Hola a todos... es un placer para mi presentarles el primer capitulo de este extraño fic. Pues se que el primer capitulo de todos mis fics (porque es así) son algo flojos, pero les prometo mejorar, es que no puedo meter más cosas porque esta es la medida exacta para lo que quiero transmitir en este capitulo. los demás seran más largos, eso lo prometo, pero es que este es como una introduccion, porque los ubico temporo-espacialmente. y verán que pronto descubriremos nuevas cosas, tan solo tenganme un poco de paciencia y fe. Se que no soy buena para estas cosas, pero aja, es que es mi primer crossover, y estoy algo nerviosa y enredada, pero quiero hacer lo mejor para ustedes. Espero que me hagan criticas y me den sus opiniones para mejorar ante todo. se me cuidan mucho... y gracias por tomarse el tiempo para leer esto.
atte, Andrea
P.D: CCS pertenece a las grnadiosas mangakas Clamp y Harry Potter pertenece a J.K Rowling, nada de esto es mio, o ya tendría demandado a medio mundo por tan solo mirar a mi harry, Eriol, Sirius y draco... asi que entiendanme jejeje n.n
-So she said what's the problem baby
What's the problem I don't know
Well maybe I'm in love (love)
Think about it every time
I think about it
Can't stop thinking 'bout it- una dulce voz se escuchaba entonando. Las cortinas de la habitación se movían suavemente y el cielo azul permanecía libre de nubes. Era una tranquila tarde de verano, a finales del mes de julio y sin ninguna señal de que no fuera un día completamente perfecto para estar paseando. La habitación se encontraba perfectamente adornada y pulcramente arreglada y limpia. La voz femenina se extendía por las afueras de la habitación, llenando la casa por completo.
-How much longer will it take to cure this
Just to cure it cause I can't ignore it if it's love (love)
Makes me wanna turn around and face me but I don't know nothing 'bout love- La canción continuaba, la puerta de la alcoba se abrió y dio paso a una joven. Llevaba puesto un vestido fresco de color azul cielo, y unas sandalias bajas. Su cabello, negro como la noche y tan largo que estaba un poco por debajo de su cintura y que hacia contraste con la blancura de su piel, lo llevaba suelto y solo adornado por una sutil balaca a juego con el vestido. Sus ojos se encontraban cerrados mientras cantaba, pero al terminar de entonar la estrofa los abrió, dando paso a un par de hermosas amatistas.
-Come on, come on
Turn a little master
Come on, come on
The world will follow alter
Come on, come on
Cause everybody's after love- Continuó entonando mientras se acercaba a la gran cama doble que estaba en el centro de la habitación. Lentamente llegó a ella y se acostó sobre las sabanas de color azul oscuro.
Tomoyo al terminar de entonar, tomó su celular, que reposaba sobre la mesita de noche y marcó.
-Aló, habla con la familia Kinomoto.- responde una voz femenina al otro lado de la línea.
-Hola Sakura, habla Tomoyo.- responde Tomoyo con suavidad.
-Tomoyo que bien que has llamado, me estaba muriendo del aburrimiento.- comenta con alegría sakura, haciendo reír a su prima.
-Tranquila Saku, yo también estaba aburrida. Acabó de llegar de hacer unas diligencias y te iba a preguntar si podías venir a mi casa.- dice Tomoyo con voz divertida.
-Claro, estaré allí dentro de media hora.- responde la maestra de las cartas.
-Me parece bien, te espero.- dice Tomoyo.
-Bueno, entonces hasta luego.- Se despide Sakura.
-Hasta luego.- responde Tomoyo antes de colgar. Suspira con aburrimiento mientras coloca su celular nuevamente sobre la mesa de noche que se encuentra junto a su cama. En ese momento sus dedos rozaron un cuaderno negro de cuero. Sus ojos observaron el objeto con detenimiento por unos segundos antes de tomarlo y acercarlo a si. Con lentitud lo abrió y lo hojeó por unos instantes antes de tomar una pluma que se encontraba junto al diario, y comenzar a escribir.
"Suelo imaginarte a mi lado… suelo soñarte mirándome a los ojos y diciéndome todo aquello que tanto deseo escuchar. Pero se que es demasiado pedir. El tiempo se agota y aunque su paso es lento y tortuoso, se que lo mejor es memorizar cada momento a tu lado. Grabar cada lugar, cada rincón, cada expresión de tu rostro para que me acompañe eternamente ante las largas noches por venir. Para que me acompañe cuando ya no estés aquí y me devuelva la sonrisa a ratos, aunque sea una llena de melancolía. Quiero recordarte perfectamente, sintiendo que me perteneces a si sea un poco, engañándome al creer que regresaras a mi lado y que seremos algo más."
Leyó lo que tenía escrito y sonrió melancólicamente por ello. Era realmente acorde a sus sentimientos, por lo que plasmaba esa eterna espera en la que su corazón permanecía. Se recostó en su cama y poco a poco sintió que el sueño la llenaba, dejándola adormilada pero cuando estuvo a punto de quedar completamente dormida, un sonido la despertó. Parecía un golpe.
Tomoyo se levantó de su cama y comenzó a buscar el lugar de donde le pareció que provenía el sonido. Nuevamente lo escuchó, y parecía que viniera de una de las ventanas de la habitación contigua. Se encaminó hacia allá y abrió la ventana, encontrándose con un ave parada en el umbral. Se sorprendió mucho al ver el animal posado en su ventana, pero todavía más al verlo entrar y ubicarse sobre una mesa que había en la habitación, extendiéndole su pata, donde se podía ver perfectamente dos sobres.
Se acercó lentamente al animal y con cuidado de no lastimarla, las desató. Tomó uno de los sobres y vio que iba dirigido a Sakura, para luego leer el otro.
Señorita T. Daidouji
Última habitación del Tercer piso
Mansión Daidouji, Avenida Osaka
Tomoeda
Japón
Tomoyo leyó varias veces el sobre antes de reaccionar. Algo extraño estaba sucediendo allí. Cuando se disponía a abrir su sobre, sintió unos leves golpes en su puerta. Dejando el sobre en la mesa, se dirigió a abrir la puerta de su habitación, encontrándose con sakura que llegaba sonriente, y a kero intentando escapar del bolso de la castaña.
-Hola Tommy.- saludó sakura.
-Por fin, sentía que me estaba ahogando.- soltó Kero al salir del bolso.
-Eres un exagerado Kero.- le reprendió Sakura mirándolo fijamente.
-Pero si es verdad. Sakurita, debes creerme. Tu lo haces¿no es así, Tomoyo?- preguntó Kero a la pelinegra que observaba todo con una sonrisa.
-Si Kero, yo te creo.- respondió la amatista con una sonrisa, antes de dirigirse a buscar las cartas al cuarto contiguo. –Sakura, acaba de llegar esto para ti.- dice Tomoyo desde la otra habitación, haciendo que la castaña la siguiera, encontrándose con el ave aun esperando.
-¿Ese pájaro que es?-pregunta Sakura.
-Es una lechuza y trajo esto.- contesta Tomoyo, extendiéndole el sobre que estaba a nombre de la castaña. –Y al parecer no se ira hasta que la leamos- continuó diciendo la pelinegra.
Con cuidado abrió el sobre y sacó el papel que se encontraba en su interior. Con delicadeza lo desdobló y comenzó a leer.
COLEGIO HOGWARTS DE MAGIA
Director:Minerva McGonagall
Querida señorita Daidouji:
Tenemos el placer de informarle de que dispone de una plaza en el Colegio Hogwarts de Magia y hechicería de Reino Unido. Por favor, observe la lista del equipo y los libros necesarios.
Las clases comienzan el 1 de septiembre. Esperamos su lechuza antes del 31 de julio para poder enviar a un representante del colegio para que le informe y responda todas sus inquietudes acerca de la escuela.
Muy cordialmente, Remus Lupin
Director adjunto
Terminó de leer la carta y no lo podía creer. ¿Colegio de Magia? Pero si ella no tenía magia. En ese momento sintió como el mundo le daba vueltas rápidamente y se sentía tan perdida que tomó asiento en el suelo, dejándose caer por la pared. Sakura estaba igual que ella, pero al menos ella tenía la certeza de que sabía que tenía magia en su interior.
Kero notó la expresión confundida de la pelinegra y se acercó a su lado, tomando la carta de las manos de la joven y leyéndola rápidamente.
-Tomoyo, yo no sabía que tuvieras magia.- exclamó el guardián del sello.
-Yo tampoco lo sabía.- fue la escueta respuesta de la joven. Sakura en ese momento se percató de todo, y se acercó a su amiga sorprendiéndose por que ella también tenía una carta.
-Tommy, que bien. Tienes magia.- fue la alegre exclamación de la castaña, a lo que su prima tan solo sonrió dulcemente, a pesar de lo confundida que estaba.
-Tienen que responder antes del 31 de Julio, pero si eso es hoy.- exclamó kero sorprendido.
-Bueno¿que hacemos?-preguntó Sakura preocupada.
-Yo pienso que sería una buena oportunidad de que desarrollaras tu magia sakura, es una oportunidad única. Pero debes hablar con tu papa y con Touya, así que mejor ves ahora y habla con ellos.- le aconsejó la pelinegra viendo como su amiga asentía a todo lo que ella decía.
-¿Pero y tu?-preguntó la ojiverde.
-Tranquila, yo iré. Mama siempre ha querido enviarme de intercambio al exterior, pero yo me había negado. Creo que es buen momento de aceptar esa opción¿no lo crees?- contesta la amatista con una sonrisa muy dulce para su amiga.
-Espero que a mi también me dejen.- susurra apesumbrada Sakura, mientras pensaba en su hermano.
-No te preocupes Saku, se que tu papá te dejará ir, sobretodo si vamos juntas.- le tranquiliza Tomoyo con una de sus sonrisas.
-Tienes razón, lo mejor es ir y tratar de convencerlo.- responde sakura con emoción, mientras toma sus cosas y la carta antes de despedirse de Tomoyo y salir rápidamente hacia su casa.
-Creo que lo mejor será contestar a la misiva.- dice Tomoyo a si misma mientras toma un papel y una pluma. La pelinegra toma asiento en el escritorio que había en la habitación y se dispone a escribir.
Señor Lupin:
Agradezco mucho la oportunidad de asistir al Colegio Hogwarts de Magia y Hechicería, por lo que escribo la siguiente misiva informando que acepto asistir al centro educativo.
Atentamente,
Tomoyo Daidouji.
Leyó lo que había escrito, y aunque era corto, era conciso y decía justamente lo que era necesario. Asintió levemente y se acercó lentamente a la lechuza que esperaba justo en donde la había dejado, que inmediatamente extendió su pata izquierda para que le atara a la carta. Tomoyo así mismo lo hizo, teniendo cuidado de no apretar mucho para no lastimar al animal, pero sin dejarlo tan floja como para que se cayese en el camino.
Inmediatamente el ave extendió sus alas y emprendió vuelo. Tomoyo se le quedó viendo hasta que notó que se volvía un punto en el cielo, observando que tomaba rumbo hacia la casa de sakura.
-Me pregunto¿si él también estará allá?- preguntó a la nada mientras sus ojos se posaban en un lienzo. Aún permanecía en el cuarto contiguo a su dormitorio, es decir, su estudio. En uno de los muros de la habitación se encontraba un lienzo perfectamente hecho, más sin embargo, Tomoyo no pudo evitar dejar salir un par de lágrimas de sus ojos al verlo.
-Espero que no. Lo más seguro es que Sakura espere que sea así, pero no creo soportar tenerlo tan cerca y permanecer en silencio.- se respondió a si misma antes de dejar la habitación, dándole la espalda al lienzo, donde un joven de cabellos negros, piel blanca y hermosos ojos azules que se escondían tras unas gafas, parecía observarla con una sonrisa.
