Capitulo 3: Contraste.

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¿Cómo había empezado todo?

Dios había creado todo lo que existía y a los humanos los había hecho a su imagen y semejanza. Dándoles como muestra de su amor un corazón que podía ser llenado por lo que ellos desearan con tal de encontrarse con su destino y realizarlo.

Los primeros habían sido Adán y Eva, pero a pesar de que el sitio donde residían era el paraíso una entidad oscura que había nacido como contraparte del creador se hizo presente por primera vez en la forma de una serpiente. Aunque para la vista de Eva esa criatura mas que una serpiente era una bestia con miles de formas detrás de su mascara escamosa.

Y esta entidad tentó a Eva a comer del fruto prohibido. Y ella dio de comer a Adán. Y dios bajo y condeno a la humanidad a atarse a sus acciones en vida para poder volver al paraíso una vez que su vida se extinguiese. Encarando dios a la serpiente y condenándola al subreino, la maldita serpiente se revelo como realmente era ante el señor, causando temor entre las criaturas del Edén. La bestia surgió con prepotencia.

Dios llamo a esa fuerza pecadora que se mostro como Abaddon y después como Belial siendo la oscuridad eterna que seguiría la luz en forma de bestia a través de los siglos.

Bajo una feroz batalla, el creador con su infinito poder confino a esta criatura al final de un todo, dando la creación del infierno donde Belial era gran señor. Encadenado como la horripilante bestia que era; lleno su mundo de ira y desesperación, de sed de venganza y de fuerte deseo por la destrucción. El infierno se volvió en el lugar más horrendo que pudo existir dentro del todo que se creo. La bestia enfurecida dejo una muy pequeña parte de su maldad residiendo en uno de los querubines del cielo, un querubín que después se convertiría en un Arcángel. Un ángel oscuro que le daría el armamento suficiente para consumar su venganza sobre dios y el mundo.

Y en la oscuridad del infierno, espero. Hasta el momento en que aquel ángel decidiera madurar y sembrara la oscuridad en alguien con el poder suficiente para cortar sus cadenas.

Alguien tan fuerte, como amado por dios.

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Abrió la puerta lentamente, su oscura mirada busco dentro de la estancia a tan inesperada molestia y ahí la encontró, parada frente a una ventana mirando el exterior. La luz proveniente de la misma le impedía ver a plenitud a la persona, por lo mucho, pudo observar que era de estatura media.

Avanzo unos pasos para adentrarse en aquella sala, cerrando la puerta tras de sí dando un poco de sonido a su entrada. Frunció el ceño al ver que a pesar de hacer el ruido necesario para que aquella persona se diese cuenta de su llegada, esta no se volvía a él y eso le molestaba. Carraspeo levemente, odiaba ser ignorado.

-Disculpe la tardanza, tenía unos asuntos pendientes que atender antes de venir.

Molesto por la falta de educación de la persona, decidió dejarse de rodeos y dar directamente a la situación. Camino a paso decidido, deteniéndose frente a la enorme mesa y arrastrando suavemente una da las sillas del lado derecho tomando asiento. Un pesado silencio se instalo en el lugar.

-Bueno; vallamos al grano. –Comenzó con tono frio.- Según me informaron, ha venido a una entrevista para ocupar el puesto de secretaria personal.

La persona frente a la ventana se giro hacia él, inexplicablemente la temperatura bajo gradualmente. Por su parte sasuke dio como responsable de aquel cambio a una falla en la calefacción.

-Debo agradecerle el que haiga venido hasta aquí para ofrecer sus servicios pero… -Arrojo fuertemente la carpeta sobre la mesa.-…A gastado su tiempo en vano; puesto que estas entrevistas ya han pasado, y a pesar de que no se contrato a nadie dudo mucho que usted tenga la suficiente capacidad de realizar este trabajo dado a la ligereza de su egocéntrica carpeta.-Termino con tono tajante.

Sasuke ya había decidido que dejaría de buscar y dejaría que tenten ocupara el puesto que la rubia había desocupado.

Guardo silencio unos instantes, esperando una respuesta ante su "amable" plantación pero magistralmente esa persona seguía sin mencionar palabra alguna. Sus ojos se abrieron con sorpresa, cuando de aquella desconocida persona salió una suave risa. Entorno sus ojos, molesto y con la furia realmente contenida.

-¿Qué es lo que le parece tan gracioso? -Pregunto.- ¿Acaso esta burlándose de mí?

-Tal vez si… -Sasuke frunció el seño-…Tal vez no.

El sonido de los tacones resonaron en la estancia cuando la desconocida avanzo, ahora Sasuke pudo ver un poco más de cerca a tan impertinente persona. Distinguió que portaba un traje de oficina, "Como cualquier secretaria", se dijo. Al parecer su cabello era largo.

-Mire, no sé qué clase de broma es esta y realmente no me interesa saberlo, así que será mejor que se largué y busque a alguien más a quien hacer perder su tiempo.-Dijo rabioso.

El pelinegro se levanto con fuerza de su asiento, se dio la vuelta y camino hacia la puerta con intensiones de salir.

-Ni siquiera lo intentes, no podrás salir.

-¿Enserio? -Bufo sarcástico- ¡Lo dudo mucho!

Tomó con su mano la perilla he intento abrir la puerta, frunció el ceño, jalando interminables veces y con mucha fuerza pero la puerta simplemente no se movió.

-"¡Maldición, estúpida puerta!"-Un escalofrió surco su cuerpo, al sentir la temperatura bajar aun más.-"¿Pero qué rayos está pasando?"

-Te lo dije, te dije que no podrías salir. –Suspiro la persona sonriendo ampliamente.- Uchiha Sasuke ¿no? –Él se giro mirando rápidamente a esa persona con nerviosismo.

-¿C-Como sabes mi nombre?

- Pareces demasiado sorprendido para ser la segunda vez que nos vemos. ¿No me digas que ya te has olvidado de mí? –Carcajeó.- Aunque seria justo que lo hicieras, a mi también me costo reconocerte.

Nuevamente los pasos de aquella persona resonaron, sasuke miraba atento como de las sombras producidas por la segadora luz apareció una mujer un tanto peculiar. El pelinegro le miro sorprendido. Ahora podía verle mejor, cada detalle en ella le resulto realmente imposible. Su cuerpo de finas curvas, largas piernas y complexión perfecta era cubierta por una falda negra a medio muslo, una camisa blanca acompañada de un saco a contraste.

Cubriendo sus piernas estaban unas mallas un tanto oscuras y en sus pues habían unos tacones negros. Miro su cabello rosado y como él había predicho, su cabello resultaba ser largo, sedoso y brillante. Impresionado admiro el color de su piel, un tanto pálido pero sin exagerar, al parecer de suave contextura.

Sus orbes negras fueron a parar a la cara de ella. Su rostro era maduro y de hermosas facciones. Poseedora de unos labios rojos y carnosos incitantes a la vista de cualquiera; que ahora se encontraba en una suave sonrisa. Su hermosura era acompañada de largas y abundantes pestañas que ocultaban sus ojos.

- Ahora que me he mostrado…- Mencionó ella. -¿Crees que ya, puedes reconocerme?

Suevamente comenzó a desvelar su mirada. Sasuke abrió sus ojos realmente impresionado al ver por fin los ojos de tan extraña compañía. Se sintió extasiado y atraído por esos ojos jade que le miraban con cierta diversión. Los ojos de aquella joven eran únicos.

Una extraña combinación entre oscuridad y luz, una gran mezcla de sentimientos ocultos tras esos orbes que simulaban un hermoso prado, donde guardaba todo de sí y que sin saber porque, él deseaba descubrir lo que ocultaba.

-Es lindo verte de nuevo, Mocoso.

En ese instante, algo golpeo con fuerza la mente del pelinegro. Cerró sus ojos fuertemente y gimió adolorido mientras sus manos tomaban con fuerza su cabeza. Su ceño se fruncía ante el dolor que le fatigaba. El dolor iba en aumento mientras un sin fin de imágenes pasaba por su memoria. Abrió sus ojos de golpe, ahora lo recordaba. No podía ser cierto. Miro a la chica horrorizado mientras chocaba su espalda a la truncada puerta, ella por su parte, sonrió.

La pelirosa avanzo hacia él, intimidando al pelinegro que le miro con gran nerviosismo.

Divertida observo como su cuerpo comenzaba a temblar suavemente y su respiración comenzaba a convertirse agitada. Rio con gusto,estaba haciendo lo mismo que la primera vez.

La mirada oscura de sasuke se mostraba sutil bajo el fiero destello en los ojos jade.

-Esto es imposible….

-Me temo que te equivocas.

Derrotado por el pánico se dejo caer al suelo aun recargado en la puerta mirando alterado el suelo, ella se detuvo frente a él para después inclinarse lentamente. Una de sus manos sujeto suavemente el mentón del chico levantándolo para que le mirara.

-Por cierto, mocoso. Ya he cumplido mi promesa ¿no? -Él le miro sin entender.- Ahora ahí que terminar nuestro asunto.

-¿D-De que estás h-hablando?

Ella suspiro lentamente mientras sus manos enmarcaron suavemente su rostro logrando que sasuke relajara sus facciones ante las caricias que le proporcionaba. Sus ojos jade brillaron admirando el rostro del joven frente a sí.

-Has cambiado mucho, pequeño, ahora eres realmente hermoso. -Susurro extasiada.

Sus labios se posaron sobre su frente, bajando a su mejilla izquierda y de ahí comenzó un camino de suaves besos bajando hasta su cuello. El pelinegro cerró sus ojos, disfrutando. La pelirosa se detuvo al cabo de unos segundos, subió hasta su oído y rio suavemente.

-Recuérdalo… ¿Recuerdas lo que dejamos pendiente aquella vez?

Sasuke abrió lentamente sus ojos y le miro de frente. Suspiro y nuevamente cerro sus ojos recordando aquella noche en que aun siendo niño, realizo algo que nunca debió hacer.


Hi friends! Aquí de nuevo reportando la continuación. ¿Qué les ha parecido? ¿Bueno o malo?

En esta ocasión, lo subí mas rápido que en otras ocasiones y de igual les abandono rapido ya que a mi magnifica madre se le ocurrió ponerme a cambiar un foco y "accidentalmente" se recargo en la escalera (¡En la que estaba trepada!) con bastante fuerza, tumbándola y llevándome con ella al suelo. Para variar no metí mano y caí con todo.

¡Ugh, dolor! Ojala nunca les pase.

Sin más me despido de ustedes, agradeciendo sus comentarios y esperando contar nuevamente con ustedes. Ya saben que si tienen una duda, comentario, crítica u ideas que pudiesen aportar para el fic, solo tienen que dejar un review ¡Hasta el siguiente capitulo, Bye Bye!