Aquí os traigo un nuevo capítulo :)

AVISO: Contiene escenas de sexo explícitas. No recomendado para menores de 18 años

Disclaimer: Ninguno de los personajes de Four Brothers me pertenece.


8. Ya eres una más

Después de poner sus labios con los de Lyanna, Jack no esperaba que ella le respondiera con tanta pasión. Ella se aferraba a su camisa, para atraerlo más a ella y para que hubiera más contacto. La lengua de Jack fue bien recibida por la de Ly, y eso era una buena señal, ya que no sabía como se lo iba a tomar.

La música estaba a todo volumen, y la gente seguía bailando alrededor de ellos, pero a Jack y a Ly no le importaban, ellos estaban muy ocupados, en su propio mundo de abrazos, besos y tocamientos.

Las emociones estuvieron bloqueadas en ellos estos dos meses, y de repente se liberaron. Ya no importaban los exnovios o las locas que van a tu casa a molestarte, ellos querían liberarse, sus cuerpos querían más. Pero este perfecto sueño llegó a su fin cuando tuvieron que parar para coger aire y respirar un poco.

- Quiero que sepas – le dijo Lyanna al oído a Jack- que no me importa. También llevaba mucho tiempo esperando esto.

Jack sonrió con lo que la chica le dijo.

- Al final llevaban razón, el destino o Dios quería que estuvieran juntos, sino ¿por qué vino a Detroit y no se fue a otro estado?

- ¿Nos tomamos otra? – le propuso Jack

- Muy bien – le sonrió – Pero después, ¿que te parece si nos cogemos un taxi y nos vamos a mi casa? – le dijo con voz seductora.

Cuando Jack la miro a la cara, pudo ver q se estaba mordiendo el labio inferior. La cogió de la mano y la llevó a la barra. Pidieron dos chupitos de ron con whiskey, brindaron, se lo tomaron y se dirigieron al guardarropa a recoger las chaquetas y el bolso de ella. Pidieron un taxi rumbo al hotel Evelyn Mercer.


Después de llevarse todo el trayecto a casa de Lyanna besándose con fervor, los dos jóvenes llegaron a la puerta de la casa. Cuando ella abrió, dejó las llaves en la bandeja y tiró su chaqueta y el bolso en el sofá. Cogió a Jack por la camisa y lo acercó de nuevo a ella para que la besara. Mientras estaban ocupados pasándose sus fluidos, Ly le quitó la chaqueta de cuero Jack y la tiró al sofá, se quitó los tacones negros y los dejó tirados por el suelo. Jack la cogió en brazos y Ly puso sus piernas alrededor de las caderas del menor de los Mercer, todo esto sin dejar de besarse. Él la llevaba rumbo a la habitación, mientras ella se quitaba el top y le quitaba la camisa a Jack. Cuando llegaron a la habitación, Jack tiró a Ly en la cama, y él se quitó las botas, los calcetines y la camiseta marrón de mangas cortas que llevaba debajo. Se deslizó en la cama, buscando su carnosa boca de nuevo. Cuando sus bocas nuevamente estaban juntas, ella le quitó el cinturón, y fue bajándole los pantalones poco a poco, disfrutando de la sensación. Él se retiro y se los quitó definitivamente, no sin antes haberle quitado los leggins a Lyanna. Cuando se quitó los pantalones, la erección de Jack se hizo más visible, eso hizo a que Lyanna se mordiera el labio inferior y se pusiera más excitada que antes. Ella al ver eso, se quitó el sujetador y lo tiró a un lado.

- ¡Oh Dios! – dijo sin dejar de mirar los pechos de Ly – ¡Gracias por enviármela!

Ella rio ante ese comentario y se abalanzó sobre él, tumbándolo en la cama y poniéndose encima. Antes de ponerse a horcajadas sobre él, se quitó las bragas y las echó a un lado. Jack se quitó los boxers, los tiró al suelo y se puso un condón. Cuando ella se puso encima de él e introdujo su miembro dentro de ella, los dos gritaron de placer ante esa sensación. Ella empezó a moverse despacio, disfrutando de la sensación y sin dejar de mirar a Jack, el cual tenía puesta sus manos sobre las caderas de la chica para que no perdiera el ritmo. Empezó a ir más deprisa y sentía placer, ese placer que no sentía desde hace mucho tiempo. Cuando terminó, Jack le dio la vuelta y se puso encima de ella, moviéndose lentamente mientras ella le agarraba del pelo y decía su nombre, y él la besaba en el cuello. Juntos llegaron al climax unas pocas de veces, ya que tuvieron toda la noche para disfrutar.


A la mañana siguiente, Ly fue la primera en despertarse con una sonrisa en los labios. Tenía su cabeza sobre el pecho de Jack, el cual estaba profundamente dormido y la tenía abrazada. Intentó zafarse de su abrazo sin despertarle, lo consiguió. Se levantó de la cama completamente desnuda, buscó su ropa interior y se la puso, y cogió su sudadera roja, la que le llegaba por los muslos y se la puso. Se dirigió a la cocina y empezó a preparar el desayuno.

Jack Mercer se despertó lentamente porque le vino el olor de unos huevos fritos con bacon. Se estiró sobre la cama en la que no había nadie y se sentó restregándose las manos por la cara. Entonces, empezó a recordar lo que pasó anoche, la mejor noche de su vida, la que no iba a olvidar nunca. Se levantó de la cama y buscó sus boxers, el pantalón y la camiseta de mangas cortas.

Cuando salió de la habitación vestido, se dirigió a la cocina, y allí la vio, con una sudadera roja que le quedaba enorme, preparando unos huevos fritos con bacon. Se acercó a ella y puso sus brazos alrededor de su cintura.

- Buenos días señor Mercer – dijo mientras Jack le besaba el cuello - ¿ha dormido bien?

- Ojala durmiera así todos los días.

Lyanna cogió los dos platos y puso en su interior los huevos con el bacon. Después echó dos zumos de naranja. Cogió los platos y se los tendió a Jack para que los pusiera en la mesa.

- Pues sabes que puedes hacerlo cuando quieras – dijo con los dos vasos de zumo en las manos.

Le dio un pequeño beso en los labios y se dirigió al salón a desayunar. Jack la siguió como un perrito.

Desayunaron tranquilamente y entre risas ya que cada vez que se miraban se reían.

- ¿Sabes? – dijo Lyanna – Siempre me has gustado, nunca nadie me ha hecho sentirme así.

- A mi me gustas desde que te vi en el super.

- ¿De verdad? – dijo sorprendida.

- Si – dijo antes de meterse un trozo de bacon en la boca – Pero me gustaste más cuando te empecé a conocer – dijo con la boca llena.

- Y a mí. Eres el típico chico malo que me pone – dijo con voz seductora.

- Y tú eres mi tipo de chica. Ya me lo dijeron mis hermanos, "Jackie, no la dejes escapar, Dios te la ha traído, no desperdicies ese regalo"

- Bueno, pues voy a tener que darle las gracias a JC.

Jack rio ante el nombre que le puso a Dios. Siguieron desayunando con tranquilidad.

- Hoy es domingo, comida familiar en casa – dijo Jack levantándose de la mesa y poniendo los platos en el fregadero - ¿Te vienes? Eres mi chica, tienes que venir.

- ¿No les molestará que vaya?

- ¡Esa ha sido buena! – dijo entre risas - Les caes a todos muy bien, y cuando se enteren de que estamos juntos…

- Entonces digamos, ¿que ya pertenezco a la familia Mercer? – preguntó mientras ponía sus brazos en el cuello de Jack - … interesante.

- Espero que si – dijo poniendo sus manos sobre su trasero - y que sea para siempre.

La chica sonrió y le besó. Se sentía como en las nubes. Nunca había sido aceptada tan bien en una familia, como en la familia Mercer. Además, tenía a Jack, el tipo de chico que le gustaba, bueno, el chico que le gustó desde que llegó a Detroit. Y más en las nubes estaba cuando Jack le demostró lo que la quería. Estaba muy feliz.


Después de vestirse y recoger un poco la casa, Jack y Lyanna se dirigieron a pie a casa de los Mercer, donde estaban todos para la comida que se hacían los domingos en familia.

Fueron todo el camino cogidos de la mano y riéndose de cosas que veían o que recordaban.

- ¡Pero que tonto eres! – dijo entre risas Lyanna al entrar por la puerta de casa de los Mercer.

- Si, pero soy el tonto al que quieres – dijo inclinándose hacia la chica para besarla.

- Eso es verdad.

Los dos chicos se empezaron a besar en la entrada de casa de los Mercer, pero no les importaba, ese momento no se los iba a quitar nadie.

- Ejem – dijo alguien.

Ese alguien era Bobby, que tenía media sonrisa en la cara. Los dos chicos se separaron y miraron a Bobby.

- Hola Bobby – dijo Jack acercándose y dándole una palmadita en el hombro – Se queda a comer.

- Es que está obligada a quedarse… ¡Ya es de la familia! – dijo acercándose a Lyanna.

Cuando se acercó a la chica, la cogió en peso y la abrazó. Lyanna se sorprendió al principio, no se esperaba esa reacción, pero le devolvió el abrazo a Bobby.

- Ya estaba tardando el guaperas en decírtelo. Bienvenida a tu casa Ly – le dijo poniéndole una mano sobre el hombro.

- Gracias Bobby – le dedicó una sonrisa de felicidad.

- ¡Eh! – dijo en voz alta para que le escucharan todos – ¡Tenemos nueva integrante en la familia!

Acto seguido se fue para dentro a avisar a los demás.

- No sabía que Bobby fuera tan efusivo – dijo Ly quitándose la chaqueta de Valkyria.

- Eso es porque le caes bien – dijo poniendo las dos chaquetas en el perchero de la entrada – Con Sofi no fue así.

- Entonces, se ve que soy una tía con suerte – le dijo antes de adentrarse en la casa.

Los dos jóvenes se adentraron en la casa, donde estaban todos esperándoles.

- Me debéis 20 pavos – dijo Sofi

- !No apostamos nada! –dijo Angel - Sabíamos que esto iba a pasar.

- Bienvenida a la familia Lyanna – dijo Jeremy acercándose a la chica y dándole un abrazo – Siéntete como en tu casa.

- Me alegro de que estés aquí y que estés con nuestro Jack – le dijo Angel.

- ¡Me voy a sonrojar por todas las cosas que me decís! – dijo Lyanna poniéndose las manos en las mejillas.

- ¡Esto hay que celebrarlo! – dijo Sofi dándoles a todos unos botellines de cerveza.

Todos se pusieron a brindar y a reírse, esperando a que la comida se hiciera.


Y hasta aquí este bonito capítulo :)

Queda el capítulo de la comida en casa de los Mercer, y después de ese, empiezan los problemas.

Un saludo fuckers! (K)