Descargo de Responsabilidad: D. N. Ángel no es mío, este es solo una historia alternativa.
Parejas: Daisuke-Satoshi, Dark-Kard.
Resumen:Por que el era oscuridad, era el ladrón, era quien estaba condenado a robar desde su nacimiento, pero nunca supo cuando le habían robado el corazón.
Valor
Por: Mireya Humbolt
Daisuke - Satoshi
Dame la mano no llores mas,
Deja que cure tus heridas,
Mañana una sonrisa tendrás
Y tu corazón sonreirá.
Siento la piel temblar, ¿será por el viento o mi toque?, mas su sabor es suave y dulce como las frezas o vainilla, lo cual me encanta, y me hace querer probar mas, por que no es suficiente, jamás lo será, ambos lo sabemos.
- Satochi….
Es la octava o novena vez que pronuncias mi nombre?, perdí la cuenta desde la quinta, cuando termine de quitarte la ropa que solo era un estorbo, para empezar a degustar el saber de tu piel, muchas noches he pasado preguntándome que sabor tendría y por fin lo he descubierto, creo que me has convertido en un adicto, ¡Bendita adicción!.
- Daisuke….
Murmuró dejando escapar mi aliento sobre la parte mas sensible de tu piel, y veo con agrado como te retuerces en el pasto, tus puños logran arrancar hojas mientras dejas escapar un gemido que me hace endurecer, ¡por todos los cielos!, eres la criatura mas perfecta de la creación, y eres solo mía.
- Más….
Me suplicas, tus ojos me miran rogando, pidiéndome, por que cumpla cada una de tus fantasías, pero muy en el fondo puedo percibir el brillo de la orden, y créeme estoy dispuesto a cumplir cada una de tus exigencias, realizar cada uno de tus sueños, permitir que me conviertas en tu esclavo si es preciso, por que yo quiero serlo.
- Delicioso…
Y es la verdad, eres delicioso, por que mientras una de mis manos acaricia tu torso suavemente, memorizando cada línea de tu piel, mi otra mano acaricia tu entrada, preparándote para recibirme en pocos momentos, mi boca devora tu virilidad con fuerza, con hambre, y es que quiero devorarte, cada pedacito de ti lo quiero, tienes que ser mío, por que tu no puedes ser de nadie mas, has nacido para mi, como yo para ti, no solo por ser el ladrón legendario, es por que tu eres Daisuke, mi Daisuke, por lo tanto eres mío, hoy te lo dejare en claro.
- Sa… to… shi….
Gritas, desgarrándote la garganta, yo quiero que sigas gritándolo, quiero que el mundo sepa quien es la persona que te puede hacer feliz, mientras yo bebo cada gota de tu semilla, sin desperdiciar nada, te siento respirar con dificultad, intentando recobrar el ritmo de tu corazón, doy una ultima lamida, larga y profunda que logra arrancarte mas gemidos, ¡Oh Dios, eres perfecto!.
- Mío…
Te gruño al oído mientras acaricio tus piernas, tus ojos son tan brillantes, están cargados de ternura, y amor, si amor, por fin lo he comprendido, esas miradas que solo eran dedicadas hacia mi persona, eran tus juramentos de amor, uno que quiero sellar en este mismo instante, justo en este momento que lentamente me hundo en tu interior, proclamándote mío, contra viento y marea, contra las leyes y toda cordura, poco me importa, eres mío, el precio por desafiar al mundo entero lo aceptare, si tu estas conmigo.
- Tuyo…
Murmuro con el aliento entrecortado, al rodear mis brazos tu cuello, mis dedos se pierden entre las blancas hebras de tu cabello, mi cuerpo tiembla de dolor y placer, mis ojos derraman lagrimas de felicidad, soy tuyo, solo tuyo, por que asi lo quiero, me entrego a ti, y confió en ti, solo en ti.
- Para siempre…
Me juras al oído mientras te mueves lentamente, con cuidado, con ternura, yo solo puedo rodearte con mis piernas, mi voz la he perdido, o al menos eso creo, tal vez lo que he perdido es mi cordura, pero poco me mi importa, tu sigues moviéndote, tocándome como la mas fina pieza, tu mas preciada posesión y yo quiero serlo, quiero ser la persona mas importante para ti.
- Si…
Por fin puedo gritar al viento, quiero que todos sepan que te pertenezco, que poco me importa si nuestro destino es ser enemigos, lejos a unos metros esta el pendiente que hace solo unos minutos habia robado, una pieza de incalculable valor, que solo es ahora una baratija en comparación contigo, por que tu también eres mío, y prueba de ello es la pequeña marca en tu cuello, pues yo también soy posesivo.
- Hasta el final…
Me gruñes cual juramento, y mi cuerpo se encorva, no puedo evitar el grito que brota de mi garganta al sentir como tocas algo dentro de mi que me eleva al infinito, hasta los confines del universo, una y otra vez, ya no puedo, pensar, y no quiero hacerlo, solo puedo sentir y dejarme guiar, solo puedo confiar que cumplirás tus promesas, y esta felicidad no es un sueño, por que si lo es no quiero despertar, quiero vivir en el para la eternidad, en este lugar donde tu me has marcado y yo he hecho lo mismo.
- Juntos…
Y nuestros cuerpos aun siguen juntos, tu aun sigues en mi interior, yo aun sigo acariciando tu cabello, tus manos aun reclaman mi cuerpo, mas escucho los truenos acercarse, la tormenta se esta acercando, pero ya no me importa, si estas a mi lado ya nada importa, se que en cualquier momento ambos quedaremos dormidos, y te abrazo con lo que queda de mi fuerza, tu olor lo grabo en mi memoria, pues no se que ocurrirá cuando tengas que despertar y enfrentar al mundo, mas no le temo, tu estas conmigo.
Al día siguiente.
Es fina, suave y delicada, tan insignificante, pero tan importante, lo cubre todo, incluso a ellos, pero me agrada, pues oculta mis lágrimas, mientras mantengo mi frialdad al verles partir, al comprender que nunca tuve una oportunidad, pues yo nunca tuve el mismo valor que ellos para enfrentar al mundo entero.
Ahora se marchan, sin mirar atrás, por que yo soy parte de su pasado, bueno las dos lo somos, mi hermana y yo, ambas tuvimos la oportunidad te tener su corazón, yo lo desprecie, creyéndolo inferior, y ella no supo mantenerlo a su lado, ambas los vemos partir, y ninguna tiene el valor para gritarle, para convencerle de regresar, ninguna de nosotras tiene un motivo o razón lo suficiente mente fuerte para retenerle.
Puedo ver a su familia a unos metros, ellos tampoco pueden detenerle, nadie puede, por que solo hay una persona que es importante para el, la misma que hoy camina a su lado, la misma que mi hermana y yo odiamos, y no dudo también su familia.
¿Por que lo escogió a el? , es lo que no comprendo, Satoshi jamás ha sido una persona tierna, ni comprensiva, no es de las personas que puedan dar amor, y sin embargo, Daisuke lo escogió, por el abandono a su familia, por el rompió su noviazgo con mi hermana, por el me desafió para protegerle, por Satoshi ha desafiado a todo y todos, mas sigo sin comprender ¿Por qué el?.
Y les veo partir, sin mirar a tras, apoyados mutuamente, Satoshi le abraza por la cintura, suave y tiernamente, apenas si es perceptible, y entonces lo veo, puedo ver por unos segundos el brillo en los ojos de ambos, ese que una ves vi en Daisuke al mirarme y que yo destruí con mi rechazo, el mismo que estaba presente al ver a mi hermana y fue desapareciendo lentamente mientras ella le ignoraba, ese que estaba siempre presente cuando miraba a su familia, y aun existe, pero el que hay cuando ve a Satochi es mucho mayor, mil veces mas grande, lo que me ha abierto los ojos es que Satoshi también lo ve de esa misma forma, y la revelación es tan fuerte que me ha dejado sin aliento, pues por fin se por que lo escogió.
Les veo partir, y se que tal ves sea la ultima, y no puedo evitar caer de rodillas llorando y riendo, siento las miradas de los que me rodean preocupados, pero yo solo puedo verles partir, y envidiarlos, pues ellos han tenido el valor para desafiar a todo y todos, por su amor, ninguno de nosotros tuvimos el valor para aceptar que ellos ya habían decidido desafiar al destino.
Siento correr mis lagrimas y mi risa la ahoga la lluvia que ahora cae con fuerza, ellos ya no están se han ido, a donde?, no lo se, mas espero que su valor les permita ser felices, pues es lo único que puedo desearles, puesto que nosotros hemos sido cobardes al no apoyarlos.
5 años después…
Su cabello sigue igual indomable, sus ojos son calidos y gentiles, siempre lo fueron pero ahora lo son mas, su cuerpo ya no es el de un niño, ahora es hombre, alto y atractivo, puedo ver como varias mujeres y hombres le observan con deseo, mas el ni siquiera los observa, el solo tiene ojos para sus amores.
Elegante y sofisticado, con una presencia fría e intimidante, eso no ha cambiado, su sola mirada aleja a todos los posibles interesados, y solo adquiere calidez al posarse en sus acompañantes, solo para ellos.
Uno de jeans azules despintados y sudadera gris con un logo de un delfín, tenis blancos y chamarra azul, algo desgastada, el otro con un traje de color negro impecable, zapatos de marca, con un portafolio en una mano, son como el agua y el aceite, polos opuestos de un magneto que se atraen, que son tal para cual, como el ying y el yang.
Daisuke trabaja en un café, es el dueño, pequeño pero acogedor le he visto a través del cristal, varias mesas con manteles en color caoba y un hermoso piano que le he visto tocar los viernes en la noche, varias de sus pinturas decoran el lugar, no tengo el valor para entrar.
Satoshi tiene un buffet de investigadores privados, es uno de los mejores de Chicago, su especialidad son los fraudes o robos, no me extraña en nada, me han dicho que el lugar es muy pulcro y ordenado, y tiene un despacho decorado en colores cafés y negros, tiene una buena reputación, pero no tengo el valor para ir a verlo.
Quisiera decirles a su familia que les he visto, se que los buscan, al menos la familia de Daisuke, pero no tengo el valor para informarles sobre su paradero, después de todo fue una casualidad encontrarlos, además no se como tomarían la noticia, yo aun no puedo asimilarla del todo.
En su última carta mi hermana Riku me pregunto si sabía sobre alguno de ellos, sabe que me gusta viajar, a pesar de haberse casado y tener una familia, aun tiene la esperanza de que Daisuke regrese a su lado, no tengo el valor para decirle que ambos son muy felices y una familia han formado.
No puedo evitar ver al pequeño que Daisuke carga con tanto cuidado y amor, es la perfecta combinación de los dos, con sus ojos violeta oscuro y a la vez brillantes iguales a Daisuke, su cabello blanco y desordenado como Satoshi, no puedo evitar que las lagrimas caigan al pensar que esa criatura pudo haberse engendrado en mi vientre, mas ya es tarde pues yo soy una cobarde, soy tan cobarde que no he podido olvidarles, y no he podido dejar atrás el pasado para tratar de buscar un futuro.
Y mientras les veo alejarse no puedo evitar sentir la envidia que me invade, al darme cuenta que ellos han destruido las barreras que les separaban y como premio a su valor, una nueva vida se ha formado, mientras que muchos de nosotros seguimos atrapados en el pasado.
Para ver las imagenes asociadas al capitulo, ir al grupo de mi perfil.
Gracias.
Mireya Humbolt
"Amar es entregarlo todo, sin reservas, ni condiciones, aunque al final solo quede llorar de dolor"
