Hola! :D gracias por seguir leyendo, espero que les vaya gustando y que se sientan con ganas de escribir comentarios! Aqui está el capitulo 4
Pasaron 2 meses y todo seguía igual, el Sr. Todd seguía durmiendo conmigo todas las noches sin excepción y cada día que pasaba yo veía más amor en su mirada, hacia mi y hacia nuestro bebé. Ya no era el hombre frío y serio que me echó de su habitación cuando le dí la noticia de mi embarazo, ahora era tierno, cariñoso y muy atento, pero sólo conmigo.
Ya no trabajaba el día entero en la barbería, ahora sólo lo hacía hasta la hora de la comida y despues bajaba conmigo a la panadería, para ayudarme a mover y a cargar los cadáveres. Cuando terminábamos subíamos a mi casa y pasábamos el resto del día juntos, salíamos a caminar o nos quedábamos en mi habitación platicando o simplemente abrazándonos, hablándole al bebé, que cada día estaba más grande. Cuando cumplí los 6 meses de embarazo mis vestidos empezaron a lastimarme, así que él se aseguraba de dejar lo más flojas posibles las cintas de los vestidos.
Un día por la mañana, mientras yo estaba en la cocina terminando de lavar los platos del día anterior, escuché varios ruidos que venían de la panadería. Me asusté porque nadie más que el Sr. Todd y yo entrábamos ahí, y él seguía trabajando arriba. Caminé lentamente hacia la panadería, asomándome por las escaleras. Pensé en hablarle al Sr. Todd, pero en cuanto esa idea cruzó por mi mente, de un tirón se abrió la puerta y por ella salió corriendo Toby.
Intenté detenerlo pero él de un empujón me tiró al piso. Yo grité su nombre y rápidamente me levanté, corriendo detrás de él y rezando por que el Sr. Todd escuchara el ruido y bajara a ayudarme. Yo sabía que Toby había visto los cadáveres y los huesos humanos y que había salido corriendo para escapar e ir con la policía, yo no podía permitirlo y eso fue lo que me animó a correr detrás de él. Atravesé la casa corriendo lo más rápido que pude, salí por la puerta principal, que Toby ya había dejado abierta, y corrí por la calle, viendo como el Sr. Todd bajaba a toda prisa las escaleras, pálido y todavia sosteniendo una de sus navajas.
Yo corrí lo más rápido que pude, sintiendo una horrible punzada en el lado derecho del vientre. El Sr. Todd me llamaba a gritos, pidiéndome que dejara de correr, pero yo no le hice caso y seguí corriendo, hasta que, estirando mi brazo, agarré a Toby de la camisa y lo hice detenerse. Poco a poco dejamos de correr y él intentó empujarme. Forcejeamos por unos segundos hasta que el Sr. Todd nos alcanzó, me lo quitó de encima y como pudo lo cargó y se lo llevó hacia la casa, que estaba un poco lejos.
La gente que pasaba por ahí se me quedó viendo, mientras yo con una mano en el vientre, me sentaba en la banqueta. Una señora se acercó a mi y me dio unas palmaditas en el hombro, mientras me pedía que respirara profundamente. Yo intenté hacerle caso, pero el dolor iba aumentando, así que seguí respirando entrecortadamente. La gente empezó a juntarse a mi alrededor y yo cerré los ojos, presa del miedo, esperando a que el Sr. Todd llegara por mi. Varios minutos después la multitud empezó a dispersarse y ví al Sr. Todd corriendo hacia mi, todavía pálido y con los ojos hinchados, como si hubiera llorado. Se arrodilló a mi lado y suavemente acarició mi espalda, "Intenta respirar… porfavor" me dijo con la voz temblorosa. Yo todavía sentía la punzada en mi vientre pero intenté respirar, como él me lo pedía. Me miró a los ojos y yo empezé a respirar mejor, mientras nos tomábamos de la mano.
Poco a poco recuperé el aliento y él acarició mi cabello, besando mi mano con delicadeza, sin quitarme los ojos de encima. Pasados unos minutos le pedí que me llevara a la casa y él asintió, besando mi mejilla muy suavemente. Él se levantó y me rodeó con sus brazos. Lentamente me levantó y yo me abracé a su cuello. "Estás bién?", me preguntó y yo asentí, con mis ojos cerrados. "Sigue respirando profundo… porfavor", me susurró al oído. Me abrazó más fuerte y empezó a caminar, cuidando de no moverme mucho.
Tardamos 10 minutos en llegar a la casa y el Sr. Todd abrió la puerta, llevándome a mi habitación, me recostó en mi cama y se sentó a mi lado, tomando mi mano. "En dónde está Toby?", le pregunté con voz temblorosa. "Lo encerré en la panadería, fue lo único que se me ocurrió hacer. Tenía que volver por ti". Yo sonreí y cerré los ojos, respirando profundamente. "Por qué no me hiciste caso? Por qué seguiste corriendo?" me preguntó, intentando controlar su voz para sonar calmado. Yo lo miré y acaricié su mejilla. "No podía permitir que se fuera, habría ido con la policía y entonces…", no pude continuar porque se me quebró la voz y a él lo recorrió un escalofrío, al imaginar lo que nos habría pasado si Toby hubiera escapado. El Sr. Todd se acercó un poco más a mi y besó mis labios por largo rato, intentando reconfortarme, después se acostó junto a mi y recargó su cabeza en mi pecho, rodeándome con su brazo izquierdo. Al cabo de un rato escuchamos a Toby llorar y gritar, nos miramos a los ojos y decidimos bajar a hablar con él, nos levantamos de la cama y fuimos hasta las escaleras. El Sr. Todd me tomó del brazo y me ayudó a bajar las, él abrió la puerta y encontramos a Toby sentado en una silla, mirándonos aterrorizado. Al verme tan pálida se asustó más y se movió rápidamente cuando el Sr. Todd le gruñó que se levantara. Yo me senté en la silla y el Sr. Todd se quedó parado a mi lado, apoyando su mano en mi hombro. Toby nos miraba con los ojos llenos de lágrimas, sin saber qué hacer o decir. Yo me sentí mal al verlo tan asustado y el Sr. Todd al notar mi preocupación se puso a explicarle el por qué de los cadáveres y de los pays. Toby lo miraba con la boca abierta y cuando el Sr. Todd terminó de hablar Toby no dijo nada. Yo me levanté de la silla y el Sr. Todd se movió junto conmigo, nervioso y sin apartar su mano de mi hombro.
Me acerqué a él y puse mi mano sobre su mejilla, él me miró y sonrió. "No te preocupes, a ti no te va a pasar nada, te lo prometo, y todo seguirá siendo como antes", le dije, intentando animarlo. Él volvió a sonreir y el Sr. Todd apretó su mano contra mi hombro, "El bebé y tu necesitan comer y descansar", me dijo suavemente. Yo lo miré y asentí sonriendo. Dejamos a Toby solo en la panadería y juntos subimos las escaleras, platicando. Fuimos a la cocina y el Sr. Todd preparó la comida, mientras yo lo observaba. Comimos juntos y cuando terminamos me tomó entre sus brazos y me cargó, los dos reímos y el bebé se movió un poco dentro de mi.
Me llevó a mi habitación, me sentó en mi cama y abriendo sus piernas se sentó detrás de mi, rodeándome con sus brazos y apoyando su barbilla en mi hombro. Con sus manos empezó a desatar las cintas de mi vestido, besando mi espalda conforme me lo iba quitando. Yo cerré mi ojos y arquée la espalda, temblando ligeramente. Él me tomó por la cintura, me levantó, él todavia sentado, y terminó de quitarme el vestido. Me volví a sentar completamente desnuda enfrente de él y el Sr. Todd acarició todo mi cuerpo, desde mi cuello hasta mi vientre, en donde se detuvo, presionándolo un poco, pero sin lastimarme.
Se levantó de la cama y caminó hasta pararse delante de mi, despues de mirarme con ternura, se arrodilló entre mis piernas y mirándome a los ojos me besó en los labios, acariciando mi cuello. Poco a poco me fui acostando en la cama, él se quitó la ropa y se acostó encima de mi. Siguió besándome más apasionadamente, acariciando mi cintura con el brazo que le quedaba libre, con el otro detenía su peso para no aplastarme. Lentamente yo empezé a abrir mis piernas, pero me detuve al acordarme del bebé. El Sr. Todd me miró a los ojos y al ver la preocupación en mi rostro comprendió lo que me pasaba. "No te preocupes, voy a tener mucho cuidado, te lo prometo", me dijo sonriendo. Confié en él y seguí abriendo mis piernas, mirándolo a los ojos y sientiendo como iba acercándose a mi…
