New chapter! Gracias por leerlo y de nuevo se agradecen los comentarios. Por cierto, estoy escribiendo un fanfic de Dark Shadows :) por ahi lo encuentran en mi perfil para que me digan que les parece. Saludos!
Esa noche no dormimos, el bebé no dejó de patearme y el Sr. Todd se quedó despierto a mi lado, para no dejarme sola. Platicamos de muchas cosas; yo le hablé hacerca de mi pasado, de mi matrimonio anterior y de cómo me había quedado viuda. Él me escuchaba atentamente, sin apartar su mirada de mi, suspirando de vez en cuando. Él tambien me habló de su pasado, de cómo había decidido convertirse en barbero y de los muchos viajes que había hecho cuando era joven, pero nunca me habló de su esposa ni de su hija, las cuales habían muerto meses después de que a él lo deportaran a Australia. Yo no lo pregunté por ellas, sin saber si en verdad quería enterarme de su vida con su anterior familia. Poco a poco fué amaneciendo y la luz del sol se filtraba por las cortinas, reflejándose sobre mi pálida piel. Él me miró y empezó a besar cada centímetro de mi cuerpo, mientras yo cerraba los ojos, estremeciéndome con el roce de sus labios.
Cuando dieron las 9 de la mañana nos levantamos y justo cuando terminábamos de vestirnos alguien tocó a la puerta y entró Toby, sosteniendo varios platos en sus brazos. "Ya hay un cliente esperándolo Sr. Todd, pensé que debería saberlo", dijo sin dejar de mirarme, con una sonrisa en los labios. El Sr. Todd le dió las gracias y lo empujó fuera de la habitación, mientras yo le daba la espalda para que no me viera sonreir. Él caminó hacia mi y besó mi cuello, "Volveré en cuanto haya terminado con él", me dijo, no muy convencido de si debía dejarme sola con Toby. Yo asentí y me di la vuelta para besarlo, y cuando nos separamos él cruzó la habitación lentamente, pero yo lo escuché correr en cuanto llegó al corredor, fuera de mi vista. Salí de mi habitación y me encontré con Toby, quién ya me estaba esperando en el pasillo, felíz de que el Sr. Todd se hubiera ido. Él me miró sonriendo y se acercó a mi para tomar mi mano, yo apreté la suya y nos fuimos caminando hacia la cocina, en donde ya estaba preparado nuestro desayuno; nos sentamos a la mesa y empezamos a comer, mientras platicábamos.
Cuando terminamos él se levantó para recoger y lavar los platos, mientras yo me preguntaba qué estaría haciendo el Sr. Todd, porque ya se había tardado mucho en volver. Toby se estaba sentando de nuevo a la mesa cuando alguien tocó a la puerta de la casa, y los dos nos miramos extrañados. "Adelante", dije con curiosidad, y segundos despues entró un hombre, vistiendo un traje negro y llevando un bastón en la mano derecha. Nos saludó con un movimiento de cabeza y yo me puse de pie, sin saber qué hacer, y ya iba yo a pedirle a Toby que fuera a buscar al Sr. Todd cuando el hombre dijo: "Buenos días, soy el inspector Watson y vengo de parte del Departamento de Salud Pública. Vengo a inspeccionar su panadería, ya que me han llegado reportes de que su chimenea huele muy mal, sobre todo por las tardes. Les agradecería que me permitieran echar un vistazo". Toby y yo nos quedamos helados, mirando al hombre, hasta que yo reaccioné y lo invité a pasar, mientras Toby me miraba como si me hubiera vuelto loca. Le sonreí al hombre y lo guié hasta las escaleras que llevaban a la panadería y él me ofreció su brazo para ayudarme a bajar. Yo le di las gracias y me apoyé en él, todavia sin saber qué iba yo a hacer cuando él viera los huesos y los cadáveres.
Bajamos en silencio las escaleras y entramos a la panadería, mientras el hombre me preguntaba mi nombre y mi edad. Yo le respondí y cerré la puerta detras de nosotros, mirando a mi alrededor, buscando algo que me ayudara a librarme de él. Recorrí la habitación con la mirada y alcanzé a ver mis cuchillos sobre una mesa de madera, justo en el lugar en donde los había dejado el Sr. Todd el día anterior. Con cuidado y sin hacer ruido caminé hacia la mesa, todavía contestando las preguntas del inspector Watson. Al llegar a donde estaban los cuchillos tomé el más grande que encontré y al darme la vuelta y mirar al hombre mi pulso se aceleró. Empezé a caminar hacia él, manteniendo las manos detrás de mi espalda, escondiendo el cuchillo. Él no se dió cuenta de lo que ocurría y yo no podía quitarle los ojos de encima, sonriendo al imaginar la sangre saliendo de su cuerpo, dejándolo seco y sin vida.
Cada vez era menor la distancia que me separaba de él, mis manos empezaron a temblar y mi corazón latió tan deprisa que mi bebé se agitó dentro de mi. El hombre seguía mirando a su alrededor, olfateando el aire, intentando encontrar la fuente de tan desagradable olor. Yo me paré justo detras de él y sosteniendo el cuchillo con fuerza lo saqué de detras de mi espalda. Sonriendo y sin poder aguantar ni un segundo más, clavé el cuchillo en la espalda del inspector, mientras la sangre empezaba a salir. No fué suficiente para mí y saqué el cuchillo, ya que no salió tanta sangre como yo esperaba, y empujando al hombre lo tiré al piso. Levanté el cuchillo y con toda la fuerza que pude reunir le corté la cabeza, llenándome toda de la sangre que salía a chorros de su cuerpo. Lentamente me arrodillé junto al cuerpo decapitado y sumergí mis manos en el charco de sangre que empezaba a formarse alrededor de nosotros, sonriendo y todavía temblando ligeramente. Yo no quería que aquello terminara, sentía el olor penetrante de la sangre llenarme por completo, pero en vez de darme náuseas me llenó de vida e hizo que un escalofrío recorriera mi cuerpo.
Escuché pasos que bajaban rápidamente por la escalera y yo me puse de pie, mirando hacia la entrada, todavia sosteniendo el cuchillo en mi mano izquierda. La puerta se abrió y entró corriendo el Sr. Todd, palideciendo al verme sosteniendo un cuchillo, toda llena de sangre. Lentamente se acercó a mi y yo empezé a respirar entrecortadamente, mirando hacia abajo. Me asusté el ver mi vestido todo manchado de rojo y cuando él tomó mi brazo yo di un paso hacia atrás, mirándolo a los ojos. El Sr. Todd me quitó el cuchillo de las manos y despues de aventarlo lejos de mi me abrazó por los hombros. "Estás bién?", me preguntó mientras me miraba con preocupación. Yo lo miré y desperté del trance en el que estaba, asustándome al ver todo mi cuerpo lleno de sangre. Los ojos se me llenaron de lágrimas y le pedí que me sacara de ahí, él asintió y me levantó del suelo, apretándome contra su cuerpo. Salimos de la panadería y él subió lentamente las escaleras, llevándome hasta mi habitación. En vez de acostarme en la cama me llevó al baño y me sentó dentro de la tina, sin desvestirme y abrió la llave de la regadera, mojándome toda.
Toby se asomó al baño y mientras el Sr. Todd no miraba se acercó a mi y besó mi mejilla, pero al verlo, el Sr. Todd lo cogió por el cuello de su camisa y lo sacó del baño, aventándolo contra una pared y sacando su navaja. "Ella es mía, entendiste? No te acerques a ella, no la vuelvas a tocar." Él lo soltó y Toby salió corriendo de mi habitación. Yo no me di cuenta de nada y cuando el Sr. Todd empezó a quitarme el vestido cerré los ojos, sintiendo como el agua caliente me relajaba. Mis manos seguían temblando ligeramente cuando él me quitó toda la ropa y yo intenté hacer que se detuvieran, pero al no conseguirlo solté un sollozo y él volteó a verme. Al darse cuenta de qué era lo que me pasaba él tambien se quitó toda la ropa y se metió a la tina, acomodándose junto a mi. Con un brazo me abrazó y con el otro sostuvo mis manos, evitando que siguieran temblando. Poco a poco la tina se llenó por completo y él se inclinó para cerrar la llave, apretando su brazo alrededor de mi. Yo empezé a llorar aterrada por lo que acababa de ocurrir. Me había convertido en una asesina y eso hacía que se me revolviera el estómago, pero, mientras cerraba los ojos y me acomodaba junto al Sr. Todd intentando dormir, no pude evitar sonreír al pensar en lo mucho que me había gustado.
