Antes que nada, una sincera disculpa a todos aquellos y aquellas que han estado siguiendo mi historia hasta este punto, lamentablemente han ocurrido algunas situaciones familiares que no me permitieron seguir con la historia hasta hace unos dias, asi que de verdad lamento haberlos hecho esperar tanto, como ven este capitulo es un poco mas largo a lo que acostumbro escribir, ademas de que como una ligera compensacion -se supone que la historia acabaria en el capitulo 12- decidi alargarla un poco mas dandole mas historia, quiza unos 3 capitulos mas o menos, sin mas les dejo el tan anhelado lemmon (:

Cap. 11 - Deseos Encontrados

Misa POV

¡Al fin!, era la oportunidad de mostrarle a Ryuzaki lo que sentía desde hace un tiempo por el. Aunque fue un poco incomodo luego de que nuestras miradas se cruzaron, sentí como si el ya hubiera esperado ese momento por largo tiempo, eso además de una extraña sensación que llenaba la habitación entera, una sensación un tanto... lujuriosa.

Los nervios no me dejaban moverme, verlo tirado tan tranquilo en su cama hacia que me diera mas pena acercarme, pero luego el dio el primer paso.

*¿Eso es lo que estabas preparando Amane? -sonrió un poco mientras me recorría con su mirada- te queda más que perfecto

*E... ¿en verdad lo crees así? - no supe que más decirle, ya antes había recibido cumplidos así de otros, pero algo percibí en su voz que me dejo más nerviosa-

*Bueno, creo que si eso es todo -se levanto y camino a la puerta- yo tengo que trabajar en el caso de...

*No, eso no es todo -lo detuve antes que saliera- como te dije, solo es el inicio

*Esta bien, pero entonces que es -hablaba mientras se sentaba en su cama-

*Esto...

Con el sentado en su cama fue mucho mas fácil recostarlo, para luego ponerme sobre el y comenzar a besarle. Al principio sus besos eran algo torpes, como si no tuviera interés alguno, pero luego de un rato cambio drásticamente.

*Creo que se a donde va todo esto -se levanto un poco para susurrarme al oído-

*¿Así? ¿Y te gusta la idea?

*Si es contigo Amane -se acerco de nuevo a mi oído- me fascina esa idea

*Entonces...

Después de todo, lo que dijo Wedy no estaba tan errado, a simple vista no se notaba mucho, pero Ryuzaki comenzaba a disfrutarlo al igual que yo. Las cosas se pusieron aun mejores cuando me empezó a acariciar suavemente la espalda, luego mi abdomen bajando hasta mis muslos, y luego posando sus delicadas manos lentamente en mí...

*Hmmm... -se me escapo un ligero gemido-

*Se siente tan bien, mejor aun que todas las veces que lo imagine -¿Cómo lo había imaginado? ¿Había fantaseado ya antes conmigo?-

*Ahora son solo tuyas Ryuzaki, te pertenecen

Se sentía tan bien, solo una vez había sentido las caricias de Ryuzaki, pero obviamente, solo fue un sueño en esa ocasión, y ahora se sentía incluso mejor. Decidí que era el momento de que todo se pusiera de verdad serio, así que deje un rato los besos para hacer que nuestras lenguas jugaran un poco y mientras metía mis manos por debajo de su ya típica playera blanca de mangas largas, que lentamente se notaba algo empapada por el sudor que se formaba entre nosotros. El por su parte no se quedaba atrás, no sabia si era su primera vez con alguien, pero de estar acariciando mi espalda, paso a masajear lentamente mis pechos por encima de mi sostén de una manera increíble, ni siquiera yo lo había hecho así en los momentos en que mi curiosidad y la excitación terminaron por vencerme.

*Amane, de verdad... ¿quieres seguir? -se detuvo un momento-

*Claro, llevo esperándolo mucho tiempo

*Bien, entonces... ¿seguimos?

*Claro -me recosté de nuevo sobre el- y por cierto, no me dejes todo a mi ok?

*Veremos luego...

De nuevo regresamos con lo que estábamos, aunque ahora se notaba empeñado, interesado mejor dicho, en seguir. Todo se empezó a calentar más y más, las caricias pasaron a ser manoseos firmes, y los besos cariñosos que me daba ahora eran unos llenos de lujuria, y el roce entre nuestros labios se hizo una dura batalla en la que nuestras lenguas jugaban el papel principal.

*Así no es lo mismo, no se siente bien -se puso algo serio de nuevo, mas como el siempre es-

*¿Así como? pensé que te gustaba

*No es eso, me encanta Misa -se sentía bien escucharlo llamarme por mi nombre- solo, espera aquí un momento

Se levanto de la cama dejándome a solas unos minutos, y en ese escaso tiempo, mientras mas me relajaba mas pena me daba verme así. El mientras salió de la habitación, ¿se arrepentiría?

*Misa, ¿Cuál es tu postre preferido? -se escucho afuera-

*Pues... supongo que un batido de fresa frio y con crema, pero eso que...

*Esta bien

*Pero Ryu... -¿Y ahora para que rayos me interrumpió? mira que estar a nada de hacerlo, y el pensando en sus postres, vaya caso especial que es el-

*Mucho mejor

*Que paso, ¿ya no quieres que... que estemos juntos?

*Prueba -me dio a probar un poco de batido que traía-

*Pues, esta rico, pero Ryuzaki, ¿para que?

*Querías agradecerme, ¿o no?

No supe para que quería que lo hiciera, pero asumí que si el lo quería, seria bueno darle gusto, después de todo para eso estaba, pero sabia algo extraño, un poco, amargo...

*¿Seguimos? -y se recostó de nuevo-

Apenas se tiro en la cama nuevamente, lo puse bajo mi mando de nuevo y retomamos el asunto, y vaya que todo iba bien ya que lo tenia a mis anchas, esa noche éramos solo el y yo, pero en un momento cuando me dispuse a pasar a lo siguiente un sonido muy familiar para mi me interrumpió.

*¡Aaaaah!

*Bien, parece que el efecto comenzó -murmuro el con una sonrisa en su rostro-

*¿Efecto? -¿acaso me drogo?-

*Tranquila, solo un pequeño aporte propio al momento

*Un... mmmmm... ¿aporte? -los extraños espasmos que de pronto me daban se sentían tan bien, pero que seria-

*Así es, ese pequeño postre tenía como ingrediente un afrodisiaco que cree por accidente por accidente cuando recién llegue aquí, en un intento por hacer un sustituto de vitaminas, aunque para serte sincero... jamás pensé que seria tan efectivo para otras cosas

¿Un afrodisíaco? maldición, cada vez que creía que ya sabia todo de el, salía con algo nuevo, pero eso era lo que mas me gustaba de el, ese lado enigmático que poseía. Después de todo no fue tan mala idea, se sentía demasiado bien, al inicio no era mas que cosquilleos o espasmos repentino, y luego sentía como si mi cuerpo ardiera cada vez que sentía un roce, lo sentía algo mas debajo de mi ombligo, era tan raro, no como lo que había sentido antes, era como si me dieran pequeños orgasmos... si así se sentía un completo.

*¿Se siente bien no?

*Si, jamás había sentido tanto, que es exactamente -tal vez lograría hacer que me diera un poco para esos momentos personales-

*Una mezcla que prepare para usar en una misión hace unos años, no disponíamos de agentes buenos, así que esto lo usaría para hacerlos mas aptos, pero hubo un error y... -un gemido se me escapo de nuevo interrumpiéndolo- y creo que no tiene sentido que te lo cuente

No pude resistir mas las ganas, simples besos o caricias ya no me bastaban, así que baje mis manos al cierre de sus pantalones y baje poco a poco el cierre hasta que me detuvo -deja que yo lo hago, tu continua- fue lo que me dijo hablando bajo a lo que le pedí que no fuera muy duro conmigo, y de nuevo otro Ryuzaki apareció ante mi diciendo que no era el momento de ponerse duro. Ese ya no era definitivamente el mismo, su voz se escuchaba más seria en cada palabra, casi orgásmica, y ya no hacia bromas como otras veces, o quizá era por la excitación que a todos hace cambiar.

Dejo de acariciar mis senos y lentamente empezó a quitarme el brasier, sintiendo como una leve brisa de aire me recorría el pecho suavemente a causa de la humedad que genero tanto calor, pero claro, no me importo ya que hasta resulto algo refrescante. Con la mano que tenia libre termino de quitar el resto de mi ropa, para quedar totalmente a su merced.

*¿Es mejor así o no?

*Si -le susurre- pero, no es justo que solo yo este así

Así que para nivelar las cosas un poco, lo obligue a levantarse para quitarle la playera, que ahora estaba totalmente empapada por el sudor de ambos. Era la primera vez que lo miraba semidesnudo, al menos estando despierta, y aunque a simple vista se notaba algo flácido, su físico me decía lo contrario, su pecho y estomago se notaba, aunque no mucho, marcado por líneas que denotaban un buen físico, que no tarde en recorrer a mi gusto, comenzando por su cintura, luego subiendo hasta su pecho, una y otra vez sintiendo el delicioso contacto de mis manos en su cuerpo. Al momento en que inicie a bajar sus pantalones, hubo algo que me detuvo antes de lograr mi meta.

*Lo has notado ya

*Pero, Ryuzaki...

En el momento en que sus pantalones habían bajado hasta llegar justo a sus rodillas, un tremendo bulto se hizo notar un poco más debajo de su cintura.

*¿Es... lo que creo? -era más que obvio, pero al ver semejante... cosa, no supe como más reaccionar-

*Si quieres saberlo, tendrás que indagar por tu cuenta -como amaba cada vez que hablaba de ese modo tan excitante-

Pensé... como alguien así -con ese físico- podría tener ¡algo así! No quise seguir dando más vueltas en mi mente, así que ahora que no tenía más ropas que me estorbaran me monte sobre el "pequeño" Ryuzaki, que si alguien más lo hubiera visto, sabría que era una total mentira.

*¿Tanto lo deseas Amane?

*Pues... si, la verdad es que...

*Shh, solo sigue, todo a su debido momento, o mejor aun, se me ocurre algo

Se levanto de su posición para quedar sentado, conmigo aun pegada a el y quedando su rostro justo a la altura de mis pechos, que ahora estaban tan duros que no sabia distinguir entre el dolor y el placer. Su lengua empezó a pasar muy lentamente alrededor de mis pezones, y luego se puso a devorarlos por completo, tomando uno con su boca, dando ligeros mordiscos y atendiendo el otro con una de sus manos tirando un poco de ellos.

Después de un rato se dedico solamente a succionar fuertemente mis pezones para usar sus manos y acariciarme desde mis muslos de afuera hacia dentro, lento y luego rápido, y era tan bueno haciéndolo, que cada vez creía mas en que no era la primera vez que tenia algún contacto con una chica, pues tanta experiencia siendo "su primera vez" simplemente era difícil de creerlo.

La excitación no me dejaba aguantar más, un enorme orgasmo se sentía venir, uno que prometía ser el más placentero de mi vida, agregándole a esto el afrodisiaco que me dio Ryuzaki antes, era como si cada caricia que me regalaba me otorgara un pequeño orgasmo completo, estaba a nada de que pasara.

*¿Estas cerca no es así?

*Como no estarlo, pero deja de mirar mi rostro, ¿no disfrutas el resto? -ni yo lo entendía, me tenía a su merced, y solo miraba mi rostro-

*Por supuesto que si, me fascina, pero me gusta aun mas ver tu rostro así, las caras que pones cada que tu entrepierna me roza un poco... podría estar contemplándote así por horas sin cansarme o aburrirme.

*Pues gracias supongo -no se como, pero ese comentario me dio tanta pena que aun sin verme se que mi cara se torno de un rojo profundo-

Era el momento, no podía contenerme más tiempo, hacerlo seria una tortura a mi misma, aunque viéndolo así...

*Ya... ya no aguanto Ryuzaki, estoy en lo último

Antes de terminar justo encima de el, en un movimiento inesperado se logro acomodar justo entre mis piernas recostándome ahora a mi en su cama

*Hora de tomar cartas en el asunto

*¿Tomar que en que? -eso me puso un tanto nerviosa-

*De poner más de mí parte en esto Amane

En un segundo su lengua ya estaba en una pelea bastante dura en mi sexo que estaba ya realmente húmedo por todo lo anterior, se movía con una gran maestría, dando primero leves lamidas y luego pasando a tratar de introducirla un poco y usando sus dedos para dar masajes en círculos y lograr introducirlos uno a uno rápidamente.

*Ryuzaki, espera...

*¿De verdad quieres que me detenga?

Obviamente no quería que se detuviera, sentir su lengua y sus dedos por toda mi entrepierna, entrando y saliendo de mi, era algo que jamás había experimentado antes, era algo alucinante. Mi cuerpo pedía mas y mas de el, moriría de desesperación sino lo hiciera nuevamente.

*Bien, creo que tu silencio habla por ti -y volvió a lo suyo-

No pude ni siquiera contradecirlo esta vez, cuando sentí como todo mi orgasmo se desataba en su cara, tratando de resistirme a gritar por el enorme alboroto que habría causado, pues como preveía, ese había sido el mas grande de toda mi experiencia pasada. Por un rato no pude más que quedarme en la cama recostada por el cansancio que se hizo presente y dejando mis ojos cerrados, incluso sentí que por unos segundos me comenzaba a dar sueño, y como extra, por culpa de la agitada respiración que tenía no pude ni moverme para al menos levantarme un poco.

Lentamente comenzaba a sentir como en la cama y encima mío una ligera brisa de aire me hacia notar como había aun parte de mi humedad, y aunque me sentí un tanto avergonzada, luego pensé que no tenia nada de malo, puesto que había sido algo que hice con la persona que amaba. Cuando al fin pude recuperarme un poco, moví mis manos para apoyarme y mirarlo... tenia una expresión que no se parecía en nada a el.

*Lo... lo siento, no pude aguantarme mas y...

*¿Qué es lo que sientes? ¿Haber acabado en mi cara? esta bien, así es como lo quería Amane -saco su lengua y recorrió su labio superior como buscando algo- tu sabor es tan, increíble

*... -no pude responder a eso-

*Y bien, ¿estas lista? esta vez será mi turno de tomar el control -esas ultimas palabras me tomaron desprevenida-


Como ven aqui no terminara la escena, la siguiente sera el turno del gran detective para mostrar sus conocimientos en el campo ;) espero que les guste esta entrega, y como ya dije, una sincera disculpa por haberlos hecho esperar tanto.

Nos leemos luego personigenos :D