Disclaimer: Harry Potter, todos los demás personajes y algunos lugares son propiedad de J.K Rowling.

Hago esto sin fines de lucro mi objetivo es divertirme y pasar un buen rato.

Advertencias: Este fic es slash, relación chico y chico.

Este fic es EWE…Epilogue? What Epilogue?, por lo tanto ignoro el Epílogo escrito por J.K Rowling.

Es clasificación M, por lo tanto tiene sexo explícito y no es recomendable para mentes débiles.

Si no te gusta no lo leas, y como dicen por ahí "bajo advertencia no hay engaño".


CONSTRUYENDO UN FUTURO

Capítulo 6

Un movimiento lo distrajo de su contemplación a las pociones; Potter empezaba a despertar, de verdad que lo odiaba, pero su miedo [al rechazo], le obligó a poner esa máscara de fría aristocracia y pura hipocresía; y esperar a que el moreno abriera los ojos.

Unos preciosos orbes verdes comenzaban a entreverse entre los párpados del auror más reconocido del Reino Unido... Harry Potter, la razón de su huida y regreso había despertado...

Desde su posición rico pudo observar perfectamente el amanecer en los ojos de Potter, se veían cansados, pero cuerdos, eso de alguna manera lo terminó de aliviar, un movimiento de varita de parte suya y las dos ampolletas se destaparon y dirigieron a la boca de Potter quien se encontraba bostezando y recién asimilando su entorno, al sentir el líquido en su boca no tuvo de otra más que beber, la primera ampolleta estaba vacía, a ésta le siguió la segunda. Medio asfixiado y mucho más alerta Potter se sentó en la cama y miró a su alrededor hasta enfocar la vista en un manchón que se parecía mucho a...

- ¿Draco?- consiguió pronunciar.

-Vaya hasta que despiertas bella durmiente...-respondió Draco en tono sarcástico.

- Hmmm... ¿Sabes dónde están mis lentes?-preguntó Harry estirándose y dejando a la vista un pedazo de apantallador abdomen- no veo nada sin ellos.

-... Potter...- contesto Draco de pronto con unas increíbles ganas de lamer ese abdomen- yo...- Draco despierta! Regañándose a sí mismo- ¿Qué?-

- Mis anteojos Draco! En serio no veo...-dijo Harry un poco extrañado de ver a Draco así- ¿te sientes bien?-

- Hmmm- un movimiento de varita y los anteojos de Potter estaban en sus manos- vaya, realmente lo extrañaba-si estoy bien Potter, pero no creo que seas quien para preguntar eso, después de todo sufriste un 'ataque'- dijo Draco poniendo un tono de voz más serio y enfocándose en lo que en realidad importaba en ese momento.

- ¿Ataque? Vaya, ahora que lo pienso no recuerdo nada después de que tu "amiguito" y tú se abrazaron- dijo Potter con lo que a Draco lo sonó a ¿'celos'?

-Así que pérdida de memoria... mira Potter, lo que paso es algo de lo que hablaremos más detalladamente una vez que hayas comido y te hayan revisado en San Mungo...-iba a continuar hablando pero como de costumbre Potter lo interrumpió.

-¿¡¿San Mungo? Pero si me siento bien, además de haberlo necesitado ya hubiera sido llevado ahí... ¿o no?- Potter lo miró suspicazmente- Draco, ¿hay algo que no me estás diciendo?-.

Bien no le iba a mentir a Potter, después de todo lo necesitaba para estudiar más a fondo el "accidente" de las bodegas que de accidente tenía tanto como Merlín de muggle.

- Sí Potter, si hay MUCHO que no te estoy diciendo, pero como ya dije es algo que no...-y de nuevo Potter y sus adorables modales.

-Bien pues, acepto lo de comer, pero antes necesito saber toda la historia y ya decidiré si quiero o no ir a San Mungo- Potter se le quedó viendo un segundo y continuó- Draco, contéstame una pregunta... ¿Qué día es hoy?-.

-Domingo por la mañana Potter, estuviste inconsciente día y medio, es a causa de una maldición combinada, me parece que sólo hay tres opciones, pero de eso hablaremos después, lo demás te lo explicaré cuando termines de desayunar, créeme necesitarás energía...- Draco lo observo detenidamente-¿crees poder caminar?-.

- Yo... –Potter hizo a mago de levantarse peor no lo logró-tal vez no...-.

- Vaya que problema, permíteme ayudarte,- y Draco lo ayudó a llegar hasta la terraza pasando un brazo bajo los hombros de Potter.

-Gracias-dijo Potter una vez estuvo sentado en la mesa y observó los utensilios.

Draco tronó los dedos y acto seguido Ding apareció con un sonoro ¡crack!

-Buenos días amo, Señor Potter- Ding chasqueó los dedos y la comida apareció en la mesa- joven amo, ¿necesita algo más?- preguntó hacia Draco-.

-No gracias Ding-respondió Draco; también notó que Potter se sorprendía de ver a Ding, claro después de todo era su casa y Potter no tenía elfos.

El elfo hizo una pronunciada reverencia y desapareció con otro ¡crack!

Tal vez, pensó Draco debería explicarle a Potter porque tenía un elfo en su casa, pero lo descartó de inmediato, debía parecer que no le interesaba Potter en lo más mínimo y eso por supuesto significaba que no tenía porque explicarle nada. Aunque, hablando de explicaciones... tal vez debería decirle al moreno que su novio se había presentado la tarde anterior y que él lo había corrido... y amenazado... o tal vez no...

El desayuno continuo tranquilo, no se escuchaba nada, sólo el tintineo de los cubiertos y el viento soplando, era una mañana muy tranquila, Draco se sentía totalmente relajado, disfrutando de la silenciosa compañía que Potter le ofrecía y la deliciosa taza de café que tenía en sus manos; ambos terminaron de desayunar y pasados unos minutos fue el moreno el que rompió el silencio.

- ¿Draco, que pasó el viernes después de que te fui a buscar?- preguntó Harry con un rostro y tono de voz serio...

Draco se tomó su tiempo en responder, se sentó recto en la mesa, junto sus manos en frente de él y observó a Potter intensamente antes de responder:

- Pasaron muchas cosas y si quieres saberlo todo primero necesitas recordar un poco de la guerra y de los hechizos que repeliste en ese entonces...-.

Draco comenzó su relato, le explicó primero las escalas de mortífagos, el hecho de que a los de tercera o cuarta clase no se les daba el "honor" de ser marcados, después le recordó el hechizó, le explicó las variaciones, optó por omitir las circunstancias que lo llevaron a cuidarlo él mismo en vez de llevarlo a San Mungo diciendo que era una buena oportunidad para investigar, le explicó todo, terminando con el tratamiento que su "accidente" le acarreaba a Potter (la constante ingesta de pociones por los próximos tres días) y el informe que le mandó a Johnson. Al terminar su explicación Draco alzó su varita y tras una floritura unas hojas aparecieron enfrente de él, las tomó y se las pasó a Potter, volvió a guardar su varita en la chaqueta que traía puesta.

- Es una copia de mi informe, sólo por si lo llegas a necesitar, por último Potter me parece que no sería mala idea que te checaran en San Mungo antes de ir mañana al trabajo, sólo por las dudas- dicho esto Draco se levantó de la mesa, y se recargó en el barandal dándole la espalda al paisaje y esperando a que Potter comenzará con sus mil preguntas que, conociéndolo como lo conocía, estaban a punto de lloverle; movió sus dedos de una manera extraña y apareció un cigarro en ellos, otro movimiento en su mano y el cigarro estaba prendido, lo comenzó a fumar lentamente, disfrutándolo.

Potter parecía realmente pensativo, estuvo callado unos minutos hasta que lo volteó a ver con una extraña sonrisa, felicidad mezclada con ¿diversión?

-Vaya, auror Malfoy y dígame sus conclusiones, qué es lo que realmente piensa de este accidente- la última palabra la pronunció sarcásticamente- porque, a menos que te conozca tan poco, tú ya debes de haber analizado la jugada de éste, digámosle, personaje y tendrás de mínimo tres teorías -terminó de decir Potter.

-Vaya si me conoce- pensó Draco y algo dentro de él se removió.

-Bueno Potter he analizado el "ataque" y me parece que hay, en efecto, tres posibilidades, pero de nuevo, si quieres saber esto tienes que pensar y analizar que en el "accidente" de acuerdo a lo poco que yo sé, tú fuiste el único afectado directamente por la maldición, digo de personas, porque es obvio que las bodegas también sufrieron daño. Conociendo esto, para mí hay tres "hipótesis": una, el ejecutor no supo realizar la maldición o no supo combinar bien las maldiciones; algo que en realidad dudo porque ni son muy difíciles, ni son tan simples, pero lo que me inclina a casi descartar esta opción es que dichas maldiciones son "heredadas", es decir entre familias las enseñaban y era imposible no saber hacerlas si te querías llamar mortífago. La opción dos, que de alguna manera es un poco más viable y creíble para mí es que a la maldición le falto potencia, porque al combinar un hechizo como bien sabrás necesitas ambas partes de la magia que utilizarías por separado, y al ser este una combinación de no dos si no tres maldiciones necesitas las tres partes de magia que utilizarías si lo hicieras por separado. La última hipótesis es un poco... digamos preocupante, al menos para ti...-dijo Draco, e iba a continuar pero fue interrumpido por Potter.

- La última hipótesis es que el ejecutor sólo iba a por mí- dijo Harry con un semblante serio, recordando los sueños (pesadillas) que había tenido, eso era lo que le indicaba que iban sólo por él, pero las pesadillas eran sobre... eso lo desconcertaba, entonces ¿qué planeaba?

- Sí... Potter cambiando, aunque abruptamente, de tema quisiera hablar contigo de otro asunto...- dijo Draco quien ya se había terminado su cigarro y lo desaparecía con un movimiento de su mano.

-Pues, tú dirás-respondió Potter cambiando de posición en la mesa a una más relajada.

-Bueno... yo... es que...- ¿Qué diablos le sucedía? ¿Estaba nervioso? ¡NO DIABLOS NO! Tranquilízate Draco, se recompuso y ahora si hablo claro- bueno resulta que como sabes yo te estuve cuidando este fin de semana y bueno, se da por entendido que no sabía que tenías planes este fin de semana, y bueno cuando él se apareció, pasando por alto que es un troglodita maleducado, digamos que lo trate mal- terminó Draco y miró a Potter a los ojos, pidiendo disculpas mudamente, fue por eso que se desconcertó al ver una sonrisa en la cara de Potter.

-Es eso una ¿disculpa? Hahahahaha pero Draco... dime de qué hablas... no te entiendo nada... ¿planes? ¿Yo? ¿Este fin de semana? Hahahahaha creo que desde hace algunos meses o tal vez más no tengo planes los fines de semana...-dijo Potter entre risas.

-Pero Potter, tu novio vino y dijo que tenían planes, que quería verte- ¡No podía creerlo! ¡Había olvidado una cita con su novio! ¡Había olvida a su NOVIO!- ¿Acaso no recuerdas a tu novio?

- Potter tras escuchar las palabras de Draco se desternilló de la risa, momentos después puso cara pensativa y dijo- No tengo novio, pero si quieres... – y miró a Draco sugestivamente, después volvió a reírse por la cara perpleja que puso Draco- HAHAHAHAHAHAHAHAHAHAHAHAHAHA.

- ¡POTTER!- le regañó Draco, pues el sí que había caído en la broma de Potter, pues cuando él lo había mirado así su corazón se había saltado un latido- Contrólate, trata de calmarte y de recordar al gilipollas de tu novio. Trata de recordar a McLaggen-.

Parecía que Potter lo había recordado pues se le acabaron las carcajadas, puso semblante serio y eso fue un pinchazo al corazón de Draco, tal vez ya lo había recordado...

-¿Qué le dijiste? Y ¿qué te dijo?- dijo Potter bruscamente, demasiado quizás.

-Yo bueno, él...- y le explicó su pequeño episodio, el insulto de McLaggen a Draco y la amenaza de Draco a McLaggen, luego de hablar se quedó callado esperando a que Potter explotará y le reclamara lo que le había hecho a su novio; pero en cambió Potter se levantó cabreadísimo como nunca lo había visto, camino a una pared aparentemente vacía, se acercó y puso una mano sobre ella, comenzó a hablar en latín y cuando Draco comenzaba a pensar que a Potter el ataque sí le había afectado, una luz azul iluminó la pared y en ella apareció una puerta doble.

Potter había entrado por esa puerta y Draco no sabía si entrar o no, al final se decidió a entrar y se asombró al ver que eso era el vestidor/armario de Potter, Potter se estaba terminando de cambiar cuando él entro, traía unos jeans obscuros, unos tenis tipo vans (*), una camisa negra y una chaqueta de algodón sencilla, negra también, está de más decir que a Draco estaba salivando en demasía Potter se veía genial, esos jeans le dejaban ver un trasero perfecto; el moreno estaba saliendo del armario y Draco por miedo a quedarse atrapado lo siguió, antes de salir de su habitación Potter conjuro su varita y ésta apareció en su mano derecha.

Bajaron las escaleras y atravesaron el vestíbulo de entrada y salieron al jardín, Draco cada vez estaba más desconcertado, lo único que podía hacer era observar a Potter y seguirlo para que no cometiera ninguna estupidez, en ese momento Harry hizo un movimiento de varita muy familiar para Draco, demasiado familiar, ¡iba a aparecerse!

Trató de evitarlo corriendo hacia él y tomando el brazo con el que Potter agarraba la varita, pero ya era muy tarde; fue entonces cuando sintió la tan familiar sensación de ser aplastado en todo el cuerpo, la cual, así como llegó se fue, ambos estaban parados a las afueras de lo que parecía... ¿Hogsmeade?

Draco estaba cada vez más y más desconcertado, Potter frente suyo, lo ignoró y soltándolo cuidadosamente comenzó a caminar rápidamente a la casa más cercana, no se detuvo a tocar la puerta, simplemente no fue necesario, ésta se abrió de un golpe y Harry entro sin esperar permiso, estaban en una sala cualquiera, un par de sillones, una mesa de centro y un pequeño libreo era todo lo que había en la estancia, Draco miró las paredes y encontró un par de puertas, Potter entró directo en la que quedaba en el centro de la estancia justo frente a ellos, de nuevo la puerta se abrió de golpe, se dejaron ver unas escaleras, Potter las ignoró y giró a la derecha donde se encontraba una puerta de madera, una vez más la puerta se abrió de golpe, revelando un estudio pequeño.

La estancia era cuadrada, un par de ventanas medio tapadas con cortinas gris claro que dejaban entrar una trémula luz iluminaban el cuarto, de un lado se encontraba un librero café obscuro repleto de trofeos, archivos y libros de aspecto enmohecido, al otro lado, justo en frente del librero y a la izquierda de ellos, una mesa cubierta con un mantel de color gris desvaído fungía, al parecer, de mesa de bar, pues sobre ella descansaban un par de botellas de cerveza de mantequilla y una jarra de hidromiel. Y justo enfrente de ellos, entre ambas ventanas se encontraba un escritorio café, gastado por los años y antiguo, con una persona sentada tras él en una silla.

Cormac McLagen se sorprendió apenas Harry puso un pie en la estancia, por un momento, los ojos de odioso-McLaggen se iluminaron, pero eso sólo duro hasta que Harry camino hacia él y le apuntó con su varita.

-Ahora mismo, McLaggen, te prohíbo, y tómalo como una advertencia, te acerques a mi casa, a mí o a Draco, más te vale que jamás, escúchalo bien- al parecer de Draco, Potter daba miedo, furia verde y mortal se reflejaban en los ojos del moreno- jamás me entere de que lo insultaste de nuevo, porque entonces si vas lamentar tu patética existencia, tú, intento de auror...-dicho esto, Potter, lo tomó del brazo, hizo un movimiento con su varita y desaparecieron.

Aparecieron en el salón principal de la casa del pelinegro, Draco no sabía cómo reaccionar, estaba internamente feliz por un lado porque Potter lo había "protegido" pero por lo mismo se molestó, se soltó bruscamente de su brazo.

- ¿QUIÉN DEMONIOS TE CREES? ¿POR QUÉ LO AMENAZASTE ASÍ? ¿QUIÉN TE DIJO QUE QUERÍA QUE LO AMENZARAS POR MÍ?-Draco explotó, se sentía herido en su orgullo, Potter no tenía porque defenderlo, él podía sólo, después de todo, sólo era McLaggen.

-Yo es... que yo...- había desaparecido toda la furia de la mirada del pelinegro, ahora sólo podía ver... ¿frustración?- es que yo ¡maldita sea! Malfoy tú no conoces a ese tipo, yo sí, por una vez, ¿podrías sólo callarte y dejarlo... así?

-¡NO! ¡POTTER NO! ENTIENDE, NO TE ADJUDIQUES COSAS QUE NO SON DE TU INCUMBENCIA, NO TE LO DIJE PORQUE QUISIERA QUE ME DEFENDIERAS, TE LO DIJE PORQUE PENSÉ QUE ERA TU NOVIO...-De repente Draco se calló...- porque... él no es tu novio o... ¿sí?

-No Draco, el no es mi novio... siento si te incomodé...-Harry lucía realmente arrepentido.

-Yo... olvídalo Potter, pero no quiero que vuelva a suceder, te lo paso porque aún estas convaleciente, y hablando de esto, o mejor dicho cambiando de tema, debemos ir a revisarte a San Mungo...-decía Draco.

-No voy a ir-dijo Harry de repente.

-Potter...-Draco alzó peligrosamente su ceja, el pelinegro estaba actuando como un crío- tienes que ir a San Mungo por un chequeo... no seas terco-.

-No voy a ir a San Mungo, porque uno, me siento bien y -Draco estuvo a punto de contradecirlo- dos, porque confío en ti...-.

Ante eso Draco no pudo rebatir nada, porque un calorcillo se había expandido dentro de él. Tal vez... ¡no, qué diablos!

-Pero si tanto estás interesado en mi salud, tal vez deberías cuidarme estos tres días- Potter lo dijo calmadamente, ni emocionado, ni nervioso.

-Yo...-Draco no sabía qué decir, Potter lo estaba invitando a quedarse a su casa, a vivir con él...

-Bueno tomaré eso como un sí...- dijo Potter y se giró rumbo hacia la salida del salón- ahh... y tal vez tu elfo encuentre más cómodas las habitaciones del servicio, que están en el sótano, que donde sea que ha estado durmiendo, para entrar en ellas sólo hay que tocar la pared vacía de la cocina... si me necesitas estaré en mi habitación tomando un baño.-y dicho esto Harry se fue dejando a un anonadado Draco parado en medio del salón con él corazón latiéndole demasiado rápido para su gusto.

-¡POTTER! ¿Quién demonios te dijo que quería quedarme en tu casa? ¡Yo me largo! Ya tuve suficiente de ti como para un mes, no pienso aguantarte más tiempo del necesario, me voy ahora mismo, y espero... espero que de aquí en adelante sepas cuidarte tu mismo porque te informo que nos soy ni tu niñero, ni tu enfermero, ni amigo, ni familia, mucho menos tu novio, como para tener que cuidarte o quedarme contigo, y que te quede claro que sólo estoy interesado en tú salud para que la responsabilidad de ésta no recaiga en mí. Así que con o sin tu permiso yo me retiro... y mis cosas y mi elfo se van conmigo... ¡Ding!- el elfo apareció con un ¡crack! E hizo una reverencia.

-Amo- respondió el elfo.

-Nos vamos a mi piso en Londres, recoge mis cosas y vámonos-ordenó Draco, con ello el elfo hizo otra reverencia y desapareció- y Potter, no te muevas,-Draco lanzó un hechizo que salió en forma de nube rosa de su varita y flotó alrededor de Potter unos momentos antes de desaparecer- Potter, no me hagas venir porque no te tomas tu poción, o te juro que la vas a pasar mal...-

Y dicho esto Draco desapareció de la Mansión Potter, y apareció en su piso en Londres. Se sentía peor que mierda, de verdad le hubiera gustado quedarse Merlín sabía que había esperado por una oportunidad así durante mucho tiempo, pero había que ser realistas, tenía que poner distancia entre él y Potter o después, estaba seguro, le dolería y mucho. Caminó al sofá y se tiro en el, iba a dormir un rato y luego saldría por un café o algo, tenía que despejar su mente, lo suyo con Potter simplemente no podía, no debía ser. Por lo menos, pensó, podría estar al pendiente de Potter gracias al hechizo de estabilidad y horario que le había lanzado, el cuál le avisaría los signos vitales de Potter y si se tomaba o no las pociones a las horas indicadas; pensando en esto, se durmió.

Una vibración en su mano lo despertó, era su varita, se había dormido sin notarlo con la varita en mano -secuelas de la guerra- , se levantó apresurado era el hechizo que le había lanzado a Potter, le indicaba que, justo como lo había supuesto, Potter no había tomado sus pociones, checó su reloj y se asustó, no habían pasado más cinco horas desde la primera toma de pociones de Potter... los signos de Potter estaban cayendo, pero no sabía por qué. Sintió una opresión en el pecho, acaso... ¿había hecho algo mal?

Sin pensarlo dos veces se levantó del sofá y se desapareció a la casa de Potter, no se detuvo a preguntarse por qué las protecciones de la casa no lo rechazaban, simplemente atravesó la casa hacia la habitación del moreno, la opresión en su pecho aumentaba más y más, casi no podía respirar, pero sabía que no era su miedo, eran las sensaciones de Potter, corrió más rápido, vio la puerta abierta, entró como bólido, escaneó rápidamente la estancia y se dio cuenta de que Potter estaba en el balcón/terraza sentado en el barandal e inclinado hacia enfrente, parecía que se iba a caer, cruzó en dos zancadas la habitación, mientras Potter se inclinaba aún más hacia el vacío(*), mientras cruzaba la puerta hacia la terraza, lo vio, como en cámara lenta, el cuerpo de Harry se reclinaba completamente hacia enfrente y vio como caía, Draco no lo pensó, simplemente corrió hacia Potter y se lanzó por el balcón, ambos caían, Draco tenía que hacer algo, tomo a Potter, lo abrazó fuertemente, ambos caían, faltaban pocos metro para tocar suelo y sabía que si no hacía algo no sobrevivirían, pensó en el salón de Potter y, con Potter en brazos desapareció a pocos centímetros de impactarse contra el suelo.

Sus cuerpos chocaron contra la alfombra del salón de Potter, Draco con Potter encima, suspiró, la adrenalina por su "caída" aún no pasaba pero dejando eso de lado, se acercó a Potter pues la sensación de asfixia había pasado, lo checó, Potter estaba inconsciente, Draco no sabía qué hacer, lo cargó y lo tumbó en el sillón más cercano, realizó un par de hechizos, comprobando los signos vitales de Harry, estaba estable. Pero esto se le salía de las manos, tenía que llamar a alguien, necesitaba ayuda... Su única opción era... sí ella, tenía que llamarla.

-¡Ding!- el elfo apareció frente a él- necesito que llames a busques y traigas a alguien, sin importar cómo, aquí lo más rápido posible-dijo Draco haciendo más movimientos con su varita, tenía que re checar a Potter por completo, ahí había algo mal, muy mal. Draco no dejaba de temblar, no sabía qué hacer, estaba confundido, necesitaba apoyo.

- Lo que usted diga amo, ¿a quién debe traer Ding?- preguntó el elfo, un poco confundido por la temblorosa voz de su amo.

-A Hermione Granger- dijo Draco; dicho esto Ding desapareció con una última reverencia, mientras Draco movía su varita, convirtiendo una parte del salón de Potter en una especie de cuarto de hospital, mientras esperaba la llegada de la sabelotodo y mejor amiga de Harry.


N/A: Lo siento... de veras lo siento... Por favor discúlpenme, después de todo estoy atravesando una parte súper difícil de mi vida, mudanza, trabajo/escuela, líos amorosos, líos familiares, líos económicos, y ahora más que nunca fue que se me dio mi gana intentar conseguir mi ingreso a la especialidad... :S pero en fin, tengo un par de días libres y me puse a trabajar en esto y otras cosillas...

Notas del capítulo:

Como vemos este es un Harry más confiado, seguro, maduro pero aún muy impulsivo, ojo con la puerta cerrada... ¿por qué no intentan averiguar qué es lo que hay atrás de ella?

Premio para él o la que se... acerque siquiera un poquitito... xD

(*)Tengo un trauma con los vans

(*) Recuerden que la casa de Harry ES como una Mansión, y tiene los pisos muy altos, entonces caerse del último piso si representa un GRAN peligro.

Hehehe, hasta el próximo capítulo, en el que viene comienza la acción...

Atte. Annie

Pd: Estoy trabajando ya mismo en esto y como disculpa son seguidos, así como los termine los subiré...