Un hola para todas ustedes! Aquí les dejo la continuación, pero antes de eso una notificación para que puedan leer más tranquilamente el capitulo:
-Pensamientos * Ligeros recuerdos: -"Amo a sasuke-kun." * "Demasiado tal vez"
Dialogo: -Amo a sasuke-kun.
Teléfonos o aparatos: *Amo a sasuke-kun*
-En ciertas ocasiones cuando el dialogo este Subrayado, normalmente se usara para recalcar algo. O será utilizada para la desconocida voz que sasuke escucha y en su futuro otro personaje importante, del cual no diré su nombre hasta después.
Capitulo 2: Fuera de la rutina.
"El destino es el cambiador de tu futuro; el destino es un juego de la ruleta de variaciones a tu manera de vivir..."
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"…Te esperare siempre…siempre…"
Se levanto de golpe, mirando a todos lados. Frunció el ceño mientras sus manos sujetaban con fuerza la sabana.
-Maldita sea…otra vez ese sueño. -Susurro molesto.
Cerró sus ojos mientras regulaba su respiración, suspiro frustrado pasándose una mano por el rostro, levanto su mirada y por minutos miro sin interés su habitación. Se levanto pesadamente con dirección al baño, poco después el sonido del agua al caer por la regadera se escucho.
El agua cayendo sobre su cuerpo era algo demasiado relajante, recargo levemente su frente en la pared mientras el agua seguía cayendo sin parar sobre él, entrecerró los ojos, aquella tensión dentro de sí era extraña.
Al salir de la ducha, paso la toalla rojiza por su cabello azabache, sus dos flequillos cayeron sobre su rostro, su cabello era rebelde y sedoso.
Sé encamino al armario en busca de su típico traje de oficina, se miro al enorme espejo colocándose con dificultad la corbata azulada que portaba, su pálida piel resaltaba más el fino color de sus ojos negros y profundos, sus facciones finas pero maduras se mantenían inmutables y su cuerpo bien formado vestía su nuevo traje negro, y un par de zapatos del mismo color.
Tomo su celular, portafolio y llaves para salir de su apartamento lentamente, repentinamente detuvo su andar y miro fijamente aquel objeto que yacía sobre la mesita de noche junto a su cama, el anillo de aquella gema rojiza resplandecía con la tenue luz que se escabullía por las cortinas.
Sonrió levemente, tomándolo en sus manos, lo coloco sin dudar en su dedo anular y así salió.
Subió a su automóvil y condujo hacia la empresa perteneciente a su familia, Corporaciones Uchiha, la cual era reconocida en todo el mundo. O eso era, anterior a los 4 años de perdida que había sufrido la empresa. Aun así, seguía siendo conocida.
Al llegar miro a cada empleado con arrogancia, sintiendo repugnancia ante aquellos obreros, viéndolos como inferiores a él en todos los sentidos. Al adentrarse a su oficina comenzó a revisar unos documentos con cierta atención hasta que encontró lo que buscaba.
Sonrió complacido.
Observo aquel documento, detallando y casi memorizando su contenido. Su oportunidad para obtener el puesto de su padre como presidente de la empresa y sus acciones por fin había llegado. Dejo el documento sobre la mesa, riendo levemente, estaba seguro que obtendría el puesto.
Solo era cuestión de tiempo, para obtener el poder que tanto deseaba, y la plenitud de vencer por sobre sus grandes rivales.
Escucho el timbre del teléfono sobre su escritorio, presiono uno de los luminosos botones, y permitió que el llamado se escuchara en alta voz.
-*…Buenos días, Sasuke…*
- Buenos días. -Contesto- ¿ahora qué quieres?
-*Ya debes saber sobre el retiro de tu padre y lo de la selección del siguiente presidente ¿verdad?*
-…Así es, de hecho acabo de leerlo…
-*¡Bien!, dentro del documento está información necesaria para que, tu como candidato, debes tener en cuanta para lograrlo. Aunque supongo que ya lo sabías. –Suspiro.- Así que trata de ser lo mas apegado y puntual en cuanto a los requisitos y juntas.*
-Eso no tienes que recordármelo, me conoces muy bien, sabes perfectamente que yo no soy igual a ti.
Una risa se escucho por el comunicador.
-*Cierto, tienes toda la razón. Después de todo, eres "El Gran Sasuke Uchiha"… -Rio de nuevo.- ¿Seguro que eres normal? Porque empiezo a dudarlo.
-Claro que lo soy, no digas tonterías…-Gruño levemente.- Te dejo; tengo trabajo que hacer.
-*No te preocupes, amigo mío, nos veremos cuando regrese a la ciudad.
El comunicador se apago. Al ser terminada la plática el pelinegro se dedico a seguir con su trabajo sin borrar aquella sonrisa arrogante. Sintiéndose afortunado.
-…Solo es cuestión de tiempo…-murmuro.
Entrecerró sus orbes negros, mientras su cabeza imaginaba el momento en que tuviera a su padre, hermano y a los miembros del consejo totalmente humillados a sus pies. Estaba bastante ansioso de que pronto sucediera lo que su macabra imaginación le mostraba tan gloriosamente.
El sonido de la puerta le hizo salir de su dulce ensoñación.
-¡Adelante!
Una joven de cabello rubio entro por la puerta, mostrando sus finas curvas entalladas por las ropas ceñidas y unos ojos azul celeste, que le miraban penetrantes debajo de unos lentes.
-Disculpe las molestias, -se disculpo cerrando la puerta tras de sí.- Sasuke-kun.
-No hay problema, Ino. ¿Qué necesitas?
-Nada en especial…solo le traía los documentos que me dio, sobre los términos del contrato que realizo con el señor jikiwa.
El muchacho asintió con la cabeza, alargando la mano para tomar lo que la joven le extendía. Una vez en sus manos los reviso.
-Solo tiene que firmarlos, me encargue de todo lo demás por usted… -mencionó un poco sonrojada.
El pelinegro solo asintió mudamente, minutos después alzó la mirada para ver a su secretaria fijamente, la chica se emociono ante la mirada de su jefe.
-Ino…-Susurro, la chica trago en seco.-… ¿Qué es lo que esta asiendo ahí parada?
Ella le miro interrogante, confundida. Frunció el seño al ver que la chica no se movía, o mejor dicho, no captaba lo que le quería decir.
-¿Qué esperas, una invitación a caso? Ya puedes irte Yanamaka.
Ahora sí, le miro aun más molesto pues ella seguía sin moverse ni un poco del sitio en que estaba, tomo con dos dedos el puente de su nariz, suplicando paciencia.
- ¿Qué no tienes trabajo que hacer? -Le dijo ya sin paciencia- ¡Muévete, ya, largo!
-¡si, ahora mismo!
La chica respingo y salió corriendo. Sasuke suspiro fastidiado, cada vez era peor.
-Idiota…-Susurro.-…debo encontrar alguien que la reemplace y pronto.
.-.
Una vez que la rubia estuvo fuera, suspiro cansada, siempre era lo mismo con su jefe.
Regreso a su sitio con un aura melancólica sobre si, al ver que no podían cambiar las cosas, siempre era lo mismo, primero todo comenzaba bien y al segundo instante empeoraba. Siempre metía la pata. Miro disimuladamente a todos lados, abrió rápidamente unos de los cajones dentro del escritorio y saco una fotografía, tocando suavemente él sitio donde su jefe estaba. Sonrió emocionada.
-No importa que me trate así. –Murmuro, abrazando la fotografía con anhelo.- Nada me separara de usted, no importa lo que pase, siempre estaré ahí para ti, mi adorado sasuke-kun. -Subió la fotografía, posicionando sus labios donde el pelinegro.
La guardo al ver como uno de los trabajadores más fieles de su jefe se acercaba a ella. Acomodo un poco sus lentes, simulando normalidad. El chico de ojos violáceos le miro con burla, mientras en sus labios, se formaba una sonrisa burlona.
-¡Hola Ino! Lindo día para besarse con una fotografía ¿no lo crees?
- ¡Pero qué diablos dices!...-Mencionó.- Deja de decir cosas sin sentido, Suingetsu.
El chico rio levemente.
-…Ino, Ino, Ino…-Canturreo.-…Cuando comprenderás que tu jefecito jamás te hará caso, ¿tan tonta eres para creer que llegara a quererte? -Ella le miro con odio.- Sasuke Uchiha, la persona que dices amar, no conoce lo que es el amor. Para él eso no existe. Deja ya de gastar tu tiempo, no seas ilusa.
Tras decir esas palabras, él peliblanco entro a la oficina sin ningún pudor, cerrándola tras de sí. La chica se mantuvo en silencio por unos instantes. Chasqueo la lengua, molesta.
-Maldito idiota, pronto callaras tus palabras… -Susurro con odio en su voz.- Imbécil.
El teléfono a su lado resonó, miro fugazmente de donde provenía la llamada: Recepción. Lo levanto para contestar, un tanto fastidiada.
-Oficina de Uchiha sasuke… -Abrió sus ojos confundida.- ¿Qué dices?...Pero, que yo recuerde no tengo ninguna entrevista para hoy con el joven Sasuke…-Susurro a la recepcionista mientras rebuscaba entre unos papeles.- Además esas entrevistas ya… ¡Espera!
La joven saco de entre todo una carpeta negra, con una nota escrita con su letra.
-¡Valla! Al parecer es cierto, se me debió haber pasado al estar realizando el contrato escrito para hoy.
Miro la carpeta oscura frente a ella, un escalofrió recorrió su cuerpo, algo en todo eso no andaba bien puesto que estaba segura de que todas las entrevistas planeadas ya habían sido llevadas a cabo.
-Llévala a la sala de conferencias, es el único lugar que no está ocupado, dile que sasuke-kun tardara unos minutos en llegar. Ofrécele lo necesario para que no se fastidie.
Colgó el auricular fuertemente, frunció el ceño mientras tomaba la carpeta negra sobre su escritorio. Chasqueo la lengua y respirando hondamente, apretó el botón del comunicador, instantáneamente una voz le contesto.
-*Ahora que es lo que quieres, Ino…Creí que había quedado claro que no quería que me molestaras.*
-L-Lo siento, sasuke-kun pero, al parecer aun ahí una entrevista para el puesto de secretaria personal sin realizar.
-*¡¿Qué? Se suponía que habíamos cumplido con todas.*
Ino trago saliva, ante el tono frio de su jefe.
-Yo también creí lo mismo, pero creo que me lo pase al estar trabajando realizando el contrato que esta mañana le entregue. -Un gruñido salió en respuesta- La persona esta esperándole en la sala de conferencias; si gusta puedo decirle que ya no hay plaza.
Del intercomunicador salió una risa suave que seguramente seria del peliblanco, acompañada de un largo suspiro de fastidio por parte de Sasuke.
-*Enseguida salgo.*
Sin demora, y tras cortar la breve conversación, tanto Sasuke como suingetsu salieron de la oficina, Ino extendió la carpeta mientras el pelinegro se la arrebataba y caminaba por el pasillo en dirección al ascensor.
Una vez que el ojinegro salió de la vista de ambos trabajadores, el peliblanco soltó una carcajada.
-¡ha! Querida, será mejor que vallas empacando tus cosas y busques con anticipación un nuevo trabajo.
-¡¿Qué dices?
-Lo que escuchaste, Sasuke es un hombre con mucha paciencia, pero al parecer tu ya has roto el límite de tolerancia. -sonrió- Bueno por lo menos, eso es lo que ha dicho hace poco. De hecho me a pedido que te diga, que estas oficialmente Despedida.
Ella abrió sus ojos sorprendida y suingetsu simplemente le dio unas palmadas en la espalda, mas por burla que por apoyo.
-Espero que mañana en la mañana ya no estés aquí. Que malo es saber que no podremos despedirte con algo especial ¿no crees? Nos vemos.
El muchacho desapareció por el corredor y ella se agacho derrotada, mientras sus ojos se ponían cristalinos.
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La había despedido, era una decisión irrevocable.
Sí, eso era lo que Sasuke, se repetía constantemente mientras avanzaba con molestia hacia la sala de conferencias donde realizaría la entrevista.
-"Maldita Ino" -Se dijo.- "Tarde casi toda mi vida esperando que esta noticia llegara, y cuando por fin lo hace, ella tenía que joderlo todo ¡Y lo hizo en menos de media hora!"
Afuera de la sala, una joven de cabello castaño de dos coletas (estilo japonesas) le esperaba. Suspiro, por lo menos Tenten Ama era más eficaz que su ex secretaria personal, y eso que solo se encargaba de simples trabajos como ir y traer documentos, las copias, etc.
-Buenos días, joven. -Saludo.
- Tenten ¿está adentro? -Cuestiono molesto.
Ella solo asintió para después retirarse del lugar, no sin antes reiterarle que si necesitaba algo le llamara. Sasuke se giro y coloco su mano sobre la perilla de la puerta. Suspiro, lo haría rápidamente para evitarse más problemas.
Se detuvo solo unos instantes, por alguna razón sentía que debía alejarse de ahí, respiro hondo y entro, sin saber que una vez dentro le sería imposible salir de aquello en lo que se había metido.
Una vez más.
¡Hola de nuevo! De verdad agradezco sus hermosos comentarios: Dulcecito y patti.
Me alegra saber que estoy cumpliendo con sus expectativas, y espero que con su ayuda sigua haciéndolo hasta que este fic termine. ¡Son mi inspiración, chicas! Como han visto, sasuke ha iniciado el día con el pie izquierdo…Pobre Ino. ¿Alguien se imagina quien es el hombre que hablo inicialmente con sasu-kun?
En fin, no las aburro mas je, me despido de todas ustedes con un mega abrazototote y recuerden dejar sus comentarios y criticas respecto al capitulo de hoy.
Se me olvidaba: He decidido subir las continuaciones solamente los MIERCOLES. Ahora si, ¡Bye, Bye!
