Bien, lamento la tardanza pero en este momento mi familia eta pasando por la etapa crítica muy común en nuestros días, mis padres se divorcian y mi madre a estado un poco deprimida, por lo que yo me veo en la tarea de ayudarla un poco en lo que sea, hasta que el problema no se solucione las historias están un tiempo en HIATUS, tratare de actualizar en cuanto me sea posible, pero mi familia es antes que cualquier cosa, por lo que me demorare.

A lo que iba.

Agradecimientos: setsuna17, Sesshiria, Nadja-chan, caroaome, MRS Taisho-Potter, Paulaa, emihiromi, KawaiiDany-Chan, Kyome-chan, kagome-chan1985, TLAP*, Sahorii-Chan, Kiyone Reever

Disclaimer: Inuyasha, Sengoku O Togi Zoushi es de la propiedad de Rumiko Takahashi. La historia si me pertenece, pero se la regale a mi autora favorita, y hermana querida, la gran Alma-sama. conocida en estos medios como Hidari Kiyota. Nadie me paga por esto... aun XD.

Sugerencia: Gente es importante consigan la Cancion Flavor of life de Hikaru Utada. Es muy importante.

Capitulo 2: Egoísmo.

-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-

Carpe Diem*

-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-

— ¡Inuyasha!

La música se detuvo de golpe, los ojos curiosos de todos los presentes me miraban con temor, los murmullos empezaron a hacerse presentes, voces molestas que hablaban por hablar.

Estos es culpa de Kagome.

Siempre es por ella.

Inuyasha pierde al control cuando se trata de ella.

— ¡Maldición, Taisho! ¿Qué pasa contigo?

Koga se levanto de golpe, sus ojos azules centellaban con ira, pero no me intimidaba, el recuerdo de él tan cerca de Kagome me ardía en la sangre y estaba grabado a fuego en mi mente, deseaba borrar esa imagen, deseaba borrar el tacto de Koga en la piel de Kagome.

Miles de pensamientos corrieron vertiginosamente por mi cabeza ¿Él, la beso? ¿A ella le gusta Koga… era esta la verdadera razón por la que quería venir?

Mientras más me atormentaba con esos pensamientos mas fuerte golpeaba a Koga, ni siquiera sentía dolor cuando él me regresaba el golpe, deseaba que a él le doliera tanto como me dolía a mí el corazón. ¿Por qué Kagome tenía que amarlo a él y no a mi? Era tan egoísta que no podía aceptar que alguien más me la quitara, era tan dependiente de ella que no podía acepar mi existencia sin la de ella.

— ¡Inuyasha, ya basta!

En el momento que me detuve Koga me golpeo tan fuerte que pude sentir como si mi mandíbula se rompiera, cuando mi cuerpo se estrello contra el frio piso de madera sentí el dolor en cada parte de mis huesos. El eco sordo de otro golpe se escucho en la sala.

Kagome había abofeteado a Koga.

—Él ya se había detenido ¡No tenias porque golpearlo!

— ¡Él fue el que inicio la pelea!

Me levante rápidamente tomando a Koga de la camisa estrellándolo contra la pared, gimió intentado liberarse de mi agarre.

—No te atrevas a levantarle la voz a Kagome nunca más, ¿me oíste? ¡Nunca!

Los ojos de Koga se dilataron y me miro con miedo, asintió lentamente y entonces lo solté. Kagome se acerco a mí, abrazándome por la espalda, su frente se acomodo en mi columna. Parecía tan pequeña en comparación a mí, y aun así ella era mi pilar.

—Vámonos…

Como un autómata sin voluntad, como un títere en sus manos… y aun así era feliz.

Sango hizo un ademan de seguirnos, pero Miroku la detuvo, Kagome le agradeció el gesto en una mirada, sus pequeñas y frías manos apretaron la mía mientras nos dirigíamos a unos columpios. Kagome se dejo caer y me miro con ojos vidriosos.

— ¿Por qué golpeaste a Koga-kun?

¿Estaba bromeando?

— ¡Uy! Pero que gesto tan serio

— ¿Para eso querías venir?- no podía evitarlo, necesitaba saberlo odia pensar en la idea de Kagome y Koga, odiaba pensar en la idea de Kagome y alguien más que no fuera yo. — ¡¿a emborracharte y que Koga o cualquier imbécil se aprovechara de ti?!

—Lo haces ver todo tan maligno, es solo una fiesta, Inuyasha.

Gemí con frustración ¿Cómo podía estar tan tranquila? Deseaba zarandearla por su falta de sentido común, ¿acaso intentaba matarme del coraje?

—Solo deseo vivir mi vida mientras tenga tiempo, ¿es acaso eso malo?- lo había dicho con tanta pena que me hizo sentir miserable, Kagome parecía a punto de ponerse a llorar.

Sus hombros temblaron un poco, no sabía si por que tenia frio o porque estaba conteniendo las ganas de llorar, su cabello se arremolinaba en su rostro impidiéndome ver la expresión en sus ojos, ¿Por qué siempre que estaba cerca de Kagome terminaba por hacerla llorar?

Era tan inútil.

—No llores.-le suplique

—No… estoy llorando…-sollozo ella, intentado limpiarse las lágrimas que se escapaban sin su permiso, rápidamente tome su mano entre la mía.

—Ya te lo había dicho, Kagome.- mis dedos limpiaron delicadamente sus lagrimas. Su piel aun era tan suave a mi tacto. —Yo siempre te voy a proteger, por eso… lo único que te pido.- lo único que quiero y necesito. —es… ¡que me quieras mucho!

Kagome levanto el rostro, ¡que hermosa era, con los ojos cristalinos y las mejillas sonrosadas!

—Yo siempre te voy a proteger por eso tú debes quererme mucho. Siempre.

Para siempre.

Aunque sea una mentira.

— ¡Inuyasha no puedes protegerme de todo lo malo que pueda llegar a pasarme!

Verdad.

Pero nadie dijo que no podía intentarlo, ¿cierto?

Kagome parecía tan angustiada y perdida, parecía como si cada palabra que decía la hiriera. Sus manos apretaron las mías con inusitada fuerza, sus rostro tenía una expresión tan hermosa como dolorosa, Kagome parecía estar sufriendo un dolor físico.

—Inuyasha… ¿Qué harías si yo de pronto… muriera?

Aferre las manos de Kagome en las mías, como si de pronto la posibilidad de que desapareciese fuera real, ella no moriría, aun no…

—Tonta… que cosas tan extrañas dices.- Kagome seguía seria. —Moriría contigo.

Ella se tenso y me miro con reproche, sus ojos normalmente cálidos se clavaron en mí con fiereza, Kagome se puso pálida y comenzó a respirar con dificultad.

—No puedes seguirme para siempre.

La forma tan fría en la que lo había dicho me dolió, de pronto una idea cruzo por mi mente.

—Kagome… ¿a qué viene la pregunta?

Ella bajo la cabeza, gesto que conocía muy bien, Kagome lo hacía cuando hablaba de algo serio. A lo lejos la fiesta se había reanudado, podía escuchar tenue pero claramente el ritmo de una balada. Kagome suspiro y murmuro algo que no pude entender, finalmente levanto la cabeza; sus ojos brillaban inusualmente enigmáticos.

—Inuyasha… voy a morir.

Cuando dices "gracias" Por alguna razón

Me hieres.

Como un conjuro mágico que no se acaba incluso

Después del adiós.

Una pista de amargura.

El viento soplo contra nosotros, azotando de forma cruel e hiriente, tal como las palabras de Kagome.

—E…estas… bromeando, ¿verdad?-tome a Kagome de los brazos pegándola a mi cuerpo de forma violenta. ¡Tenía que ser una broma!

¡¿Verdad?!

El sabor de la vida.

El sabor de la vida.

No podía, ¡No podía, ella no podía abandonarme!

— ¡¿Estas bromeando?! ¡Hay un límite para una broma como esta! ¿Sabes lo asustado que estoy?- Kagome me miro aterrada, su cara estaba pálida y sus labios temblaban levemente.

Comencé a respirar entrecortadamente, sentía como si me hubieran sacado todo el aire de los pulmones, me sentía mareado y como si hubieran inyectado adrenalina en mis venas. Deseaba correr gritar, cualquier cosa con tal de poder descargar la opresión que sentía en el pecho; una sensación de vacío se apodero de mi cuerpo. De pronto tener a Kagome abrazada a mí me era insuficiente. El tiempo me era insuficiente. Las risas, los abrazos, las palabras… todo era insuficiente; mis recuerdos, viviría de memorias dolorosas y sueños incumplidos.

Mis sueños… de una vida con ella.

Me sentía tan cobarde e inútil. Pero más que nunca me sentía traicionado.

— ¿Hace cuanto lo sabes?- ¿hace cuanto lo ocultas? Quise preguntar pero me contuve.

—Hace como 5 años…-su voz sonaba cautelosa, tal vez de alguna forma estaba midiendo mi reacción, me sentía culpable por haberla asustado.

5 años…

Hace 5 años Kagome y su familia se habían ido a Okinawa, se habían ido por un año; sin despedirse de nadie, fue entonces que todas las piezas comenzaron a encajar. Las miradas que parecían querer decir algo y las palabras que no decía, las sonrisas ausentes y los ojos distantes.

Dulce charla y conversaciones insípidas,

No destellan interés por mí.

Incluso cuando las cosas no resultan de

La Forma que quieres.

No significa que hayas desperdiciado tu vida.

Cuando preguntas: "¿Qué está mal?"

Contesto: "no es nada."

La sonrisa que desaparece después

Del adiós no es como yo.

Me dolía, me dolía el saber que se iría de mi lado, que no volvería a verla sonreír, escuchar su voz o volver a tocarla, pero me dolía más saber que me había mentido todo este tiempo.

— ¿Qué es lo que tienes?

—Leucemia… fase terminal.

—Kagome, existen tratamientos para eso.- podía, cuan que fuera de una manera egoísta aferrarme a la idea de tenerla a mi lado un poco más. Solo un poco más.

— ¡No, Inuyasha! ¡Ya no quiero esos tratamientos!

Sentí mis rostro desfigurarse de la ira.

—Te odio.

Kagome levanto la vista, sin inmutarse sonrió débilmente, ¿cómo podía? simplemente decía que iba a morir y esperaba que yo lo aceptara.

-¿Por qué lo haces?

- ¡no voy a dejarte morir, Kagome!-espeté al borde de la ira.- ¿acaso no piensas en nadie más que tú cuando se trata de esto? ¿Has pensado en tu padre, en tu Madre o en tus amigos? ¿En cuánto sufrirán porque mueras sin haber tratado de hacer algo? ¿Has pensado en mí y en cuanto me dolerá?- las lagrimas salieron de mis ojos, Kagome abrió los ojos sorprendida, mis manos sujetaron con fuerza sus antebrazos.- ¡¿Por qué te abandonas?! ¡¿Por qué me abandonas a mí?!

¿Por qué no me amas? quise preguntarle pero me contuve.

Cuando mas deseo creer en ti.

Por alguna razón me duele incluso más.

"me gustas mucho" en vez de: "te amo"

Suena más como tú.

Ella me abrazo con ternura, parecía que la vida se empecinaba en burlarse de mí y en lo mucho que esta situación me estaban desquiciando.

Como deseaba que esto fuera una pesadilla.

Finalmente la solté, derrumbándome patéticamente frente a ella, sus manos acunaron mi cabeza, tratando de calmarme, yo la rodee de la cintura, enterrando mi cabeza en su vientre.

Esto es todo lo q tendría de ella.

—Kagome… Kagome te lo suplico, ¡por favor, toma un tratamiento!-no podía darme por vencido, tenía que jugar todas mis cartas.

—No…

— ¡¿Por qué no?!

—Tienes… ¡¿tienes alguna idea lo doloroso que es ese tratamiento?! ¡Alargar un poco más mi vida solo para que mientras viva con dolor! ¿Es eso lo que quieres?

— ¡No!-cuando lo decía hacia lo hacía sonar tan egoísta.

Era egoísta.

El sabor de la vida.

El tiempo cuando repentinamente

Recordaste el aroma de alguien que casi

Habías olvidado…

Nos quedamos en silencio, con el viento soplando a nuestro alrededor, trayendo las aromas del otoño, entremezclado con la fría amargura, y el sonido suave de la balada.

— Yo también quiero ser egoísta, Inuyasha, quiero terminar mis estudios, trabajar, casarme, tener hijos, enamorarme… ¡Quiero vivir!, pero voy a tener que renunciar a eso y conformarme con vivir plenamente el tiempo que me resta, y quiero vivirlo sin dolor. Esta vez no cederé, viviré los poco que me queda y cumpliré los sueños que pueda en este tiempo; y al mismo tiempo….-Hizo una pausa y tomo mi mentón con dulzura, sonrió.-, los sueños de aquellos que amo.- Kagome respiro profundamente, sus ojos se clavaron en mi en una expresión dulce y herida.- ¿Qué es lo que quieres, Inuyasha?

Quiero ser capaz de atesorar más

Abierta y honestamente la pureza de la nieve.

Una caricia futura y más cálido que un

Diamante,

Quiero sujetarla con fuerza, con este

Tiempo limitado que tenemos, quiero pasarlo contigo.

La voz de Kagome en un suave susurro me adormecía, esto era lo que quería. Tenerla a mi lado para siempre, vivir con ella para siempre, porque la amaba; porque incluso en este momento era tan cobarde que no podía decirlo en voz alta, aunque ella fuera a morir pronto.

Los sueños que tengo del futuro…

Las cosas que siempre he querido hacer para ti…

—Te concederé lo que deseas

—Te quiero a ti…

Kagome meneo la cabeza en gesto resignado, sus ojos me miraron con profundo dolor.

—Sabes… Sabes que eso no es posible.-su voz salió en un suspiro apagado.

—Kagome…

—Dime

— ¿Te casarías conmigo?- la pregunta estaba formulada, ¿rechazaría ella mi único deseo?

Cuando dices "gracias" Por alguna razón

Me hieres.

Como un conjuro mágico que no se acaba incluso

Después del adiós.

Una pista de amargura.

Kagome no parecía sorprendida, sus ojos me miraron criptica, en una expresión que no podía descifrar, estaba tan embelesado en sus expresiones tan místicas que no pude escuchar lo que había dicho, había zona a algo como "muy profundo"

— ¿Es eso lo que realmente deseas?

—Si.- respondí vehemente.

El sabor de la vida.

El sabor de la vida.

—Un último deseo… para aquellos que amo. ¿Cuál es tu deseo, Inuyasha?

—Cásate conmigo.

Para que cumplas tus sueños… a mi lado.

-

-

-

-

-

-

ADELANTO

-¡Inuyasha, espera!

Izayoi me llamaba desde el pie de la escalera, seguramente para detenerme.

Estaba furioso, Kagome iría al hospital ese día, y nadie me lo había dicho, pase a un lado de mi hermano sin ceremonia alguna, Sesshomaru me tomo del cuello de la camisa y me lanzo contra el piso. Escuche a mi madre reprenderlo mientras me ayudaba a levantarme.

-Idiota.- gruñí.- ¡¿Cuál es tu problema?!

-Kagome irá al hospital por un chequeo, no tienes que hacer tanto escándalo por algo sin importancia.

-Tengo miedo… solo quiero saber que está bien.

-

-

-

-

-

-

Carpe Diem: Significa "aprovecha el día presente" muchos habrán escuchado esta frase y se imaginaban su significada, para los que no, ahora ya saben.

TLAP: la historia es original, y no está en otro lado más que en mi laptop, en la historia original mi protagonista femenina se llama Hannah Valentino y el protagonista masculino se llama Thomas Halliwell, alias Thom. Pero me gusto para adaptarla a la serie de Inuyasha, y tal vez la adapte para otra.