Capitulo 4: extraña coincidencia.
Noche más oscura no podría existir. Quizás solo sea mi imaginación, pero ciento que la noche me llama. Desde hace algún tiempo que lo siento así. Cuando empieza a oscurecer escucho una voz que me susurra, pero no alcanzo a escuchar que es lo que me dice. Esta noche es igual, la única diferencia es que no estoy afuera, estoy en mi cuarto y no hay forma de ver la noche, pues las cortinas son muy gruesas. Entonces ¿Cómo se que es de noche?
¿Qué haces?
Esa voz me ha sobresaltado. Voltea lentamente a la puerta.
A eres tu Midorikawa- digo dejando salir un suspiro-me has asustado.
No me sorprende, siempre estás perdido en tu mente.
Lo sé- susurro casi inaudible.
Deberías dejar de pensar en eso- me dijo.
En eso ¿Qué es eso?- le cuestiono.
En la noche. Te estás volviendo paranoico, ¿no crees? Dices que incluso escuchas voces. Deberías ir a con un especialista.
No estoy loco- le digo molesto- solo escucho voces que los demás no pueden oír.
¿y a eso no se le llama locura?
No en mi diccionario.
Haaaa- suspira Midorikawa- estoy arto de que siempre actúes así.
Lástima. Eso pienso.
Midorikawa sale molesto de mi habitación. No lo culpo. Mi actitud es muy fría con él, pero es su culpa por llamarme loco. No estoy loco, rayos, jamás debí contarle de las voces que escucho. Escucho la puerta de la entrada cerrarse. Lo más probable es que Midorikawa se halla ido con su novio ¿Cómo dijo que se llamaba? A sí, Hiroto. Seguro eso fue lo que me quiso decir. Ahora que lo pienso, jamás lo he visto, me pregunto como será.
Me levanto de mi cama con extrema pereza. Este día ha sido de lo más aburrido. En la escuela no hay nada nuevo, todos mis compañeros son de lo más aburridos. Mis maestros dejan mucho que desear y si no fuera por que Midorikawa va en el mismo salón que yo, no hablaría con nadie.
A veces me sorprende que siga hablando con él, pero es difícil dejar de hacerlo, dado que vivimos juntos. Pero hay ocasiones en que en serio me harta. Es tan infantil que de cierta forma compadezco a su novio. Me sorprende que aun no hayan terminado.
La puerta se abre de nuevo ¿Qué es lo que has olvidado ahora? Siempre hai algo que olvidas. Los pasos en el pasillo resuenan. Es desesperante. Escucho todo mejor que nadie y tú haces ruido a propósito ¿no es así? Te odio por eso.
"BUSCAME SUSUNO" escucho en mi cabeza. Hai está de nuevo, de nuevo esos susurros. Pero ¿Qué dicen? ¿Por qué no puedo entender lo que dicen? Me estoy frustrando "TE ESTOY ESPERANDO" mi cabeza empieza a doler y la sujeto con fuerza. No quiero escucharlo más, quiero que se detenga.
La puerta se abre y los susurros y el dolor cesaron. Volteo y Midorikawa está allí nuevamente.
Olvide algo- me dice.
Lo supuse ¿Qué fue esta vez?
A ti.
¿Qué?
Te olvide a ti. Hiroto trajo a alguien y necesito que lo entretengas.
Busca a alguien más.
¿Por qué?- se quejo- eres mi amigo, así que hazme ese favor.
Estoy loco ¿recuerdas?- le dije en son de burla- no creo que ese quien sea quiera estar con un loco en una cita doble.
Sabes que lo decía en broma. Vamos, tienes que ir- me rogaba.
Bien- dije algo exaltado y muy fastidiado- pero no esperes que le sonría esta noche.
Descuida- me dice Midorikawa- el no es muy sociable que digamos. Es como tu ¿ves? Se complementan.
Solo negué ligeramente con la cabeza. Esta sería la noche más larga de toda mi vida. Al final desistí de mis quejas y me cambie de ropa. No me esmere mucho, al fin y al cabo no me interesaba mucho mi apariencia.
Bajamos y yo me desvié un poco a la cocina. Tenía hambre y conociendo a Midorikawa, tardaríamos mucho en ir a cenar, así que decidí tomar una manzana. Volví al recibidor y al parecer Midorikawa ya había salido.
Salí de la casa también y no me fije en quien estaba afuera.
Bien, Midorikawa. Ya Salí, podemos irnos ahora.
Levante lentamente mi cabeza y lo vi, justo frente a mi estaba ese chico. No lo conocía, pero me recordaba a alguien. Por alguna razón el tampoco dejaba de verme, pero no me importo. Sus ojos eran hipnotizantes. Podría estarlos viendo todo el día, pero el desvió su rostro hacia el piso, sin notar que el chico también desvió sus ojos.
Mi nombre es Nagumo Haruya- se presento- un gusto conocerte ¿Cómo te llamas?
Susuno Fusuke- dijo de forma fría.
Noto como de cierta forma el chico queda como shockeado. Lo ignora y camina hacia Midorikawa.
Entonces ¿este debe ser tu novio no?- le pregunto sin muchos ánimos.
Así es- le responde Midorikawa- el es Hiroto.
Hiroto kiyama- le dice un tanto nervioso- un gusto conocerte.
Igual-le responde fríamente.
Se alejo de los tres y empieza a caminar.
Espera, Susuno- le dice Midorikawa alcanzándolo.
¿Qué ocurre?- le dice un poco molesto.
¿Adónde vas?- le cuestiona este.
No lo sé. Como no hacen más que quedarse allí parados he decidido adelantarme y buscar algo que podamos hacer.
A veces pienso que tu personalidad no te llevara a nada bueno.
Quizás-le reprocha el albino- pero al menos soy consciente de que el culpable de eso seré yo.
¿Qué quieres decir con eso?
Que pase lo que pase con mi vida, estaré feliz de que sea el único que intervino en ella, no como otros que conozco que se dejan influenciar por quien sea.
Bien, ya lo capto- dice Midorikawa algo molesto- no soy el mejor, pero al menos le abro mi corazón a las personas. No me mantengo oculto bajo un montón de falsas emociones si futuro ni comprensión.
Tan metidos estaban en su discusión, que no notan la presencia de los dos peli rojos junto a ellos.
¿Está todo bien?- pregunta Hiroto sobresaltando a los chicos.
Si, descuida- dice Susuno.
Bueno, ya que los presente, vayamos a cenar- dice Midorikawa cambiando el tema para no seguir discutiendo.
Como quieras- le dice Susuno.
Los cuatro caminan hacia el centro de la ciudad en busca de un buen lugar donde pudiesen cenar tranquilos. Aun que al parecer, aquel extraño peli rojo de nombre Nagumo, no estaba muy cómodo. No lo culpaba, el tampoco se sentía a gusto con aquellos dos tortolitos susurrándose cosas cada dos por tres.
Para su suerte, las horas pasaron rápidamente y llegados a la media noche dio una tonta excusa para poder irse.
Había caminado solo unas cuadras, cuando el dolor de cabeza y los susurros volvieron ¿Por qué no podía saber qué es lo que decían? Últimamente los escuchaba más seguido y también más fuerte, pero igual de incomprensibles "¿PORQUÉ VOLVISTE JUSTO AHORA?" ahí estaban de nuevo "¿POR QUÉ CUANDO DECIDO OLVIDARTE ME ATORMENTAS?" solo quería que se detuvieran, quería dejar de escucharlas ¿Qué le intentaban decir? El dolor era cada vez más fuerte. Las voces se detuvieron, pero el dolor seguía latente.
¿estás bien?- escucho detrás del.
El dolor había parado. Se sentía en calma. Volteo su rostro y allí estaba él. Ese chico extraño de nombre Nagumo. Estaba de pie detrás del. Su semblante denotaba confusión y desconcierto ¿Por qué era eso?
Sí, estoy bien- dijo Susuno esquivando su mirada- solo estoy un poco cansado, es todo.
Ya veo, entonces será mejor que vayas a casa rápido.
Sí, eso iba a hacer- dice Susuno fríamente- no es necesario que me lo digas.
Como quieras- le respondió el chico con una sonrisa burlona.
Esto molesto a Susuno, que solo se giro dando le la espalda, pero se arrepintió al instante. Quizás Midorikawa tenía razón y necesitaba abrirse un poco a los demás, además ese chico no tenía la culpa de nada, solo le dio un consejo.
Frustrado, se giro para disculparse, pero el chico ya no estaba allí. Desconcertado, continuó su camino sin ver atrás otra vez.
