Cinco: Rencuentro.

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~Dame un momento por favor~

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—Me gustas.

Kaname soltó el lápiz que tenía agarrado y se enderezó en su asiento tratando de asimilar lo que Yuuki había dicho, dejando que su cerebro desentrañara esa sencilla oración — ¡joder! ¿Acaso eso podría llamarse siquiera oración?— buscando algo en el tono casi apático con que fue dicha, algo que la delatará de ser una broma, y una de muy mal gusto por cierto.

—¿Se trata de alguna broma? —Preguntó el chico de lentes pasada la primera impresión— ¿Has hecho alguna apuesta con aquel mono estúpido?, déjame decir que es de muy mal gus…

—Me gustas Kaname —interrumpió Yuuki de nuevo, aunque está vez Kaname pudo darse cuenta de la mirada seria que el menor de los gemelos portaba—, de verdad.

Lo último fue más un susurro que nada, pero Kaname no lo podría creer del todo, no después de ver con ojos desorbitados el pequeño sonrojo que las mejillas de su amigo ahora lucían, sintiendo las propias calentarse casi un instante después.

—Yo…

—¿Te gusta Azuma-sensei?

El miembro del consejo estudiantil se quedo callado al acto, apretando con furia contenida sus puños y mandíbula.

—Eres un asalta tumbas Kaname —murmuró Yuuki mientras desviaba la vista hacía la ventana que tenía por vista el salón del consejo, perdiéndose la expresión lívida que presentó el rostro del otro nada más acabar.

—¿Por qué? —preguntó Kaname.

—¿Por qué que?

—¿Por qué siempre alegas que me gusta nuestro profesor? —siseó apenas conteniendo su furia.

—¿No es verdad? —Cuestionó Yuuki sintiendo por primera vez en mucho tiempo perder los estribos—, eres tu quien siempre estás ahí listo para cumplir cualquier cosa que te pida, sonrojándote cada vez que te habla o hace un cumplido, tímido en su presencia…

—¡Es porque lo admiro, imbécil!—repuso el de lentes.

—¡Lo amas!, lo amas tanto como para no darte cuenta de todos los sentimientos que despiertas en aquellos que te rodean.

Kaname no dijo nada más simplemente observo a detalle a Yuuki, aquella era la primera vez que lo veía perder la paciencia y gritar. Tragó saliva.

—No sabes de lo que hablas —susurró derrotado.

—Porque lo sé lo digo.

Ambos quedaron callados por unos momentos reflexionando lo dicho. Yuuki cerró los ojos un momento tratando de calmarse y recuperar la compostura.

—Creo que necesitas hacerte un examen de la vista —dijo Kaname logrando que el otro le prestara atención— te estás quedando ciego si no puedes ver con claridad lo que pasa frente a ti.

—…

—Yo, yo admiro a Azuma-sensei sólo eso, pensar en otro tipo de relación con él es desconcertante —comentó Kaname recargándose en su asiento—, es el tipo de persona que respeto, nada más.

Yuuki no dijo nada a pesar que sentía como si un peso fuera quitado encima suyo, sigo mirando al otro con algo de escepticismo, con la cautela al verse totalmente expuesto.

—No es como si pudiera prestarle atención a los demás de todos modos, no cuando ya hay una persona que ocupa todo mi tiempo —siseo con algo de enojo al ver como el otro enarcaba las cejas en apremio a que continuará— no si esa persona siempre logra preocuparme por las cosas más absurdas y si la dejo sola unos momentos empieza a imaginarse cosas extrañas.

—¿Quién?

—Realmente eres un idiota —bufó sonrojado Kaname— pues tú grandísimo imbécil.

Yuuki abrió un poco más los ojos para después sonreír un poco.

—Me gustas —intentó de nuevo, esta vez más calmado—, me gustas Kaname —repitió estirándose sobre su asiento para tomar la mano del otro, Kaname no se rehusó y por el contrario entrelazó sus dedos con los suyos, Yuuki sonrío.

–También me gustas.

No podía creer como tres palabras cambiaban todo pero, así es como era.

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Yuuta dio otro sorbo a su malteada mientras observaba con atención a la pareja frente a él, al parecer era el único que se había dado cuenta de los sutiles cambios en la relación entre su hermano y uno de sus mejores amigos, ni Shun ni Chizuru daban muestra de haberse percatado. Era mejor así, supuso Yuuta, podría llegar a ser bastante ruidoso cuando se diera al descubierto la verdad y el sinceramente prefería estar lejos cuando sucediese,

Medio sonrió al ver como Kaname se sonrojaba cada vez que su mano rozaba la de Yuuki y como este último soltaba un sonrisa se autosuficiencia al notarlo. Eran un par de idiotas, ¿cómo no iban a darse cuenta si eran demasiado obvios?

Otro sorbo más, podrían ser unos idiotas pero si eran felices eso era suficiente para él.

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Finite?

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N/A: ¿El final?, sí lo es…no me maten, hice lo que pude, aprovechando está semana de vacaciones en el caribe mexicano ¡yey! y toda la inspiración que obtuve del viaje, pero de verdad lo entregue lo más rápido que la RL me dejo. Drama, como siempre.

Gracias por los hits y los reviews, por detenerse a leer esto.

Natamsha: que bueno que te ponga prisa, más amor al fandom siempre es bienvenido. Yuuki morirá de diabetes a este paso.

Suishou Haruka: ¿Te llegaron los links?, vuelto a mandar…error mío probablemente

Fallon Kristerson: Espero no haberte defraudado.

Me puse a pensar seriamente el como hubiera sido la confesión del lado de Kaname y en sí esa fue la que escribí primero y salió más rápido XD

O.m.a.k.e.

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~De como sería si Kaname fuera el que se confesará primero~

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—Me gustas.

—…¿Perdón?

—M-me g-gustas ¡idiota! ¿Se te ha pegado la lentitud del mono…

Pausa, repite, continua y parpadea observando con atención como las mejillas de Kaname parecían encenderse a cada segundo que pasaba, Yuuki seguía observando con morbosa fascinación los gestos exagerados del otro, procesando lo que le habían dicho sin prestarle real atención al monologo que ahora mismo Kaname le daba.

Le gustaba, llevo su mano a su pecho notando el errático compás de sus latidos; no pudo llevar la misma mano a sus mejillas por miedo a corroborar el sonrojo que estaba casi seguro de portar. Yuuki Asaba no se sonrojaba, pero tampoco era como si fuese totalmente inmune a las confesiones, mucho menos si estas venían de la persona de la cual el mismo tenía sentimientos especiales.

Kaname correspondía sus sentimientos y él no había dicho ni hecho nada aún, Tsukahara seguía hablando y no le dejaba concentrarse en su siguiente movimiento. Así que hizo lo que tenía que hacer.

Tomarlo por la barbilla y besarlo como venía deseando desde hace algún tiempo, incluso si aún no había sido precisamente consiente de ello. Disfrute la calidez y suavidad de los labios ajenos, el extraño sabor dulzón y aliento refrescante que el otro cargaba, Yuuki pensó que podría hacerse adicto a esto, si no es que ya lo era de Kaname en general.

Dio resultado Kaname se había callado y le había dado una respuesta, mato dos pájaros de un tiro.

~Fin~

Y como pueden ver por eso decidí hacer una versión con Yuuki al verme desprovista de más ideas, la que quedo como la buena salió más larga y eso, pueden tomar la que gusten supongo.

Gracias de nuevo.