1 de Marzo del 2008
By
Varelia Ashtray Girl
Nota de la Autora:
Bueno aquí el capítulo 19, como siempre espero que les guste(más repetida la frase).
Hoy les contaré sobre mi primer día del mes de Marzo, más bien les contaré lo más relevante de hoy.
Tembló bastante fuerte aquí en mi ciudad (Iquique) y localidades cercanas, el sismo fue de aproximadamente 6 grados en la escala de Richter. Bueno se movió bastante xD y se me cortó la luz como 40 min. En definitiva fue el puro susto porque no paso nada más.Yo muy atenta mirando la playa desde el piso 12, por su había tsunami pero no paso nada ¬¬.
En fin fue un día movido, jejeje.
No los molesto más con mis dramas y traumas sísmicos.
DEJEN REVIEW PLS (son algo así como el oxigeno para un escritor... y estoy empezando a tener problemas para respirar xD)
19.-Sangre
En silencio Harry y Hermione la siguieron, los gryffindors aparecieron en el mismo callejón y muy cerca uno del otro, en cambio Amelia apareció en otro callejón más cercano al Caldero Chorreante.
Se encontraron en medio de Charing Cross Road casi a las puertas del pub.
- Entremos.-dijo Amelia en cuanto se reunieron.
Así hicieron, el pub no tenía demasiada clientela a esa hora de la tarde, casi las seis, en silencio se dirigieron hacia donde estaba la entrada del callejón Diagon y luego de golpear los ladrillos se presentó el callejón que tampoco tenía demasiada gente. Caminaron rápidamente hasta las grandes puertas de Gringotts.
Ya al interior del banco, Amelia se adelantó a sus acompañantes y se acercó al podio donde un duende la miraba inquisitoriamente.
- Buenas tardes, necesito acceso a la bóveda seiscientos noventa y dos.-dijo la chica seriamente.
- ¿Tiene la llave?-preguntó el duende.
- Sí.-respondió Amelia sacando de su bolsillo una llave de plata, ésta tenía la forma de una serpiente y en un extremo tenía dos esmeralda que hacían de ojos.
- Le recuerdo que la bóveda seiscientos noventa y dos necesita una clave verbal para ser abierta.-dijo el duende haciéndole una seña a otro para que se acercara a los estudiantes.
- Lo sé, pierda cuidado.-respondió la chica mirándolo intensamente y una de sus manos estaba dentro de la túnica.
Ni Harry ni Hermione se percataron del significado de esa mirada pero al escuchar hablar nuevamente al duende, no dudaron que no sólo lo miraba.
- Baragund, llévalos a la cámara seiscientos noventa y dos, déjalos todo el tiempo que necesiten dentro y no los interrumpas.-dijo el duende con una voz monótona.
Los gryffindors acaban de entender que Amelia se había entrometido en la mente del duende para que los dejaran tranquilos mientras estaban dentro de la bóveda.
Siguieron en silencio a Baragund hasta donde se encontraban los carritos para bajar a las bóvedas.
Se sentaron en uno y comenzaron a bajar, al parecer la bóveda era antigua por la profundidad en la que estaba.
- Las bóvedas de alta seguridad que tienen otro tipo de claves además de la llave, como la suya, se encuentran en una de las secciones más profundas de nuestro banco.- dijo el duende cuando ya llevaban bastante recorrido.
Al llegar el duende bajó, se acercó a la bóveda la puerta tenía figuras de serpientes y en el centro tenía una de mayor tamaño, Baragund abrió una especie de tapa que tenía en el centro entonces volvió hablar.
- Necesito su llave señorita.-dijo mirando a Amelia.
- Aquí tiene.-le respondió mirándolo fijamente, ahora estaba controlándolo al igual que el duende del podio. Baragund puso la llave en la ranura pero la dejó allí, sólo volvió hablar.
- Debe decir la clave.-dijo el duende ahora con voz monótona.
- Slytherin.- dijo Amelia en pársel. Entonces la llave giró sola para que la bóveda se abriera lenta y silenciosamente.
La bóveda era enorme pero no tenía demasiadas cosas, un par de montículos de monedas de oro en el sector derecho al entrar. También estaba la espada que Amelia había mencionado pero al lado izquierdo, parecía levitar tras un aura blanquecina. Era casi transparente, parecía de hielo y tenía doble filo pero era delgada, la empuñadura era oscura tenía un zafiro de unos cinco centímetros de diámetro en la base, no tenía guardamano y la cruz no era demasiado grande, era elegante y no demasiado grande ni pequeña pero parecía liviana.
Hacia el fondo en el lado derecho había una estantería llena de libro de tapas antiguas, gastadas, oscuras y polvorientas. Seguramente eran libros de magia negra. Frente a eso había otra estantería pero esta contenía objetos extraños como bolas semejantes a las de cristal pero absolutamente negras y de varios tamaños diferentes, también había frascos con pociones de oscuros colores y sin etiquetar.
Finalmente al centro del fondo de la cámara estaba el montículo descrito por Amelia, tenía inscripciones por todo el borde y sostenía la Copa de Hufflepuff envuelta en el aura negra semi transparente que la hacía levitar a pocos centímetros de la piedra.
Harry y Hermione, quien ahora llevaba el libro de inscripciones celtas, se adentraron en la bóveda mientras Amelia cerraba las puertas con el movimiento de sus manos para que el duende no viera lo que harían.
- Amelia ven ayúdame, no encuentro algunas palabras.-dijo Hermione que ya buscaba rápidamente el significado de cada una de las inscripciones.
- Veamos.-dijo la morena poniéndose a su lado y mirando el libro.
- Son once palabras en total.-dijo Harry mirando todas las inscripciones.
- Las primeras tres son "Las tres sangres"-dijo Hermione revisando lo recién descubierto, ya que llevaba un par de minutos buscando en el grueso libro.
- ¿Sangres, la sangre no es una sola?-dijo Harry confundido.
- Quizás se refiere a tipos de sangre.-dijo Amelia pensando un poco más allá.
- Sí, eso debe ser porque dice tres tipos, sería la muggle, mestiza y pura.-dijo Hermione encajando las piezas mentalmente.
- Entonces es algo con esos tres tipos de sangre pero ¿Qué más dice?-preguntó ansioso el Gryffindor.
- Creo que es un verbo, si te fijas en esta figura tiene un círculo a la derecha, eso es cuando es una acción.-dijo Amelia que conocía un poco de la escritura.
- "Llenar" es el verbo.-dijo Hermione para seguir buscando la siguiente figura.
- "La copa" dice si te fijas aquí, es sinónimo de cáliz.-dijo Amelia indicándole la esquina de una de las gastadas hojas del libro.
- Los siguientes parecen ser algo como de posesión, un indicativo de que lo anterior es de alguien, debe ser algo así como "de quien".-dijo Hermione luego de leer rápidamente una hoja de no tardó en encontrar.
- ¿Otro verbo o no?- cuestionó Harry al ver el círculo que había mencionado Amelia anteriormente.
- Sí, es "aceptar"-dijo Hermione que volvía a la sección de verbos.
- El siguiente es un conector, y la última es… mm, busca en el capítulo cinco.-dijo Amelia indicándole a Hermione donde ir.
- Aquí está.-dijo Hermione luego de un par de minutos de búsqueda.- Es "cualquiera".-dijo Hermione leyendo al centro de la página.
- Entonces la frase diría algo como "Las tres sangres llenar la copa de quien aceptar cualquiera".- Dijo recordando todos los símbolos.
- Sí, pero creo que sería más correcto "Las tres sangres llenan la copa de quien aceptaba a cualquiera".-dijo Hermione corrigiendo la frase.
- Los tres tipos de sangre deben llenar la copa de Hufflepuff.-dijo finalmente Amelia interpretando la frase completa.
- ¿Qué significa eso exactamente?-preguntó Harry intentando comprender lo dicho por la Slytherin.
- Debemos llenar la copa con sangre muggle, mestiza y pura. Probablemente así desaparezca el aura.-dijo Hermione que acababa de entender la solución.
- ¿Pero de donde sacamos sangre muggle?-dijo Harry un poco asustado.
- Hermione es hija de muggles eso debe contar como sangre muggle, tú eres hijo de una bruja de sangre muggle y un sangre pura, eres mestizo y yo soy hija de dos mestizos, podríamos intentarlo quizás considere mi sangre como pura.- dijo Amelia encontrando la macabra solución.
- La espada, debemos cortarnos.-dijo Harry que corrió al otro lado de la cámara.
Intentó meter la mano en el aura blanquecina que cubría la espada pero una electricidad le hizo quitar la mano del lugar.
- Di algo en pársel quizás la puedas sacar.-dijo Amelia al ver lo que pasaba.
- Slytherin.-dijo Harry en la lengua de las serpientes e intento nuevamente meter su mano en el aura pero logró el mismo resultado que antes.
- Déjame intentarlo.-dijo Amelia que caminaba junto a Hermione hacia donde estaba el moreno.
Cuando las chicas llegaron a su lado, Harry se alejó un poco dejando a la Slytherin frente a la espada. Amelia lentamente acercó su mano al aura, para su propia sorpresa y de los demás pudo atravesar el aura sin recibir daño, tomó la espada y miró con asombro como se tornaba un poco roja la hoja, parecía hielo rojo semi transparente.
Al tenerla entre sus manos pudo ver que en la hoja de la espada estaban escritas letras de una escritura perdida que ella sabía leer. Acercó la espada a sus compañeros para que la vieran.
- Tiene como grabados ¿pero de que escritura son?-dijo Harry mirando con detención la espada.
- Es griego antiguo.-dijo Hermione correctamente.
- Sí, una suerte que sea griego antiguo y no sánscrito o arameo.-dijo Amelia como aliviada.
- ¿Por qué sería una suerte, si no sabemos ninguno de esos idiomas?-preguntó Hermione un tanto desorientada.
- El sánscrito y el arameo siempre se han usado para maldiciones, además que no sé leerlos, pero el griego antiguo casi siempre se usa para advertencias y tenemos la suerte de que sé leerlo.-dijo la Slytherin con autosuficiencia.
- ¿Entonces que dice?-preguntó Harry con un dejo de disgusto en la frase.
- La sangre que corra por mi cuerpo me dará fuerzas incomprensibles.-dijo Amelia mirando nuevamente la hoja de la espada.
- Cada vez que corra sangre por la hoja le dará fuerza a la espada.-dijo Hermione al entender lo que decía.
- ¿A qué tipo de fuerza se refiere, al filo?-cuestionó Harry mirando a Hermione, pero esta vez no sintió temor al fijar su verde mirada en la de su amiga.
- Sí, debe ser que cada vez que corra sangre por la hoja esta se afilará más.-respondió Hermione sosteniéndole la mirada a Harry.
- Debemos cortarnos y que la sangre caiga sobre la copa, Hermione tú primero.-propuso Amelia dándole la espada mientras caminaban hasta la copa.
- Bien…-dijo Hermione recibiéndola, con un poco de temor tomó la espada con su mano derecha mientras elevaba la izquierda extendida sobre la copa, comenzaba acercar la hoja a su mano pero Harry la detuvo al hablar.
- Yo primero, puedes hacerte mucho daño, estás nerviosa.-dijo Harry bajándole la mano donde sostenía la espada.
- Harry si no quieres que se haga demasiado daño deja que ella lo haga primero, recuerda que se afila con la sangre y cada vez que corra sangre por la hoja, el siguiente sufrirá más.-dijo Amelia haciendo entrar en razón al ojiverde.
- Ella tiene razón Harry.-dijo Hermione elevando sus manos nuevamente pero esta vez con menos nerviosismo. Hasta que finalmente la hoja tocó la palma de su mano, entonces cuando sintió el frío material tocar su piel, la deslizó con cuidado sin hacerlo muy profunda ni superficialmente, necesitaban sangran lo suficiente pero no cortarse los tendones.
El oscuro líquido comenzó a gotear de la mano izquierda de Hermione, mientras la espada bajaba junto con su brazo. Extrañamente las gotas de sangre quedaron suspendidas sobre el aura mientras se reunían haciendo una esfera perfecta sobre la copa pero sin entrar en el aura.
Hermione no quitó la mano ya que seguía sangrando pero le entregó la espada a Harry que no dudó en tomarla, pero antes de elevar los brazos miró Amelia como preguntándole con la mirada si ella quería hacerlo antes pero la morena habló:
- Hazlo tú.-mirándolo seriamente, entonces Harry no dudó más y con las manos en alto repitió lo hecho por Hermione pero esta vez cerró los ojos para no dejar salir lágrimas de dolor.
La hoja no mentía, se había afilado y sólo con pasarla suavemente había cortado más profundamente que a la mano de Hermione.
La sangre salió más rápidamente que de la mano de la castaña y se reunió con la de ella, aumentando el tamaño de la esfera.
Amelia tomó la espada rápidamente y levantó los brazos, abrió la palma de su mano y apenas rozó su piel, entonces la sangre comenzó a salir. La chica ahogó un grito de dolor pero no pudo evitar que sus ojos se llenaran de lágrimas que comenzaban a caer lentamente por su rostro.
La primera gota de la sangre de Amelia se reunió con la esfera de sangre de los chicos, entonces en un lento goteo comenzó a caer, el aura se había abierto y desaparecía a medida que la sangre de la esfera llenaba silenciosamente la copa.
La mano de Amelia goteaba más copiosamente que la de los gryffindors, seguramente el corte había sido más profundo.
Pronto se llenó la copa y descendió lentamente hasta tocar la piedra.
Todos habían retirado la mano. Amelia intentaba en vano curar su mano con magia, el corte era demasiado profundo para la magia curativa poco avanzada que estaba utilizando.
Hermione ya había curado su mano y ahora curaba la de Harry pero el corte al ser un poco más profundo no quedó completamente cerrado pero ya no sangraba tanto, la castaña rasgó un poco de su capa e hizo un torniquete en la mano de Harry para que no siguiera sangrando. El moreno le agradeció justo antes de que comenzaran a escuchar la respiración agitada de Amelia.
La Slytherin había perdido demasiada sangre y se estaba desesperando con el dolor.
Hermione se acercó a ella y le pidió su mano.
- Te cortaste los tendones, eso no puedo arreglarlo, debemos apresurarnos para que Madame Pomfrey te cure, ella sabrá que hacer.-le dijo la castaña al examinar su maltrecha mano.
- ¿Nos llevamos la copa e intentamos destruirla en Hogwarts?- dijo Harry que volvía junto a objeto con intenciones de tocarlo.
- No, no la toques, debemos destruirla aquí.-dijo Amelia apretando el torniquete que se había hecho con una gasa que había hecho aparecer con ayuda de Hermione.
- Pero no sé como hacerlo.-dijo Harry complicado.
- Hermione abre la estantería de allí.-dijo Amelia indicando la que estaba llena de frascos.
- La segunda repisa desde arriba tiene venenos según lo que me dijo tío Albus, busca veneno de basilisco ¿así fue como destruiste el diario verdad?-preguntó Amelia mirando finalmente a Harry.
- Sí, el veneno es como verde oliva pero brillante.-dijo Harry tratando de ayudar a Hermione que buscaba algún etiquetado entre los frascos.
- Aquí hay uno así, tiene una serpiente en la tapa, todos tienen dibujos.-dijo Hermione sacando un frasco de unos quinientos mililitros.
- Ponle veneno a la punta de la espada cuida tus manos con un trozo de capa cuando abras el frasco.-le aconsejó Amelia a Harry que recibía el frasco de manos de la castaña mientras tomaba una punta de su capa.
El moreno abrió el frasco con cuidado y sumergió la punta de la espada en la ancha boca de la pequeña botella. Ésta goteo un poco y el veneno carcomió el polvo del suelo al caer, Harry acercó lentamente la punta de la espada a la copa y sumergió la espada en la sangre, al tocar el fondo de la copa se secó la sangre de inmediato y comenzó a salir un negro humo desde donde había estado el líquido. Una ráfaga de viento tras otra parecía salir desde el Horrocrux, hasta que el negro humo se condensó y formó la figura de un relativamente joven Voldemort.
- Maldito bastardo, has destruido uno pero jamás encontrarás los otros, eres demasiado miserable para lograrlo.-dijo la imagen y en instantes se disipó el humo, la copa perdió lustre y brillo, parecía vieja y sin valor alguno.
- ¡Lo hiciste!- dijo Hermione abrazando a Harry quien soltaba la espada del asombro pero correspondió el abrazo.
- Bien hecho Harry.-dijo Amelia mirando la escena con tristeza mientras sostenía su muñeca izquierda con su otra mano.
- No lo hubiese logrado sin ustedes, gracias.-dijo el Gryffindor cuando Hermione se separó un poco de él pero sin romper completamente el abrazo.
- Guarden el veneno nos servirá, lleva la espada también puede servirnos, Hermione lleva el libro por favor.-dijo Amelia acercándose a los chicos, Harry le entregó el frasco de veneno a Hermione, quien ya había tomado el libro y él tomó la espada.
- Toma cubre la hoja con esto.-le dijo Amelia a Harry haciendo aparecer una larga tira de cuero, Harry la enrolló sobre la hoja con su varita, luego tomó la copa de Hufflepuff y caminó hacia la puerta.
- ¿Alguien tiene un guante?- preguntó Amelia antes de que salieran de la cámara.
- Sí, toma, ponlo con cuidado.-dijo Hermione entregándole un guante de lana oscuro.
- Gracias.-respondió la Slytherin cubriendo lenta y dolorosamente su mano herida con el guante.
Al terminar Amelia movió sus manos y la puerta se abrió, el duende parecía paralizado junto al carro pero en cuanto la morena habló pareció volver en sí.
- Ya podemos irnos, señor Baragund.-dijo Amelia amablemente y el duende reaccionó para dejarlos subir al carro y volver a la superficie.
El duende le devolvió la llave a la chica antes de que salieran, entonces los chicos salieron rápidamente y en silencio del banco.
Pronto la poción multijugos dejaría de hacer efecto, desgraciadamente ese momento llegó antes de lo esperado y los chicos sólo alcanzaron a salir del caldero chorreante y llegar al callejón oscuro donde se había aparecido para volver a Hogsmeade, volvieron a aparecer en el mismo lugar donde tomaron la poción.
Harry y Hermione comenzaron a cambiar dolorosamente, tardaron un par de minutos pero volvieron a sus antiguas y verdaderas apariencias.
La mano de Amelia seguía sangrando y la chica se veía cada vez más pálida, así que Hermione le pidió a Harry que las cubriera rápidamente para alcanzar a entrar a Honeydukes antes de que cerraran y pudieran irse a Hogwarts lo antes posible.
Todo había salido perfectamente hasta que llegaron a Hogwarts.
- Llévale la espada y el libro a Snape, dile que si alguien pregunta por la espada es de él y tuve un accidente con ella, Harry tú debes ir a enfermería conmigo.-dijo Amelia primero a Hermione y luego al moreno, en cuanto abrieron el pasadizo de la bruja tuerta del tercer piso.
- Luego iré a verlos a la enfermería.- dijo Hermione comenzando a bajar con lo encomendado entre manos.
Los chicos llegaron a enfermería y obviamente la primera en pedir ayuda fue Amelia.
- Madame Pomfrey tengo un corte profundo en la mano.-grito la chica al ver que la enfermera tardaba en venir.
- ¡Por Circe! Niña tú debías estar descansando ¿Cómo te hiciste eso?-preguntó Madame Pomfrey al sacarle la gasa a que llevaba en la mano a la chica.
- Tuve un accidente con una espada que limpiábamos con Potter, en el despacho del profesor Snape, era un castigo por haber ensuciado demasiado el salón en la última clase de la semana pasada, él también está herido pero no tanto como yo.-dijo Amelia mintiendo rápidamente.
- ¿Por qué fuiste a cumplir un castigo si debías descansar? Severus sabía que estabas débil.-dijo la enfermera enojada mientras limpiaba la herida de la chica para luego comenzar a unir los tendones mágicamente.
- No quería que Potter cargara con lo que ambos habíamos hecho, además el profesor Snape sólo me pidió que ordenara unos pergaminos y limpiara espada pero ya ve como terminó todo.-respondió rápidamente Amelia cuando entraba Hermione a la enfermería.
- ¿Usted también tuvo un accidente con la espada de Severus, señorita Granger?-preguntó de mala gana la enfermera sin mirar a la castaña, le puso una pomada a la mano de Amelia antes de seguir curándola.
- No, Madame Pomfrey, yo sólo vine a ver cómo estaban mis compañeros.-respondió Hermione seriamente.
La enfermera no respondió y cuando la pomada se había absorbido terminó de sanar la mano de Amelia.
- Ahora vaya a cenar y se va directo a la cama, no haga esfuerzos con esa mano y tómese este frasco de poción reabastecedora de sangre porque se ve muy pálida quizás aún necesite un poco más.-dijo Madame Pomfrey soltando la mano de Amelia y entregándole en la otra el mencionado frasco.
- Gracias Madame, no sé que haría sin usted.-dijo Amelia falsamente para que la enfermera cambiara de semblante.
- No me halague más y haga lo que le digo, Potter ven aquí para que te cures, luego harás lo mismo que la señorita Black y usted señorita Granger se va encargar que estos dos cumplan ¿Entendido?-dijo la enfermera y todos tuvieron que contener las risas ante la imagen tan enfadada de la mujer.
- Sí señora.-dijo Hermione con una sonrisa.
Luego de eso se fueron a cenar sin saber que su salida de Hogwarts no había sido tan silenciosa como pensaban.
Nota de la Autora:
En mi opinión este es uno de los mejores capítulos que he escrito y esperé mucho tiempo para hacerlo, espero que les haya gustado todo eso de la copa de Hufflepuff.
Bueno me dejan su puntode vista en un REVIEW pls.
Quiero saber si a algún lector le molesta que más adelante ponga una escena de sexo explícito. Si es así me lo mencionan para intentar suavisarla (aunque personalmente creo que quedó bastante buena). Y también me dicen si prefieren que cambie el rate para ese capítulo o sólo advierto antes y dejo toda la historia con el rate que está. Espero sus opiniones o si no la dejaré como está y el que no quiera leerla se la salta.
Nuevamente no doy fecha para el próximo cap porque el lunes entro a clases (rostro de Varelia Ashtray Girl con expresión de tristeza).
Eso, nos leemos en el cap 20.
Bye,
Varelia Ashtray Girl
