Hola gente bonita de FanFiction, lamento mucho la demora con este cap iba dejando día con día y bueno al final deje pasar mucho tiempo. Aquí vengo con este cap un poco corto a comparación de los demás pero prometo que el proximo sera más largo y tratare de pasarme ahora más seguido para que no me den tomatasos. Muchas gracias aquellas personas que me dejan reviews no saben cuanto me ayudan sus opiniones.
Espero que les guste.
Dato: Como en el capitulo pasado deje fuera casi todo el tiempo al pobre de Gaara, aquí les traigo uno donde tiene más participación. Para el otro bueno tratare que sea igual de SasuHina y GaaHina, saludos a todos!
En aquella torre escondida entre la poderosa neblina, aun seguían aquellos guerreros en su lugar mientras uno por fin se decídia abrir la boca.
—Orochimaru…no entiendo porque no mandaste a uno de nosotros a esa misión era simplemente fácil –Decía un irritado Zabuza quien miraba como Orochimaru solamente permanecía tranquilo desde su lugar.
—Calma mi amigo… recuerda mandar pelear al enemigo con el enemigo nos brindara poder. –Orochimaru se paseaba su larga lengua por sus labios mientras soltaba una carcajada siniestra.
Todos los que se encontraban presentes lo miraban irritados en especial Zabuza.
Mientras tanto en la habitación de Hinata, la pobre miraba sin descanso el brillo de la luna, ya se habia cambiado de ropas mientras a su cabeza venían las imágenes de hace horas.
"¿Es esto realmente lo que quiero? ¿Dejar de existir? Pero…sería una falta de respeto para Gaara-san…le pertenezco ahora…
Hinata sumida en sus pensamientos no se habia dado cuenta que alguien habia entrado a su habitación y la observaba en silencio, hasta que la chica miro de reojo e inmediatamente se sonrojo.
—Gaa…Gaara-san… -Tartamudeando la chica observaba como el joven de cabellos rojizos salía de las sombras para que también lo iluminaran la luz de la luna.
—Que haces despierta tan tarde. –No era una pregunta, era una afirmación lo que hizo que Hinata tragara un poco de saliva.
—Lo siento…no podía dormir. –Hinata bajo lentamente su vista para comenzar a jugar con sus dedos mientras el joven seguía allí mirándola en silencio.-
—Hinata, si no te importa quisiera que mañana me acompañaras a mi viaje. –Ambos jóvenes intercambiaron miradas unos cuantos segundos y Gaara continuo hablando. —Saldré y estaré mucho tiempo fuera, por lo que no quiero dejarte aquí sola.
Aquello hizo que su corazón diera un fuerte palpitar en ella, inmediatamente su rostro se volvió rojo y comenzaba a jugar con sus dedos. ¿Por qué lo haría? ¿Acaso?...no era porque ella era su vidente, por eso…no porque el realmente se interesara en ella ¿Oh sí?
—Co…como diga Gaara-san. –Hinata le hacia una leve reverencia mientras Gaara se acercaba hasta donde ella estaba haciendo que Hinata lo viera más de cerca. —O… ¿Ocurre algo? –no sabía qué hacer se sentía estática y paralizada al hacer nuevamente contacto con aquellos ojos esmeraldas.
Y así estuvieron un buen rato mirándose en silencio, ninguno decía nada inconscientemente Gaara llevo una de sus manos hacia una mejilla de Hinata, su piel como la porcelana y suave, ella era cálida y sus ojos perla profundos mostrando el alma de Hinata la joven lo miraba en silencio sin decir nada, sin protestar simplemente mirándolo, abrutadamente el joven quito su mano de ella y la sorprendió.
—No puedo… -Gaara le daba una débil sonrisa dejando a Hinata sin entender. —Eres tan pura…no mereces que alguien te toque…no como yo y mis manos. –Y se apresuro a salir de aquella habitación no sin antes recordarle algo a la chica. —Recuerda, mañana partimos.
—Entendido…Gaara-san… -Y el joven cerró la puerta detrás de sí.
Allí estaba ella nuevamente las acciones de Gaara la confundían mucho, se llevo ambas manos a su pecho y miles de pensamientos atravesaron su cabeza.
¿Qué estaba pasando últimamente con ella? ¿Por qué sus visiones no eran como antes? ¿Porqué? Descarto la posibilidad de que aquello ya no tuviera efecto en ella.
Flash Back
—Otosan…¿Qué…Que me van hacer? –La pequeña estaba en medio de un círculo llorando mientras cuatro ancianos estaban alrededor de ella haciendo sellos con sus manos y diciendo unas palabras que ella no entendía.
—Este es tu destino Hinata. –Su padre la miraba en silencio mientras asentía para que los ancianos continuaran.
Lentamente un fuego azul comenzó a salir de aquel círculo haciendo que la pequeña comenzara a gritarle a su padre mientras lloraba pero era fríamente ignorada por este, lentamente el fuego iba insertándose en la espalda de la joven sacando un desgarrador grito de ella para después quedar en forma de un pequeño loto en su espalda.
—O…Otosan… -fue lo último que dijo antes de caer desmayada.
—Hemos acabado Hiashi-sama. –decía una anciana mientras los otros salían lentamente de aquel cuarto.
—Entiendo. –Hiashi no miraba a la anciana delante de él, se dedicaba a mirar a su hija que yacía desmayada en el suelo.
Fin Flash Back
Trato de llevarse una mano hasta aquel lugar pero le era imposible para sus brazos, recordó con tristeza y dolor aquel día. Lentamente se dedico a ver por última vez la luna antes de acomodarse y dormir para poder levantarse temprano.
El joven Uchiha corría entre los matorrales y arboles del lugar tratando de alejarse lo mas que podía mientras su cabeza le gritaba una y mil veces lo mismo.
"¡Maldición! ¡Maldición!" Y la imagen de Hinata hablándole "Esa estúpida mujer…¡La próxima vez la matare!"
Se detuvo de golpe con su respiración un tanto agitada mientras otra vez la imagen de Hinata invadía su cabeza.
— ¡Maldición! –Golpeo el piso con una de sus manos, irritado y enojado. Habia sido un estúpido, un cobarde por haber salido huyendo del lugar, pronto sintió que alguien mas estaba en aquel lugar y lentamente iba sacando su espada. —Se que estas allí, sal de una maldita vez.
Y como si de una orden se tratase una mujer de cabellos rosas y ojos verdes lo veía preocupada.
— ¿Qué haces aquí?, Sakura. –Sabía que no estaba de humor y ver a su vieja compañera hacia que se irritara mas mientras la joven daba pasos hacia el.
—Sasuke-kun…estaba preocupada por ti…por eso decidí venir… -La joven dejaba mostrar un leve sonrojo en ella mientras el Uchiha la miraba molesto.
—Te dije que no me siguieras…le dije a ese estúpido de Naruto también. No necesito de su ayuda, márchate. –El Uchiha se disponía a marcharse pero sintió como la joven lo tomaba con fuerza de un brazo.
— ¡Por favor no te vayas Sasuke-kun! –La chica comenzaba a llorar mientras se aferraba fuerte al brazo del joven. —No quiero que vuelvas a marcharte sin mí…por favor… -La chica lo miro y la mirada que este le daba le causo miedo.
—Suéltame. –La tomo con fuerza y la lanzo lejos de el haciendo que la joven chocara contra un árbol. —No me interesa llevarte a ningún lado, eres un estorbo Sakura. Además…tengo que cumplir ciertas cosas. –Y desapareció nuevamente en una nube de humo, lo que provoco que la joven se mordiera con fuerza sus labios
—Te regresare a casa Sasuke-kun…aunque sea lo último que haga. –Sakura se limpiaba las lágrimas y se ponía de pie para mirar fríamente al horizonte mientras recordaba las frías palabras del Uchiha. —Definitivamente…te llevare a casa.
—Vamos Hinata. –Gaara montaba su caballo mientras miraba como algunos de sus sirvientes ayudaban a Hinata a montar el caballo, eso le recordó cuando iban camino a su aldea.
—Como diga…Gaara-san. –Hinata estaba nerviosa pues aun no habia aprendido como montar un caballo.
—Oye Gaara… ¿Enserio estarás bien tu solo? –Temari miraba preocupada a su hermano, este no la miraba sino hacia su frente. —Vaya, creo que estarás bien. –Aquel pequeño gesto le habia indicado que "si" paso una rápida mirada a Hinata y le sonrió. —Cuídate mucho tu también.
—Hai…Temari-san. –Hinata le devolvió el gesto con una cálida sonrisa y pronto comenzaron su camino.
Nuevamente iban en silencio, lo único que se podía escuchar era el sonido de los caballos y sus pasos y el canto de los pájaros que pasaban volando por allí. Hinata nuevamente pensaba en los sucesos de la noche pasada y seguía recordando el rostro de aquel chico, fueron segundos pero pudo ver el dolor en su mirada, el cansancio que trasmitía y la soledad tan parecido a ella, pero una voz la saco de sus pensamientos rápido.
—Lamento haberte pedido que vinieras Hinata, pero estarás mejor si permaneces a mi lado. –Sin mirarla Gaara sabía que Hinata nuevamente lo miraba con ojos confusos. Pero su suave y débil voz también se escucho después de mucho.
—No se preocupe Gaara-san…prometo que esta vez…le ayudare y no es ninguna molestia.
—Ya veo. –El joven formo una sonrisa de medio lado todavía sin mirarla. Ya habían viajado un buen rato y después de aquellas palabras no hubo más. El clima cambio drásticamente el dorado sol se escondía detrás de las gruesas nubes grises que comenzaban a formarse, ambos miraron el cielo y Gaara pudo visualizar una casa de huéspedes, guio ambos caballos hacia allá para poder refugiarse de la tormenta que se aproximaba. Al entrar notaron que habían muchos hombres que con el sonido de la puerta abriéndose todos se giraron a ver de quien se trataba, Hinata podía sentir las miradas de muchos de los allí presentes y se sintió un poco nerviosa mientras se acercaba mas a Gaara para no perderlo de vista mientras este pedía las habitaciones.
— ¿Qué sucede? –Le pregunto tranquilo, como si nada pasase mientras miraba a Hinata que temblaba levemente.
—No…nada Gaara-san…
—Bien, aquí tienes tu llave. –Gaara le ponía en sus manos la pequeña llave para que pudiera irse a descansar. —Asido un día largo, no te preocupes y descansa bien. Mañana seguiremos con nuestro camino.
—S…sí está bien. –Hinata apretó con fuerza la llave y se encamino hacia su habitación mientras que Gaara a la suya.
Inmediatamente en cuanto llego coloco el seguro, aquellas miradas de aquellos hombres la habían hecho sentir mal, pronto pudo escuchar el sonido de la lluvia caer, cerro sus ojos mientras se relajaba con el sonido, así estuvo hasta que cayó profundamente dormida. No sentía nada, no sabía de nada estaba perdidamente dormida ni sus poderes le habían advertido de la amenaza que se encontraba a escasos centímetros de ella, la olía, la tocaba y ella no despertaba. Pero sin saber porque el rostro de Sasuke le llego a su mente mientras lo escuchaba hablarle.
"Uchiha-san… ¿Por qué?..." "¡CORRE! HINATA ¡DESPIERTA!"
Y de un salto abrió los ojos empapada en sudor de inmediato se dio cuenta que no estaba sola un hombre que antes estaba en la entrada y que la habia visto con ojos extraños estaba enfrente de ella, estaba asustada intento gritar pero el hombre le coloco una mano en su boca para ahogar el grito de Hinata mientras la tumbaba nuevamente.
—Shhh no grites preciosa o arruinaras la diversión jajaja –Hinata desesperada miro a todas dirección y pudo darse cuenta que no era el único que estaba en aquella habitación, habia otros cinco sujetos que se reian al igual que el hombre que la sostenía. —Ahora…juguemos un juego que de seguro te encantara –Y se lamia los labios con su lengua mientras Hinata horrorizada trataba de gritar y comenzaba a moverse sin descanso debajo de el. —Comenzemos con quitarte la ropa muñeca…
Hinata había cerrado con fuerza sus ojos mientras escuchaba un grito lleno de dolor y sentía como algo liquido caía sobre ella. Abrió los ojos shockeada y noto que el hombre que la habia capturado yacía allí con una espada atravesada, se apoyo en sus brazos y su rostro estaba lleno de sangre los otros hombres permanecían quietos y sorprendidos mientras escuchaba una voz familiar aunque un poco más tenebrosa que lo normal.
—Imbéciles… -La voz de Gaara sonaba sin su habitual tranquilidad, Hinata tembló mientras derramaba unas lágrimas, Gaara permanecía con la cabeza agachada mientras sacaba su espada del cuerpo inerte del hombre embarrando mas el lugar de sangre.
—Tu… -Decía uno de los hombres que tras recuperarse de la sorpresa saco su espada y se disponía atacar a Gaara pero este velozmente lo atravesó en dos.
—Ahora…todos ustedes –Gaara arrastraba sus palabras mientras los otros cuatro se preparaban para pelear. —todos ustedes… ¡Morirán!
Fue allí cuando ella lo vio por primera vez matar. La primera vez que veía cuerpos mutilados, la primera vez que ella escuchaba el sonido del filo de la espada atravesar a alguien. Allí estaba ella sin poder hacer nada, mirando como Gaara sonreía mientras mataba aquellos hombres, el ruido que habían causado llamo la atención de los demás que se asomaban al cuarto y Gaara atacaba sin razón. Los escuchaba suplicar por perdón, pero este nunca llegaba en su lugar la espada que les arrancaba la vida. ¿Qué le había sucedido?
"Acaso… ¿Ese es…Gaara-san?"
Su corazón no lo entendían pero su mente sí, era Sabaku no Gaara. El demonio que se ama a sí mismo, allí estaba el riéndose perversamente por todo el mar de sangre que habia causado, lentamente se paro y se acercaba a el mientras su débil voz salía en susurros.
—Ya basta…por favor…Gaara-san…-Pequeños pasos daba mientras repetía lo mismo y sus gruesas lágrimas caían por su rostro. —Por favor…ya…Gaara-san, ¡Reaccione!
Hinata lo había abrazado por detrás mientras sus lágrimas mojaban la ropa de Gaara que al contacto de Hinata dejo de reír y tiro su espada al suelo.
"¡Reaccione!"
Fue lo único que escucho y lentamente fue abriendo sus ojos solo para sentir una calidez detrás de sí, miro a su alrededor y vio lo que temía "Muerte" sintió como lo abrazaba con fuerza mientras lloraba, agacho la cabeza decepcionado de sí mismo, le habia enseñado su lado oscuro, aquel lado que nunca deseo mostrarle aquel lado que deseaba borrar.
—Hinata… -Ella quito su rostro empapado y manchado de el para mirarlo sobre su espalda mientras sentía como el tomaba sus manos y las apretaba con fuerza. —Lo siento…
