Chapter 3. Un poco rápida la actualización, no? xD Aprovechando el tiempo libre... Ahora, algunas claves.
-Los "MxS" significan que ha pasado un intervalo de tiempo entre lo que se encuentra en la parte superior y lo que está en la inferior.
-Este capítulo está escrito enteramente bajo el POV de Miyagi.
-Un Flashback no acaba hasta que salga Fin del Flashback. Si no lo ven, es por que el Flashback aún no acaba!
Junjou Romantica, y la pareja presentada aquí, Junjou Terrorist no me pertenecen. Le pertenecen a Shungiku Nakamura, este fic es sin ánimo de lucro, blablabla. Ya os he dicho que si me perteneciera a mí, veríamos la escena censurada entre Miyagi y Shinobu, bwahaha.
PD: Washu-chan, le atinaste. Ya tenía escrito el POV de Miyagi.
Cap. 3
-Ha pasado una semana desde que Shinobu está en el hospital. En estos momentos ya deberían haberle dado de alta…pero luego sucedió…eso… no sé cuándo podrá estar de vuelta.-
-Ya veo..Como me gustaría estar ahí, Risako. Por favor…cuídalo bien.-
-Eso haré, papá-.
-Bien…hasta luego. Y…mándale saludos a Shinobu de mi parte.-
MxS
-¿Qué estás haciendo aquí, Miyagi?-
-Yo…quiero verlo.-
-La última vez que viniste, él quedó así. ¿Qué es lo que quieres de él, Miyagi? ¿No que querías deshacerte de él? Pues este es el momento, él ya no está aquí.- Su labio inferior tembló un poco al pronunciar esas palabras.
-Déjame verlo. Por favor. –
Suspiró. –Lamentablemente no puedo negarme a que lo veas porque sé que eso es lo que él querría. Pasa.-
No creo que quieras verme, pero…
Cierro la puerta, y recién te observo. También tú me miras, pero siento que no me ves realmente. Tus ojos…han perdido su brillo. Tu expresión es neutra…diferente a todas las que he visto en tu rostro. Es…como si no estuvieras aquí.
-Shinobu…-me siento en una silla junto a ti. Tú permaneces sentado mirándome inexpresivamente.- Shinobu, yo…- ¡Maldición! Es mi culpa, es culpa mía que estés así. Porque nunca te dije la verdad, y no me di cuenta de que estabas sufriendo. –Regresa, por favor…-digo, y escondo mi cara en tu regazo. No hay reacción de tu parte.
Flashback
-Mi-Miyagi!-.
Adoro ver tu carita sonrojada cuando llegas a ese punto. Te ves irresistible e inocente así. Te acomodas en mi pecho, y mis brazos automáticamente te envuelven de manera protectora. Siempre es así al terminar, y siempre noto como te aferras a mí como si tuvieras miedo de perderme. Pero creo que lo haces inconscientemente.
-Hey Shinobu…-Tal vez sea el momento de decírtelo.
-Huh, ¿qué sucede?- dices mientras giras un poco para mirar mi rostro.
Tal vez no…esperaré hasta que logres mostrarme más emociones. Siempre frunces el ceño…quiero que seas conmigo como eres con los demás. Cuando dices que me amas, son pocas las veces las que puedo ver tu rostro. Generalmente escondes tus sonrojos de mí.
-Nada…solo quería saber si estabas despierto. ¡Duérmete ya!-.
-Uh, no me trates como un niño.- Veo como casi se forma un infantil puchero en tu rostro, que se transforma incluso antes de haber sido realizado en un ceño fruncido. ¿Por qué, Shinobu?
-Entonces a dormir.- Al menos así veré una expresión tranquila…
MxS
-Estoy en casa…- ¿Huh? ¿Acaso no habrá vuelto?- Oi, ¡Shinobu!- No hay respuesta. –Shinobu, ¿estás aquí?- Silencio…creo que no ha regresado todavía…Es raro que no se haya comunicado conmigo…generalmente llama si es que no va a venir. En fin, creo que iré a descansar un poco.
Llego a mi habitación y me siento a un lado de la cama. Lo quiera aceptar o no, estoy algo preocupado por ese mocoso. Mi mirada vaga por el suelo, y es ahí cuando lo veo. Sus pantalones, su camisa, toda su ropa debajo de mi cama .La ropa que llevó la última vez que lo vi. ¿Podría haberse puesto algo mío y haber salido con eso? No lo creo…siempre se va con la misma ropa con la que viene. Esperen…un momento. Si no tiene su ropa ni la mía puesta…entonces no ha salido del departamento. ¿Pero dónde está? ¿Y dos días? Algo está mal…
Comienzo a buscarlo desesperadamente por todo el lugar. Tengo un mal presentimiento.
-¡Shinobu! ¡Responde si puedes oírme!- El que no haya respuesta hace que mi preocupación crezca más y más y… ¡El balcón! Es el único lugar que falta…y tiene las cortinas cerradas. Abro con impaciencia las puertas corredizas.
-¡Shinobu!- Estás ahí, cubierto solamente por mi camisa. Sentado en el piso. Tus mejillas están sonrosadas, lo cual contrasta enormemente con la enferma palidez del resto de tu piel. Estás helado. Tus labios están morados, casi azules. ¿Desde hace cuánto estás aquí, Shinobu? ¿Podría ser que…?
-¡Mierda! ¡Shinobu, Shinobu!- te llamo mientras palmeo tus mejillas en un intento por obtener reacción. Toco tu cuello, que también está frío, pero hay un punto de calor que palpita entre mis dedos. Rápidamente te llevo en mis brazos al sillón y traigo tu ropa. Te visto apresuradamente y beso tus fríos labios, para luego llevarte hasta el auto, mientras intento sofocar la culpa y la desesperación. En estos momentos lo más importante eres tú, y no debo atormentarme con esto y distraerme. Pero cuando te vea estable en el hospital, ten por seguro que lo haré.
MxS
-¿Cómo está el, doctor?-
-Pues...sigue con la presión irregular, a decir verdad. Pero está algo más estable.-
-¿Podemos entrar a verlo?- Suelto por fin la pregunta que he querido hacer desde que te internaron aquí. Necesito verte, ver que de verdad estás mejor…
-Claro, adelante…-
A pesar de mi ansiedad, sé que probablemente estés descansando, así que ingreso tratando de hacer el menor ruido posible. Me detengo a los pies de tu cama para observarte. La palidez se ha esfumado, pero ahora estás sonrojado. Probablemente tienes algo de fiebre…
-Shinobu…-susurro…Es mi culpa.
-No sé si deba dejarte estar aquí, Miyagi…-siento el reproche en su voz. Ella también piensa que es mi culpa.
-Risako, yo…- Intento explicar, pero soy interrumpido bruscamente.
-¡Cállate! ¿Crees que mereces estar aquí luego de que descubrieras dos días después que Shinobu estaba en tu balcón?- Creo…que ha llegado la hora de contarle todo…acerca de nuestra relación.
-Escucha, yo y él…-
-Escúchame tu, Miyagi.- Está molesta…no es para menos. –Acepto que tú y Shinobu estén en una relación, pero no lo apruebo. No cuando es fácil ver que sólo hay sentimientos unilaterales de amor por parte de él…- ¿Q-qué? ¿Lo sabe? Esperen un segundo. Acaso dijo…
-¿Unilaterales?-
-¿Lo amas? ¿Siquiera lo quieres, lo aprecias un poco?-.
Es tan sencillo saber que Shinobu siente algo por mí, pero yo…creo que no lo demuestro. ¿Shinobu también pensará igual que ella? ¿Que sólo es un objeto para mí y que no lo amo? ¿Acaso actúo como si me desagradara? ¡¿Cómo puede preguntarme si siquiera lo aprecio? ¡Siempre lo he apreciado!...luego…lo fui queriendo por ser como era. Ahora…estoy enamorado. Es un mocoso, inmaduro, llorón, pero aún así… ¡¿Acaso no lo demuestro?
-Entonces, ¡¿Por qué aceptaste estar con él? ¡¿Por qué lo ilusionas así? Sabes que él te ama… ¡y tú sólo lo hieres con esto! ¡Míralo, mira dónde está por ti!- Está… ¿llorando? Ha interpretado mi silencio como una negativa, pero eso no es así… ¿Será que tú piensas lo mismo? ¿Te estoy lastimando, Shinobu? ¿Estar conmigo te lastima? A pesar de que siempre me has querido a tu lado…probablemente esperabas otra cosa de mí. O tal vez debería decir más de mí…pero yo…no soy bueno en esto.
-¿Desde hace cuánto sabes que él siente algo por mí?-.
-Desde…desde que decidió regresar de Australia. Ahí todo encajó. Luego me di cuenta de que pude haberlo notado antes…era bastante obvio por sus reacciones...-sonríe por un instante y luego vuelve a su expresión de seriedad- Al principio me costó…aceptar que él tenía esa clase de sentimientos por ti…mi ex-marido… ¡Un hombre, por Dios! Pero…tan sólo al verlo junto a ti…me hace darme cuenta de cuánto te ama. Y de que es real. Lo conozco bastante bien para afirmar algo así.-
-Ya veo….-Yo sé que es real, Shinobu. Nunca lo dudé.
-Por eso no quiero que lo lastimes. Si no sientes nada por él, será mejor que termines con esto y dejes de herirlo….- Te acercas a él y lo besas. Luego sales de la habitación sin mirarme. Estamos solos ahora-…
-Shinobu…-Hay tanto que tengo que decir, cosas que debí haberte dicho y no guardármelas…"Uno puede amar a alguien con todo su corazón, pero si el sentimiento no llega a esa persona…."
Veo como abres los ojos, creo que te he despertado.
-¿Shinobu? ¿Cómo…?-
-Uhm…mi cuerpo…está débil…-contestas antes de que pueda terminar la pregunta.
-Ah…es por el frío…y los medicamentos. Pronto estarás mejor.- digo sosteniendo una de tus manos entre las mías. Es tan cálido…
El contacto no dura mucho. Retiras bruscamente tu mano y volteas el rostro. Debes estar molesto, digo ¿Quién no?... Di por sentado que estabas en tu apartamento, estaba tan distraído que no noté tus ropas bajo la cama. Sólo te note cuando rompiste tu rutina…
-Yo entiendo que estés enfadado, pero tengo algo qu-
-¿Entender? ¿Qué puedes entender tú sobre cómo me siento?- me dices con un tono de reproche pero a la vez de… ¿dolor? Espero que continúes, pero no lo haces. Necesito saber, Shinobu…
-¿Cómo te sientes?- digo ocultando la desesperación que tengo por saber. Tú sólo me miras.
-Especifica-
¡Dios, Shinobu! ¿Qué te sucede? ¿Que especifique? Especificar…hay tanto que quiero preguntar…sobre nuestra relación… cómo te sientes conmigo…pero…ahora quiero saber por qué estás actuando así.
-¿Cómo te sientes respecto a este incidente?- digo evadiendo tu mirada. Mierda. ¿Qué es lo que he dicho? Estuviste a un paso de morir ¿y yo lo llamo incidente? Eres un completo idiota, Miyagi You.
-¿"Incidente"? ¿Llamas a estar a un paso de morir "incidente"?- dices notoriamente enfadado.
-Sé que estás molesto…-Lo sé Shinobu, y tienes todo el derecho a estarlo…
-No estoy molesto- dices evitando mirarme. ¿Huh? ¿No estás enfadado? ¿Entonces por qué…?
-¿Entonces?- es lo único que puedo decir.
-Yo…estoy…-al parecer vas a decirme por fin como te sientes…- ¿Dónde estuviste el primer día?-…pero cambias de tema…
-Tuve que hacer algo- respondo. Es la verdad. Aún no quiero decirte nada…veo como frunces el ceño.
-¿Y el segundo?-
-Estás evadiendo mi pregunta.- ¿Crees que no noto lo que haces?
-Y tú no estás siendo sincero con esto.- ¿Eh?
-¿Qué quieres decir?-
-Miyagi, tú… ¿me quieres? – preguntas.
¿A qué viene esto? ¿Es otro intento por evadir confiarme tus sentimientos? Te miro con el ceño fruncido, pero tú no me estás mirando. Tus ojos están fijos en algún lugar del suelo cercano a mis pies.
Ambas esferas grises se elevan súbitamente y me observan dolidas, como a punto de derramar lágrimas.
-¿Acaso no tienes el valor de decirme que aún amas a tu sensei?-.
Mis ojos se abren grandemente ante la conmoción que me produce tu pregunta. Estás hablando en serio. Y lo peor, estás totalmente convencido de que es verdad.
