Estos personajes no nos pertenecen, todo es de Fox, excepto nuestra imaginación ;P

Cenaron tranquilamente, solo disfrutando de la compañía del otro, luego decidieron ver una película; se acomodaron en el sillón abrazados y cubiertos por una manta, tiempo después y antes de terminar los créditos Brennan dormía plácidamente con la cabeza apoyada en uno de los hombros de él. Booth la cogió entre sus brazos y la llevó hasta su habitación recostándola delicadamente en la cama para luego quitarle los zapatos. Él se los quitó también junto con su camisa y la abrazó después de taparlos a ambos con las sábanas. Ambos estaban felices, no era necesario que pasara algo más esa noche, tenían toda la vida por delante.

Brennan fue la primera en despertarse esa mañana. Tenía a Booth rodeado entre sus brazos, y cuando levantó la cabeza para mirarle, no pudo evitar sonreír, se sentía feliz. Pocos segundos después Booth abrió los ojos y lo primero que vio fue la cara de felicidad de Brennan al observarle atentamente.

- Hola… - Dijo sonriendo mientras le acariciaba el pelo con su mano derecha.

- Buenos días-

- Te quedaste bien dormida ayer por la noche con la película – dijo sonriendo sin dejar de acariciarla.

-Lo siento…- se sonrojó- Es que no he dormido bien los últimos días-

Booth le dedicó una sonrisa y le dio un tierno beso en los labios.

-¿A qué hora es el funeral?- le preguntó escondiendo la cabeza en el hombro de él, besándole levemente en el cuello.

- Dentro de… - miró el reloj – una hora. – Booth agarró de la cadera a Brennan y la tumbó en la cama, de tal manera que quedó él encima besándola apasionadamente.

-Ok, dentro de una hora…- le besó también- ¡¿UNA HORA?!- dejó de besarlo- Tenemos que levantarnos ya…-

- Cinco minutos más… - dijo mientras le besaba el cuello.

- No, Booth… llegaremos tarde-

- Está bien, tienes razón. Si nos quedamos cinco minutos más no habría nada que me hiciera parar – rió y le dio otro beso antes de levantarse de la cama para ir a vestirse.

Los dos se levantaron y se vistieron lo más rápido posible. Brennan estaba algo indecisa con lo que ponerse, pero al final, con ayuda de Booth lo logró. En cambio, Booth lo tenía fácil ya que no tenía más ropa que la del día anterior, por lo que antes de llegar al cementerio tuvieron que hacer una parada rápida a su piso.

Cuando solo estaban a cinco minutos de llegar, Booth inició la conversación con un tema que les afectaba.

- Y… dime, ¿Qué vamos a hacer? Con lo nuestro digo… ¿Se va llevar en secreto un tiempo? Personalmente creo que sería lo mejor. No tengo ganas de que Sweets empiece a comentar que mis sentimientos hacia ti solo son… cosas raras del coma. – La miró rápidamente y se volvió a centrar con la carretera. – Aunque… si no te parece bien…

- Estoy de acuerdo… me parece bien, primero deberíamos ver si lo nuestro funciona antes de que el resto de la gente lo sepa…- miró por la ventana.

- Bien… - Booth la miró atentamente y con una de las manos que tenía en el volante la entrelazó con la de Brennan, acariciándola lentamente con el dedo pulgar mientras le dedicaba una pequeña sonrisa.

-¿A qué hora llegarás esta noche?- le preguntó luego de un rato de silencio, mientras sonreía.

- ¿Hace falta que me separe de ti? – Dijo bromeando – No lo sé… a la que tú me digas.

-Pues, Margaret y mi papá ayudarán a preparar la cena… todos comenzarán a llegar como a las siete… ¿Quieres ayudar tu también o prefieres llegar junto con los demás?-

- No creo que pueda llegar antes de las siete, tengo que ir a un par de sitios antes. Pero llegaré lo antes posible. – Le dedicó una sonrisa – Ya hemos llegado – Decía mientras paraba el coche en un lado de la carretera donde ya se podía ver el cementerio.

Una hora después, terminado el funeral y habiéndose puesto de acuerdo con el resto del equipo sobre a qué hora llegarían a su apartamento, Booth y Brennan se encontraban nuevamente en la SUV con sus manos entrelazadas sobre la pierna de él en silencio mientras conducían hacia el supermercado donde Max y Margaret hacían las últimas compras para la cena, cuando los vieron soltaron sus manos rápidamente tratando de pasar desapercibidos, y lo lograron. Minutos más tarde el padre de Brennan fue el primero en abandonar la SUV llevando las bolsas hacia el apartamento seguido muy de cerca por Margaret, dejando nuevamente a Booth y Brennan solos quien no desaprovecharon la oportunidad para besarse por última vez antes de que él se fuera a terminar sus cosas, pues no sabían en qué momento volverían a estar solos.

Pasaban cinco minutos de las siete cuando Booth se encontraba detrás de la puerta del piso de Brennan llamando al timbre. Quien le abrió la puerta fue Max, con una gran sonrisa en su cara y una copa de champán en la mano.

- Feliz Navidad –

- Feliz Navidad, Max –

Booth saludó a todos los que se encontraban en el salón en ese momento, y luego se dirigió hacia la cocina, donde se encontraban Margaret y Brennan terminando de preparar la cena.

- Mmm… que buena pinta tiene todo. Hola. – dijo con una gran sonrisa.

-Ho… Hola- le dijo Brennan un poco nerviosa terminando de ayudar a Margaret con la ensalada.

Booth y Brennan se quedaron mirando fijamente a los ojos durante unos segundos, pero cuando se dieron cuenta de que podrían ser vistos, sobre todo por Margaret, que la tenían al lado, decidieron desviar la vista hacia otro lado. Pero esto no terminó así. Booth le guiño el ojo a Brennan y con un pequeño gesto de cabeza, Brennan lo siguió. Booth se adentró en el pasillo y Brennan se fue detrás de él con la excusa de que tenía que ir al baño. Pero cuando estaba delante de su habitación, Booth la agarró del brazo y la entró rápidamente, dándole un golpe con el pie a la puerta para que se cerrase mientras Brennan se subía encima de él y lo iba besando exaltada.

- Veo que me extrañaste…- sonrió.

- No sabes cuánto… - Dijo mientras la volvía a besar. – Venía con la idea de no poder hacer nada hasta que se fueran todos, pero cuando te vi… no pude resistirme. – Y la volvió a besar.

-Pues yo tampoco creo que podría aguantar…- le acarició la mejilla- Me quedaría aquí toda la noche pero tenemos que volver.-

- Lo sé… -

Se dieron un último beso y se fueron hacia la cena. Pero cuando Brennan ya estaba abriendo la puerta de la habitación, Booth la cerró apoyándose en ella con las manos y acorralando a Brennan para darle, esta vez sí, un último beso antes de entrar al salón otra vez. Todo fue como esperaron: una buena compañía, un buen brindis, si así se puede decir, y un momento de silencio para dar las gracias. La cena estaba estupenda, Brennan y Margaret hacían una buena pareja en la cocina. Todos estaban felices esta noche, se lo estaban pasando realmente bien, exceptuando Booth y Brennan, que no podían esperar a que llegara el momento de estar solos al fin. Pero encontraron una forma alternativa de combatir el sufrimiento, durante toda la cena, bajo la mesa, iban compartiendo caricias con sus manos, y de vez en cuando, cuando sus miradas se encontraban, se dedicaban una gran sonrisa de felicidad.

Cuando se terminó la magnífica velada todos se fueron a sus casas, excepto Max y Margaret, quienes se quedaron a pasar la noche en casa de Brennan para estar en familia el día de Navidad. Brennan no puso ningún inconveniente cuando su padre se lo propuso, pero lo que verdad deseaba es pasarla con Booth. Se sentó en el sillón con una copa de vino mientras su padre y Margaret jugaban a las cartas, estuvo por lo menos diez minutos mirando la chimenea hasta que fue sacada de sus pensamientos por el sonido de su móvil, miró el identificador y sonrió cuando vio quién era el que llamaba, Booth.

-Hola…- contestó mientras caminaba rápidamente hacia su habitación para conversar un poco más tranquila y sin interrupciones.

- ¿Te desperté?

- No, estaba bebiendo una copa y pensando…-

- ¿En qué pensabas?-

-En ti…- se sonrojó, luego se dio cuenta de que él no podía verla por lo que sonrió.

- Yo también estaba pensando en ti. Lástima que tu padre se haya quedado en tu casa… tenía muchas ganas de pasar la noche contigo. – Sonrió al pronunciar esas palabras.

-Yo también… pero ya tendremos más noches para nosotros- suspiró- ¿Nos veremos mañana?-

- Sí, claro. – Suspiró – Te llamo por la mañana. Buenas noches…-

-Buenas noches. Booth…-

- ¿Si? – dijo rápidamente.

- Te quiero…- colgó.

Booth no alcanzó a responderle cuando ella ya había terminado la llamada. Pensó en llamarla de vuelta solo para decirle que el también la quería pero decidió no molestarla, era tarde y seguramente estaría cansada. Decidió finalmente en ir a dormir, se quitó la ropa hasta solo quedar en bóxers y se metió a la cama esperando a que la noche pasara para luego ver a Brennan otra vez.

Ella, en cambio, fue directa a su closet y cogió un pequeño bolso llenándolo con las cosas necesarias como para dormir fuera de casa, se puso uno de sus abrigos y se fue al living donde se excusó con su padre y Margaret. Iría a pasar la noche con Booth, no podía dejar que su compañero pasara solo la noche de navidad, no si ella podía evitarlo, les dijo; Max sonrió, sabía que ambos eran muy cercanos y seguramente Booth haría lo mismo por ella si la situación fuese al revés, así que se levantó y le dio un abrazo a su hija pidiéndole que se reunieran entonces, al otro día los cuatro para almorzar.

Condujo rápidamente por la cuidad hasta llegar al apartamento de Booth, donde abrió la puerta cuidadosamente con la llave que él mismo le entregó una vez para entrar en caso de emergencia. Dejó su bolso y su abrigo en el living y caminó cuidadosamente hasta su habitación; sonrió al verlo dormir mientras se quitaba la ropa en silencio a los pies de la cama. Cuando estuvo lista caminó hacia el lado vacío de ésta, se metió cubriéndose con las sábanas y se pegó completamente a él.

Booth al sentir que alguien estaba a su lado se dio la vuelta y al abrir los ojos se encontró con algo que definitivamente no esperaba.

-¿Me quieres?- le preguntó ella cuando sus ojos se encontraron.

- Sí. ¿Quieres que te lo demuestre? – respondió él mientras la acariciaba.

- No si estás dormido –

Obviamente Booth no tenia sueño, se la quedó mirando y la empezó a besar apasionadamente hasta colocarse encima, donde le empezó a quitar la ropa que llevaba para que después, fuera ella la que tomara el control de la situación poniéndose encima de él.

Gracias por leer el cap. Esperamos que os haya gustado.

Agradecemos todos los coments.

Próximamente cap. 3 (posiblemente el último)