recuperarla, antes de abandonar el campo.

– ¿Snicth?

– Si…, que bien, ganaste el partido –Expresó dándole una palmada en la espalda.-

– Ten –Le dijo a la par que le devolvía la pelota.- No estoy interesado, en ganar un partido sólo quiero quitarme este endemoniado traje… –Dijo furioso, mostrándole todo lo que se había quitado que colgaba en la mano y aún así estaba lo suficientemente cubierto como para que ninguna mirada indiscreta se colara, por donde no debía. Harry se rió.-

– Andarás desnudo, puesto que no tengo ropa que prestarte.

– Si, tú y tú trauma con el color negro, pero, no importa.

– Agradece que está haciendo frío.

– Si, eso es lo único que mantiene mi mal humor aplacado.

– ¿Tú mal humor o tu tristeza Lórien? –Le preguntó de súbito el moreno, deteniéndose en frente de un cuadro.- Compasión… –Dijo al cuadro y entraron.- ¿No me piensas responder? Para eso soy tú hermano, si te sientes mal aquí estoy yo, bobo… –Le dijo mirándole dolido.-

– Harry… óyeme, tú tienes, millones de problemas mucho más grande como para que yo venga a llorar en tu hombro, porque papá murió… –El moreno se sentó apoyando su barbilla en su palma.-

– ¿Y? –El elfo, se le sentó al lado y le colocó una mano en la pierna.-

– Yo le prometí que no le iba a pensar si moría… no lo estoy cumpliendo, pero, no te puedo achacar mi pena, especialmente, porque no tienes tus barreras…

– He aprendido a controlarlo.

– Si me di cuenta, ahora no lloras mi pena…

– ¿Quieres que lo haga? –Preguntó mirando a la ventana.-

– No… –Dijo agarrándole la cabeza y colocándola en su pecho, sus manos los cuales estaban semi-cubiertas, por el triángulo de seda de su ropa, amarrado al dedo medio con una suave goma, le colocó los mechones de cabellos negro, que caían rebeldemente en su cara tras la oreja.- Aún sigo siendo el mayor…

– ¿Por cuánto? ¿Cinco meses?

– Si, aún sigo cumpliendo en noviembre, Harry.

– Como sea. Suéltame Lórien… –Este lo soltó, y se desabrochó los botones, el ojiverde se levantó y se sentó en el afelizar de la ventana.-

– Cuando supe que murió, en cierta forma yo lo sabía, puesto que el siempre estaría al frente… no sé si yo pudiera hacer semejante cosa –Dijo mortificado, desatándose las trenzas que adornaban en largo cabello.-

– ¡Claro que no lo harías! ¡Iría al infierno a buscarte solamente para volverte a matar! –Lórien sonrió sinceramente, cuanta falta le había hecho su hermano.-

– ¿Me puedo bañar? –El moreno sin mirarlo señaló una puerta, el rubio se encaminó al baño.-

– Llámame cuando termines y yo te llevaré una toalla y ropa, que valla contigo.

– Gracias –Se adentró al baño. Harry volteó, y una lágrima bajó rápidamente por su mejilla, se colocó las piernas cerca de su abdomen, y empezó a llorar silenciosamente.-

2

– ¿Lórien puedo entrar?

– Si Harry, pasa… –El moreno pasó, y el rubio estaba sentado en el pequeño muro que se formaba para sostener a la bañera, el vapor se acumulaba dificultando la visión.-

– Aquí tienes ropa, una toalla, y cuando salgas, pediré la cena ¿Qué quieres?

– ¿Qué dejes de ser mi mamá?

– No soy tu madre, soy y tú hermano, y por encima de esto estás en calidad de invitado. Además, no me molesta hacerlo –Lórien miró la ropa.-

– ¿Eso es tuyo?

– ¿Tú que crees?

– Que tu no te vestirías así ni porque te pagaran.

– Perfecto.

– ¿De quien es?

– Tuve que pelearme un rato con Malfoy, para que me la prestara…

– ¿Malfoy? ¿Draco?

– Sí, el príncipe de la tierra.

– Ummmm –Dijo Lórien, mirando preocupado a Harry, se levantó caminando desnudo sin mayor decoro, con una mano en la cintura, salió de la bañera, y el moreno le dio la toalla.-

– Iré a pedir la cena –Cuando el rubio se quedó solo en el baño.-

– Supongo que la evasión es nata en él –Se dijo suspirando, cuando salió había comida caliente sobre la mesa, y Harry estaba rodeando de pergaminos y libros, parecía que estaba haciendo la tarea, el príncipe, estaba vestido con un pantalón de gabardina gris claro, y una camisa blanca manga larga, de lo que podía ser popelina.-

– Allí está la cena, luego, de que yo termine esto, si quieres podemos ir a ver el castillo, pero, de verdad, no me acordaba que tenía esto atrasado hasta que lo vi entre una ropa…

– Cuando no… –Dijo el elfo irónicamente, revirando los ojos, y llenando una taza de chocolate, le agradecía el gesto, necesitaba mucho dulce, puesto que en el refugio donde estuvo por casi cuatro meses sólo podía comer cosas poco agradables, dio un trago y suspiró.- Gracias por el chocolate.

– En un refugio no existe el chocolate, y sé que eres algo goloso, ¡Y sea quien sea no lo quiero aquí! –Exclamó alzando la voz, para que la persona que estaba tratando de entrar retrocediera de una vez.-

– No me importa que no me quieras aquí –Dijo una voz desdeñosa. El moreno alzó la vista.- Dejaste esto en tu pelea idiota… –Lanzándole una capa.-

– ¿Y para eso viniste?

– Sí, sinceramente, no me agrada tener algo Gryffindor en mi cuarto.

– Crío –Masculló.-

– Idiota –Lórien volteó antes que el joven se fuera.-

– ¿Es él?

– Para la desgracia de todo el universo, si.

– A mi se me parece más a un elfo.

– Si, todos los elfos fueran así, ya les hubiera declarado la guerra, solamente por chocantes y engreídos, aunque… tu tienes algo de eso, supongo que te llevarías bien con él –Dijo sin despegar la mirada de lo que estaba escribiendo, el elfo se levantó y camino hacia Draco.-

– ¿Y tú quien eres?

– Soy Lórien. Sí, sólo te faltan las orejas… –Dijo acercándose más, y este lo alejó.- Hasta se podría decir que somos hermanos.

– ¡Oh que los Dioses libren! –Exclamó Harry, con un escalofrío.- Me rehúso a ser hermano de Malfoy…

– ¿Ustedes dos son hermanos? –Preguntó irónicamente, con una ceja enervaba, en señal de "déjame ponerlo en duda". A Lórien ya no le estaba cayendo bien ese sujeto.-

– Dos gotas de agua ¿No? –Preguntó el Gryffindor en el mismo tono.-

– Si, Potter, cualquiera que va por la calle, los confundiría.

– Pues, Malfoy –Dijo remarcando el apellido.- Harry y yo, somos hermanos, y de sangre dada, es decir un designio más fuerte que por vientre materno, si no te gusta, pues te jodes…

– Y se supone que son dos príncipes –Dijo el moreno, los dos rubio lo asesinaron con la mirada.-

– Pues disculpe por haberlo puesto en duda su alteza –Siguió el rubio humano el cual no se quedaría con esa.-

– ¡Que pedante eres humano!

– Si ¿y? ¿Algún problema con que sea un humano? –Siseó.-

– No, pero, empiezo a tener serios problemas ¡con tu personalidad! Además eres mal educado, ni siquiera tocas al entrar…

– ¿Yo mal educado? Ni siquiera me conoces, y ya te pones a criticarme, pues si los humanos somos mal educados, y no digo que sea cierto, los elfos son unos atrevidos –Comentó venenoso.-

– ¿Cómo que atrevido, idiota? –Dijo tratando de pescarlo, pero, Draco también se movía rápido, Harry se levantó, y se fue de allí, pero, en la puerta estaba llegando Rafael.-

– ¿A dónde vas tan tarde?

– A un lugar donde dos personalidades tan iguales no colisionen… –Comentó trivialmente, señalando a donde estaban peleándose Lórien y Draco.-

– ¿No los piensas separar?

– ¿Debería?

– ¡Hay mi niño, por el Altísimo…

– Ya voy, hay voy, ahora entiendo el "pagamos todos por pecadores" ¡Basta! –Dijo separándoles, los dos estaban con las mejillas rojas.- Creo, que su edad y estrato no les tiene permitido caer en semejantes burderías, y si quieren seguir, se me van de aquí, pero, como me los van a achacar, Draco, ¿Largo si? Y tú, termina de comer… –Los dos se miraron desafiantes, pero, se arreglaron la ropa, y cumplieron la orden sin chistar.-

3

Siete días, habían pasado siete tortuosos días, desde que Lórien y Gabriel habían llegado, no tanto por Lórien puesto, que este sólo peleaba con Malfoy las pocas veces que se encontraba, si no que el pobre de Harry no dejaba de ser corregido por Gabriel, el moreno estaba que lo ahorcaba si volvía a hacer un comentario.

Las cuatro de la tarde daban en el reloj Harry entró en su cuarto dando un portazo con las mejillas rojas, habían tenido DCAO, fuera con ese frío endemoniado que había terminado por hacerle respirar con dificultad, cuando vio a Lórien con una túnica de Hogwarts que no era precisamente la suya.

– ¿Lórien?

– ¡Hola!

– Ahórrame la pregunta…

– ¡Voy a estudiar aquí!

– Oh dios…

– Sip, quedé en Slytherin, al abuelito no le pareció mala idea y eso evitaría que me fastidiara, así que me consiguió todo y dijo que tú me podrías aclarar las dudas que tuviera, puesto que Slytherin y Gryffindor compartían todas las clases –El moreno se rascó la cabeza.-

– Dumbledore está algo loco Lórien, ¿Para que quieres estudiar si en tu casa te dieron más cosas de las que te pueden enseñar aquí?

– Sí, tal vez pueda ser uno de los mejores de mi clase, pero, no me enseñaron a compartir con otros seres, debe ser interesante el intercambio de ideas que puede darse, además yo tengo bases que pudiera ser interesante para los humanos –Harry se volvió a rascar la cabeza.-

– Lórien, ¿Estás perdiendo el poco raciocinio que tienes?

– ¿Por qué?

– ¿Quieres distracción? Eso te lo puedes buscar el cualquier lugar ¿Estudiar? Vamos, no me creas idiota, si todos cayeron con eso pues se te olvida que yo no puedo estar entre ese montón.

– Ciertamente, tampoco me molestaría tenerte cerca más tiempo.

– Ajá… –Dijo Harry, y Lórien se sentó en el mueble, mirando al piso, mientras unía sus manos en forma de plegaria y las pegaba a su boca.-

– Sabes, no me siento diferente aún sabiendo que voy a ser rey… más bien, no quiero…

Estarías evadiendo tu responsabilidad –Dijo Harry en Quenya seriamente.-

Tengo miedo Harry, mucho miedo…, ya no sé que hacer con este miedo que me oscurece el corazón, todas las noches me levanto, y sabes, tengo temor, pavor, de ver que al siguiente día no vallas a estar allí, no es lo mismo mi mamá, o mi hermana… ¿Por qué eres tan cruel? –Preguntó subiendo las manos en su frente y encorvándose aún más, su voz parecía cortada por el preludio que vaticina el llanto. El híbrido se sentó a su lado.-

Yo no pertenezco a ningún lado…, no soy cruel, es simplemente que no sé como ir de otra manera. También debo aceptar que estoy Celoso de ustedes, cuando menos Draco y tú, pueden elegir, a mi no me dieron permiso para elegir, simplemente fui llevado, por designio del destino y una marca intangible ¿Cómo crees que me siento prescindiendo de mi empatía? Yo no siento más que el sufrimiento o alegrías de terceros, pero, todo eso es ajeno a mí… Por ello no me juzgues de cruel…

¿Cómo Juzgar a mí propia sangre? –Preguntó sosteniendo entre sus manos la cara de Harry para evitar que le evadiera la mirada. Harry pudo leer más que el miedo en la mirada del heredero de su propio nombre, las tierras de Lórien, y temió lo que iba a decir.- No quiero ser rey…

4

– Draco, ¿Qué haces aquí tan tarde? –Preguntó el maestro de pociones con voz cansada y colocando suave y delicadamente, unos documentos junto a dos frascos con líquidos de colores transparentes en la mesa.- ¿sucedió algo?

– Necesito hablar con alguien, Severus, ya no sé que hacer… son demasiadas cosas para mí, yo jamás deseé ser ni siquiera Malfoy… ese estúpido apellido que lo único que hizo fue darme problemas y aún hoy… pero, ¿Príncipe? ¡Por Merlín! ¿De que cuento de Hadas salió esta horrible comedia? No te voy a negar que me gusta ser como soy…, porque simplemente no hubiera aceptado, pero, me he equivocado tantas veces, ¿Yo? ¿Regir algo? ¡No puedo con mi propia vida! ¿Cómo voy a tomar la de millones? –Lo miró directamente a los ojos, plata contra ónice colisionando.- ¿A quien puedo comentarle mis miedos si cada vez que abro la boca soy corregido? Pareciera, como si no tuviera elección, no veo más que paredes veladas, y eso me está causando claustrofobia, mi padre no entendería, mi madre está muerta, ¿A quien voy? ¿A mis nuevos tutores? ¿A Potter? Estoy por empezar a compadecerlo, está en el infierno con tantos problemas. He visto como le exigen el doble de lo que logramos hacer el elfo y yo, en mucho tiempo…

– ¿Quién lo diría?

– ¿Uno no se puede arrepentir? –Preguntó el ojigris preocupado y mortificado. El hombre se sentó al lado del perdido rubio, y le puso una mano en el hombro apretándoselo suavemente.-

– Tal vez un Malfoy no se pueda arrepentir por creencias, pero, Draco, sí, y si sientes que deberías pedirte perdón a ti mismo, ¿Por qué vacilas?

– No quiero ser Rey…

– Estas palabras no las inventé yo, y las habrás leído en la mayoría de los libros, pero, no hay mayor verdad: "Un gran poder, conlleva una gran responsabilidad" Draco, y nadie quiere tener responsabilidades… Por cualquier causa, motivo, razón, o circunstancia. Todos queremos buscar algo que siempre va más allá de nosotros y es inevitable, no lo podemos alcanzar…

– Lo que más me molesta, es la aparente objetividad de Harry Potter en todo, él fue capaz de guardarse su orgullo en lo más profundo de su ser, por un bien común. Cuando me gritó que el había muerto dos veces para entender muchas cosas, una punzada en mi conciencia no me ha dejado dormir. Y yo, no suelo ser de las personas que tienen conciencia o escrúpulos, pero, ahora… antes de mover un pie. Apareció de la nada una ética inexistente.

– Mira como hablas Draco, es impropio de tu edad…, sin embargo tienes un conocimiento mayor, "Majoris et natus sum" Y tú, has nacido para ello, no puedes evadir tu destino así tan fácil.

– Creer en el destino, es creer que no tienes, ni voz ni voto.

– Tú, no eres una causa motora, Draco…

– Si tan sólo pudiera tener algunas respuestas de las miles de preguntas que me nacen, es desesperante y totalmente frustrante, tener preguntas y saber que nadie te las puede responder…

– Por lo que he escuchado, ellos también andan a ciegas, Draco, ellos también están esperando por un milagro supremo –El pocionista, miró a su ahijado con compasión, y por primera vez en su extensa vida, vio una lágrima recorrer la blanca mejilla de aquel ser que, por apariencias, parecía no sentir nada.-

– Estoy demasiado asustado como para pesar con un frío y matemático pensamiento… –Dijo aferrándose al mayor desesperadamente.-

– Habla con alguien que sea igual a ti, hijo –Dijo colocando sus cabellos detrás de las orejas.- Yo no tengo ninguna respuesta satisfactoria…

5

Había tomado, y no sabía si era una mala costumbre o manía, o simplemente costumbre a secas, pero, estaba de nuevo sentado mirando el infinito, como si no existiera más nada, ya se lo había temido, especialmente de Lórien, cuando se enteró de que el padre de éste, tenía altas posibilidades de estar muerto. Pero, el heredero de la tierra, y se quitaba la cabeza si no era cierto, tampoco quería aceptar tal responsabilidad, sin embargo. ¿Realmente tendrían opción a elegir? ¿Cómo serían sus opciones? –Pensaba el moreno mientras detallaba todo con abstracta observación.- Draco: o se iría a parar con Satanás y Luzbel, sirviéndoles como llave para el Pandemonium o asumiría su papel como amo y señor de toda la humanidad. Lórien: El exilio de su gente, o tomar el poder como su linaje le ha enseñado y presionado todo estos años de su vida… dos reyes extremadamente inexpertos y jóvenes, eso iba directo a los libros de historia, una vez que las coronas descansaran en las cabezas de sus respectivos dueños.

¿Qué papel tenía Él allí? –Cerró los ojos frustradamente, y se apretó la cabeza fuertemente con las manos.- ¿Qué? ¿Qué era lo fundamental? ¿La discordia? ¿O es que hasta el día del juicio final, que sería su muerte seguiría siendo una maldita arma de control? El no tenía ni sangre real, ni pertenecía realmente a ningún lugar. Solamente era el hermano de un futuro Rey y el enemigo de otro futuro Rey… ¿Qué tanto podía hacer? Necesitaba saber que posición debía tomar en aquel desmadre; que es en lo que había acabado todo aquello.

Ciertamente, también podía abrirles las puertas de cielo a los demonios, aún con más facilidad que Draco, pero, ya había planteado su posición y no tenía planeado replanteársela… además ¿Qué haría si aceptara alguna proposición demoníaca? Luego la destrucción, la oscuridad, y todo aquello que no es agradable cuando se vive, o cuando se muere, se volvería pan de cada día… Caer en aquello era no tener ningún tipo de cordura sana. –Se recostó de nuevo en el techo para mirar las estrellas, pareciera que hubieran salido todas las estrellas desde que regresó, para guiarlo, pero, él no era un centauro para entenderlas.-

Odiaba sentirse perdido, eso lo hacía sentirse vulnerable, y desprotegido… –Alguien se colocó a su lado, erguido con los brazos cruzados.-

– Gabriel ¿Qué haces aquí? –Preguntó molesto, ni siquiera a esa hora lo podía dejar en paz.-

– Lo mismo que tú… buscando respuestas las cuales, no hay ninguna posibilidades que caigan del cielo… –El ojiverde se dignó a mirar al arcángel, era la primera vez que lo veía así, esta vez si parecía un ángel, el viento sopló y movió los cabellos que no podían ser sujeto por la cola, tenía una túnica totalmente blanca, sus pies descalzos, los encajes todo de blanco inmaculado, encajaban perfectamente, sus alas también se movían al ritmo tranquilo del viento.- A veces tu pensamiento me parece tan ridículo… ¿Crees que alguno de nosotros hemos elegido mucho? Nosotros no somos causas motoras Harry… mucho menos tú y yo, que sólo tenemos derecho al observar.

– A la mierda con Dios –Dijo expresando su descontento, levantándose e iba a empezar a caminar, cuando Gabriel lo agarró por el brazo.- Hay millones de personas Gabriel, trillones, infinidad de gentes, y criaturas y de toda esa multitud, YO… ¿Qué tengo yo de especial? Yo no me siento especial, normalmente no me siento merecedor de la vida, mucho menos haber conseguido la inmortalidad ¿Qué clase de burla es esta? ¿Qué clase de derecho es la vida, si te la imponen?

– Vuélvete a sentar –Este lo hizo sin rechistar. El arcángel hizo lo mismo a su lado.- Cuando Dios nos creó, yo fui la primera falla de la creación –El moreno abrió los ojos algo tocado.- Podrás ver que Miguel es perfecto, al igual que Rafael, y Uriel, y todos los demás, todos ellos tienen una función determinada la cual cumplen con perfección Divina…, yo no soy más que un doble jugador, te juro que yo los primeros mil años de mi si a esto se le puede llamar "vida" maldije a mi creador todo lo que pude, de buena gana yo pude haber sido aquel equilibrio maligno, pero, preferí quedarme al margen. Nunca me llevé muy bien con ninguno de mis hermanos, puesto que son eso, parte de mí, como yo, para mi desgracia, como suelo decir, soy parte de ellos, nosotros, somos la primera descendencia, lo más puro de sus células etéreas, somos sus protectores, los que hacemos que "Dios" no se pierda en el olvido.

– Así todo suena muy bonito.

– Si, desgraciadamente, luego nacieron, esos tres niños que pusieron en discordia todo, ahora, después de millones de años luz, nacen otra vez tres niños, eso es lo que querías oír ¿no? Tú, Draco, y Lórien… Un híbrido, un humano, y un elfo. Tres gobernaciones diferentes. Que vuelven a dividir todo. Antes de ustedes, fueron…

– Celebriän, Azarel y Luzbel.

– Tres pedazos que se arrancó el mismo Dios, para darle un sentido a la inocua vida. Yo dejé de ver a Eli, como la causa de todos mis problemas, cuando, Miguel por primera vez se acercó a hablarme…

– Aún cuando no debió por Zadquiel…

– Ajá –Harry pudo percibir como escupía ese Ajá con el mayor desprecio del mundo.- Fue muy irónico puesto que el y yo somos lo primero de lo primero, nosotros regimos… cuando decidimos hablar y yo puse tregua, puesto que mis poderes podían contra tres de los arcángeles, algo se salió de nuestras manos, y nos ha costado cada miserable minuto de aire que respiramos… pero, esa parte de la historia no importa, Tú vendrías siendo Azarel, aunque me cueste admitirlo, por Azarel, es que Lucifer y Celebriän no se han matado el uno al otro. Lórien, Celebriän, y Draco, en la figuración más grande del mundo, Luzbel…

– Háblame claro, si quieres sacar algo de aquí, no me siento en condiciones de acertijos.

– Te cuento todo esto porque también quiero respuestas, pero, Dios pareciera que fuese la persona más egoísta, y que sólo el quiere tener el control y por ende las respuestas…

– También está Satanás…

– Ciertamente, pero, ¿Confiarías en lo que él te dijera?

– No…

– Bien, allí tienes todas tus respuestas… –Dijo levantándose, y acomodándose la ropa, para dejar a Harry sumirse de nuevo en sus pensamientos, sobre que debería ser lo correcto en este caso… ya no podía hacer más de allí. Lo demás, sería meterse con su subconsciente y tampoco lo quería molesto.-

6

– A mí, particularmente me gustó mi primer día de clases… –Dijo Lórien agarrando su bolso, como una especie de maletín.-

– Es totalmente, patético…

– Tú y tu pesimismo, vamos, vele algo bueno a la vida.

– Cuando, haya algo realmente bueno te diré.

– Déjame ponerlo en duda. ¿Explícame que hace Malfoy allí parado?

– No lo sé, pero, si viene a pelear lo maldigo aquí mismo.

– No, no vengo a pelear Potter, y tú, deja de estarle metiendo loqueras en la cabeza…

– Nunca me vas a terminar de caer bien –Dijo cayendo de nuevo en una tonta discusión, el moreno suspiró cansado.- Lazos Oscuros… –Pronunció a Merlín y este le dejó pasar sonriéndole condescendiente.-

– Bueno ¡Es suficiente de la discusión! –Los dos pararon en el acto.- Malfoy ¿Qué quieres?

– Ya lo dije, hablar.

– ¿De qué?

– Quisiera tener una conversación civilizada con ustedes dos… puestos que serían los únicos que realmente me entenderían…

– Escucho –Dijo, yéndose a abrir las cortinas, mientras que Lórien se sentaba y lo miraba.-

– Sin muchos rodeos, yo, no quiero ser Rey, ni príncipe, a veces ni siquiera un Malfoy, y tal vez, y solamente tal vez, pensé que otra persona con mi misma situación, sienta lo mismo…

– Lo sabía…

Harry –Dijo Lórien en Quenya.- Eso, significa…

– ¿Sabes cuales son tus únicas dos opciones determinantes?

– Los demonios o los ángeles.

– ¿Prefieres a los demonios?

– Yo no he dicho eso.

– Para que la primera descendencia de Dios te pueda proteger tienes que ser Rey, sino, pasarías directamente, a las otras manos. Semejante con Lórien, lo único que pueden hacer es irse resignando…

– ¿Resignación? ¿Eso fue lo que tú hiciste Potter?

– Es lo más sano, ya no tengo alguna fuerza anarquista, eso lo superé, y me di cuenta, que mientras más rápido acabemos con esto, mejor…

– ¿Mejor? –Preguntaron incrédulos los dos rubios.-

– Claro, después que nos coronen ¿Qué? ¿Recluidos como unos malditos posesos al trono? –Preguntó Malfoy escéptico.-

– Yo vi como mi padre era consumido por su responsabilidad, que normalmente anteponía a su familia, no quiero terminar en eso.

– Les voy a responder como normalmente me responden a mí… Vallen y hablen con Miguel, o con Gabriel…

– ¿Y gastar saliva? Gracias, soy bastante ahorrativo aunque no lo parezca –Comentó Malfoy sarcástico.-

– Bueno, ¿Qué creen? –Dijo dándoles la cara.- ¿Qué voy a ir yo y les voy a decir a ellos lo que tienen que hacer, cuando yo soy una de las personas más atosigadas y vigiladas en este lugar? Los aprecio mucho, pero, lamentablemente eso es IMPOSIBLE, así que de una vez deberían dar sus puntos a conocer, si no quieren díganlo de una vez, ya yo les dije que no se les puede obligar a nada, puesto que tener la corona en la cabeza junto con todo lo que eso implica, es más un derecho que un deber… así que, no me pidan que les lave el cerebro porque tampoco pienso interferir con decisiones, que suelen pesar mucho si terceros erróneos deciden…

– ¿Entonces que propones Potter?

– ¿Qué propongo? Pongan la fecha de coronación y denme a mi un respiro de una semana –Dijo echando unos polvos al fuego, y este empezó a arder pero morado.-

– Tengo que decir que eres admirable –Dijo Draco cortando secamente, y sacándose un peso de encima.-

– ¿Anteponer tus sentimientos a la razón te parece Admirable Draco? –Preguntó Lórien.-

– Claro ¿A ti no? Eso no lo logra todo el mundo.

– Después de ver lo que yo he visto, el camino que yo decidí agarrar es el mejor de todos créanme, especialmente, porque de tú decisión van a salir perjudicados, todo el universo, saben, ustedes, junto conmigo, van a ser la gota que derramará el vaso del destino, si lo quieren poner en forma metafísica y totalmente filosófica –Lórien y Draco se miraron como sopesando, los dos serían coronados el mismo día, y también tendrían que trabajar mucho tiempo juntos, por el problemas, además, de las diplomacias políticas a las que estaban sujetos, por lo tanto obligados. El elfo, se tronó los dedos.-

– Mañana daremos nuestro veredicto –Dijeron, los dos en coro, como si llevaran practicando las respuesta, por toda su vida.-

– Como quieran –Dijo Harry, mirando lancólico el fuego que crepitaba de forma desordenada, y sin ninguna coherencia, era simplemente eso, fuego, no razón, no sentimiento, no nada. El reloj de arena, comenzó a correr en el momento que los dos príncipes dieron tregua, al igual que Harry, decidieron anteponer cuando menos en ese caso, la razón a sus sentimientos. ¿Estarían dispuestos a perder toda libertad por un bien común? ¿Era realmente el camino correcto el que Harry había planteado? ¿Los príncipes habrían entendido el punto planteado por el híbrido? Los tres nuevos celadores del destino habían despertados, para relegar a los antiguos, y relevarlos en un nuevo reinado de ¿Sabiduría? Sin que se dieran cuenta Harry lanzó un papel al fuego morado, y la carta o lo que fuera aquel documento empezó a arder, hasta que la cera con la que se formaba el sello, se deshizo consumido por el calor, se alejó de allí, y mirando por última vez a los dos príncipes hablar seriamente, los dejó sólo, allá al destino lo que ellos decidieran, ya fuera para bien o para mal, siempre podrían confiar en él. Eso lo había jurado, no importa que, no importa como.-

– "No sé porque siempre Gabriel me termina convenciendo tan idiotamente…" –Más sabe el diablo por viejo que por diablo… le llegó a Harry, y no pudo más que revirar sus ojos saliendo de allí, necesitaba aire urgentemente.-

TBC…

(1): Falling – Lacuna coil.