Como bien dije, aquí está el capítulo... es el más largo de todos, ya que aquí se cuentan sus historias :)
5. Confesiones
- ¿A dónde piensas llevarme? – dijo Lyanna antes de subir al coche.
- Es una sorpresa – dijo mirándola divertido – Sólo te voy a decir que eres a la primera chica que llevo a ese sitio.
- ¿De verdad? Vaya, ¡me halagas! – dijo sentándose en el coche y cerrando la puerta - ¿Debo tener miedo?
- Preciosa, cuando vas con un Mercer, siempre debes tener miedo – dijo arrancando el coche.
- Buen punto.
Se encaminaron hacia el sitio misterioso, que al final se trataba de un restaurante barato que se encontraba a las afueras de Detroit.
Después de media hora en coche cogiendo todos los semáforos en verde, llegaron al lugar.
- Pues ya hemos llegado – dijo saliendo del coche, donde curiosamente, había encontrado aparcamiento en la misma puerta.
- Vaya, parece agradable – dijo mirando el sitio.
- ¿Vamos señorita? – dijo ofreciéndole el brazo
- Usted manda caballero – dijo mientras aceptaba su oferta.
Entraron los dos agarrados del brazo. Una camarera les mostró donde tenían que sentarse.
- ¿Sabes una cosa? – dijo Lyanna después de sentarse en la silla – Nunca he estado en un restaurante.
- Bueno, te vas a quedar con el recuerdo de que Jack Mercer te trajo a uno – dijo Jack después de quitarse la chaqueta.
Lyanna le miró divertida y empezó a mover la cabeza de lado a lado. En ese momento un camarero que rondaba los treinta, se acercó a los dos jóvenes.
- ¿Van a tomar algo?
- Pon una botella de vino – dijo Jack – Si puede ser, que no sea muy cara.
- Muy bien señor – dijo el hombre mientras les tendía la carta.
Lyanna empezó a reírse mientras leía la carta ya que no podía aguantar más. Jack la miró de reojo mientras veía la carta y empezó a reírse también.
- Ahora sé por qué no he venido nunca a un restaurante – dijo la chica. Jack le miró como esperando su respuesta – No puedo reírme tranquila sin que nadie me aniquile con la mirada.
En ese momento, el camarero se acercó con las dos copas de vino y con un cubo lleno de hielo con la botella en su interior. Les sirvió el vino y se quedó esperando a que los dos jóvenes hablaran.
- Yo voy a tomar… mmmm… unas chuletas de ternera con patatas fritas – dijo Lyanna mirando al camarero.
- ¡Que sean dos!
- Muy bien – dijo antes de recoger las cartas.
El hombre cogió las cartas y se fue.
- ¿Y cómo que me invitas a cenar? – preguntó Lyanna
- ¿No puedo invitar a una chica guapa a cenar?
- ¡Oh, vamos Jack! ¡Ese truco es muy viejo! ¿Qué quieres de mí?
- ¿Yo? Nada… solo quiero conocerte. No sé, me pareces una buena tía.
- ¿Quieres conocerme? – preguntó sorprendida - ¡Vaya! Es la primera vez que se interesan por mí
- ¿Estarás de coña no? Ya solo con verte se ve que eres interesante – dijo poniendo las manos entrelazadas sobre la mesa.
- Me halagas – dijo ésta poniéndose una mano sobre el pecho, siguiéndole el rollo al menor de los hermanos Mercer.
El chico sólo le sonrió, no tenía palabras para responderle. En esas que llegó el camarero con los platos.
- Que tengan buena cena – dijo después de dejar los platos sobre la mesa.
- Gracias – contestaron los dos al unísono viendo cómo el camarero se marchaba.
- No es por ser cotilla ni nada – dijo Lyanna mientras cortaba un trozo de carne – Pero me gustaría saber tu historia, Jack – dijo antes de meterse el trozo de carne en la boca.
- ¿Mi historia? ¿No la conoces?
- ¡Llevo dos días aquí! Créeme, si la supiera, no te preguntaría.
- Bueno, por donde empiezo – dijo mientras masticaba – Mi infancia, por así decirlo, fue bastante traumática hasta que Evelyn Mercer me adoptó. Tengo una madre biológica, pero para mí, mi madre siempre será ella – dijo esto último mientras miraba hacia arriba – No recuerdo mucho de mi infancia, pero lo único que sé, es que las peleas a voces y las discusiones, no me gustan, me hacen sentir incómodo.
Lyanna le escuchaba atentamente y no apartaba la mirada de él mientras comía.
- Cuando mataron a mi madre, mis hermanos y yo, nos dedicamos a investigar y a llevarnos por delante a todo aquel que estuviera involucrado.
- Vaya, lo siento.
- Fue hace dos años – dijo con la mirada perdida – Fue un duro golpe del que me está costando recuperarme – dijo antes de darle un sorbo al vino – Recibí varios disparos cuando investigábamos – dijo enseñándole la cicatriz que tenía en el hombro derecho – ¡Por poco no lo cuento! El final de ésta historia no lo viví, ya que me llevé meses en el hospital.
Lyanna le miraba con preocupación, por lo que le había contado de los disparos, se notaba que estaba algo preocupada.
- Bueno, es tu turno – dijo Jack metiéndose en la boca unas cuantas patatas fritas.
- ¿Yo? – dijo señalándose – Soy adoptada también. Mis padres biológicos son de Irlanda, nunca los he conocido, ya que me abandonaron en el hospital cuando nací – le dio un sorbo al vino - Nací en Phoenix y me llevaron a un orfanato. Cuando cumplí los 3 años, la que es mi familia, me adoptó y me trataron como a una más. Todo iba bien, hasta que cumplí los 14. Mis padres murieron en un accidente de coche, y nos llevaron a mis dos hermanas pequeñas y a mí a un orfanato. A las niñas las adoptaron una familia, y yo hasta que cumplí los 16 no pude salir de allí. Empecé a trabajar y a ganarme mi sueldo, era poco, pero me daba lo suficiente para sobrevivir. También empecé con mi banda a dar pequeños conciertos en bares y sitios de por allí. Después está el tema de Jim, mi exnovio, del cuál no quiero hablar.
- ¿Tienes un grupo? – preguntó sorprendido.
- Tenía – matizó – Lo dejé hace unos meses porque tenía demasiados problemas, y no quería que eso afectase al grupo. Les propuse que buscasen una nueva cantante y que siguieran para adelante sin mí. Me costó convencerlos, pero al final, lo conseguí. Me trajeron los del grupo para acá, a Detroit, ya que iban a Toronto a dar un concierto. Y aquí estoy – dijo esto último dejando la copa de vino en la mesa.
- ¿Qué edad tienes Ly? ¿Puedo llamarte así no?
- 21, los cumplo en verano. Y sí, puedes llamarme así.
- Entonces eres de mi edad, guay.
El camarero se acercó y les recogió los platos.
- ¿Han comido bien?
- ¡Mejor que nunca! – respondió Lyanna
- Estaba muy bueno – dijo Jack.
- Me alegro – dijo el hombre sonriendo.
El camarero recogió los platos y se fue.
- ¿Ya son las diez? – dijo Lyanna mirando el reloj de su muñeca.
- ¿Tienes prisa acaso?
- No, ¡que va! Lo que pasa que se me ha ido muy rápido el día.
-Eso es porque te lo estás pasando bien – dijo Jack con una mirada seductora.
- Será eso.
- ¿Qué tal si vamos a tomarnos algo?
- ¡Por mi genial! – dijo ésta emocionadísima.
- ¿Te importa si pasamos por mi casa un momento? Tengo que coger una cosa.
- Está bien. Y así de camino, me dejas algo de ropa, porfi.
- A cambio de algo.
- ¿Qué quieres?
- Otro día como el de hoy – dijo tendiéndole la mano.
- ¡Hecho! – dijo estrechándosela.
Los dos jóvenes se levantaron de sus asientos y se fueron, no sin antes de que Jack pagara. Subieron al coche y se dirigieron a casa de los Mercer.
Cuarenta y cinco minutos después llegaron a casa de los Mercer.
- ¡He vuelto, y traigo visita! – dijo dentro de la casa mientras se quitaba la chaqueta y subía las escaleras.
- ¡Hombre, el guaperas se dignó ha aparecer! – dijo Bobby apareciendo con una lata de cerveza en la mano.
Lyanna entró y cerró la puerta muerta de frio.
- ¿Tú eres Lyanna no? – dijo Bobby tendiéndole la mano.
- Y tú debes de ser Bobby, el otro tío del super – dijo mientras le estrechaba la mano.
- ¡Buena memoria!
- ¿Pero que pasa aquí? – dijo Angel apareciendo con otra lata de cerveza.
- Espera, a ver si lo adivino – dijo Lyanna con las manos en las caderas - Eres Angel, ¿a que sí?
- Así es – dijo estrechándole la mano – Y tú Lyanna, ¿a que si?
- La misma.
En ese momento apareció Sofi, limpiándose las manos en los vaqueros.
- Hola Lyanna – dijo Sofi mientras le daba dos besos a la chica – Soy Sofi.
La chica sonrió y miró a los tres que tenían cervezas en la mano.
- ¿Quieres una? – le preguntó Sofi mientras le mostraba la lata.
- Estaría bien. Tanto vino no me sienta bien.
- Ven conmigo – le dijo Sofi mientras la cogía de la mano y la llevaba a la cocina.
En ese momento, Jack bajó por las escaleras y vio que Lyanna no estaba ahí, sólo estaban Angel y Bobby.
- ¿Dónde está? – le preguntó a sus dos hermanos.
- Se ha ido con Sofi a la cocina – respondió Angel – Por cierto, ¡vaya bombón te has buscado!
- Eso ya te lo dije yo – dijo Bobby – Es la chica prefecta para Jackie.
- ¡Es una tía de puta madre! – les dijo a sus dos hermanos – Además, me he enterado de que cantaba en un grupo.
- ¿Ves? – dijo Bobby a Angel – Es la chica perfecta para Jack, además se ve que es buena gente.
- Si, es un encanto – dijo Angel – A mí me gustó. A lo mejor hasta te la quito.
- ¡Eso ni de coña! – respondió el menor de los Mercer – Es para mí.
Mientras tanto, en la cocina…
- Bueno, ¿a dónde te ha llevado la estrella del rock? – preguntó Sofi mientras abría el frigorífico y cogía una lata de cerveza - ¿Y qué tal se ha portado?
- Pues… - dijo mientras cogía la lata de cerveza – Me ha llevado a un restaurante de estos baratos que hay a las afueras de Detroit. Y en cuanta a portarse, bueno, pues muy bien, demasiado bien – dijo esto último después de darle un buche a la cerveza.
- ¿Un restaurante? ¿Estamos hablando del mismo Jack?
- No conozco a ningún otro… que yo sepa.
- Es que es extraño – dijo Sofi mientras se sentaba en una de las encimeras – Jack nunca ha invitado a una chica a cenar, y menos a un restaurante.
- ¿No? ¡Pues estuvo pesadísimo! Decía que tenía que invitarme a cenar, sí o sí.
- Bueno, ya era hora de que creciera.
Las dos mujeres rieron con ese comentario y se encaminaron fuera de la cocina, al salón, que es donde estaban los demás charlando.
- ¿Dónde vais ahora? – dijo Sofi mientras se sentaba encima de Angel.
- Pues pensábamos ir a tomar algo – respondió Jack.
- ¿Por qué no os quedáis aquí? – dijo Bobby – Hace frío para estar en la calle.
Los dos jóvenes se miraron y levantaron los hombros.
- ¿Por qué no? – dijo Lyanna – paso de congelarme allí fuera – dijo mirando por la ventana.
- Voy a ir a por las bebidas y a por unos vasos – dijo Sofi levantándose – Ahora vengo.
Bobby, Angel, Jack y Lyanna, se quedaron en el sofá charlando esperando a que Sofi trajera las bebidas… Iba a ser una noche muy larga.
Y hasta aquí el capítulo... ya no actualizare hasta dentro de unos días xDDD
Se aceptan reviews de todo tipo, y tomatazos también :)
Saludos fuckers! (K)
