Me encanta este capítulo! :) Habla sobre la fiesta en el "Laguna Roja"
Espero que lo disfrutéis! :D
Disclaimer: NINGUNO de los personajes de Four Brothers me pertenece :(
7. Necesito un milagro
Después de estar casi toda la tarde dándole vueltas a lo que Carol le había dicho, Jack Mercer salió del baño duchado y peinado, con esos malos pensamientos en su cabeza. No importaba lo que le dijera esa loca, no era nadie para meterse en su vida, y menos para hacer daño a la gente que le importa. Si, es cierto, el mismísimo Jack Mercer tenía sentimientos, siempre los tuvo, pero la gente no lo creía. Solo la gente en la que confiaba era la que lo sabía. Entre esa gente estaba Lyanna, la chica de sus sueños. Esa que vio en el supermercado y se quedó embobado solo con mirarla, esa que conoció y vio que era una gran persona, esa que estaba ahí siempre con una sonrisa en la cara… esa chica de la que estaba enamorado hasta la médula. Todo el mundo lo sabía, bueno, quien dice todo el mundo, dice sus hermanos, Sofi, Camille y sus mejores amigos. Todos decían que harían buena pareja, que están hechos el uno para el otro… pero él sabía que era complicado. Lyanna huyó de Phoenix por su exnovio, el cual le pegaba y la maltrataba. Había visto sus hematomas y cicatrices en el cuerpo, y eso hizo que le hirviera la sangre. Solo el hecho de saber que le hicieron daño…
- Jack, tranquilízate – se dijo a sí mismo – Ella te lo dijo, "no quiero que te metas en esto. Es algo que tengo que hacer yo sola"
Se levantó de la cama y se dirigió a su habitación, no sin antes dar un portazo.
No sabía que ponerse. ¿O el vestido negro de lentejuelas o los leggins de licra y el top gris metálico sin mangas y con tachuelas? Se decidió por el top y los leggins, era más cómodo e iba más con su personalidad. Además para bailar hay que ir cómoda y segura.
Se vistió y se dirigió al baño a peinarse y maquillarse. Se alisó el flequillo y el pelo entero, que le llegaba a la mitad de la espalda. A éstas que llamaron a la puerta.
- ¿Quién será? – dijo extrañada y mirando el reloj – Si sólo son las ocho menos cuarto - ¡Voy!
Se dirigió a la puerta y abrió. Ahí había tres chicas. Andrea y sus dos primas.
- ¡Hola Andrea! – dijo con una sonrisa - ¿Qué haces aquí? ¿No habíamos quedado en el club?
- Si, es cierto – dijo mientras entraba – Pero es que tengo un problema – hizo una pausa - ¿Te importa maquillarnos? – dijo algo avergonzada.
Lyanna creía que le iba a decir algo serio y se esperaba lo peor. Pero al escuchar eso se echó a reír y sonrió.
- Claro. No me importa. Pasad por aquí.
- A todo esto – dijo Andrea acercándose a las otras dos chicas – Estas son mis primas. Jill – ésta era rubia y tenía unos ojazos azules muy brillantes y bonitos – Y ella es Beth – también era rubia pero tenía los ojos color miel.
- Un placer chicas. Soy Lyanna, pero podéis llamarme Ly si quereis – les dijo mientras les daba dos besos.
- Tienes unos ojos monísimos y súper raros – dijo Jill, la más pequeña de las primas.
- Vaya, gracias- contestó Lyanna – Venid, por aquí.
Y las cuatro chicas se metieron en el baño a maquillarse y a ponerse espectaculares para la noche.
Carl y Richard fueron a buscar a Jack a su casa, en el coche de Richard. Era un Ford negro deportivo, pero no de los nuevos, de los antiguos, de los primeros que se hicieron. Y después fueron a buscar a Alfred.
Se fueron directamente al "Laguna Roja", ya que Lyanna le había llamado y le había dicho que se iba con Andrea y sus dos primas, y que los esperaban allí.
- Yo no sé vosotros – dijo Carl, que estaba sentado atrás – Pero yo esta noche voy a intentar ligar.
- Tío – dijo Richard – ¡Siempre vas a ligar!
- Eso mismo digo – respondió Jack que estaba en el asiento del copiloto - ¿Cómo se llamaba tu última conquista? – dijo divertido.
- ¿No era Stacie? – preguntó entre risas Alfred.
- Si. "Stacie la de los melones grandes" – dijo Jack mientras hacía el gesto de tener dos pechos grandes.
Los tres chicos empezaron a reírse a costa de su amigo.
- Ja, ja. Muy graciosos –dijo Carl, al cual no le hizo gracia lo que dijeron – ¡Eh tio! – dijo mientras señalaba el "Laguna Roja" en el cristal – Es ahí. ¡Para!
- Bueno, pues ahora hay que buscar un aparcamiento – dijo Richard.
Después de 15 minutos dando vueltas para encontrar un aparcamiento, al final lo encontraron. Se fueron a hacer cola en el club, y ver de camino si las chicas estaban allí, si no se verían allí.
- Al menos no hay mucha gente – dijo Alfred al ver la cola – No tendremos que esperar demasiado.
- ¿Estas tías dónde están? – preguntó Carl
Después de que preguntara eso, las vieron viniendo de lejos. Venían riéndose por algo, nada bueno seguramente.
- Creo que no me voy a tener que ir muy lejos para ligar – dijo Carl mientras veía a las chicas acercarse.
Iban las cuatro con tacones, dos de ellas en vestido. Andrea iba con un vestido rojo ajustado, por encima de las rodillas, un abrigo negro, y tenía el pelo recogido en una cola alta. Una de las primas de Andrea, Jill, iba con unos vaqueros azul claro, ajustados, un top de color dorado, una chaqueta negra de vestir, y llevaba el pelo rizado. La otra prima, Beth, iba con un vestido negro de brillantes suelto, la chaqueta de cuero, y el pelo semirecogido. Por último, Lyanna iba con unos leggins negros de licra, un top gris sin mangas, la chaqueta de cuero y el pelo totalmente suelto y liso.
Cuando llegaron con los chicos, Andrea se acercó a Alfred y lo besó apasionadamente, ya que llevaba una semana sin verlo.
- ¿Hace mucho que estáis aquí? – pregunto Ly a los chicos.
- No mucho – dijo Richard mirándola de arriba abajo – Perdona que te diga Ly, ¡pero estás cañón!
Jack al escuchar el comentario de su amigo dejó de mirar a Lyanna y le miró a él. Le echó ese tipo de miradas que pueden matar a alguien. Pero llevaba razón, estaba muy bien, bueno, es que Ly estaba buena, eso era verdad.
- ¡Estás muy guapo Jack! – le dijo Ly –Nunca te había visto con camisa – dijo después de haberle bajado la cremallera de la chaqueta de cuero.
- Gracias – le dedicó una sonrisa – Te sientan muy bien los labios rojos.
Los dos chicos se sonrieron. Siempre que se miraban, parecía que el mundo se parase. Además saltaban chispas entre ellos, eso se notaba a kilómetros de distancia.
- Bueno – dijo Andrea - ¡Vamos a pasarlo bien! – dijo antes de pasar, ya que les tocaba a ellos entrar.
Cuando entraron, pudieron observar que el club parecía que estaba hecho de cristal. Había mucha gente dentro, algunos sentados bebiéndose unas copas y otros bailando en la pista, la cual estaba iluminada por focos rojos, violetas y verdes, que no paraban de moverse de un lado a otro.
Fueron al guardarropa y dejaron las chaquetas y los bolsos, de los cuales antes de dejarlos, cogieron el dinero. Después de eso, se fueron a la barra y se pidieron todos unos chupitos de tequila con sal.
- Como bien se dice – dijo Andrea - ¡El que no apoya, no folla!
Todos rieron ante eso, y apoyaron el vaso en la barra, le dieron vueltas y se lo bebieron.
- Vamos allá al fondo – dijo Beth, que había encontrado sitio.
Se dirigieron allí con otras copas en las manos. Estuvieron sentados, bebiendo y charlando un buen rato. No paraban de reír y se podía observar como Carl ligaba con Beth, no se separaba de ella, y no hacía más que hablarle al oído. Alfred y Andrea estaban muy acaramelados y los otros cuatro lo pasaban bien.
- ¡Oh! ¡Me encanta esta canción! – dijo Jill - ¿Te vienes Ly?
- ¡Vamos!
Las dos chicas se levantaron y se fueron a la pista de baile con toda la gente a bailar. La canción que estaba sonando era Listen to your heart de DHT.
Las dos chicas se movían al ritmo de la música con las caderas y no paraban de reírse, eso era algo que a los chicos les gustaba y no dejaban de mirarlas.
- ¿Cuándo se lo vas a decir? – le preguntó Richard sacándolo de sus pensamientos - ¿Cuándo le vas a decir a Ly lo que sientes?
- No lo sé – respondió éste – Me da miedo decírselo y que deje de hablarme.
- ¡No seas gilipollas! ¡Sabes como es! Te quiere un montón y no va a dejar de hablarte por esa estupidez.
- Necesito un milagro para que me acepte. Lo dejó con su exnovio, y no creo que quiera salir con nadie, y más después de lo que le pasó.
- Si no lo intentas, no lo vas a saber nunca.
A estas, que después de un rato, se acercó Jill y se sentó al lado de Richard.
- Imposible de seguir el ritmo de Ly – dijo agotada en el sillón – ¡Tiene unas energías increíble! Y además, nada más que hacen acercarse tíos a bailar con ella.
- Tu tranquila – dijo Richard poniéndole un brazo por los hombros – Si quieres ligo contigo.
La chica se echó a reír ante el comentario, pero no le dijo que no al pelirrojo.
Jack se terminó su vodka negro con refresco de limón y se dirigió a la pista de baile a buscar a Ly. Se adentró en ella mientras intentaba que la gente le dejara pasar. Cuando llegó, allí la vio, bailando y dando vueltas sobre sí misma, parecía una diosa, y estaba preciosa con los focos de colores iluminándola. Una de las veces en las que se giró, vio a Jack y le dedicó una sonrisa, se acercó a él y le cogió de la mano.
- ¡Baila conmigo guaperas! – le dijo antes de llevárselo al centro de la pista.
Ly no le soltaba la mano a Jack, ya que no quería que se escapara. Ella solo le miraba y sonreía, quería que se sintiera cómodo. Se le veía muy serio y parecía que no estaba allí presente.
- ¿Te pasa algo? – le dijo al oído para que le escuchara.
- No, ¿por qué lo preguntas?
- Es que te veo muy serio, y créeme, eso no me gusta ni a mi ni a ninguna de las chicas que hay aquí – dijo mirando a unas chicas - que no dejan de mirarte, por cierto.
Jack rio ante el comentario de Ly. Y llevaba razón, había un grupo de 5 chicas que no dejaban de mirarle. Algunas le saludaron y otras le lanzaron besos.
- ¡Venga! – dijo empujándole hacia las chicas - ¡tu grupo de fans te espera!
Le guiñó un ojo y siguió bailando. A todo esto que empezó a sonar Miracle de Cascada.
- Hola guapo – dijo la que le tiró un beso. Tenía el pelo rojo como el fuego y unos ojos verdes de infarto – Soy Mary – dijo presentándose.
Las demás chicas se presentaron, pero Jack no les hizo caso, no escuchaba lo que le decían, ya que no podía de dejar de mirar a Lyanna bailar. Se veía que lo estaba pasando muy bien.
- Jack, es ahora o nunca – se dijo a sí mismo – ¡Nunca vas a saber si te quiere si no te lanzas!
- Disculpad chicas – les dijo a las 5 – Pero hay alguien esperándome.
Se dirigió hacia Ly, la cogió del brazo y le dio la vuelta para que le mirara a la cara.
- Perdóname por lo que voy a hacer, pero llevo mucho tiempo esperándolo.
- ¿Qué…?
No le dejó que preguntara, puso sus manos sobre las mejillas de Ly y la acercó a él, plantándole un beso inesperado, de esos que se ven en las películas.
Ella se sorprendió al principio, pero lo aceptó, porque también quería besar… y ser besada.
POR FIN! por fin dio alguien el primer paso! YA ERA HORA!
Aviso: el siguiente capítulo contiene escenas no recomendada para menores de 18 años xD
Se aceptan reviews y demás
Un saludo fuckers! (K)
