Capítulo 2

Rukia estaba observando la casa. Rápidamente se volteó y miró a Ichigo.

-¿Qué estas esperando? Abre la puerta.- Ordenó Rukia. Ichigo se adelantó y se quedó parado enfrente de la puerta.

-¿Estás segura?- Preguntó Ichigo en tono atemorizado.

-Totalmente.- Respondió Rukia con seriedad. Ichigo se armó de valor y abrió la puerta corrediza. Miró para un lado. Miró para el otro. Y justo cuando iba a entrar un extraño sujeto de da un enorme golpe en la cabeza con un bastón y lo hace desplomarse contra el piso.

-Muere ladrón- Gritó el sujeto. Ichigo alzó su cabeza y vio un hombre de pelo rubio claro, con un sombrero de rallas blancas y verdes y una bata blanca (un poco oscura por la suciedad) que le llegaba hasta las rodillas.

-¡Te dije que era mala idea!- Gritó Ichigo antes de comenzar a correr

-Tú no te escapas- Dijo el sujeto al mismo tiempo que agarró a Ichigo de la camisa.-Oh, Eras tu Ichigo- Dijo soltándolo

-Hola Urahara- Saludó Rukia. Ichigo se quedó mirando fijamente al sujeto.

-¿Qué pasa Ichigo? Parece que es la primera vez que me ves.- Dijo Urahara. Entonces, cuando Ichigo se disponía a explicar lo ocurrido, Rukia lo interrumpió y le explico cada detalle. Urahara quedo impactado y confundido. Luego los invitó a pasar, y al entrar aparecieron dos niños pequeños. Uno era un chico de pelo rojo y la otra era una chica con el pelo negro que terminaba en dos colitas, una a cada lado. Los niños se quedaron mirando a Ichigo, esperando a que saludara. Ichigo no los saludo, solo cruzaron miradas. Luego bajaron por unas escaleras y llegaron a un enorme desierto, justo debajo de la tienda.

-Bueno, si no recuerdas nada, tendremos que comenzar desde el principio. –En ese instante, Urahara levantó su bastón y golpeó a Ichigo en la frente con la punta. Ichigo gritó y cayó al piso.

-¡¿Qué rayos le pasa a este tipo?- Gritó Ichigo en el piso. Luego se quedó impactado. Sentía la sangre helarse. Una gota de sudor le recorrió toda la frente al ver su propio cuerpo sin vida desplomarse contra el piso. Luego se vio a sí mismo. Tenía un kimono negro, unas sandalias con unas medias blancas le cubrían cada pié. Al intentar levantarse sintió que la espalda le pesaba más. Tenía una katana colgando de su espalda. Una inmensa katana negra con una venda que cubría la cubría por completo. Ichigo la agarró del mango, y la venda se expandió dejando ver la hoja de color negro brillante.

Fue en ese instante cuando se oyó un inmenso estruendo que venía desde la tienda. Una humareda inundó la tienda y las escaleras. Llegaron velozmente tres sujetos con traje blanco y un enorme hueco en el pecho. Los sujetos fueron directo a Ichigo, pero Urahara y Rukia se interpusieron. Uno de los sujetos levantó su espada y atacó a Urahara, mientras los otros dos fueron tras Ichigo. Urahara, rápidamente, se apartó del sujeto para ir por los otros, los cuales le hicieron frente. Rukia corrió para ayudarlo pero uno de ellos se interpuso. Luego Ichigo agarró con fuerza su katana y fue a atacarlos. Uno de ellos atacó a Ichigo. El sujeto se apartó y atacó velozmente. Ichigo no tuvo tiempo de reaccionar cuando el sujeto le dio un corte en la parte izquierda de la cadera. El sujeto fue otra vez contra Ichigo, el cual se logró defender, el ataque fue tan fuerte que le tembló la mano y lo obligó a retroceder. Volvió a atacar, e Ichigo seguía retrocediendo. Una y otra vez el sujeto atacaba e Ichigo retrocedía. Fue en ese momento, en ese mismo instante cuando Ichigo se armó de valor y contraatacó. La inmensa katana negra fue directa hacia el sujeto. Luego Ichigo cayó al piso, envuelto en sangre. Alzó su cabeza. ¡El hombre no estaba! La giró y miró hacia atrás estaba el sujeto parado, con su katana cubierta de sangre. El sujeto se acercó hacia Ichigo.

-¿No sabes qué pasó, verdad?- Dijo el sujeto con tono arrogante. – Se llama Sonido. Es una técnica que consiste en moverse rápidamente, haciendo que el enemigo no pueda ver tu ataque. A diferencia del Shunpo, el Sonido solo lo podemos hacer los Arrancar. Lo más posible es que no sepas ni lo que te ha ocurrido.- Ichigo se intentó levantar pero no pudo. El sujeto levantó su espada, dispuesto a dar el golpe final. Luego la bajó velozmente, pero algo la detuvo. Era una katana blanca que se había interpuesto entre Ichigo y el sujeto. Éste desvió su mirada su mirada y vio la imagen de Rukia, mirándolo con ojos desafiantes. Al fondo vio un enorme cilindro de hielo dentro del cual estaba su compañero. El cilindro estalló en miles de pedacitos dejando ver la imagen de Urahara con su katana enterrada en el estómago a su otro compañero. El sujeto se quedó frío y pálido. Dio un tremendo alarido y se apartó. Luego se fue corriendo hacia las escaleras. Rukia corrió tras él, pero Urahara la tomó del hombro.

-Ichigo es más importante en estos momentos.- Dijo Urahara. Rukia se volteó a mirar a Ichigo, el cual estaba desplomado en el suelo. Corrió a ayudarlo.

- Ha perdido mucha sangre, necesita atención médica rápido, de lo contrario morirá.- Dijo seriamente Urahara.

-Pero… Quién lo podrá curar. – Dijo Rukia asustada.

-Tessai no está aquí, salió por un momento, Inoue quien sabe dónde esté, la persona más cercana es Unohana, en la Sociedad de las Almas.- Rukia se quedó pensando un momento.

-¡Abre un portal rápido!

- Podemos usar el de la vez pasada.- Dijo Urahara antes de salir corriendo hacia unas piedras apiladas.

Lo último que vio Ichigo fue un portal de color morado abrirse ante sus ojos. Luego se le nubló la vista, cayendo desmayado.