The call of Angels
Capítulo XXXI: La Coronación
Hogwarts estaba sumido en el silencio total, todos los alumnos estaban en Hogsmeade, excepto aquellos que estuvieron presentes en aquella celebración de cumpleaños. La brisa se colaba suavemente por la ventana abierta, una suave melodía se desvanecía a medida que sonaba. Celebriän estaba sentado en el afelizar, mirando aún perdido el firmamento en su cuarto, tenía mucho que pensar. Sus alas estaban plegadas a su espalda sin embargo no las desaparecía. Todo volvía a la normalidad. El viento sopló más fuerte moviéndole los cabellos, pronto nevaría de nuevo.
Gabriel descansaba usando de almohada el brazo de Miguel, mientras la mano del ojiazul reposaba en su cabeza, las sábanas los mal cubrían haciendo que el frío invernal se colara por sus huesos y buscaran más calor uno en el otro inconscientemente, el sol no parecía dar señales de vida por ese día, así que era difícil determinar la hora.
Padfoot dormía en el piso apoyando su cabeza perruna en el estómago de Remus, el cual también descansaba con la ropa raída luego de la transformación. Azarel los acompañaba en la cama con los brazos sobre su cabeza, la boca semiabierta como respirando por ella y el cabello negro normalmente unido en una larga trenza se esparcía en desorden por las sábanas blancas. Dhampir y Caín, sabría Dios donde se habían ido a refugiar, para pasar lo que quedaba de día y luego ir a cazar, vampiros al fin y al cabo.
En Slytherin sólo quedaban dos personas dormían en sus respectivas camas sin importarles mucho que sus doseles no estaban corridos. Lórien estaba abrazado a la almohada la cual estaba de forma vertical, con la sábana cubriéndole perfectamente como siempre. Draco, aún durmiendo mantenía el porte Malfoy, su mano reposaba en la cintura y la otra servía de almohada. En Gryffindor, Hermione o Ron, estaban los dos juntos en el sofá más grande. La castaña usando de almohada las piernas del pelirrojo mientras que éste tenía la cabeza en el respaldar.
Harry entreabrió los ojos aún medio dormido se sentó en la cama bostezando perezoso. Miró el reloj como siempre hacía, 12:00 m, 26 de diciembre. Exhaló de forma ruidosa se dejó caer hacia atrás volviendo a caer de insofacto en los brazos de Morfeo.
1
— No lo puedo creer… —Dijo Hermione mirándose en el espejo. Vestía una túnica totalmente blanca de cuello alto con una línea azul atravesándole diagonalmente el pecho, su cabello caía liso sin ningún ornamento que disturbara su caída. Ron y otra persona estaban vestidos de la misma forma que la castaña.
— Yo lo que no puedo creer es que me hayan obligado a llevar a cabo semejante cosa —Se expresó con molestia un joven de cabellos negros y ojos morados.
— A mí me parece más un honor, Edíl.
— Siguen siendo un humanos, Orphen… ¿Y porque humanos en la escudería?
— ¿Por qué éramos insuficientes? —Preguntó Gaara un poco molesto por las constantes acusaciones que hacía el otro.
— Igual…
— Te recuerdo que será el Rey de la Tierra Edíl, por lo tanto es como cualquier monarca.
— Sí, sí…
— Harry es humano —Le regañó Orphen, con sus ojos verde lima empezando a denotar molestia—. Y es nuestro Isil primero…
— Potter no es humano Orphen, es un híbrido ¿Qué no has oído? Tiene la raza de los demonios y los ángeles entremezclados en su cuerpo.
— Cállate Edíl…
— ¿Todos están en mi contra o que?
— No, simplemente es que nos vamos a meter en un problema porque estás hablando de uno de los mayores protegidos del Bene ha Elohim y ahora también del futuro rey de la tierra. ¿Ahora de quien vas a hablar de Lórien?
— Claro que no —Masculló molesto arreglando su vestimenta.
2
Harry se apretó un poco más el cinturón que más parecía una bufanda decorativa que un cinturón, estaba vestido algo parecido a un papa de la religión cristiana-católica, aunque en vez de ser rojo, blanco y dorado. Era, blanco, morado y plateado. Le picaba un poco pero suponía que podría soportarlo. Iba a matar a Miguel y a Gabriel… lo que tenía que hacer por Celebriän. Se miró en el espejo de nuevo, tenía demasiada ropa encima, el debía pesar unos
— ¿Harry? —Preguntó Lórien entrando a donde estaba su hermano terminado de vestirse—. ¿Qué haces vestido así? —Retomó soltando una carcajada. El moreno se fue a la esquina del cuarto y apoyó una mano mirando hacía abajo.
— Mataré a Miguel y a Gabriel… lo juro.
— Vamos, vamos… no jures en vano, que es malo.
— Cállate Lórien, no me lo hagas más penoso de lo que ya es.
— ¿Por qué estás vestido así?
— Te explico: cuando estaba convenciendo a Gabriel para que me ayudara con lo de la fiesta de Celebriän apareció Miguel, y me ayudó poniéndome una condición… El muy maldito sabía que yo no iba a aceptar así que esta fue la condición.
— ¿Vestirte de esa manera¿Por qué?
— Porque fui yo quien creé las coronas —Dijo dándole un fuerte golpe a la pared con la mano abierta y luego—. ¡Auch! Genial… —Dijo sobándose la mano, con un gesto de dolor en la cara, sintiéndose más estúpido aún.
— ¿Estás bien?
— Lo estaré —Le tranquilizó volviendo a la "normalidad". Detalló al Elfo. Estaba vestido con una túnica de hilos de plata, en los puños junto con lo bordes había inscripciones élficas bordabas en seda azul, las mangas eran mucho más largas y ancha que los brazos escondiéndolos. Para culminar con un pantalón de damasco blanco con dibujos bordados en plata. Todo el cabello estaba suelto a excepción de dos pequeñas trenzas que nacían desde el cuero cabelludo hasta unirse en una sola en la parte de atrás—. ¿Por qué tu estás vestido tan normalito?
— No lo sé, estos son trajes ceremoniales de mi tierra… —Entrecerró los ojos—. Eso lo explicó Ocairo en clases…
— Ah ¿Enserio? —Dijo de forma inocente—. Creo que en esas clases me quedaba dormido.
— ¡Idiota!
— Vale, vale, no te sulfures…
— ¿Potter? —Llamó Draco entrando a la habitación.
— Pregunta porque estoy vestido así y serás lo último que salga de tu boca.
— ¿Ah? —Preguntó sin entender hasta que su mirada reparó en el moreno, carraspeó, y salió. Afuera se escuchó una fuerte carcajada poco común en un Malfoy y más poco común aún, en el próximo representante real de los humanos. El ojiverde tratando de conservar su integridad (lo poco o nulo que quedaba de ella) abrió la puerta e intentó hechizar al rubio pero Lórien lo detuvo de forma oportuna.
— ¡Malfoy eres demasiado pedante!
— ¿Qué tanto hablas tú si también hiciste lo mismo¡Idiota! —Le gritó Harry tratando de soltarse. En ese momento llegó Miguel. Todo paró de inmediato dejándolos con la boca abierta (en el caso de Draco sin aliento). El comandante de las tropas angelicales, se podría decir que era el mamarracho del Bene ha Elohim. No era como Celebriän o como Gabriel, siempre tratando de mantener el Glamour ante todo. Él lo más elegante que podía llegar a estar, era con el flux que usaban normalmente los humanos, sin embargo en estos momentos, estaba vestido muy parecido a Harry pero menos cantidad de ropa, y menos ridículo también y sin duda a él si le sentaba bien, extremadamente bien el trajecito.
— ¿Por qué todos me miran así?
— Ejem. Creo que me han robado a mi superior… —Expresó Harry tratando de molestarlo. Lo que recibió fue un golpe en la cabeza.
— Aún lo sigo siendo, así que cállate…
— ¿Qué haces aquí?
— Huyo de Shamiel…
— ¿Tú huyendo? —Siguió estupefacto.
— ¡Mimi no te escondas! —Se escuchó a Uriel refiriéndose a Miguel sin encontrarlo.
— Oh Dios bendito, ayúdame a quitármelos de encima —Rogó haciendo que todos entraran de nuevo al cuarto y cerró las puertas con seguro.
— ¿Mimi?
— Atrévete a comentar Potter, y no sólo te degrado.
— Sí vamos en ese plan está bien tu secreto estará a salvo conmigo, mimi… ¿Qué dirá Gabriel si se entera?
— Harry… —Dijo de forma oscura. El aludido volteó y tragó audiblemente, la mirada que le enviaba… en este momento agradeció que las miradas no mataran.
— ¿No dijiste que huías de Shamiel?
— Uriel puede encontrar las presencias a kilómetros, y ella es una de las que está en pro a que yo me vista de esta manera ridícula.
— ¿Con que moral me mandas a vestirme así? —Le gruñó molesto.
— Yo no creé las coronas.
— ¿Por qué te buscan? —Dijo zanjando el tema—. Yo te veo completamente vestido.
— Quieren empezar a jugar con mi cabello, y Gabriel no aparece.
— ¿Esperando ser salvado por el a…? —Se detuvo al volver a ver esa mirada—. Vale. Pero, no es mucho lo que te pueden hacer con el cabello corto.
— Quieren ponerme unos pequeños precintos de oro en el cabello que lo que hacen es que mi cabeza pese el doble de lo que debería.
— Que tortura —Acompañó Lórien en el sentimiento.
— Están todos aquí, que bueno, la ceremonia está a punto de dar comienzo.
— ¡Buenos días Celebriän!
— Buenos días Harry… —Contestó de lo más normal. El moreno se tuvo que agarrar el párpado inferior para que no le empezara a temblar—. ¿Estás listo?
— ¿Qué no se nota?
— ¿Ahora que hice para que te molestaras?
— Olvídalo… vamos —Le dijo jalándole y dejando a los dos príncipes con Miguel.
— Bueno, eso es pan de cada día. ¿Tienen alguna pregunta?
— No.
— Será Harry quien los corone… —Terminó arreglándose la arruga inexistente en su traje.
— ¿QUÉ? —Gritaron los dos al unísono.
— Gabriel no quiso hacerlo y si lo estamos haciendo todo aquí en la tierra es para evitar a LON y a LOD… así que solamente Harry puede desempeñar el papel. Nosotros lo estaremos asistiendo claro. Habrá seis escuderos, deberían ser ocho, pero, no hay más nadie, así que seis montarán la guardia.
— ¿Quiénes? —Quiso saber Draco.
— Pues, Orphen, Gaara, Edíl, Hermione, Ronald, y Stephania.
— Sólo conozco a dos y los otros no me suenan para nada.
— Eso es lo de menos, los tres humanos serán tu escudería. Los tres restantes de la guardia celestial será los de Lórien, toda la parafernalia normal, estará cancelada, principalmente porque no sabemos hasta que punto es capaz de soportarlo Harry.
— ¿Usará mucho de sus poderes?
— No lo tengo muy claro. Las coronas están en suspensión, cuando él las libere pasaran como tres horas antes de transferirla a ustedes. El problema es que es por partida doble. Uriel que es la experta en matemática no ha podido determinar que tanto poder tendrá que utilizar… así que tratamos de disminuir el discurso lo más posible sin embargo…, pudimos quitar tres líneas solamente.
— Mucho sin duda —Le comentó irónicamente a Lórien.
— Demasiado, corremos el riesgo que algo salga mal, todas las líneas de precepto son importantes, pero, Jofiel dijo que eso era relleno.
— ¿Qué se hará si los demonios atacan? —Siguió el elfo—. Me enteré que solamente pudieron conseguir a nuestro grupo y ni siquiera contarán como protección, y todos los arcángeles incluyendo a Harry tendrán las manos ocupadas.
— Pelear, no nos queda de otra, Dhampir, Azarel y Caín han prometido ayudarnos con respecto a eso. Pese a no podemos confiarnos, 66 años es demasiado tiempo y no sabemos cuanto fue el tráfico. Zadquiel anda tratando de calcularlos junto con Rafael para saber a que atenernos, el problema es si aparecen Lucifer y su general.
— Cuando menos mataron a su sacerdote.
— Eso no nos tranquiliza. Toda la responsabilidad fue delegada al General. Además, han detenido las invasiones.
— No han podido con Israel ¿cierto?
— Gracias a Draco hemos podido apañarnos, pero, no debemos cantar victoria.
— ¿Hay posibilidades que Satanás los acompañe?
— Pregúntale a Harry —Dijo evadiendo el tema.
3
— ¿Qué pasará con la protección?
— Tú preocúpate por terminar con esto lo más rápido posible.
— Está bien pero ¡Contéstame!
— No lo sé, por eso no te contesto, además no quiero que andes preocupado y pensando en otra cosa.
— Hacer eso es preocuparme más, pero, tú sabrás.
4
— Todos de pie —Comenzó diciendo Jofiel actuando como líder de debate. Todas las personas que estaban presente se levantaron entró la escudería portando cada uno una espada de plata que relucía con el tenue sol invernal, todas tenían la mismas inscripciones. Iban en una fila que se dividió en dos, tres personas en cada lado. Se detuvieron y se pusieron frente a frente, subieron las espadas y luego formaron un arco con ellas—. Se da comienzo a la coronación de dos monarcas, los cuales fueron bautizados como Lórien y Draco. La ceremonia será llevada por Harry.
— ¡Shielders! —Gritó de forma militar Miguel, y cuatro ángeles vestidos de negro aparecieron formando un cuadrado, cerraron los ojos y pusieron las palmas de las manos en el piso. De cada uno de ello salió un pilar de luz azul que subía infinitamente hasta perderse en el cielo—. Los Herederos se presentan. ¡Escuderos saluden! «¿Por qué tenemos que perder tiempo en esta estupidez?» —Pensó doblando su normal "alerta permanente". Los escuderos se arrodillaron poniendo la espada en vertical a la altura de la cara—. Cierren filas —Expresó cuando Draco y Lórien terminaron de pasar. Estos se colocaron en una sola columna dándole la espalda a la espalda de los que iban a ser coronados, se arrodillaron y enterraron las espadas en el piso al mismo tiempo. Seis cilindros plateados de luz subieron igual que los azules.
Draco y Lórien se arrodillaron para ser nombrados. Gabriel se acercó a ellos con una espada más estilizada y más larga, de oro, y apuntó al hombro del elfo primeramente, comenzando a decir el precepto de coronación correspondiente, mirando a Miguel de vez en cuando el cual había empezado a desnudarse paulatinamente, para quedar más ligero y poder atacar con certeza y sin estorbos. El también sentía que algo malo venía, pero, ya no se podía detener el curso de las cosas, así que, bienaventurado el destino.
— Toma Harry, no sé cuanto puedan durar estas barreras, son para evitar la localización de LOD, a LON no lo podemos detener, es imposible, además sin un demonio llega a penetrar se romperá así que procura no quedar el alfa por tanto tiempo —Explicó Celebriän dándole un cojín que contenía dos rosas blancas.
— A ver que hago, necesito tiempo para activarlas, además de tratar de canalizar mi magia bien, no soy un experto en control, sabes que más bien soy desastroso. De todas maneras ponlo en el piso, mientas más rápido mejor.
— Vale —Hizo lo que se le pedía sin chistar mucho. Se alejó considerablemente. Harry se quitó el cinturón, la primera capa, la chaqueta y la segunda camisa poniéndola a un lado sabía que todo el mundo lo miraba de forma extraña tratando también de prestarle atención a lo que se llevaba a cabo aparte. A pesar de esto, no se creía capaz de aguantar con todo el traje encima. Se arrodilló y se colocó los dedos a cada lado de la cabeza presionando un poco las sienes, cerró los ojos y se concentró.
Pasaron a lo mucho dos minutos cuando las alas de Harry desplegaron de forma espectral, y las rosas se elevaron comenzando a brillar junto con el moreno el cual había puesto las manos en un piso inexistente.
No encontraba la razón, pero, no podía caer en el total alfa… tenía un mal presentimiento, a buena hora un pensamiento lo turbaba. Escuchaba un molesto sonido que no sabía de donde venía, pero, comenzaba a ofuscarlo.
Cinco, cuatro, tres, dos, uno… Harry abrió los ojos rápidamente y sacó sus alas realmente alzando el vuelo; un rayo rojo pasó de largo donde había estado anteriormente. Todos inmediatamente tomaron posiciones de combates. Las barreras se rompieron junto con los rayos plateados y las espadas.
— ¿Estás bien? —Preguntó Azarel llegando al lado de Harry, el cual estaba enterrándole su espada en el estómago a uno de los demonios que habían irlo a atacarle.
— No… —Le respondió pateando al demonio para que fuera hacía abajo mientras se desintegraba.
— ¿Te lo esperabas?
— No podía caer en el trance ¿Eso responde tu pregunta? —Ironizó dándole con la rodilla a otro demonio, matándole sin compunción.
5
Se alejó del Ángel Negro sin remedio, todo aquello se había convertido en una horrible carnicería. Se sentía cansado, demasiada energía demoníaca de por medio como para estar normal, sentía las gotas de sudor frío bajar por su frente. Acabó con un último demonio, hasta que una presencia lo hizo detenerse en ese mismo instante. Dejó caer la mano que tenía la espada a un lado.
— Hola Harry ¿Me extrañaste? —Preguntó una voz socarrona. Pero, el aludido ni se inmutó—. No es divertido si no me miras o me responder —Le dijo. Cuando lo iba a tocar, el ojiverde salió al vuelo de inmediato—. Niño tonto —Y este también alzó el vuelo—. ¿Qué crees que haces?
— Pregunta estúpida Iant. ¿Qué crees que hago? —Le dijo empuñando la espada sin convicción alguna. El demonio élfico creó una lanza negra y le apuntó justamente a la yugular.
— Maldita sea el día en el que Lórien te dio su inmortalidad. No sabes todos los problemas que tuve a causa de eso.
— Jamás pensé que tuvieran clemencia.
— ¿Clemencia? No seas imbécil.
— ¿Yo? —Preguntó desviando la lanza de Iant y empezando a alejarse, no le dio tiempo de mucho, el rubio lanzó el arma sin soltarla y esta se alargó hasta traspasar el hombro del ojiverde, luego del ataque volvió a su tamaño normal. El híbrido se apretó fuertemente la zona afectada haciendo un gesto de dolor en la cara y comenzó a caer.
El golpe fue seco sintió que algunas se sus costillas se destrozaban por completo, mala idea dejarse caer… lo peor de todo aquello era que no podía morir. Iant con una sonrisa de satisfacción en su cara bajó tranquilamente desapareció la lanza y se encaminó donde estaba el Isil primero retorciéndose.
— ¿Por qué siempre tienes que salir herido de tal magnitud? Tu terquedad no tiene límites, yo hoy no venía a pelear contigo.
— ¡Púdrete Iant! Sabes que voy a decir que no… —Expresó apretando los dientes tratando de aguantar el dolor.
— Sí…, bueno, lo que sucede es que recientemente hemos descubierto que sólo el rey de la tierra no podrá romper el sello ¿Qué más se necesita? —Preguntó sin rodeo. El ángel sonrió—. No te burles de mí maldito —Le gritó pateándole.
— Es… muy ingenuo de… tu parte… ¿Qué te hace pensar que lo sé? Y en caso¿Qué te lo diría? —Pronunció de forma lastimera levantándose de cuatro patas cuando sintió algo metálico en su boca, ya decía ¿Cuándo venía la sangre? Escupió.
— No puedo con tu terquedad.
— Te la tendrás que calar ni modo.
— Eres demasiado arrogante, principito¿Crees que simplemente porque Celebriän es tu guardián no te pasará nada?
— ¿Celebriän? Lo menos que hace es cumplir ese papel, así que nunca lo considero, supongo que ahora tendrás más problemas que yo.
— Sí, debe estar luchando contra Lucifer. Pobre desdichado, a ti la familia no te dura.
— Él tiene a Azarel así que no me preocupo mucho.
— Tsk, está bien, te tendré que llevar a la fuerza —Fue lo último que dijo antes de lanzarse contra Harry el cual se levantó y se convirtió velozmente en demonio, sus alas reaccionaron lanzando a su atacante lejos de allí. Con la misma sangre que había en el piso, colocó las dos manos en esta y pronunció unas palabras. Sin embargo no fue capaz de darle ya que había desaparecido no sin antes darle una mirada asesina. La tercera en el día según su último conteo. Tosió de forma forzada botando al sangre que tenía acumulada en la traquea para evitar ahogarse.
6
— ¡Harry! —Dijo Lórien con preocupación al verlo llegar en su forma demoníaca, y la vestimenta acorde, un traje ceñido negro cuello de tortuga con unas bandas, gris claro tres en cada brazo acompañado con unas botas negras. Lanzó la vista y vio lo que restaba de su 'vestuario' tirado a no más de un metro de allí—. ¿Qué sucedió?
— Lo mismo que a todo el mundo… ¿Tú estás bien?
— Más o menos, no me tocaron enemigos difíciles.
— ¿Y Draco?
— Igual, hemos procurado estar juntos.
— ¿Desaparecieron?
— Lucifer dio la retirada.
— ¿Están bien? —Preguntó Sirius llegando junto con el ojiazul.
— Harry no lo está…
— Sí lo estoy… terminemos con esto de una vez, hay mucho que hablar.
— No puedes hacer el llamado en tu forma demoníaca.
— ¡Sí puedo!
7
— Es una locura —Dijo de una vez Gabriel al escuchar
— ¡Puedo! Y lo haré…
— Te rechazará y saldrás más herido.
— Estaba a la mitad, las perderé si no lo hago ahora.
— Gabriel tiene razón Harry, te harán daño.
— Déjenlo —Intervino por fin Azarel—. Sí el dice que puede pues que lo intente, lo máximo que puede suceder es que quede inconsciente.
— Igual quedaré inconsciente, otra persona deberá ponerla en sus cabezas.
— Eso es imposible.
— Celebriän lo puede hacer, yo lo cedería. «En realidad no estoy seguro de poder aguantar mucho más…» —Tosió de nuevo y volvió a sangrar. Se limpió los labios—. «Pero, por intentar no se pierde nada» ¿Qué hacemos perdiendo el tiempo¡No sé cuanto aguante conciente¿Hay muchos heridos?
— La mayoría está como Lórien…
— Entonces vamos —Dictaminó Harry, y Celebriän asintió con la cabeza. Miguel suspiró.
— ¡Shielders! —Volvió a invocar. Cuatro ángeles vestidos totalmente de negro volvieron a aparecer—. Postrados a seis metro de Harry, prepárense para cualquier anormalidad y atacar.
— ¿No estamos seguros de nada cierto? —Preguntó Shamiel a Celebriän.
— Dejémoslo ser… Él, aunque no lo parezca, utiliza muy bien su cabeza —Fue lo último que dijo, antes de colocarle las coronas selladas en frente del moreno el cual estaba arrodillado tratando de obtener fuerzas de lugares inexistentes; la herida le dolía como mil demonios. Cerró los ojos y se levantó con una mano en el pecho. Los Shielders, alzaron de nuevo los cuatro pilares. El ojiverde soltó los brazos a los lados relajándolos y respiró profundamente.
— Tierra de la desesperanza —Comenzó a recitar mientras subía los brazos en un ángulo de noventa grados—. Donde Alpha y Omega que se funden… —Siguió subiendo dejando solamente dos dedos a la vista de la mano, estos llegaron a la cabeza tocando levemente las sienes y volvieron a descender hasta quedar extendidos al frente los dedos índice y medio de sus dos manos se unieron—. Oración que rezan palabras sin sonido —Al decir esto, una luz con mucho ruido (1) lo rodeó, elevándolo. No sabía porque pero, no podía mover ningún músculo, ni siquiera se sentía consciente, solamente estaba allí sin estarlo del todo. Era como haber perdido su voluntad, haber muerto en vida.
Todo su cuerpo se relajó y sus ojos se abrieron con la vista perdida la pupila había desaparecido por completo. Los ropajes empezaron a desaparecer y las coronas se elevaron por debajo de la cabeza del invocador. Perdió todo contacto existente; ya ni siquiera sabía si existía…
— — —
— No podemos permanecer más tiempo unidos… —Se escuchó. Eran dos voces al unísono distorsionadas. Rodeaba la oscuridad esculpida en la nada. De repente una luz cegó toda la nula visibilidad existente de aquel Nihil. Dos rayos salieron disparados hacía polos opuestos. La total oscuridad se fue tornando gris, mientras se resquebrajaba poco a poco formando la línea de la vida. Una silueta femenina iba siendo moldeada por la luz se formaba de aquella nada. Los cabellos luminosos comenzaron a caer sin culminación aparente. Antes de estar completa todo explotó en vacío silencio.
— — —
— Has vuelto a mí, mi preciosa Pandemonium… —Dijo un hombre cubierto por un manto negro—. Rompe las barreras que se han creado entre el balance universal… eso es Libérate —Le exigió retirándose un poco, una banda infinita comenzó a subir y a subir, era de vidrio mezclada con oro que brillaban con luz propia opacando al propio sol… de las franjas de menor tamaño, se comenzó a escribir sin ningún origen, runas; vertiendo en el bajo relieve la misma luminosidad.
Una niña se balanceaba en un columpio hecho del mismo material que aquella banda suspendida en la nada. Su risita era lo único que podía oírse en aquel lugar oscuro y desolado. Atrás, Adelante, y otra vez atrás… sus cabellos dorados se mecían siguiendo la trayectoria que poseía el columpio, y tapando su cuerpo desprovisto de ropajes.
— He vuelto a ti… —Respondió una voz infantil procedente de la niña seguido de la misma risilla—. He vuelto a ti.
Atrás, adelante, atrás, adelante, atrás, Adelante… un salto hacía el vacío.
— He vuelto hacia a ti… —Risita.
— Has vuelto…
Una rosa cayó haciendo ondas de luz en la misma oscuridad. Ésta brillo desatando millones de hebras que comenzaron a formar la misma mujer de luz…
El sonido de la carne siendo perforada por una astilla de hierro fue lo último oídoantes de que todo pasara a ser inexistente.
TBC…
(1): La terminación oficial sería del inglés Noise es un filtro que es utilizado en las fotos y son especie de agregados depuntos tornasolados.
