Hola, si lo se, siento no haber publicado (y seguir sin hacerlo) Es que e estado algo…comprometida con ciertos asuntos. Soy la ley del menor esfuerzo, sepan que les diga, ahora empiezo las clases y, muy al contrario de lo que piensen, publicare mas (mucho mas) seguido XD Es que adoro escribir para saltearme las tareas, ya saben =P
Muy bien, quería dejarles una pequeñisima cosa que escribi mientras veia como continuar el capitulo, me parecio una idea tan graciosa que debia escribirla ^^
El no-tan-poderoso Voldemort:
Voldemort se hallaba petrificado, haciendo esfuerzos sobrehumanos para no sucumbir. Las gotas de sudor que corrían por su cara y su cuello eran una clara muestra de la inminente derrota. Puso toda su destreza, sus años de experiencia, su propio poder, pero no basto para que su enemigo flaquease ni siquiera un poco. Estaba firme como una roca, empecinado en su decisión de quedarse como estaba. Voldemort ya no podía más. Sus fuerzas lo abandonaban.
Después de años de enfrentarse a cosas oscuras e inigualables, no podía creer que esto le estuviese pasando. Hubiera sido mejor que Potter hubiese ido y matado con su propia varita. Seria menos humillante que esto. Incluso aceptar uno de esos endemoniados caramelos del viejo hubiera sido más noble.
Era el fin, lo sentía. Finalmente, había llegado el fin, tenia que rendirse.
Lord Voldemort sucumbiría, pero nadie que lo hubiese visto diría que lo hizo sin luchar antes.
Tras un gemido, mezcla sollozo, Voldemort dejo el maldito tarro de mayonesa sobre la mesada de la cocina y decidió ponerle mostaza a su hot-dog.
De nuevo, disculpas ^^
Kathy Sacuba
