Ya estoy aquí de nuevo! :)

Os dejo otro capítulo. Este es muy bonito, me encanta... bueno es que Jack Mercer me encanta! :3

Esta tarde puede que suba el siguiente, si tengo tiempo, claro.

Disclaimer: Los personajes de Four Brothers no me pertenecen (Vaya mierda! D:)


4. Sabía que eras diferente

Jack Mercer llevaba 25 minutos en el baño sin salir, ya que se había duchado y ahora se estaba peinando para ir a buscar a Lyanna al hotel de su familia, ya que vivía allí. Estaba feliz y no podía negarlo, se le notaba en la cara, además, no paraba de silbar.

- ¡Jackie, joder! ¡Sal del puto baño de una vez! – dijo Angel aporreando la puerta - ¡Que no aguanto más!

- ¡Ahora voy! – dijo poniéndose bien los pelos delante del espejo.

Quién diría que llevaba 10 minutos peinándose, parecía que estaba despeinado. Es lo que él llamaba, "un pelo rebelde".

Salió del baño, pero cuando abrió la puerta, Angel le empujó hacia fuera y cerró la puerta.

- ¡Oh, gracias a Dios! – se escuchó desde dentro – Creía que no llegaba.

Jack sonrió ante la reacción y el comentario de su hermano.

Cuando llegó a la habitación, se quitó la toalla y se vistió. Se puso sus jeans favoritos, los que estaban rotos por las rodillas, una camiseta negra con dibujos rojos de calaveras, sus botas negras, el cinturón y la chaqueta de cuero. Antes de salir de la habitación, cogió su paquete de tabaco y bajó las escaleras.

- ¿Ya te vas colega? – le dijo Bobby mientras no dejaba de mirar la tele.

- Si, y no me esperéis, a lo mejor me la llevo a cenar – dijo cogiendo las llaves del coche.

- Espera, espera, espera, ¿a cenar? – le dijo Bobby mirándole desde el sillón – ¡Nunca has invitado a una chica a cenar!

- Me voy – dijo abriendo la puerta riéndose ante el comentario de Bobby – Hasta luego.

Y cerró, dejando a Bobby con cara de tonto y con la palabra en la boca.


Le quedaban 5 minutos para que llegara Jack, y Lyanna todavía en toalla y sin vestir.

- ¡Mierda, mierda, mierda! – dijo saliendo corriendo del baño hacia la habitación para vestirse - ¡Que no llego! Si no me hubiera dormido después de comer, no me estaría pasando esto – dijo mientras se ponía la ropa interior.

La habitación era un caos, tenía ropa por todas partes, sobre todo en la cama.

- ¡Oh, me encanta este tema! – dijo mientras de fondo sonaba Duality de Slipknot.

Cuando se vistió, se fue al baño a peinarse y maquillarse. Cuando terminó de peinarse y cuando justo cuando iba a encender el secador, llaman a la puerta.

- ¡Voy! – dijo soltando el cepillo del pelo – ¡Un momento!

Jack había llegado y ella todavía sin terminar de arreglarse.


Jack Mercer estaba en la puerta de Lyanna bastante impaciente. Tenía ganas de salir con ella y conocerla mejor, seguro que era una tía cojonuda.

Mientras esperaba se puso a mirar al techo y después a sus botas.

- ¿Eso que suena es Slipknot? – se dijo así mismo.

Cuando la puerta se abrió, vio allí de pie a Lyanna, ésta tenía todavía el pelo mojado, pero estaba vestida. Llevaba unos jeans de color gris con una camiseta negra de mangas largas con dos hebillas en los hombros y unas botas negras.

- Pasa, todavía queda que me seque el pelo – dijo ofreciéndole entrar.

Cuando pasó vio como era por dentro una de las habitaciones del hotel.

Cuando todos sus hermanos fueron a verlo, él no quiso ir, ya que estaba bastante ocupado haciendo "cosas" con Carol.

- Si quieres algo de beber, cógelo tú mismo – dijo Lyanna antes de irse al baño y encerrarse.

Jack se sentó en el sofá y se puso a mirar a todos lados. Se incorporó un poco y se puso a mirar lo que tenía Lyanna encima de la mesa.

2 revistas de emp, dos latas de cerveza vacías, una bolsa de cacahuetes a medio acabar, el mp3 y el móvil. Se levantó y se fue al frigorífico, cogió una lata cerveza y empezó a bebérsela.

Se puso a mirar por la cocina, la cuál estaba muy recogida y limpia.

Se fue de vuelta al salón y se sentó en el sofá mientras se bebía la cerveza y se comía los cacahuetes que quedaban.

La puerta del baño se abrió y de ella salió Lyanna que ahora se fue a la habitación.

- Bueno, pues yo ya estoy – dijo ésta poniéndose delante de Jack – Cuando quieras, nos vamos.

- Me gusta tu jersey – dijo mientras se metía otro cacahuete en la boca. Éste tenía agujeros por todos lados y era blanco, con los puños grandes. Le llegaba a la chica por los muslos

- Gracias, a mí me gusta tu chupa.

Dejó la lata en la mesa al igual que los cacahuetes y se levantó, poniéndose al lado de Lyanna, la cual vio que tenía una estatura perfecta para él, le llegaba por el hombro.

- ¿A dónde vamos? – dijo Lyanna poniéndose bien el bolso.

- ¿A dónde quieres ir?

- Tú eres de aquí. Yo llevo aquí dos días mal contados, así que no me preguntes.

- ¿Te gustan los bolos?

- ¿Estas de coña? ¡Me encantan! – dijo ésta emocionadísima – Y no es por chulear, pero se me da bastante bien.

- Pues vamos – dijo abriendo la puerta para que Lyanna pasara – Señorita… - dijo en plan caballeroso.

- Eres muy raro – dijo saliendo por la puerta mientras miraba a Jack.


- ¿Éste coche es tuyo? – dijo mientras miraba a todos lados. Llevaban ya 10 minutos de camino – Es que me mola, es viejo y cómodo.

- Es de mi hermano Bobby y mío – dijo sin dejar de mirar al frente.

- ¿Tu hermano Bobby es el que estaba contigo en el super no?

- El mismo.

Se quedaron en silencio durante unos minutos. Jack miraba al frente y Lyanna a la gente de la calle y los coches por la ventanilla.

- Gracias por lo de ayer – saltó de repente Lyanna – Se que lo dije ayer, pero te lo vuelvo a repetir.

Jack miró durante un momento a la chica que tenía a su lado cuando se paró en un semáforo. Miraba por la ventanilla y tenia la mirada perdida. No se sabe cuantos segundos pasó así, ya que la chica se dio cuenta de que la estaba mirando.

- ¿Pasa algo? – pregunto ésta mirándole.

- No, nada – dijo mirando otra vez al frente – Cosas mías.

Cuando el semáforo se puso en verde puso el coche en marcha de nuevo, y nuevamente miró a Lyanna por el rabillo del ojo, después sonrió para sí mismo.


- ¡Genial! – dijo el menor de los hermanos Mercer después de ver que la bolera la habían cerrado.

- No pasa nada – dijo Lyanna, que estaba al lado de Jack – Podemos hacer otra cosa. Podemos ir a tomar algo calentito, porque no se tú pero tengo frío.

Jack la miró y empezó a quitarse la chaqueta de cuero. Cuando se la quito, se la puso a Lyanna sobre los hombros

- ¿Eres tonto? – dijo ésta quitándose la chaqueta – Póntela, que no quiero ser responsable de que mañana estés malo.

- Tienes frío, yo no, para ti.

- Insisto – dijo tendiéndole la chaqueta – Estoy bien. Y aunque no tengas frío, tarde o temprano lo tendrás, así que póntela.

Parecía una guerra de miradas, a ver quien aguantaba más. Ganó Lyanna, la cuál le dio la chaqueta a Jack para que se la pusiera.

- ¡Mira! – dijo señalando una chocolatería que había en frente – Justo lo que buscaba. ¡Vamos!

Los dos jóvenes cruzaron la carretera y entraron en la chocolatería, la cual estaba a rebosar. Vieron que había una mesa libre al lado de la ventana. Le pidieron al camarero dos chocolates bien calientes.

- ¿Por qué has venido a Detroit? – preguntó Jack después de que se fuera el camarero– ¡Phoenix es mil veces mejor!

La expresión de la chica cambió radicalmente, de la felicidad a la tristeza.

- Lo siento, no quería molestarte con preguntas…

- No, esta bien – dijo dándole una sonrisa complaciente – Me vine porque estoy huyendo.

- ¿Huir? ¿Acaso eres una fugitiva?

- ¡No! – dijo mientras se reía – Huyo de mi exnovio.

Al decir esto último, Lyanna se puso seria de repente. El camarero llegó con las dos tazas y las puso en la mesa. Cada uno puso las manos en las tazas para calentarse las manos.

- Por lo que me hizo – siguió diciendo – Es un capullo y merece que lo abandonen.

Jack siguió sin decir nada, solo se dedicaba a mirar y escuchar a Lyanna.

- Me fui porque me pegaba, Jack, me maltrataba – dijo con un nudo en la garganta – No me fui antes por miedo a su reacción, sino, créeme, hubiera venido antes a Detroit.

Las lágrimas empezaron a correr por las mejillas de la chica. Jack se levantó y se puso a su lado, poniendo el brazo sobre sus hombros, arropándola. La chica se puso las manos sobre la cara y se apoyó en el pecho de Jack a llorar. Jack puso su cabeza sobre la de ella y la dejó llorar tranquilamente.

La chica olía realmente bien, olía a esas noches de verano, esas noches a las que Jack le gustaban.

Lyanna se incorporó y empezó a secarse las lágrimas con los puños del jersey.

- Lo siento Jack – dijo ésta sollozando – Te estoy dando la tarde.

- No tranquila – dijo todavía con el brazo sobre sus hombros. Quien los viera, dirían que eran pareja, ya que estaban el uno muy cerca del otro – Lo has pasado mal, y lo comprendo.

Lyanna le miró y una pequeña sonrisa se dibujó en su cara.

- Te conozco de hace dos días y me siento como si te conociera de siempre.

- Soy un buen tío. Nadie se me resiste – la chica rio ante ese comentario – Deja de llorar – dijo quitándole una lágrima de su mejilla – Las chicas guapas como tú, no lloran.

- Adulador – dijo entornando los ojos – Quiero que sepas, que a esto – dijo señalando las tazas - invito yo.

- Bueno, pues entonces me vas a dejar que te invite a cenar.

- Eso suena a cita Mercer.

- Puedes llamarlo como quieras, pero me vas a dejar hacerlo.

Los dos jóvenes rieron mientras en la calle empezaba a nevar y a oscurecer.


OOOHHHH! *_* quiero un Jack! (LLLL)

Se aceptan reviews y esas cosas :) y como dije antes, subiré el siguiente capítulo por la tarde :D

Un saludo fuckers! (K)