Capítulo XXXVI: La respuesta
Había llegado a una resolución… debía hacerlo, total ¿Qué podría salir mal? Pensaba Celebriän sentado en la mesa que normalmente utilizaba para trabajar. Luego de la conversación que tuvo con Eriel… si Harry pudo escuchar su nombre, eso quería decir que el vínculo no había desaparecido del todo.
Miró a la ventana recordando las palabras del ángel —Tú eres el hijo de Dios, siempre te lo repito Celebriän… si quieres tener a Harry ¿Por qué te refrenas?—. Esas habían sido sus palabras exactas. Romper más las reglas ¿A quién le importaban ya las reglas? Una estúpida insignia no le iba a quitar a la persona que había elegido desde su nacimiento como su hijo. Así como Lucifer había elegido a Caín, y Azarel, se podría decir que lo hizo con Sirius pero… con otras intenciones.
Se llevó una mano al mentón pensativo. En estos precisos momentos no tenía nada que hacer. Había visto personalmente como se llevaban el nuevo guardián y él. ¿Por qué habrían decido darle al hermano de Caín¿Por qué Destiny tenía que ser tan complicado en sus acciones? Estaba seguro que el cargo lo habían entregado Destiny, Time y toda esa orden, que para él no eran más que una cuerda de anarquistas que hacían y desasían a su gusto. Ahora, el único problema es como reaccionaría el ojiverde al verlo.
Desapareció. Y luego reapareció en donde estaba Harry. Éste estaba leyendo unos apuntes tranquilamente mientras masticaba chicle, sentado con los brazos y las piernas cruzadas estaban Abel, y en el piso usando como mesa el mueble, estaba Lórien también leyendo. Como le había dicho Miguel, al Harry no poder verlo, nadie más podía… suspiró, otra vez con gesto pensativo. Él jamás había pertenecido a ese plano, hasta que el Golden Boy nació.
Trató de agarrar un porta retrato y tampoco pudo, ahí no era más que nada.
— ¿Diste con algo Harry?
— Sí. Con un dolor de espalda…
— Me estoy cansando de estar aquí sentado.
— No te quejes, yo también estoy fastidiado —Expresó Lórien—. ¿Por qué no lees?
— Estoy leyendo con Harry… puedo perfectamente ver a través de sus ojos. Pero, esos apuntes que Él está leyendo, ya yo me lo memoricé cuando lo escribía.
— En realidad, Él dijo la información, yo solamente la redacté.
— ¿Y que hago leyendo yo esto?
— ¿Aprendiendo? —Preguntó con burla.
— Serás estúpido Harry.
— Seh, y a mucha honra —Al decir esto todo se volvió negro, el moreno cayó al límite, ya que dudaba que pudiera llamársele piso, de espaldas—. ¿Belcebú?
— ¿Perdón? —Preguntó ofendido.
— Esa voz —Espectó levantándose rápidamente—. ¿Celebriän?
— ¿Por qué mencionaste a ese maldito demonio?
— No tiene la menor importancia… ¿Cómo es que puedo oírte? No me saques así de las dimensiones, ahora allá empezarán a buscarme como locos…
— Sólo te desmayaste Harry, y normalmente eso no tiende a importarte.
— A cierto. Tienes toda la razón —Dijo hostil—. ¿Tienes pensado aparecer?
— Si no me quieres ver no me verás, así que ve decidiendo.
— ¿Tienes algo importante que decirme? —Preguntó cerrando los ojos y abriendo las manos. Sus alas salieron junto con millones de hilos que lo rodearon. Alargó la mano derecha y atrapó uno de los hilos, estos desaparecieron y jaló lo que resultó ser la mano de Celebriän—. Y yo que pensaba que me había librado de ti. ¿Rompiendo la Ethannia Hijo de Dios?
— Quería aclararte algunas cosas —Dijo en el mismo tono. Se veía que los dos estaban muy resentidos y que no iban a ceder.
— ¿Qué cosas? —Cuestionó cerrando los ojos y sobándose el tabique.
— ¿Sabes la razón por la que yo decidí custodiarte?
— Voldemort, Lucifer… un peligro inminente hasta para mí mismo, y otro etcéteras que me ahorraré.
— No. Porque, tú fuiste el designado a ser mi hijo.
— Lamento decirte esto Celebriän, aunque esté muerto sigo teniendo un padre y ese es James Potter, y por ahora no lo quiero cambiar… ¿O te tirarás una de las tipo Lucifer y me obligarás? Yo no voy dejar de ser humano hasta que yo no quiera. ¿Para que quiero ser un arcángel? A con respecto a lo del designio sabes como soy con eso de seguir al destino. Siempre es un fracaso… estoy bien con mi nuevo guardián, no hay mucha diferencia, si me pasa algo igual no podrá hacer nada, pero, cuando menos me presta atención y tengo una vaga idea de quien es él.
— Andamos con golpes bajos¿no?
— Celebriän, tenemos mejores cosas que hacer que perder el tiempo discutiendo un sin sentido, yo no voy a ser tu hijo y punto —El mayo se le acercó, y Harry no dudó en desafiarlo.
— Eso no es importante ahora estamos en más desventaja, mi vinculo con esta realidad, que eres tú, se perdió, y pareciera que Satanás lo hubiese hecho apropósito. Éste, es el campo de batalla. Así que tienes pocas opciones Harry, aún sigues siendo un Brigadier General a mi comando, o lo lanzo como una orden directa ante el juramento, o lo haces por voluntad propia.
— Eres igual o peor que ellos.
— Como dicen, en la guerra y en el amor todo se vale. No voy a perder por tu malcriadez.
— "Y me dice malcriado… pero mira que será." —Lo miró con antipatía—. Y sino me dejas elegir ¿Qué carajos estamos haciendo manteniendo esta conversación?
— Esto salió un poco diferente a lo que tenía planeado…
— ¿Qué buscabas¿Perdón? Pídele perdón a tu padre Celebriän… yo no estoy capacitado para darlo. ¿Qué vas a hacer¿Torturarme hasta que no quede rastro de humanidad en mí o me matarás por enésima vez para conseguirlo?
— ¿Por qué tienes que ser tan pedante?
— No me eludas la pregunta Celebriän…
— Simplemente destruiré eso que no te deja liberarte.
— ¡Entonces me matarás a mí! —Le gritó furioso—. ¡Es mi personalidad¡Yo no quiero cambiar! No quiero ser una jodida esencia… ni siquiera estoy bien como estoy.
— Como dices, terminemos con esta conversación sin sentido —Se quitó del cuello un collar que tenía colgando un recipiente en forma de cruz. Y lo abrió separándolo. El moreno le sostuvo las manos con miedo, había sentido algo diferente en Él. Ese ser que tenía en frente aún sin sus barreras que lo protegían de su empatía, nunca le lastimaba, y esta vez comenzaba a sentir miedo.
— ¿Qué haces?
— Ya te lo dije.
— No me has dicho nada en concreto.
— Suéltame las manos Harry, no me hagas dejarte sin conciencia mientras hago esto. Sabes como te afecta que la gente haga eso.
— Cele…
— ¿Qué? —Preguntó con la mirada gélida.
— Nada —Dijo volteando la mirada. Éste le obligó a mirarle.
— Abre los ojos —Exigió marcando cada sílaba. El moreno los abrió parpadeando. Su corazón había empezado a latir fuertemente, lo escuchaba a la perfección las palpitaciones en sus oídos—. Suelta las manos…
— ¿Qué vas a hacer? —Preguntó con la voz temblorosa, toda su actitud desafiante había desaparecido. Cuando ellos se ponían en ese plan siempre salía lastimado. Volvió a cerrar los ojos, esta vez tratando de calmarse, las imágenes de lo que le había sucedido con Satanás llenaron su cabeza alterándole aún más.
— Al contrario de lo que te hizo él, esto no dolerá —Pronunció. El Gryffindor lo soltó derrotado. Él ángel absorbió de la cruz vacía, y miró a Harry fijamente. El moreno dejó caer la cabeza hacia abajo y su torso cayó flácido. Salió su par de alas normales. Luego otras dos, llenas de sangre. Se alzó y lo volvió a mirar, la cruz estaba flotando en medio de ellos dos, viento plateado comenzó a verse rodeándolos.
El híbrido alzó las manos juntándolas. Su ropa desapareció en un parpadeo, y entre las dos alas comenzó a abrirse la piel. Bajó los brazos abriéndolo como normalmente hacía cuando sus alas iban a salir, y lo que debería ser su último par de alas salió, abriéndose bruscamente y salpicando todo de sangre, excepto a Celebriän que parecía no estar allí en realidad.
— Ummm… Celebriän, eres tan predecible… —Murmuró con gracia una voz. Una sonrisa apareció en su rostro, y tronó los dedos—. Bueno Harry… que empiece lo que ya no se puede retrazar —Satanás se bajó la capucha dejando ver unos grandes ojos blancos carente de iris o pupila y su cabello rojo como el rincón más ardiente del infierno, comenzó a crecer mientras ondeaba por un viento inexistente—. ¿Qué harás cuando descubras aquello que tanto quieres saber? —Le preguntó aún sabiendo que no lo oiría, sin poder evitarlo sonrió oscuramente—. Eres la única persona que me había divertido así, desde que mi querido hermano se perdió en su propio caos.
El hijo de Dios vio como Harry de repente comenzó a mutar. Todo desapareció, y uno de sus ojos se volvió rojo un ala salió de plumas blanca y otra de dragón. Éste rió de manera cruel y con un brazo en la cintura desapareció. El otro también desapareció yendo rápidamente a buscarlo, se había esperado algo así, no era tan ingenuo como para saber que Satanás no se aprovecharía de una situación de debilidad en la mente del híbrido.
Irrumpió en el lugar de manera estrepitosa, las puertas se habían abierto de par en par. No estaba ni en forma angelical, ni en forma demoníaca. Una de sus alas era de plumas blancas y la otra era un ala de dragón con un colmillo amarillento en la punta. Uno de sus ojos estaba rojo mientras que el otro se mantenía de su color normal. Estaba completamente desnudo y sus pies no tocaban el piso, mientras un anormal viento entre plateado y negro lo rodeaba debatiéndose. El guardián de aquel recinto apareció flotando con cara de pocos amigos.
— ¿Otra vez tu por aquí? —Preguntó poniendo un pie primero y luego otro en la tierra—. Sabes que está prohibido —El 'ojiverde' lo lanzó con la mano sin tocarlo y lo pegó a la 'pared'—. ¿Qué intentas hacer idiota¡Matarte¿O matarnos a todos?
— Silencio potestad(1) —Expresó con voz doble.
— Has cambiado bastante desde la última vez que te vi ¿Qué te dieron? —Preguntó con saña. El joven lo miró de forma poco agradable y luego volvió su atención al infinito—. ¿Crees que vas a llegar a Pandemonium? Eres muy ingenuo… morirás antes de darte cuenta que has entrado. Especialmente si aparecen los querubines. ¿Realmente conoces bien la jerarquía de los ángeles? Tú, híbrido serías destrozado por el simple pensamiento de ellos. No eres más que un simple mitad-arcángel, no eres capaz de abrir solo las puertas…
— Ni me dignaré a contestarte —Masculló sacando una cadena muy larga de oro que terminaba en un triple infinito muy parecido al que tenía en frente. Lo azotó y éste agarró la forma de un triángulo.
— Fue un placer ver por última vez a quien estaba destinado a ser el tredécimo arcángel… —Soltó con ironía al verlo pasar por el portal. La cadena comenzó a seguir a su dueño formando un espiral, hasta que todo desapareciese. El guardián cayó irremediablemente al 'piso'—. "Joder… espero que a los trono les de por ignorar este 'pequeño' problemilla"
Todo era oscuridad. No estaba ni siquiera parado sobre 'algo'. La inercia y la gravedad ahí no existían, dudaba tan siquiera que estuviera en algo existente. Azotó de nuevo la cadena, y esta se convirtió en un rayo de luz infinito, sin embargo nada apareció solamente él 'estaba' allí. Soltó el infinito, y comenzó a caminar siguiendo el rayo.
— Malfoy —Le jaló Lórien algo apurado.
— Elfo ¿Qué quieres? Estoy ocupado mirando el polvo.
— Bien, no me importa, necesito que me ayudes a hacer algo.
— No te vo…
— Chist… —Le calló. Llegaron a un lugar totalmente desabitado y lúgubre, que parecía creado por la magia del elfo.
— ¿Qué quieres? —Pronunció con molestia.
— Malfoy, vas a abrirme un hueco en medio del estómago y vas decir lo que yo te digo que digas con la mano dentro de mis entrañas.
— ¿Perdón? —Pero, no pudo hacer mucho ya que el rey le había agarrado la mano y se la había colocado en medio del estómago.
— ¡Es eso! O explotará la guerra idiota ¡Hazlo!
— ¿Pretendes que traspase con mis manos tu piel¿Cómo hago eso idiota¡Y me rehúso!
— ¡Joder! Si tan sólo no necesitara ayuda —El rey de la tierra aún seguía siendo un humano. Se disculparía luego. Lo miró fijamente, y las pupilas de Draco desaparecieron. Soltó la mano y el ojigris se la llevó a la cara donde las uñas crecieron como garras. Desgarró la piel, el elfo se tuvo que agarrar fuertemente del brazo del otro mientras los ojos se le abrieron al máximo.
— Fuera de la vida que destruye la inmortalidad, fatal decisión del astral line vulnerar —Dijeron los dos al unísono en Valarin, que era el idioma de los Dioses Valar que protegían a los elfos. Estaba prohibido hablar por su carácter divino a no ser que estuvieran en una ceremonia de adoración y solamente el rey era capaz de pronunciarlo, pero, no conocía el idioma que utilizaban los ángeles y tampoco quería hacerlo. Sin ningún miramiento retiró la mano de sus entrañas y de allí salió una bola blanca. Lórien sintió el resplandor.
— ¡Malfoy¡Esconde el resplandor! —Le gritó desesperado al sentir algo extraño… jamás en su vida le había pasado, era como si algo subiera por su garganta quemándole, volteó la cabeza y abrió la boca de ella salió un líquido amarillento. Draco despertó de su estado ensimismado e hizo lo que le pedía el otro, se quitó la túnica y envolvió la piedra. Lórien jadeó y el vomito se detuvo. Tosió.
— ¡Idiota¿Qué hiciste? —Preguntó acercándose. Lórien lo agarró por la solapa de la camisa.
— Si yo me llego a desmayar y llegas a ver a Harry como con quince años más, muéstrale la piedra —Expresó apretándose el estómago—. Demonios, la herida recibió el resplandor del Diamanlatle…
— ¿Y eso que significa?
— Que mi capacidad de regeneramiento normal que es inmediata está afectada por la piedra.
— ¿Qué es la piedra?
— Una gema —Se apretó más al hombro del humano—. Qué hace la piedra sería la pregunta más apropiada. Quita la inmortalidad…
— Ajá ¿Y que más¡No te desmayes! Mira que me hice todo lo esquivo que pude cuando era mortífago para evitar matar y ¿Ahora me mandas a matar a Potter?
— ¡No vas a matar a Harry idiota! Pregúntame lo que quieras Malfoy, mantenme ocupado, sé todo y más de lo que te puedas imaginar… ¡Pregunta!
— Joder… ¿Cómo que no voy a matar a Potter? No me estás diciendo que él con quince años más —El elfo garró aire y apretó más el agarre sacando un gemido de dolor por parte del ojigris—. Estás sangrando…
— ¡No¿Qué piensas que iba a estar haciendo luego del hueco que me hiciste?
— Pero, es plateada —Dijo tocándola.
— Malfoy, el hecho que me parezca a los humanos no significa que sea uno, y cada raza tiene una sangre de color diferente, eso es como si dijeras que le rompes la cabeza a un Troll y su sangre sea roja.
— ¿Eso fue en venganza por compararte con un humano?
— No ¡Fue el primer ejemplo que me vino a la cabeza, animal!
— Suelta el hombro, me lo vas a romper —Dijo agarrándole la mano—. ¿No hay alguna forma de adelantar el proceso de curación?
— Sí… pero, tú también sufrirías y tendrías que seguir ocupándome.
— Hazlo —Unió bien sus manos y un brillo dorado las envolvió. El humano jadeó—. ¿Cómo va eso de lo de Potter que no es Potter? —Siguió como pudo.
— Leniency… Harry no tiene un ángel guardián por su condición de híbrido, parece que bajo la mano de Dios, sin razón alguna se le envió un virtud(1) para que le protegiera. Es una protección de lo más alto, no la puedes burlar o rechazar, está solamente allí para destrozar literalmente todo lo que atente contra la vida del protegido.
— ¿Por qué lo quieres matar?
— Porque sino todo el esfuerzo de Harry habrá sido en vano. Los arcángeles están considerados en la más baja categoría.
— ¿Ah? Tenía entendido que ellos eran los más poderosos.
— Lo son. El único problema es que Dios personalmente les dio la misión de proteger a su máxima creación.
— ¿Y esa fue?
— Los humanos Malfoy. El envió a sus trece hijos a proteger a los humanos.
— Pero, tu adoras otros Dioses lo sé.
— Sí. A los Valar. Pero, 'Dios' es la parte 'blanca', el balance natural, o la materia del Astral line, toda fuente de vida. El astral line es 'Satanás' y 'Dios' propiamente en metáfora. Pregúntame otra cosa, quieres entretenerme, no un dolor de cabeza. Además, está funcionando.
— Entonces, existen muchos dioses pero, todos se rigen por el Astral line.
— Sí. Al final, todo se resume en aquella energía creadora, evolucionadota y protectora de todo lo existente y lo no existente.
— ¿Existe algo no existente?
— ¡Que me preguntes otra cosa joder!
— ¿Qué anda haciendo Potter?
— Como cosa rara, jugando con su vida.
— ¿Y?
— Miguel fue lo primero que creó Dios. Es decir Él es el primigenio. Su ¿Cómo decirlo?
— ¿Hijo?
— No… no… es como un poco de su propio yo…
— ¿Ah?
— Bueno, en punto es que, Harry anda buscando por medio de Pandemonium quién será el elegido por Satanás como 'hijo'. Malfoy¿Sabes por qué no te afectó el Diamanlatle?
— No.
— ¿Recuerdas esa marca que hay en tu ingle? —Preguntó levantándose y con él a Draco.
— ¿Qué sucede con eso?
— A ti te afectaría la que mataría a los demonios, aunque Harry logró impedir el control, tanto de la marca oscura de Voldemort y el desarrollo del anticristo aún tienes ese toque demoníaco en ti.
— ¿Y que tiene que ver todo eso? —Preguntó sorprendiéndose que ya no hubiera más que la tela rota, manchada de plateado.
— Siempre ha sido una lucha entre los ángeles y los demonios, Dios y Satanás…, y él quiere destrozar todo lo bueno que creó el astral line, es la antimateria peleando con la materia por la dominación. Sino se encuentra rápido ese heredero y es eliminado tú, yo, y todo lo que conocemos como 'existente' sea verdad o no, desaparecerá.
— ¿Por qué lo hace de esa manera?
— Porque, a los arcángeles no les gusta hurgar muy profundo. Miguel odia hablar de cuando estaba con Dios… Celebriän es muy joven y en un intento en su desesperación trata de encontrar al espíritu santo, para hacer el llamado a Dios. Los Hijos propiamente dicho de Dios son. Él, Lucifer y Azarel. Blanco, Negro y Gris. Lucifer y Azarel son gemelos, y tienen trillones de años más que Celebriän. Azarel fue criado por la oscuridad. Lucifer fue criado por la luz, cayendo luego bajo la seducción de su tío. Mientras que Celebriän siendo la última esperanza fue criado por los arcángeles.
— Eso quiere decir que estamos en desventaja.
— Azarel juega en campo neutro, no sé que siente por el padrino de Harry, pero, esto lo está jalando a la 'luz'. Pero, nosotros no tenemos a 'Dios' personalizado ¿Me explico?
— Sí, por supuesto. Lo único que tienen son cortos fragmentos de algo no definido, y poco confiable, mientras que los demonios tienen a su líder completo.
— Diamanlatle, son pedazos al azar de Pandemonium… es decir, es lo único que puede acabar con el balance, pero, ella juega en campo nulo. Ni siquiera esta realmente viva. Así que hay una persona que es terreno neutral, que no tiene nada que ver, debería hacer de réferi en esta guerra y decidir el ganador, ignorante de todo esto…
— Quien lo tenga, será el ganador por Default.
— Exacto, Satanás tiene el poder de lo futuro, lo pasado y lo presente, heredado luego en menor intensidad por Azarel, verás que se ha adelantado a muchas cosas antes que sucedieran. Sabe quien es esa persona, así que creó una especie de dominación especial.
— ¿Y porque Potter fue a jugar a las misiones suicidas?
— Porque Pandemonium es pasado, presente y futuro, todo a la misma vez…, se dice que si logras llegar a donde está su cabeza, te concederá una pregunta que responderá, puedes preguntar hasta de donde venimos o quienes somos o cual es nuestra misión y lo responderá.
— ¿Pero…?
— Todos mueren antes de poder llegar tan siquiera a visualizar su cabeza, que es lo único que queda de ella, antes que Dios y el Demonio la despedazaran… de tanto 'amor' que le tenían.
— ¿Cómo sabes todo esto?
— Los Valars dijeron que como Rey podía decidir recibir toda la sabiduría o rechazarla. Yo decidí aceptarla…
— Pero, a mí no me pasó eso —El elfo le colocó una mano en la mejilla y le miró con tristeza.
— "Y Dios, viendo que todo era bueno, luego del séptimo día decidió descansar desapareciendo…"
— ¿Y eso que significa?
— Tu único Dios… Él que te podía conferir esa sabiduría. Desgraciadamente, no se encuentra con nosotros… a causa de eso, los ángeles y sus hijos que aún lo siguen, están perdidos caminando en la oscuridad. Una oscuridad que Harry está tratando de disipar aún a costa de su propia vida.
— ¿Qué ganaremos matando a Leniency? Ni siquiera debería existir una vez que él muera.
— ¿No caes Malfoy? Él, es una esencia independiente de Harry. Lo primero que hará será alertar a Celebriän de su muerte…
— La guerra que se ha mantenido quieta.
— Explotaría. Harry quiere evitar eso el mayor tiempo posible… será inevitable, pero, todo el tiempo que lo evitemos será crucial.
— ¿Y su guardián Abel?
— Está conciente de todo y lo celestina al igual que Caín. En caso que Harry fracase, toda la información que lograra recopilar pasaría al 'sistema' llamado Abel.
— ¿Es un sistema?
— Eso ni me voy a molestar en contestártelo. ¿Sabes de computación muggle?
— ¿Compu… que?
— Olvídalo. Deberías estudiar, no sólo lideras a los magos sino a todos los humanos.
— ¿Y luego que?
— Yo saltaría todos los obstáculos que logró saltar Harry.
— ¿Y si tu mueres?
— Te tocará saltar lo que resta.
— Me lo temía, que la información no era gratis… ¿Y si yo fallo?
— Entonces —Le abrazó y le susurró en el oído—. Tendremos que rezar desde la nada, por el desdichado futuro de todo lo que vive —Cerró los ojos y desaparecieron de allí, y luego regresaron al lago. Draco aún tenía crispado entre una mano la túnica. Abel los vio con rictus grave. Caín estaba tras suyo abrazándolo con las manos unidas en su pecho, recostado en su cuello con su típica mirada cargada de extrema sensualidad aún los casos más extremos.
— ¿Aún no saben nada de Él?
— He perdido la conexión —Explicó llevándose una mano a los labios.
— Supongo que le contaste todo al niño —Soltó el vampiro sin variar su tono que era igual a sus ojos.
— Sí, bueno casi todo.
— ¿Cómo que casi todo elfo?
— No me hagas obligarte como a lo otro —Le dijo al otro mirándolo fijamente.
— No me vuelvas a controlar así… ¿Qué tengo que hacer? —Preguntó.
— Acércate Malfoy, no te voy a comer —Ironizó cruelmente. El rey de los humanos hizo lo que le pedía—. Más cerca, muy cerca… —Éste quedó rozando a Abel. Miró como Caín volteaba abriendo la boca lentamente dirigiéndose hacía el cuello de su hermano. Clavó sin premura sus afilados colmillos, logrando que el guardián celestial soltara un gemido que se debatía entre el dolor y el placer. Cortó la piel, y al contrario de sus pulcros vaciados dejó que esta fluyera, sus ojos se habían vuelto totalmente negros. Se separó, su morocho había caído en estado catatónico—. Dale un sorbo.
— ¿Qué?
— No me hagas repetir las cosas dos veces —Le increpó pasando su lengua por los labios para limpiar la sangre, sin soltar a su hermano—. ¡Rápido! —Malfoy agarró un poco de sangre con el dedo índice y se lo llevó a la boca. Luego de esto Abel se desmayó.
— ¿Por qué hicieron eso?
— Lórien y tú, tienen la responsabilidad de seguir lo que Harry deje inconcluso, son los únicos que pueden ingresar a Pandemonium propiamente dicho.
— No hablo de eso ¿Por qué me hiciste tomar su sangre¡Ni que fuera vampiro!
— Abel es como un programa —Dijo mordiéndose la muñeca, y dejando caer sobre la herida de su hermano un poco de sangre. Las dos heridas se cerraron de inmediato—. Si Harry falla la información pasará como una cadena a Lórien y si Lórien también fracasa, ésta pasará a ti.
— ¿No debía beber del elfo entonces?
— Amm, técnicamente sí, pero, su sangre puede mutar en tu cuerpo, eso no sería nada bueno, y ya sacaste la Diamanlatle de su cuerpo. Abel es la única conexión fuerte con Harry.
— ¿Por qué se desmayó?
— ¿Por qué crees? —Dijo Lórien con fastidio—. Su hermano lo mordió, estaba en peligro inminente de muerte, no todos podemos tener la suerte de Harry y ser híbridos, o eres una cosa o eres la otra. En el caso de Abel, es un ángel, y Caín es una clase de 'demonio' humano. Totalmente incompatible, especialmente porque no se hizo el ritual oscuro completo que sería el drenaje total y que Abel bebiera de la sangre de su 'sire' para transformarse en un neonato. Aparte catástrofe, no te puedes convertir literalmente en el padre de tu hermano aún más si son gemelos.
— ¿Y que iba a saber yo de eso¡En la escuela no te enseñan el ritual oscuro de los vampiros! Sólo te dicen que te mantengas alejado, y que cargues ajo —El mayor de los hermanos soltó una risita tonta aún abrazado al cuerpo de su hermano el cual comenzaba a despertar.
— Trata de atacarnos con eso, y lo que podemos es echarnos a reír, Draco.
— Los humanos serán estúpido —Soltó Lórien al aire—. Malfoy, a un vampiro lo mata, el sol, el fuego, y la sangre de Dios…
— ¿Dónde se consigue la sangre de Dios?
— Agua bendita bendecida por los ángeles en cantidades industriales es un buen suplemento para los neonatos. Como verás, estamos a plena luz del día —Eran las cuatro de la tarde—. Y no me hace daño —Comentó con sorna.
— Caín, deja de meterte con él —Le regañó incorporándose
— ¿Y que es lo que te mata a ti? —Preguntó con curiosidad Draco. Se sorprendió cuando el vampiro entrecerró los ojos y abrazó a Abel de manera diferente. Era como si su cuerpo le perteneciese. Pasó su mano por sus cabellos alzando el flequillo irregular de cabello que semi cubría su cara.
— Estás viendo a la única cosa que acabaría conmigo. Yo no soy un vampiro, soy el hijo de Lucifer —Dijo lamiendo su oreja de forma algo lasciva.
— No hagas esas cosas… —Le riñó alejándole.
— Pero ¿Él no es tu hermano? —Preguntó pasmado.
— Lo fue antes de que me mataran con Longinius y pasara por la laguna para renacer como esta cosa extraña que soy, aunque sí, lo sigue siendo. Él es la única persona que me puede matar, el Diamanlatle en su interior.
— ¿Quieres dejar de lanzar eso a los cuatro vientos?
— Si nadie sabe mi punto débil, no es divertido luchar.
— Eres un idiota Caín.
Dos rayos de luz aparecieron ante Harry, el cual sonrió con burla.
— Serafines… —Abrió más los ojos y los rayos de luz fueron envueltos por la oscuridad desapareciéndoles—. Esto es demasiado estúpido.
— La respuesta a tu pregunta es algo que ya sabes —Dijo una voz de mujer que se repetía constantemente. Era como un susurro, a veces y otras claro y nítido. El moreno se detuvo en seco y se llevó una mano a la cabeza—. Ahora ¿Serás capaz de afrontarlo?
— ¡Basta!
— Traición, esa palabra la conoces demasiado bien… traición… traición, traición —Igual que la otra vez, todo se repetía en diferentes tiempos y tonos.
"Mi querido híbrido".
"Mi amado ángel".
"Judas…"
"Mi adorado Demonio"
"Una niña que se columpiaba para luego ser destrozada por la oscuridad"
"Extraña llama de paz…"
— ¡BASTA! —Gritó cayendo de rodillas en la oscuridad, rayos morados y blancos comenzaron a disturbar el lugar.
— La respuesta a tu pregunta, la confirmas con mi poder, Hijo del Viento.
"Nacido de la nada".
"Hijo del viento".
"De la nada vienes, del polvo te conviertes, a ellos vas a regresar…"
"Luz, oscuridad… uno, cero, todo, nada…"
"La risa de una pequeña jugando en soledad, traición… amor, odio, igual, diferencia".
Todo se quebró en pedazos como si de un espejo se tratase.
Celebriän entró, mirando al guardián.
— Será idiota —Lo escuchó decir—. Madre que en tus ojos brillan —Recitó. Tuvo que detenerse ya que, la cadena salió de la 'puerta' creando otra vez el triángulo. Se quitó de allí y Harry salió expulsado poco después. Estaba flotando de cabeza, era solamente Harry, no demonio, no ángel. Sangraba.
— Lo han estigmatizado —Dijo Haziel en shock. Las heridas tenían forma de cruz, sus muñecas, pies y frente sangraban. Sus ojos se abrieron, eran dorados—. Y por lo que veo ganó su parte angelical.
— Jamás perderá lo híbrido.
— Eso se sobreentiende su Excelencia. Pero después de todo, ese joven tiene como futuro, ser su sucesor cuando el Santo Padre lo llame a su lado.
Celebriän sostuvo a Harry con delicadeza entre sus brazos como a un niño, este cerró los ojos y se quedó dormido.
— Esperemos que lo que vio allá dentro no lo desquiciara.
Los dos desaparecieron.
— ¡Harry! —Gritó Lórien al verlo llegar a brazos del ángel. Pero, al ver a Celebriän se detuvo en seco.
TBC
(1): Este cargo se encuentra ubicado en la segunda jerarquía de los ángeles, junto con los 'virtudes' y los 'dominaciones'.
Notas de Autor: Dos por uno XD porque mi no saber cuando volver actualizar. Así que, no se quejen.
