24 de Febrero del 2008
By
Varelia Ashtray Girl
Nota de la autora:
Hola!, bueno aquí le cap 18, como siempre digo espero que les guste.
¿Qué les puedo contar?, sinceramente no he hecho nada relevante estos días, he leido muy poco de reliquias de la muerte pero ya me sentaré a leer como corresponde. Lo único que tengo claro es que detesto las páginas 106 y 527, son decepcionantes. Es más probable que ya hayan leido la 106 y sabrán de lo que hablo, no se adelanten a la 527 porque dentro de todo lo horrible que ocurre hay cosas importantes que no deben ser leidas antes porque simplemente yo las deteste. Bueno espero me entiendan los que queremos Harry-Hermione.
Ah!, casi lo olvidaba, debo decirles que nadie acertó con respecto a lo que tomaba Amelia pero en fín ya verán que era al principio de capítulo de hoy.
No olviden dejar REVIEW.
No los distraigo más y los dejo leer el cap.
18.-Un plan casi de emergencia
Amelia guardó el frasco en su baúl y dejó el vaso en su mesa de noche, se metió en la cama pero antes de cerrar los ojos se giró a donde estaba Hermione, que se hacía la dormida, y le dijo:
- Sé que estás despierta y me viste mientras preparaba la solución.-en un tono bajo pero audible para la castaña.
- Está bien, me has pillado pero ¿Qué es lo que tomabas?-preguntó Hermione que ya no aguataba más de la curiosidad.
- Poción anticonceptiva ¿Qué creías que era?-dijo sonriendo por la curiosidad de su compañera de habitación.
- Ah, no lo sé, nunca había visto la poción.-respondió Hermione con la verdad.
- Mejor mañana seguimos conversando o se van a despertar las otras chicas.-propuso Amelia.
-Tienes razón, Buenas Noches.-respondió la Gryffindor.
- Buenas Noches.-dijo la morena cerrando los ojos.
Al día siguiente Ginny, Luna y Hermione se levantaron con el despertador de la rubia Ravenclaw, pero cuando fueron a mirar a la cama de Amelia para ver porque la chica no despertaba cuando eso era prácticamente imposible con el ruido del despertador de extraña figura, se encontraron con una Amelia ensangrentada e inconsciente.
Hermione se puso rápidamente de pie y le tomó el pulso a la chica, era débil seguramente por la gran perdida de sangre, podían perderla en cualquier minuto.
- Ginny avísale a Snape que Amelia está sangrando y que la llevamos a enfermería¡Ahora!-le grito Hermione al ver que la pelirroja no reaccionaba, pero Ginny tomó su bata y salió en búsqueda del guardián de Amelia.
- Luna quédate con ella, vuelvo de inmediato.-le dijo Hermione para salir rápidamente del dormitorio femenino para ir al de los chicos, la puerta estaba cerrada entonces comenzó a golpear con fuerza.
La puerta se abrió para dejar ver un Ron somnoliento pero enfadado por los incesantes golpeteos.
- ¿Qué quieres aparte de perturbarnos el sueño?- preguntó groseramente el pelirrojo.
- Déjame entrar, no sirves de ayuda.-le respondió su ex novia para apartarlo y entrar.
- ¡Hey!, no tienes permiso para entrar así aquí Granger.-volvió a replicar Ron.
- Malfoy, Amelia esta sangrando, está inconsciente en su cama, necesitamos llevarla a enfermería.-dijo rápidamente Hermione sin reparar en lo dicho por Ron.
Draco se puso de pie rápidamente sin preocuparse de que estaba en pijama, salió velozmente al dormitorio femenino a donde subió a grandes zancadas para no caer debido al hechizo.
Sin decir una palabra tomó en sus brazo a Amelia y salió de allí en dirección a la enfermería, seguido de cerca por Luna y Hermione, un poco más atrás lo seguían Harry, Ron y Neville.
Al llegar a la enfermería Hermione le abrió las puertas a Malfoy y éste dejó a la Slytherin en la primera cama que vio, gritando:
- Madame Pomfrey necesitamos ayuda.-y la enfermera apareció en escena.
-¿Qué es este escándalo señor Malfoy?, Oh!-dijo la mujer al percatarse de la chica ensangrentada que yacía inconsciente en la cama.
- ¿Qué sucedió?- preguntó la mujer mirando a los chicos.
- Acabamos de despertar y la encontramos así ensangrentada e inconsciente.-respondió Hermione mientras la mujer revisaba a Amelia.
- No encuentro ninguna herida.-dijo la mujer sorprendida y preocupada.
- Voltéela.-propuso Hermione que sabía de donde surgía la sangre.
- Señor Malfoy ayúdeme.-le ordenó la enfermera mientras comenzaba a voltear cuidadosamente a la chica.
- Salgan de aquí todos, usted no señorita Granger, al parecer usted sabe algo.-dijo Madame Pomfrey cerrando las cortinas del biombo que separa la cama de las otras.
- Madame Pomfrey, Amelia sangra por una marca que tiene en la espalda, no es primera vez que le ocurre pero ahora está realmente mal.-le dijo Hermione a la enfermera.
- Tome límpiela mientras voy a buscar más gasa limpia y poción reabastecedora de sangre.- dijo Madame Pomfrey saliendo velozmente hacia su armario, volviendo con una botella, un vaso y una caja con gasa.
Hermione había comenzado a limpiarle la espalda a Amelia cuando entró Snape a la enfermería seguido de lejos por Ginny. El profesor de pociones abrió el biombo para ahogar un grito al ver las ropas de Amelia bañadas en rojo carmesí.
- Granger vaya a buscar la caja de pociones de Amelia, está en su baúl, rápido.-Snape le ordenó a Hermione y ésta salió velozmente de la enfermería.
- Severus ¿Cómo es que esta chica sangra de esta manera?-preguntó Madame Pomfrey al no entender la razón del sangrado mientras le daba la poción reabastecedora de sangre a la morena.
- Es demasiado complicado de explicar madame, sólo puedo decirle que es por una maldición de la que Amelia no se va deshacer hasta el día de su muerte.-respondió Snape mientras revisaba los ojos de la chica que estaban particularmente de un rojo escarlata.
Malfoy entendió lo dicho por Snape completamente, Harry, Ron y Ginny entendieron parcialmente, entonces por último Neville y Luna no entendieron absolutamente nada.
Mientras Madame Pomfrey seguía estabilizando a Amelia con ayuda de Snape, llegó Hermione con la caja que el profesor de pociones le había pedido.
- Aquí está.-dijo la castaña casi sin aire por como había corrido y pasando el biombo.
- Gracias Granger, vaya hacerle compañía a sus amigos.-dijo Snape mientras recibía la caja y la abría para buscar el frasco de líquido azul intenso.
Lo vertió en la garganta de la chica y ella abrió los ojos lentamente.
- ¿Me escucha?-preguntó Snape cuidadosamente mientras miraba fijamente a Amelia.
- Sí ¿Dónde estoy Severus?-preguntó la chica al abrir sus ojos que ahora tenía su color original, verdes oscuros con algunos rayos azules intensos.
- En la enfermería de Hogwarts.-respondió el guardián.
- Soñé con él, estaba furioso…-dijo rápidamente la morena pero Snape la interrumpió.
- Luego me dice lo que soñó, hay demasiada gente aquí.-dijo el hombre.
- Está bien.-respondió Amelia respirando profundamente.
- Descanse, vendré a la hora de almuerzo.-dijo Snape alejándose de la cama donde estaba Amelia.
- De acuerdo.- respondió la chica antes de cerrar nuevamente los ojos, esta vez para dormir tranquilamente.
- Vayan a vestirse y desayunar, la señorita Black esta bien pero debe descansar.-dijo Snape a los que esperaban tras el biombo.
- Pero señor ¿Puedo verla?-preguntó Malfoy.
- No, ella debe descansar y usted tiene que llegar a tiempo a sus clases.-respondió Snape volviendo su particular carácter.
Nadie pudo ver a Amelia hasta terminada las clases incluso las especiales para la brigada.
Harry había tratado de evitar el contacto físico con Hermione durante todo el día, y al parecer ella también, los dos sabían que algo había cambiado. Estuvieron juntos en todas sus clases compartidas y hablaban normalmente, pero nada de acercarse demasiado o tomarse de las manos, los ponía realmente nerviosos a los dos, pero parecía que ninguno lo notaba de parte del otro. Estaban demasiado sumidos en ocultar lo que les pasaba como para fijarse en lo que el otro hacía o sentía.
Cuando Tonks ya se iba de la torre luego de las clases especiales, llegó Amelia junto a su guardián.
- Tenga cuidado con lo que hará, este libro le servirá, es de la sección prohibida debe entregármelo a mí cuando vuelva o tendremos problemas con Madame Pince.-le dijo Snape en voz baja antes de entrar a la torre.
- Lo tendré profesor.-respondió Amelia al ver que Tonks salía de la sala.
- Veo que le dieron el alta señorita Black.-comentó la profesora de DCAO al verla.
- Así es, mañana no habrá problemas con estar en la práctica.-dijo la Slytherin sonriente.
Luego de esa escueta conversación Amelia entró a la torre, al parecer todos sus compañero habían subido a cambiarse, así que avanzó rápidamente hasta el dormitorio femenino y entró.
- Buenas tardes chicas.-dijo Amelia acercándose a su cama.
- ¿Estás mejor?-preguntó Hermione al escucharla.
- Sí, Madame Pomfrey dijo que debía descansar pero desgraciadamente no podré hacerle caso.-respondió Amelia guardando el libro en su baúl.
- ¿Por qué?- preguntó Hermione mirándola con sorpresa.
- Porque necesito aclara un tema contigo y Harry.-respondió Amelia mirando significativamente a la castaña para que entendiera que no podía mencionárselo frente a las otras chicas.
- Vamos a buscar a Harry.-dijo Hermione caminando en dirección a la puerta del dormitorio femenino.
Las chicas salieron y subieron las escaleras del dormitorio de los chicos, tocaron la puerta y abrió Draco.
- Amelia ¿estás mejor?-pregunto con una sonrisa y a la vez con una mirada de preocupación.
- Sí, ya me siento mucho mejor, gracias por preocuparte.-respondió la Slytherin.
- Me alegro ¿Qué necesitan?-preguntó el rubio amablemente, por supuesto porque era Amelia quien estaba allí. (N/A: A Herms no lo trataría así verdad?)
- Hablar con Potter.-respondió Amelia y toda la alegría que mostraba Draco se esfumó al escuchar el nombre del Gryffindor.
- Pasen está junto a su cama.- dijo Malfoy con semblante triste.
Las chicas entraron y se dirigieron a donde el rubio les había indicado.
- Harry necesitamos hablar contigo.-dijo Hermione mientras él se ponía de pie ya que estaba revisando su baúl.
- Ustedes dirán.-dijo el ojiverde mirándolas despreocupadamente y evitando la mirada de la castaña.
- Aquí no, salgamos.-dijo Amelia poniéndose en marcha hacia la salida del dormitorio.
Los Gryffindor sólo la siguieron en silencio hasta la sala común donde ella se detuvo.
- ¿Saben algún lugar donde podamos hablar sin que nadie nos escuche?- preguntó Amelia mirándolos ansiosamente.
- La sala de menesteres.-respondieron en unísono los chicos.
- Bien, llévenme allí, necesitamos privacidad para planear lo que haremos en un rato más.- dijo Amelia para luego seguirlos a través de los pasillos del castillo hasta llegar al corredor del séptimo piso donde estaba la sala.
- Pero aquí no hay nada ¿Por qué nos detenemos?- dijo Amelia sin entender.
- Aquí es, debes pasar en frente de este tapiz tres veces pensando en el lugar que deseas, hazlo.-le dijo Hermione a la morena.
- Está bien…-dijo Amelia no muy convencida, se sentía un tanto estúpida caminando frente a un tapiz de trolls tratando de aprender ballet, pero se concentró en lo que la castaña le había dicho.
Para su sorpresa efectivamente apareció una puerta. Ella la abrió y los tres entraron a la sala que ahora tenía grandes y cómodos sillones, una chimenea y las paredes estaban repletas de libros antiguos y nuevos, una verdadera maravilla.
- Esto es genial ¿Cómo la descubrieron?-preguntó Amelia embelezada con la sala.
- Es una larga historia pero fue cuando estábamos en quinto año cuando la usamos por primera vez.- respondió Harry.
- ¿Qué querías conversar con nosotros?-preguntó Hermione.
- Debemos ir a Gringotts de inmediato a destruir la copa de Hufflepuff.-dijo la chica sin rodeos.
- ¿Por qué ahora?- cuestionó la castaña.
- Porque no debemos perder tiempo, soñé con él, estaba realmente furioso por como le están resultando las cosas y se está concentrando en tomar el control del ministerio, bajando la guardia de sus preciados trozos de alma.-respondió la Slytherin mientras se sentaba en uno de los cómodos sillones de la sala.
- Entonces es el momento indicado para destruirlo, además tú tienes acceso a la cámara, no creo que sea demasiado complicado entrar.- dijo Harry.
- El único problema que debemos resolver es que no los reconozcan a ustedes…- dijo Amelia dejando las palabras en el aire.
- Necesitamos poción multijugos, le sacamos cabello a cualquier muggle que esté en Londres.- dijo Harry sin pensar de donde sacarían la poción.
- ¿Y cómo se supone que conseguiremos la poción, si la necesitamos ahora?-preguntó Hermione con un dejo de ironía en su voz.
- Severus Snape es el profesor de pociones, debe tener entre sus reservas, luego vamos a su despacho a conseguirla.- respondió Amelia con autosuficiencia.
- ¿Y cómo haremos para descifrar los símbolos celtas de los que nos hablaste y para destruirla?- volvió a cuestionar Hermione.
- Tengo un libro que me dio Severus de la sección prohibida, lo guardé en mi baúl, con respecto a como destruirlo puede ser con magia negra poderosa o algún veneno que esté en la misma cámara, tendremos que pensarlo bien en el momento pero lo lograremos.-respondió Amelia.
- ¿Algo que nos falte?- preguntó esta vez Harry.
- Ponerse sus capas de viaje y buscar mis llaves de la bóveda en mi baúl, necesitamos salir lo antes posible de Hogwarts.-dijo la heredera del Señor Oscuro.
- Podemos salir por Honeydukes en Hogsmeade, necesitaremos mi capa y el Mapa de los Merodeadores.-dijo Harry.
- Perfecto, pero ¿Para qué necesitamos un mapa?- preguntó Amelia intrigada.
- Es un mapa de Hogwarts, te muestra a todo los que están en el castillo y en que lugar están a cada momento.- respondió Hermione.
- Genial ¿Dónde consiguieron algo así?- preguntó Amelia sorprendida.
- Me lo dieron los gemelos Weasley en tercero, con el tiempo supe que mi padre lo había creado junto con sus amigos, los merodeadores.-respondió Harry orgulloso.
- Cornamenta, Lunático, Canuto y Colagusano.- respondió Amelia para sorpresa de los Gryffindor.
- ¿Cómo sabes sus apodos?-preguntó Harry intrigado.
- Lograr entrar en la mente de Severus Snape es todo un reto y encontrar su adolescencia aún más, ellos lo humillaban constantemente, lo suficiente para que él jamás lo olvidara.- respondió Amelia.
- ¿Te enseñó Oclumancia también?-preguntó Hermione.
- No, eso lo hizo tío Albus, con Severus practicaba Legeremancia, para desgracia de él logré el nivel suficiente para descubrir los más oscuros secretos de un experto en Oclumancia.-respondió Amelia.
- ¿Qué oscuros secretos puede tener Snape?- preguntó un tanto divertida Hermione.
- Como el amor de su vida.-respondió Amelia con una sonrisa.
- ¿Ese hombre se enamoró alguna vez en su vida?- preguntó Harry sorprendido.
- Sí y creo ha sido la única vez, porque aún la ama.-contestó la Slytherin.
- ¿Snape ama alguien?-cuestionó Hermione tan sorprendida como su mejor amigo.
- Sí, pero eso es su secreto no puedo andar por ahí divulgándolo más de lo que ya lo he hecho con ustedes.- respondió Amelia dejando con una gran duda a los gryffindors. (N/A: No quiero adelantar mucho de las reliquias de la muerte [aunque hoy haya salido a la venta, no puedo esperar que lo terminen de inmediato, allí se sabe quien es la mujer a la que Snape ama, me conmovió mucho saber eso, tenía que ponerlo además más de alguien debe saberlo)
- Harry vamos a la torre para buscar lo que necesitamos, te veremos en veinte minutos en la estatua de una bruja tuerta en el tercer piso, yo saco las cosas que necesitas entonces tú ve a buscar lo de la poción, así ganaremos tiempo.-dijo Hermione para terminar dirigiéndose a Amelia.
Salieron rápidamente cada uno en su dirección, Amelia a las mazmorras y los chicos a la torre de la brigada.
Amelia consiguió rápidamente las pociones e incluso Snape le dio cabellos de una mujer y un hombre para que los aplicara en los frascos de poción multijugos. Luego subió hasta donde le habían indicado los Gryffindors.
Hermione y Harry llegaron a la torre y para su alivió Neville jugaba ajedrez mágico con Ron, por lo que no los sintieron entrar. Luna y Ginny había ido a sus antiguas salas comunes para pasar un rato con sus compañeros.
El único que estaba en los dormitorios era Draco Malfoy que miró detenidamente a Harry al entrar.
El Gryffindor evitó su mirada y se dedicó a sacar en silencio lo que debía, pero antes de que saliera Malfoy lo interrumpió.
- ¿Qué van hacer?- preguntó el rubio sin mirarlo.
- Nada, yo voy a los terrenos con Hermione, Amelia dijo que iría a la biblioteca luego de ir al baño.-mintió Harry para poder salir sin que nadie los siguiera.
- Espero que no me estés mintiendo Potter.-le advirtió Malfoy.
- ¿Por qué habría de mentirte con algo así?-cuestionó Harry.
- Porque no confías en mí.-dijo el rubio.
- Eso también es verdad, ahora permiso me voy.-le respondió el moreno.
Harry se puso la capa de viaje y luego la de invisibilidad, ésta última al escuchar a Neville preguntar a Hermione a donde iba, ella había respondido que iba a la biblioteca por el libro que tenía en sus manos. La castaña ya llevaba su capa de viaje puesta y llevaba otra en el brazo junto a unos objetos metálicos, por el material de la capa estaba claro que era de Amelia, una tela brillante pero oscura de alta calidad.
Al salir de la torre se descubrió para que Hermione lo esperara.
- Hermione, espera no corras.-le dijo Harry llegando a su lado.
- ¡Por Merlín Harry! me asustaste.-dijo Hermione poniéndose una mano en el pecho.
- Lo siento ¿Trajiste todo lo que Amelia te pidió?-preguntó Harry mirando las cosas que la chica llevaba en las manos.
- Sí, apresurémonos porque Amelia debe estar esperándonos.- le dijo la castaña.
En efecto, Amelia esperaba ansiosamente la llegada de los Gryffindors, al caminar de un lado a otro sonaban los cristales de los frascos de poción multijugos que llevaba en un pequeño bolso de tela.
Cuando ellos llegaron Hermione le entregó la capa, el libro y las llaves a Amelia.
- Gracias.-dijo la Slytherin al recibir sus pertenencias, se puso la capa mientras el libro y las llaves levitaban junto a ella sin que la chica hubiera dicho un hechizo o sacado su varita.
- Acérquense, Juro solemnemente que mis intenciones no son buenas.-dijo Harry apuntando a un viejo pergamino con su varita, según Amelia.
Entonces se descubrió el mapa, Harry lo abrió y buscó donde estaban ellos. Amelia pudo ver las tres pequeñas marcas que decían Hermione Granger, Harry Potter y Amelia Black.
Entonces Amelia puso su mano derecha sobre el mapa, sin decir palabra, una luz blanca salió de su mano y luego la chica la retiró.
Tanto Harry como Hermione la miraron extrañados y siguieron su vista cuando la chica miró el mapa y este ahora en vez de decir Amelia Black decía Amelia Riddle.
Pero el asombró no pudo continuar porque en el mapa salía un mancha que se dirigía hacia el corredor, la etiqueta decía Nymphadora Tonks.
Harry desplegó su capa y envolvió a las chicas, en ese momento los tres se sintieron incómodos, Amelia por los sentimientos que quedaban en su corazón, Hermione y Harry por las nuevas sensaciones que les producían el otro.
Pronto Tonks se alejó del lugar y Harry quitó la capa para acercase a la estatua de la bruja tuerta y decir:
- Dissendium.- golpeando con la punta de su varita la nariz de la estatua. Ésta se abrió para dejarlos entrar al oscuro pasadizo, en silencio caminaron el trecho que había entre Hogwarts y Honeydukes.
Al llegar al sótano de la tienda la primera que habló fue Amelia.
- Harry puedes llevar el libro y esta bolsa, así Hermione puede cargarme y hacemos menos ruido al salir.- dijo la morena entregándole el libro para luego transformarse en una serpiente ahora gris que Hermione tomó con un poco de miedo.
Volvieron a ponerse la capa y salieron sigilosamente de la tienda, se dirigieron a un rincón oscuro del pueblo y Harry retiró la capa, Hermione dejó a Amelia en el suelo y ésta se transformó nuevamente.
- Tomen, esta tiene cabello de hombre y este de mujer, eran de muggles así que no los podrán reconocer bajo ninguna circunstancia.-dijo Amelia sacando los frascos con poción multijugos y entregándole el correspondiente a cada uno. Hizo desaparecer el bolso de tela donde los traía y tomó el libro que Harry tenía en sus manos para que bebieran la poción.
En un par de minutos los chicos eran otras personas, Harry era castaño con una nariz ganchuda y un poco más bajo, llevaba barba y tenía panza, se veía mayor podría ser perfectamente el padre de Amelia. Hermione era morena de cabello liso, tenía los labios más gruesos y la nariz más alargada pero recta, sus pómulos eran más prominentes y sus dientes estaban gastados y oscuros, se veía mucho más vieja que Harry.
- ¿Están bien?-preguntó Amelia cuando terminaron de transformarse.
- Sí, dolió un poco pero estoy bien.-respondió Harry.
- Sí, también un poco adolorida pero ya estoy mejor.-respondió luego Hermione.
- Bien, entonces necesito que se aparezcan en las cercanías del caldero chorreante, en algún callejón oscuro.-dijo Amelia para luego alejarse un poco y desaparecer.
Nota de autora:
Bueno espero que lo hayan disfrutado, aunque debo decir que no es uno de mis favoritos pero era necesario para la historia. El siguiente tiene más acción, allí desplegué toda mi retorcida creatividad para inventarles esa visita a Gringotts.
Hoy perdí tiempo intentando ponerle clave a mi red de internet inalmbrica, cosa que no resulto. Pero ya estoy escribiendo el cap 20, se me ocurrieron un par de ideas retorcidas sobre como poner de malos, buenos o no tan malos a algunos personajes. Adelanto que los hermanos Weasley dejarán de ser el blanco de mi fustración en algún momento.
Cualquier comentario en un REVIEW.
Eso, no daré fecha para la actualización pero sí será dentro de la semana que viene.
Se cuidan mucho todos y suerte esta semana ( la última de vacaciones para mis compatriotas, después entramos al colegio).
Bye,
Varelia Ashtray Girl
