disclaimer: nada de lo que lean a continuacion me pertenece, si no a JK Rowling y yo respeto eso )
Contigo Pero Sin Ti por Fede
Capítulo 12: Lo que nunca supe de ti es...Nunca lo supe
Ese mes empezaron los entrenamientos de quidditch, y James y Sirius parecieron más desaparecidos que nunca, y TODAS las chicas del colegio parecieron más tristes que nunca ya que no veían tan seguido a sus queridos merodeadores, y acechaban continuamente a Remus con miradas coquetas y movimientos sexies. Sarah se tenía que contentar con mirar despectivamente a todas las chicas y de gritarles alguna que otra cosa que les molestara y ellas se dispersaban rápidamente, y Remus le agradecía constantemente. Pero esas chicas que recorrían todo el colegio por una sonrisa de Sirius o una mirada de James no se dejaron intimidar por la falta de sus héroes homéricos, que representaban los merodeadores. No, para nada. Las fans (por que eso eran. Nada de que estaban enamoradas de ellos, ellas hacían TODO por sus autógrafos) de los chicos más lindos de Hogwarts no dejaban de asistir a un solo entrenamiento de quidditch del equipo de Gryffindor, aunque tal vez alguna que otra Slytherin se lo haya perdido sólo por honor a su casa. Y es que ellas tampoco se resistían a los encantos de esos tres chicos…
-Sirius, creo que te están llamando-dijo Ale, sobre su escoba, mirando a las gradas, que ahora gritaban enloquecidas porque Sirius les había dirigido una mirada despistada.
-Ja, ja-rió Sirius sarcástico, mirando a la chica con sus ojos grises como rendijas-. Muy chistosa, Granger.
-Lo digo en serio, Black-dijo la chica indicando con el pulgar hacia atrás de su espalda-. ¿Qué no ves a Mary que te hace seña con una mano?-dijo fingiendo inocencia.
Mary Strogonoievski (?) era la nueva novia de Sirius, una rubia un tanto pequeña, de grandes pechos.
Sirius se pasó una mano por la frente con cansancio.
-¿Ya no te la puedes sacar de encima?-dijo Ale, con doble sentido y una sonrisa pícara apareció en su cara.
El moreno abrió la boca para contestar, pero ni un solo sonido salió de ella y volvió a cerrarla.
-No es eso-dijo luego Sirius, empezando a andar en la escoba.
-¡No me digas que tienes impotencia!-dijo Ale, con la boca abierta.
-Eso nunca, cariño-dijo el moreno, ahora girándose a mirarla-. Si quieres, cualquier día de estos te lo demuestro.
-No molestes, Black-dijo la chica, y aunque parecía indiferente, se había sonrojado.
Avanzó lo más rápido que pudo en una de las viejas escobas del colegio. Sirius quedó atrás y no trató ni siquiera de alcanzarla y sobrepasarla, para demostrarle cuanto más rápido que ella era. Miró a las gradas y las chicas ya se desmayaban y el chico soltó una media sonrisa nostálgica, y recordó cuando ni siquiera eran conocidos ni se besaban con cualquier chica, cuando realmente eran niños. Pensar en cuando descubrieron el pequeño "problema peludo" de Remus, cuándo se hicieron animagos ilegales, cuando James invitaba a la pelirroja a salir, cuando Sirius Black era amigo de Alessandra Granger. No podía creerlo. Él alguna vez en sus 16 cortos años de vida se había dedicado a hacer reir a una chica que ahora con suerte le dedicaba una mirada de desdén. Había tratado a la chica lo mejor que pudo y creía que había funcionado. Pero algo salió mal, y lo peor era que todavía no se enteraba de que había hecho mal. Ale no se lo diría a no ser que lo adivinara. Y aunque eso era lo que mas anhelaba, que la chica lo perdonara, no tenía tiempo para pensar en niñerías. Aunque tal vez no era eso que él pensaba…
-Canuto ¿Qué haces¿Te dedicas a contar colacuernos o qué?-le gritó James, llegando rápidamente montado en su escoba.
Sirius, calmadamente, se giró a mirarlo y no dijo nada.
-Sirius-dijo James, cambiando su tono de voz, y revolviéndose el pelo con una mano- ¿Qué sucede?
Sirius le sonrió abiertamente, y de pronto se lanzó en picada hacia el suelo. James negó con una sonrisa conciliadora. Luego su mirada se dirigió hacia su equipo, y mucho más allá de lo que quería ver, pudo notar que Ale miraba a Sirius anhelantemente. James se revolvió el pelo con un poco de desesperación. Se juro a sí mismo que nunca permitiría que eso sucediera con Lily y él. O por lo menos que sucediera si es que llegaba a hablarle algún día.
º.º.º.º
-Hola Evans-dijo un chico de ojos cafés claros, que había llegado corriendo para alcanzarla por el pasillo.
Lily no tuvo ni que mirarle para saber quién era.
-Hola Potter-dijo la pelirroja, que leía un librote mientras caminaba.
-¿Quieres salir conmigo?-le preguntó James en el tono más casual que tenía, aunque estando frente a ella no podía sentirse tranquilo.
-Por si no lo sabías, aún sigo enojada contigo por ser tan estúpido como para golpear a Remus-le informó la pelirroja.
James ni se inmutó.
-¿Quieres que te cargue la mochila?-se ofreció.
Lily no respondió y se la pasó sin agradecerle. James se cayó bajo el peso de la mochila. Pensó que ésta iba a pesar unas cinco toneladas menos. Luego, mientras Lily seguía caminando y dejaba a James atrás, el chico la alcanzó.
-¿Qué llevas aquí?-preguntó el chico tomándole el peso a la mochila, con curiosidad- ¿Piedras?
-Libros-respondió vagamente Lily. Prefería (realmente) leer un libro que mantener una charla con Potter.
-Sí-dijo James-. Libros que pesan como piedras.
Lily se detuvo un momento en el pasillo y lo miró con el ceño fruncido. Luego siguió avanzando y leyendo al mismo tiempo y James apuró el paso para nuevamente alcanzarla. No habló durante un momento, pero no resistió la tentación de decir algo: parecía nervioso con tanto silencio.
-No es posible que puedas leer y caminar a la vez-dijo James mirándola, y colgándose la mochila sobre los hombros.
Lily se giró ahora a verlo con una sonrisa a punto de aparecer.
-Potter-dijo Lily lentamente ahora son dejar de sonreír abiertamente-. Algunos seres humanos tenemos la capacidad de hacer más de un ejercicio por vez.
-Lo dices de esa forma tan científica que pareciera que hablaras de otra cosa-dijo James con el ceño un tanto fruncido, pero sólo por la contrariedad que le provocaba la pelirroja.
Lily se lo quedó mirando por un momento negando, mientras cerraba el libro y lo guardaba bajo su brazo. James le sonrió y la miró. La chica dejó de mirarlo y sus mejillas se sonrojaron levemente.
-Te sonrojas-le hizo notar James con un pequeñísimo atisbo de desdén en su voz.
-¡Claro que no!-dijo Lily contrariada, sonrojándose aun más.
El moreno se rió y Lily frunció los labios. El silencio volvió a ellos. La pelirroja miraba al frente y James a ella.
-Algún día de estos deberías conseguirte un novio, Evans-le hizo notar James.
-Vuelves con el jueguito de invitarme a salir-dijo Lily poniendo los ojos en blanco.
Ya parecía que se habían recorrido medio castillo aun que ellos no parecían darse cuenta.
-No es un juego-saltó James-. Y además, no lo decía por eso-agregó, con el ceño fruncido.
-¿Por qué si no?-dijo la chica cruzándose de brazos.
-Eres muy linda, Lily. Además, todos los chicos querrían estar contigo de no ser por que tú te muestras muy amarga con todos ellos.
-Yo no…-iba a reclamar Lily.
-Claro que sí-se le adelantó James.
-Bueno, sólo lo hago para que no me decepcionen ni me rompan el corazón-dijo la chica de ojos esmeralda, levantando la barbilla con orgullo.
-Con esa actitud no vas a conseguir nunca a alguien que te quiera, y no vas a sentir todo eso que dices. ¿De qué sirve que seas tan linda por dentro y por fuera si ni siquiera te aprovechas? Podrías tener a cuanto hombre quisieras…Aunque, pensándolo mejor, quédate cómo eres: estás mucho mejor soltera.
Lily echó una carcajada y movió el cuello hacia atrás. Lo miró sonriente mientras llegaban al Gran Comedor y miraba su reloj. Ya casi era la hora de la cena, y para qué subir y volver a bajar de nuevo. Sería tiempo malgastado, aun que, ahora que lo recordaba, mañana tenía un examen de Transformaciones. Prefería no comer si es que tenía que estudiar. Se detuvo y miró al chico, mirando su propia mochila y James entendió que tenía que pasársela, pero él mismo intervino.
-¿Cargarte la mochila no sirvió para que me dieras un sí como respuesta?-dijo James esperando (implorando al cielo) que respondiera con un sí.
Lily sólo lo miró y dio un largo suspiro mientras James le pasaba la mochila. La pelirroja se dio media vuelta y se dirigió a las escaleras que llevaban a la torre de Gryffindor. Pero James la alcanzó cuando ya iba por el quinto escalón.
-¿No vas a comer?-le preguntó el chico contrariado.
-No puedo. Hay examen de Transformaciones mañana-dijo Lily con cansancio.
-Bah. No irás a estudiar Transformaciones ¿no?-dijo James restándole importancia.
-No a todos nos va tan bien como a ti, Potter-dijo Lily, dándose la vuelta para seguir subiendo.
-Espera-dijo James agarrándola del chaleco-. Te propongo algo. Te llevo a las cocinas y comemos algo rápido y luego te enseño Transformaciones-dijo el chico con una sonrisa.
-Mmm...-Lily se lo pensó un momento-. Creo que sólo me llevas a las cocinas, Potter.
-Cómo quieras-dijo James levantando las manos y haciendo un gesto galante a la chica para que ella pasara primero. Lily sólo rodó los ojos.
º.º.º.º
A Lily no le había ido tan bien en Transformaciones, pero ya no estaba preocupada de eso. Ahora lo que en realidad importaba era esperar a ver que poción les daba de tarea Slughorn esta vez. El profesor todavía no llegaba y todos estaban conversando.
-Lo que los niños muggles les hacen a sus profesores no es tan drástico como lo que se puede hacer con magia-les explicaba Lily a unas muy interesadas Sarah y Emily.
-No debían ser muy interesantes, por cierto-dijo Emily.
-Apuesto a que tu no las practicabas-dijo Sarah, con una sonrisa de sabelotodo que no le venía demasiado.
Lily pareció ofenderse.
-Claro que yo si hacía bromas.
Ale, que parecía muy cansada con el entrenamiento, había estado recostada en su pupitre mientras escuchaba a sus amigas conversar de tonterías.
-Una vez-comenzó a relatar-puse un chinche…
-¿Un qué?-preguntaron Emily y Sarah a la vez.
-Sí, Evans ¿un qué?-preguntó un chico que pasaba junto a su grupo, sin poder evitar escuchar.
-¿No te enseñaron a no entrometerte en las conversaciones de los demás?.
-¿No te enseñaron a no responder con preguntas?
-Tú lo estás haciendo ahora. Y sí, me enseñaron.
-Pues pareciera que no después de tu grande y gordo 5 en Transformaciones.
-Bueno, no todos podemos sacarnos un 9 en Transformaciones, Potter.
-Podrías habértelo sacado si hubieras aceptado…
-¿Vas a explicarnos lo que es un chenchi?-preguntó un exasperado Sirius, apareciendo detrás de su amigo.
En cambio, Remus, había pasado de largo hacia su pupitre con unas inmensas ojeras. Sarah no se dirigió allí para platicar por la sencilla razón de que todavía debían parecer peleados por el beso con Lily.
-Claro que no-se negó la prefecta, cruzándose de brazos-. Y se llama chinche.
-Es una especie de aguja sólo que su cabeza es más grande-explicó Ale, reprimiendo un bostezo.
-Y ¿qué hacen con ellos?-preguntó James con una expresión maníaca.
-Eso no se lo vamos a…
-Los ponen en los asientos de los profesores y ellos se pinchan con ellos-respondió Ale antes que Lily-. Y vayanse que Slughorn puede llegar en cualquier momento.
Lily la miró con el ceño fruncido.
-¿Qué?-dijo la castaña con inocencia-. Si no les decía, se iban a quedar aquí.
Pero no querían tan sólo saber, si no ponerlo en práctica. James extrajo su pluma y su varita de su mochila, y con una floritura de su mano, ya no había pluma y en lugar de ello, un chinche.
-¿Quién quiere ser el afortunado de poner este objeto en el asiento de Slughorn?-preguntó el de lentes con una media sonrisa.
Sirius saltó de su asiento, levantando su mano.
-Yo, por favor, yo. Elígeme a mí. A mí, cornamenta, tu mejor amigo-dijo el de ojos grises, suplicante.
Remus estaba con la nariz pegada a su libro sin, aparentemente, notar a que se dedicaban sus compañeros. James sonrió y le pasó a su amigo el objeto. Sirius avanzó sigilosamente hacia el escritorio del profesor y depositó el chinche en su asiento en el mismo momento que sonaba la campana para entrar a clases. Sirius corrió a su asiento bajo la atenta mirada ceñuda de Lily. El profesor entró e hizo callar a la clase. James y Sirius parecían esperar el número de oro en una función de teatro, pero Slughorn no se sentó en la primera media hora de la clase, por que Lily lo retenía cada vez que se dirigía hacia su escritorio. Pero esa vez no pudo detenerlo: Slughorn depositó su enorme y gordo trasero en la silla mientras comenzaba a escribir en un pergamino. Pasaron unos segundos en los que no pasó nada, pero luego el profesor abrió inmensamente los ojos y se levantó como un resorte agarrándose el trasero con ambas manos. James y Sirius trataban de no reír a carcajadas bajo su pupitre, mientras el pobre de Remus no apartaba la vista de su libro de pociones.
-Potter, Black ¡A ver a la jefa de su casa!-gritó roja de rabia la morsa.
º.º.º.º
-¿Qué tal, Ale?-preguntó un chico.
La castaña, que todavía llevaba puesto el uniforme de quidditch y la escoba al hombro, se dio la vuelta para observar al chico de cabello rubio oscuro que la miraba. Estaba cansada por el exhausto entrenamiento que James había dirigido.
-Hola, Oliver-dijo ella, con una gran sonrisa.
-Fui a verte al entrenamiento.
-¿En serio?-preguntó ella, sonrojándose.
-Eres buena-corroboró Oliver.
Ale se sonrojó aun más.
-Ya casi no nos vemos-continuó el chico, al ver que la castaña se había quedado sin habla.
-Bueno, es que…No hay tiempo. Ya sabes. Muchas pruebas-dijo nerviosa, mientras él se acercaba un poco más a ella.
Notó que el chico era tan solo un poco más alto que ella y tenía pecas en su nariz.
-Bueno, este fin de semana hay tiempo ¿quieres venir conmigo a Hogsmeade?
-Yo no creo…-dijo, pero al ver la cara de desánimo del chico:- ¿dices que en Hogsmeade?
Oliver sólo le sonrió y se alejó hacia el lado contrario, donde de seguro se encontraba la sala común de Ravenclaw. La castaña se quedó un momento observando como el chico se alejaba. Se sonrió a sí misma, mientras continuó su agobiante caminata. Iba distraída, pensando en que el tiempo pasaría lento antes de que llegara la salida. Chocó contra alguien en la esquina y cayó al suelo.
-Lo siento-dijo mientras se frotaba la cabeza y se levantaba.
-¡Cómo alguien puede ser tan estúpido…!-empezó el chico, mientras se levantaba, con un ojo cerrado.
Pero Sirius dejó de hablar en cuanto notó de quién se trataba y escondió un pergamino tras su espalda. Sonrió inocentemente.
-¿Qué llevas ahí, Black?-preguntó la chica, tratando de ver lo que el moreno había escondido.
-Travesura realizada-sólo respondió Sirius.
-¿Travesura…¿Qué hacías?-preguntó con ambas cejas juntas.
-Nada que te interese, linda-dijo el moreno, agarrándole un cachete mientras lo decía.
-¿Una cita?
-Exactamente-dijo Sirius, mirando por detrás del hombro de la castaña y saludando-. Nos vemos, Granger.
Dijo, mientras ya se alejaba. Ale se dio la media vuelta y pudo observar que la nueva cita de Sirius era una chica alta, casi de la estatura de Sirius con esos inmensos tacones. Llevaba su cabello rubio oscuro recogido en un rodete y sus hermosos ojos verdes enmarcados en delineador. Esa chica era preciosa. Ella nunca podría competir con ella o con ninguna con las que el mujeriego Sirius Black salía. Ella, para empezar, no alcanzaba ni el mentón de Sirius con su cabeza, no era rubia, sus ojos eran azules, pero nunca llegarían a ser tan verdes como los de esa chica y para colmo iba llena de barro…Esperen, qué digo¿Alessandra Granger pensando en Sirius? Eso era algo inconcebible. Ella ya lo había olvidado y superado todo lo que él le había hecho, luego de esa espantosa noche hace menos de 6 meses…Pero aun así seguía pensando en el chico más guapo que había tenido la suerte de besar y, ahora se daba cuenta, había sido una conquista más para Sirius Black…
Holaa!!! aaa mucho tiempo paso! el capi un poco mas largo de lo normal por mi retraso u.u se q me van a matar, pero matenme despues de leer esto!: bueno, se supo q sirius y ale se besaron, pero lo q causo q se odien no se sabe..estos chicos si q son enredados ¬¬ lily y james en una de sus charlitas medianamente civilizadas aunq luego la magia (de la relacion quiero decir) desaparece en cuanto a james se le ocurre burlarse de los demas. bueno, cita entre ale y oliver! veremos q sucede en hogsmeade :P pero ella se da cuenta q fue una chica mas para sirius :/ y esoo!! no se para q hice este resumen...tal vez para retrasar mi muerteee!! xDD pues no tengo excusas asi q tienen razon de €&# en los reviews u.u y...son 50 reviews!!!! ay q lindos!!! amo a todos los q se pasan por la historia e incluso a los q no me dejan msjs!! ay soy tan feliz!! nunca crei q este dia llegaria!! la historia q mas reviews ha sacado:contigo pero sin ti u.u y los agradecimientos del capi pasado son para: Blackgirl-Marauder, pukilla, Coni-Mary y Megan Black. y quiero aclarar una cosa: Remus no esta y no lo estra nunca (segun mi fic) enamorado de lily! solo fueron las hormonas revolucionadas!! no me digan q nunca les ha pasado q creen q les gusta alguien pero sucede q es puro rollo :P y bueno, todavia no alcansa a ser 1 mes de retraso (de la historia, obvio!!! o.O) u.u jajaj se cumple mñn xDD y hoy es el cumple de mi querido papa q me trajo al mundo y no hablo mas de ello pq el fic no esta calificado para hablarlo xPP les recomiendo q se pasen por mi nueva historia Ligeramente Embarazada, de James&Lily ..y espero q me dejen un review u.u se me cuidaan!! nada mas q decir ademas de
R
E
V
I
E
W
S
nos leemos! besos
Fd..miss padfoot..amante de Sirius Orion Black..Chica Erised
