Perdon por no escribir nada antes de los dos capitulos anteriores pero hasta ahorita se me ocurrió. Este es el primer fanfic de Sweeney Todd que escribo y ya tengo hechos muchos capitulos, los subiré todos pronto. Muchas gracias por leerlo y tambien gracias por sus comentarios.
Al día siguiente desperté un poco tarde, todavía sintiéndome un poco cansada. Yo no quería abrir mis ojos, así que me quedé acostada, sin abrirlos, todavía abrazada al Sr. Todd. Lentamente abrí los ojos, acostumbrándome a la luz. Lo primero que ví fué al Sr. Todd, mirándome con una sonrisa en el rostro. Yo también sonreí y acaricié su pecho, felíz de que él no se hubiera ido de mi
lado. "Buenos días", me dijo suavemente, tomando mi mano y acariciándome la espalda. "Buenos días", le respondí apretando un poco su mano y, acercándome más a él besé su mejilla. Él cerró los ojos y volvió a poner su mano sobre mi vientre. "Cómo está mi bebé?". Yo sonreí y respondí, "El bebé sigue dormido, pero está bien". Él volvió a sonreir y con ternura besó mis labios. Nos quedamos un buen rato juntos, besándonos y abrazándonos, hasta que él se separó de mi y fué a traer algo para desayunar.
Yo me senté en la cama, estirando mis piernas y mis brazos. Con cuidado caminé hacia el baño para lavarme la cara, pero al ver mi reflejo me asusté, ya que estaba más pálida que nunca y mis ojos se veían muy cansados. Yo seguía en el baño cuando el Sr. Todd regresó a la habitación, y al verme tan pálida, se asustó y caminó hacia mi, con cara de preocupación. Cuando llegó a mi lado puso su brazo alrededor de mi cintura, el otro detrás de mis piernas y me levantó del suelo, apoyando su frente contra la mía. Me llevó hasta mi cama y me sentó en ella, mi espalda recargada en la cabecera. Después se alejó y regresó con una bandeja llena de galletas y de té, se sentó a mi lado y empezamos a comer sin dejar de mirarnos.
Cuando terminamos él se acercó a mi y me susurró al oido, "Tengo que ir a trabajar, vas a estar bien?", yo asentí sonriendo, pero aun asi me miró preocupado mientras salía de la habitación, llevándose la bandeja del desayuno. Lentamente me levanté de la cama y fuí al baño para lavarme los dientes. 15 minutos más tarde ya estaba yo lista y salí de mi cuarto, dirigiéndome a las escaleras que llevaban a la panadería. Las bajé con cuidado y abrí la pesada puerta de metal. Aún no había cadáveres en el suelo, así que me dirigí a la moledora de carne y comenzé a girar la palanca, moliendo la carne.
Cuando hube terminado caminé hacia el otro lado de la habitación y, usando un cuchillo, hice polvo las uñas que les había quitado a las manos y a los pies de los cadáveres. Al terminar las esparcí sobre la masa, para que quedara crujiente, justo como les gustaba a mis clientes. Después de varias horas terminé mi trabajo en la panadería y subí las escaleras hacia mi tienda, llevando en las manos una bandeja repleta de pays recién horneados, rellenos con la carne de los clientes del Sr. Todd. Al llegar a la tienda me encontré con el Sr. Todd, que bajaba las escaleras, limpiando una de sus navajas con un trapo gris. Sonrió al verme y rápidamente me quitó la bandeja de las manos, llevándola él al escaparate de la tienda de pays. Yo me quedé quieta en donde estaba, viéndolo hacer mi trabajo al mismo tiempo que con mis manos sacudía mi vestido, que estaba lleno de polvo blanco.
Después de acomodar los pays caminó de nuevo hacia mi y me tomó de las manos, me acercó a él e inclinándose besó mis labios. Soltó mi mano derecha y pasó su brazo por mi cintura, apretando mi cuerpo contra el suyo. Así nos quedamos por unos minutos, hasta que por fin él se separó de mi y abrazándome por la cintura me levantó del suelo. "Ya fué suficiente trabajo por hoy", me dijo al oído y tomando mi mano caminamos hacia la puerta de entrada. Salimos de la casa y seguimos caminando, sin soltar nuestras manos. Llegamos a un parque que estaba cerca de la casa y, una vez que hubimos encontrado un árbol que daba buena sombra, me ayudó a sentarme en el pasto. Él se sentó junto a mi, pero despues de unos segundos se acostó y recargó su cabeza en mis piernas, se puso de lado viendo hacia mi y suavemente besó mi vientre, cerrando los ojos. Yo acaricié su cabello, jugando con su mechón blanco, sintiendo la presión de sus labios. Él bebé reaccionó a su contacto y pateó dentro de mi, como agradeciendo el beso de su padre. "Él es tu papá", le dije con ternura, mientras el Sr. Todd seguía besándolo. Dentro de mi sentí otra patada y los dos reímos en silencio. Así nos quedamos un buen rato, platicando entre nosotros y con el bebé. Cuando empezó a anochecer, el Sr. Todd se puso de pie e inclinándose hacia mi me ayudó a levantarme. Caminamos juntos por el parque y, cuando ya estaba completamente oscuro, él me tomó por la cintura, como protegiéndome, y me acercó a su cuerpo, yo tomé su mano y nos fuimos de regreso a la casa.
Cuando entramos por la puerta principal nos encontramos a Toby sentado a la mesa, comiendo un pay. Al vernos sonrió y nos saludó, sorprendido de vernos tan juntos, nosotros le devolvimos el saludo y nos dirigimos hacia mi habitación. "Tengo que volver al trabajo, nos vemos en un rato", me dijo. Besó mi mejilla y salió por la puerta, dejándome sola. Cansada me senté en mi cama y cerré los ojos, pensando en todo el trabajo que iba a tener dentro de 10 minutos.
Resignada, me levanté y salí de mi habitación, llegué a la cocina y en una bandeja limpia acomodé todos los pays que había preparado en la mañana, abrí la puerta que daba al patio de atrás y preparé las mesas para la cena. Al cabo de unos minutos empezaron a llegar los clientes, y yo estuve varias horas caminando de un lado a otro, sirviendo pays y cerveza. En los pocos minutos que tenía de descanso entre orden y orden me gustaba ver a los clientes comer. Disfrutaba al pensar que ellos no sabían lo que en verdad estaban comiendo, y me divertía viendo como disfrutaban de la comida, sin saber que en verdad se estaban comiendo a una persona. Toby trabajaba conmigo, limpiando mesas y lavando platos. Durante toda la cena yo sentí la mirada del Sr. Todd clavada en mi, vigilándome por si me sentía mal o por si alguien intentaba hacernos daño a mi o al bebé.
Cuando se fue el último cliente, Toby y yo terminamos de limpiar las mesas y mientras yo lavaba los platos, sentí como el Sr. Todd ponía sus brazos alrededor de mi y suavemente besaba mi cuello y mis hombros. Yo cerré los ojos y me apuré a terminar mi trabajo, con un trapo sequé mis manos y me dí la vuelta, mirando al Sr. Todd, todavía envuelta entre sus brazos. Me miró con una sonrisa en el rostro, "Debes de estar muy cansada, ya no quiero que hagas ningún esfuerzo." Yo sonreí cansada y me llevó cargando hasta mi habitación, besando mi mejilla con ternura. Me acostó en la cama y me quitó las botas, yo tenía mis ojos cerrados, muerta despues de haber tenido un día tan largo. Cuando terminó, se acostó junto a mi, pasando su brazo alrededor de mis hombros. Yo me acurruqué contra su pecho y mantuve los ojos cerrados, sonriendo. Él besó mi frente y apretó sus brazos alrededor de mi cuerpo, mientras mi bebé se acomodaba dentro de mí. "Se mueve mucho, verdad?" Me preguntó y yo asentí, riendo en silencio. Poco a poco me fui quedando dormida, sintiendo el calor de su respiración sobre mi piel. Lo último que recuerdo es cómo él levantó mi cabeza, apoyando sus labios contra los míos, sin besarme, respirando suavemente hasta quedarse dormido.
Este capitulo fue en poco rosa pero ni modo :D me encanta!
