Disclaimer: Harry Potter, todos los demás personajes y algunos lugares son propiedad de J.K Rowling.
Hago esto sin fines de lucro mi objetivo es divertirme y pasar un buen rato.
Advertencias: Este fic es slash, relación chico y chico.
Este fic es EWE…Epilogue? What Epilogue?, por lo tanto ignoro el Epílogo escrito por J.K Rowling.
Es clasificación M, por lo tanto tiene sexo explícito y no es recomendable para mentes débiles.
Si no te gusta no lo leas, y como dicen por ahí "bajo advertencia no hay engaño".
CONSTRUYENDO UN FUTURO
Capítulo 3
Cuando la sensación de asfixia terminó y sus pies tocaron suelo firme, lo primero que hizo fue comprobar que estaba completo. Draco pensó que Potter nunca perdía la concentración ya que para su asombro estaba completo, pero… ¿de qué se sorprendía? Después de todo Potter era el chico-que-vivió-dos-veces.
La escena le resultó familiar, de repente Draco había sido transportado de alguna manera a los días de guerra, y una vez más estaba rodeado de escombros, casi podía escuchar los suplicas y quejidos de los heridos.
- Draco ¿estas bien?- ¡ah! Era la voz de Potter, de nuevo estaba en el presente.
Al parecer eran unas bodegas, o eso fueron antes de la explosión, ahora sólo había polvo, grietas, pedazos de metal chamuscado y algunos materiales ya irreconocibles al haberse quemado. En el lugar ya habían aurores rastreadores, recreadores y el Jefe Johnson. Draco avanzó junto con Potter en dirección a su jefe; este al verlos se apresuró hacia ellos.
- Malfoy que bueno que ya estas aquí, Potter dice que la consistencia de la magia le parece familiar a las de los exmortífagos, quiero que haga un reconocimiento de la zona y al final investigue a Potter y a nuestro único testigo con legeremancia – el Jefe Johnson parecía estresado, se secó el sudor que le cubría la frente y prosiguió – quiero su informe el próximo lunes en mi escritorio… y ojalá no sea nada de mucho peligro.
- Potter, Malfoy…- hizo una pequeña inclinación de cabeza hacia cada uno de ellos – nos vemos- y se alejó a rápidas zancadas, les dio órdenes a los pocos aurores que aún no se habían retirado y desapareció, pronto sólo quedaron Potter, el auror encargado del testigo y él.
Decidió comenzar por una de las bodegas que medio se mantenían en pie, dejó su magia correr y entrar en contacto con los residuos que aun permanecían intactos de la otra magia. Draco se tensó al instante, esa magia, tal vez nunca la había tenido cerca, pero su sustancia le era inconfundible, pertenecía a un exmortífago; sin embargo, había algo diferente, como si el ejecutor hubiese tratado, con poco éxito, de mutar su magia y quitarle el tinte de mortífago, sí, detrás de esto había alguien poderos o dedicado, también noto que la magia era agresiva, muy agresiva para ser exactos, devolvió su magia recién extendida hacia él.
Terminó el reconocimiento con varios hechizos detectores, llegando a una conclusión -interesante- el hechizo ejecutado, en efecto, tal como le había dicho Potter era de los favoritos de los mortífagos para destruir -antiguo, pero efectivo-, parecía viejo pero transformado, modificado extrañamente, tendría que hacer varias pruebas para estar seguro de saber que hechizo había sido lanzado y seguramente tendría que consultarlo con algunas personas bien calificados en ese campo más que él -obviamente-; aun que definitivamente era magia negra.
Le llevó aproximadamente 15 min pero al terminar quedo satisfecho, tras lanzar varios conjuros para detectar la variación del hechizo original, el resultado fue una variación extremadamente perjudicial del hechizo -mortfuss káustico- usado por los seguidores de Voldemort, quedando un encantamiento largo, complicado y laborioso… -mortfuss huptoin káustico- los efectos no los sabía y no estaba totalmente seguro de que ese fuera el hechizo (aunque algo dentro de él, no sabía por qué, rogaba a Merlín que se estuviera equivocando) pero eso ya lo tendría que investigar con los expertos para el informe que tenía que entregar le a Johnson el lunes, algo que seguramente haría más tarde o el próximo día, pues estaba dispuesto a terminar esto lo más pronto posible para no tener que estar mucho tiempo cerca de Potter y así no poner su integridad mental y emocional en demasiado riesgo.
Draco no se había dado cuenta, estaba realmente concentrado en su reconocimiento de la zona, fue por eso que casi le da un infarto cuando al voltear se encontró a un palmo de la cara de Potter; al parecer el Chico Dorado había estado pegado al rubio mientras hacía su trabajo.
La mente comenzó a nublársele y sintió como muchas mariposas revoloteaban en su estómago, unas ganas irremediables de besar, abrazar, confesar y jurar amor eterno al ojiverde lo llenaron; las alarmas de su cabeza se prendieron y se alejó de un salto de Potter (aunque dolorosamente de esos soñados pero prohibidos labios).
Comenzó a dar zancadas hacia el auror guardia, un tal James. Sentía la mirada de Potter clavada en él, seguramente se preguntaba por qué demonios Draco había puesto la misma cara de estúpido que en el café de Diagon Alley; pero aceptémoslo, gracias a Merlín, Potter no era de muchas luces y difícilmente adivinaría lo que Draco escondía. Sin embargo eso había estado tan cerca…
Parecía que ese día estaba lleno de sorpresas, pues en vez de un mago semi-pobre estilo "Weasley" que había estado esperando, lo que encontró fue algo que lo emocionó sobremanera, un antiguo amigo suyo que había conocido durante los dos años que había pasado en Italia. Una mirada azul penetrante le devolvía la mirada, los ojos de nada más y nada menos que Alexander Dilenck le devolvían la mirada.
**************************************************FLASHBACK*****************************************************************
Italia, dos años atrás…
Draco estaba sentado en una cafetín del barrio mágico de Italia; pensando en la tarea y trabajos que necesitaba entregar para el siguiente, estaba siendo un domingo normal, inclusive se podría decir que aburrido, las sillas eran bastante incómodas o tal vez era por que llevaba bastante tiempo sentado entra tareas y trabajos de su especialidad, no era nada fácil y por supuesto nada divertido estudiar una especialidad en Magia Negra o mejor dicho Artes Oscuras como su maestro se empecinaba en llamarla. Justo por su incomodidad fue que tuvo la necesidad de cambiar de posición y decidir estirar las piernas de manera perpendicular al acomodo de la silla; sin embargo, al girar las piernas chocó con algo duro, una persona que iba pasando.
Dicha persona era una chico de al parecer la misma edad que Draco, el chico había caído y se había que, supuso Draco, acaba de comprar, lentamente el desconocido se comenzó a levantar, era castaño, de pelo ondulado y al parecer suave, de tez clara, ojos imposiblemente azules y para su mala suerte más alto y fornido que Draco. Lo miró a los ojos y los ojos azules le devolvían una mirada furiosa.
Draco completamente apenado, y por que no reconocerlo algo asustado por la apariencia y la mirada del chico, tomó rápidamente su varita y limpió el desastre, momentos después ayuda al chico a medio limpiarse la camisa y li invita a sentarse con él y permitirle que le compre otro café en vista de que había tirado el que llevaba. Para su sorpresa, al volver a mirar al chico este ya no tenía la antigua mirada asesina, si no ahora un brillo especial cubría sus hermosos ojos. El joven acepta encantado la invitación y se sienta con Draco.
- Mesero- uno de los meseros se acerca- dos capuchinos con crema irlandesa, por favor- ordena al mesero, éste mueve su varita en varias floritura y aparecen dos elegantes tazas con las bebidas, tras eso se marcha.
- Mi nombre es Draco Malfoy- y al decir esto Draco alcanzó a notar que un brillo repentino había aparecido y desaparecido en los ojos del chico, decidió ignorarlo y seguir con su presentación - y te ofrezco una sincera disculpa por el incidente, ¿puedo saber tu nombre?-terminó mirando fijamente al otro chico.
El castaño observa de regreso a Draco por unos segundos-valorándolo- y después contesta- mi nombre es Alexander Dilenck- y extiende su mano, sin embargo Draco lo mira sospechosamente y pregunta.
- ¿Dilenck? ¿Alexander Dilenck? Tú eres el único que fue totalmente perdonado de todos los cargos en el ministerio inglés por que no había pruebas que demostraran que tú también eras parte de la segunda rama o clase de mortífagos -dijo eso último más como afirmación que como pregunta.
- No encontraron nada por que yo no era parte de esa estupidez, es más ni siquiera llevo la marca Tenebrosa, en ese entonces me encontraba en América estudiando y para cuando regresé me llevaron de inmediato al ministerio y los aurores me interrogaron cerca de 5 hrs. Hasta que por fin me liberaron, sin embargo me tenían vigilado y fue cuando decidí emigrar a Italia y desde entonces estoy aquí- dijo Dilenck con algo de rencor en sus palabras y mostrándole el antebrazo donde se suponía tendría que estar la marca, o lo que a los exmortífagos les quedaba de ella, limpia.
- Entonces eres de los buenos…- más pregunto que nada Draco.
- Pues más bien no soy, me deslinde de mi familia cuando empezaron con su estupidez de la pureza de sangre, fue por eso que decidí estudiar en América desde pequeño; sin embargo tenía que verlos en vacaciones y supongo que el Ministerio sospecho por eso, tal vez en algún momento regrese a Londres, la verdad extraño mi ciudad, pero que se le puede hacer…. Y tú, ¿acaso no eres el hijo traidor de los que solían ser la mano derecha de Lord Voldemort?- pregunto Dilenck con, al parecer, real curiosidad.
- Si soy yo, sin embargo, mi madre en realidad nunca hizo nada incorrecto e inclusive ayudó a Harry Potter el día de la batalla mintiéndole al Señor Oscuros sobre la aparente muerte del chico-que-vivió, en realidad mi madre sólo fue mortífaga de nombre, yo en cambio tuve que hacer cosas que preferiría no contar, pero siempre en calidad de espía de la Orden del Fénix, al contrario que mi madre que no lo hacía por estar del lado del bien si no más que nada por que no le interesaba yo tenía motivos propios. En mi familia el único demente que creía en la pureza de la sangre era mi padre, y creo que con eso respondí a las posibles preguntas sobre la guerra….-.
Y así siguieron platicando sobre el futuro, el pasad0, el presente; sobre todo y nada. La tarde pasó más rápido de lo que Draco hubiese deseado; y pronto tuvo que marcharse, pagó la cuenta y le dio su número de celular a Alexander. Cada quien partió por caminos distintos con pensamientos distintos, Draco con una solo idea en mente -tenía un nuevo amigo- el cual parecía que lo entendía en varias cosas mas que en banalidades; por otro lado Alexander pensaba que la plática de la tarde había sido interesante y que de una u otra forma, tarde o temprano haría suyo a Draco, ahora que sabía que también él era gay.
**********************************************FIN DEL FLASHBACK************************************************************
-¿Alexander? ¿Alexander Dilenck? ¡No puedo creerlo amigo! ¿Qué haces aquí?, ya se, se te acabaron los tipos con quien follar en Italia y has venido a ver la calidad de los londinenses, es bueno tenerte por acá-dijo Draco rebosante de alegría, mientras se acercaba a abrazar a Alexander para darle un abrazo.
Al rubio le pareció que a Potter no le agradaba Alexander pues el pelinegro puso cara de pocos amigos cuando el castaño lo abrazó de vuelta, en ese momento a Draco le importaba un reverendo cacahuate lo que Potter pensara de Dilenck, pues había extrañado muchísimo a su amigo y no iba a dejar que el comportamiento del auror le amargara el momento; sin embargo. Como siempre, Potter no iba a dejar a Draco ser feliz pues tras ordenarle a James, el auror que custodiaba a Dilenck, que se fuera, se acerco a ellos cuando el italiano y el apenas comenzaban a ponerse al día de sus vidas. Ya que al partir Draco hacia Londres decidieron detener su amistad, en realidad, ahora que lo pensaba, había sido Alexander el que con cara de pesar le pidió que ya no se contactará con el al regresar a Londres, tal vez era por que ahora que vivía tranquilo no quería que de nuevo los aurores ingleses lo molestaran, de cualquier manera Draco se hizo una nota mental para preguntarle a Dilenck sobre la razón de eso.
- ¿Qué es esto Malfoy? ¿Una reunión de ex colegas o un interrogatorio?- lo cortó bruscamente Potter -ese desgraciado, siempre amargándole su cerveza de mantequilla- pensó Draco con desánimo - no tengo todo el tiempo del mundo, y por desgracia tampoco un gira tiempo, así que ¿por qué no mejor comienzas a trabajar y dejas las bromas para después?- continuó Potter con su mal carácter.
- Cálmate Potter, tampoco creas que es un edén trabajar contigo, además si tuvieras otra cosa mejor que hacer no estarías trabajando una guardia nocturna que no es tuya si no del flojo de Finnigan y encima es en viernes en la noche- respondió mordazmente Draco. -Maldito Potter, ¿quién le había dicho que podía darle órdenes? ¡Que le dieran!-.
Al parecer de Alexander, Draco estaba bastante irritable al igual que Potter, así que se arriesgó a intervenir.
- Draco, tal vez deberías comenzar el interrogatorio, es que tu compañero se ve un poco enojado…- dijo inocentemente Alexander. -¡Uh, pero que traidor! ¿Acaso estaba apoyando a Potter?-.
- Alex, ¿ahora lo defiendes?, pero bueno, no importa al fin así de víboras son los italianos- Draco dijo esto último con su mejor tono afilado- y ya que tanto quieres que te interrogue, pues comencemos…- y dicho eso apreció un pergamino, una pluma y un tintero encantados que de inmediato tomaron sus lugares y comenzaron a escribir los datos del interrogatorio. Draco se aclaró la garganta y comenzó:
- ¿Nombre?-.
- Alexander Dilenck- respondió rápidamente su amigo.
- Señor Dilenck, ¿sería tan amable de explicarnos cuál es su participación en la escena?- preguntó nuevamente Draco.
- Claro, yo trabajo como velador nocturno de 9 pm a 8 am- dijo mientras un rubor comenzaba a aparecer en sus mejillas- ya sabes, acabo de regresar al país y nunca me eh podrido en dinero como tú, así que necesitaba trabajo…-.
- Limítese a contestar a lo que se le pregunta…- lo cortó bruscamente Potter.
-Si, lo siento…- se disculpó rápidamente Dilenck mientras Draco miraba de manera asesina a Potter por tratar tan mal a su amigo.
- ¿Qué se encontraba haciendo cuando ocurrió la explosión?- pregunto Draco de una manera más cortés y agradable que Potter lo que calmo un poco a Alexander.
- Estaba sentado en la entrada de frente a las bodegas…-dijo Alexander frunciendo el ceño.
- ¿Qué hizo cuando ocurrió la explosión? -.
- No pude hacer nada, un trozo de metal me dejó inconsciente hasta que llegaron los aurores y me reanimaron-.
- ¿Sabe de dónde vino la explosión?-.
- Pues yo estaba en el este (la entrada) de manera que supongo vino del lado norte de las bodegas ya que el metal me golpeó por el lado derecho-.
- Bien eso es todo, sólo nos queda una cosa más, sería tan amable de reafirmar su versión permitiéndome el uso de legeremancia, no se preocupe Malfoy es un experto y si coopera y se concentra sólo en el lapso de tiempo que se le pide no habría necesidad de invadir su intimidad- soltó Potter de manera mecánica, ya que el siempre decía esa parte y se la sabía de memoria, es por eso que lo decía tan llano y sin sentimiento, para Potter era simple protocolo.
- Bien- aceptó Dilenck, al parecer tranquilo, sabiendo que sería Draco y no el malhumorado salvador del mundo mágico el que entraría en su memoria; o al menos eso pensó el rubio.
- ¿Listo? Tendrás que concentrarte en un lapso de 3 o 4 minutos antes de lo último que recuerdes ¿de acuerdo?- pregunto Draco mirando a su amigo a los ojos y tratando de infundirle algo de confianza a su amigo.
- Si cuando quieras Draco- dijo Dilenck relajado.
- OK, legeremens-.
Pronto Draco se encontró en un espacio amplio sin techo y con suelo de tierra; a su frente tal como había dicho Alexander estaba la entrada del fraccionamiento de bodegas, una reja amplia y bastante alta, sujeta a un alambrado que al parecer cercaba todo el lugar. De espaldas se extendía un campo con alrededor de 25 o 30 bodegas gigantescas. Justo a su derecha Alexander estaba sentado tranquilamente en un bote volteado de cabeza silbando una canción que Draco seguramente no conocía. De pronto un ruido ensordecedor les llego a él y el Dilenck del recuerdo, coincidiendo de nuevo con lo dicho por Dilenck, Draco volteó a la derecha justo para ver varios pedazos de metal que se acercaban a él, flamas, nubes de polvo… la explosión; un pedazo de, al parecer, una viga de metal golpeó bruscamente a Dilenck y el recuerdo desapareció, lo siguiente fue oscuridad en la que se escuchaba el ruido de ¿aurores?; Dilenck abrió los ojos y un medi-mago estaba frente a él.
Draco rompió el flujo de magia y de nuevo estuvo en su cuerpo frente a un sudoroso Alexander.
- Bien Alexander ya esta todo completo y confirmado puedes irte a tu casa, mi numero es el mismo, llámame; nos vemos, ahora sigue Potter. Adiós- Se despidió cortésmente Draco de su amigo y con un último abrazo, Dilenck se despidió y desapareció.
- Potter, no tenías que ser tan maleducado; pero en ti es pedirle peras al olmo- dijo Draco con sarcasmo acercándose a Potter.
-Calla Malfoy- respondió Potter que tenía un mano en la cabeza y el ceño fruncido. -Parece cansado y enfermo, bien, hare esto rápido y ya me desquitaré el lunes por esto-.
-Ahora Potter hay que hacer esto rápido y sin complicaciones, comienza con tu historia verbalmente y luego la confirmare- dicho esto acerco el pergamino, la pluma y el tintero que habían permanecido suspendidos en el aire hasta ahora - Son las de rutina… así que comenzare desde el principio: ¿Nombre?- y Draco esperó la respuesta de Potter.
Sin embargo, esta nunca llegó pues Potter simplemente se desplomó y esta vez Draco no lo pudo alcanzar, pero su magia sin control hizo que la caída no lo lastimara. No perdió tiempo desapareció el pergamino, la pluma y el tintero; tomó a Potter entre sus brazos y lo comenzó a llamar.
- ¿Potter?¿Potter, estas bien? ¡Vamos, despierta!- Draco comenzaba a asustarse y trato en vano de reanimarlo con un hechizo, ya al borde de la histeria y a punto de llorar, decidió llamarlo de nuevo- ¿Potter? Vamos, despierta por favor. ¡Harry, responde! No me hagas esto.
Draco comenzó a respirar profundamente, para tranquilizarse, ya tranquilo hizo lo primero que se le ocurrió: Se llevó a Potter a Malfoy Mannor pues esto le daba mala espina y no le confiaría a nadie la salud de la persona que amaba. No, no podría soportar que la ineptitud de algún medi-mago le quitara lo único que le mantenía con ganas de seguir vivo.
Con ese único pensamiento en la cabeza, Draco cargó a Potter entre sus brazos, se serenó y desapareció con el hacia su casa.
Continuará…
N/A:
Hola! Que tal? Les gusto? Espero de verdad que sí, porque me costó muchas desveladas y cansancio terminarlo, se los prometí ¿o no?, pues bueno yo no creo tardar demasiado en subir el 4° capítulo, siento la tardanza pero es que como no servía mi ordenador y soy demasiado pobre como para ir a un café XD o tal vez demasiado coda, pues lo estaba escribiendo a mano, además voy construyendo poco apoco la estructura del fic, y trato de que tenga el menor número de fallas (digo el menor por que soy nueva en esto y pues casi no le sé, por lo que seguro tengo errores garrafales o me manché con el OoC no se….mi única defensa es … mis historias son EWE! Y pues quien sabe! A lo mejor Draco cambió en la postguerra! XD).
Gracias a los que se dan el tiempo para leer mi descabellado fic…
Atte: Joahnpotter
PD: dudas? Sugerencias? Comentarios? Sentimientos encontrados? Sueños no realizados? XD todo por review y será respondido…Muchas Gracias
