Capitulo 4: Pactos demoniacos.

"Cuidado con lo que deseas porque se podría cumplir."

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A decir verdad no sabía cómo se había metido en todo ese lio, y realmente el motivo resultaba ser el aburrimiento. Si, ese sentimiento había sido el culpable de todo, o tal vez…

Bueno eso ya no importaba por el momento se centraría en llegar a casa de un amigo, donde según habían quedado, se reunirían con los demás y realizarían aquello.

Aunque no estaba muy seguro de que lo que harían fuera realmente correcto.

Salió de sus pensamientos al verse ya en el recibidor de la casa, escuchando instrucciones de la madre indicándole que subiera a la segunda planta, a la habitación de su hijo. Él agradeció suavemente y subió un tanto nervioso. Al llegar frente a la habitación, llamó a la puerta, instantáneamente del interior salió un pequeño un tanto mayor de estatura a él.

-¡Bienvenido, sasuke! Me alegro de que pudieses venir

-Hola, kiba…

-¡Anda pasa no seas tímido!-dijo divertido.

Sasuke entro en la habitación y observo lo tétrico que se veía.

Al centro de la habitación estaba pintado con tiza blanca una gran estrella de seis picos con dos círculos rodeándole; se podían apreciar unos cuantos símbolos extraños dentro del espacio proporcionado por las líneas pero de entre todos se denotaba aquel que se encontraba en el centro de la estrella ese signo que según habían leído era la marca del mundo demoniaco.

En cada una de las puntas de la estrella se encontraba una vela roja, de igual forma y frente a las veladoras estaban unos pequeños colchones supuso que ahí seria donde todos se colocarían.

Miro como más atrás se encontraban más velas, dándole una tenue iluminación a la habitación, bajo la vista y ahí lo vio. Reposando sobre una pequeña mesita de noche se encontraba un libro de portada vieja y oscura, que con letras mayúsculas llevaba por título: RITOS Y PACTOS DEMONIACOS. Kiba se sentó en uno de los colchones colocados en el suelo, sasuke le imito.

-¿Y los demás? ¿A qué hora llegaran?

-No creo que tarden, ya sabes que son así de tardados. -El timbre sonó nuevamente, kiba se levanto emocionado.- ¡Deben ser los demás! Espera aquí, no tardaremos.

El pequeño salió de la habitación, dejando solo al pelinegro. Impacientado y sintiendo la tensión de la situación no encontró más que hacer que rebuscar entre las cosas de su amigo, sin querer sus ojos fueron a parar donde el libro de pasta negra reposaba. Se acerco donde este estaba con cierta duda.

- ¿Sería malo darle una ojeada, solo por curiosidad?

Lo dudo solo un poco, para después estirar su mano y levantarlo de su lugar. Regreso a su sitio anterior y tras un suspiro abrió el libro. Atraído leyó cada uno de los tipos de invocación que había en el índice, su mente divagaba sorprendida pues había invocaciones para cualquier cosa por más patética que fuese.

Su lectura se detuvo al llegar al punto número 28:Pacto Demoniaco: satisfacción de los deseos.

Sin pensarlo, ojeo el libro hasta la página donde se especificaba el punto.

"Un pacto demoniaco es una trato realizado entre un humano y un demonio, el cual será seleccionado según el nivel de energía negativa dentro del deseo a complacer en el contratista. El pacto consiste en llevar a cabo un servicio por otro a cambio. Si la carga negativa no es lo suficientemente buena o apetitosa para el demonio este se negara a aparecer pues no se encuentra interesado."

Rápidamente miro la puerta de entrada de la habitación de kiba, escuchaba murmullos en la parte baja y unas cuantas risas, suspiro. Lentamente se levanto y cerró con cuidado de no hacer mucho ruido la puerta. Nuevamente regreso a su colcha esta vez un poco más relajado y atento en la lectura.

"De realizarse el contrato este es irrompible hasta que se dé por terminado. En este contrato el demonio benefactor tiene la libertad de pedir lo que sea como forma de pago, por lo cual no es exclusivamente necesario que en este pacto se cobre el alma del contratista."

La puerta se abrió rápidamente, él levanto la vista más no se permitió el abandonar la página de su lectura. Sus amigos le miraron extrañados pues el no solía leer ese tipo de textos.

-¡Ven! Se los dije. -Comenzó kiba.- Esta algo raro últimamente desde que saco ese diploma por sus buenas calificaciones, creo que ser un nerd le ha afectado la cabeza.

Sasuke hizo un puchero mientras sus otros amigos se reían de él. Tras una pequeña charla y una rápida cena, todos se colocaron en sus colchas.

-Entonces ¡que empiece el espectáculo! -Grito un pelinegro.- Estoy empezando a aburrirme.

-¡Tú siempre estas aburrido shikamaru!

-¡Cállate Lee! -Grito avergonzado.- ¡A lo que vamos!

Shikamaru arrebató el libro de las manos de sasuke quien ante lo improvisto del movimiento no pudo retener el libro consigo.

-¿Punto número 28: satisfacción de los deseos? –Comento.- Dice: "El pacto consiste en llevar a cabo un servicio por otro a cambio." ¡Woo! Este es bueno.

-Tienes razón es realmente interesante. –Kentaro miro al Uchiha con una sonrisa.- ¿Por qué te ha gustado este punto, sasuke?

-Yo…

-Eso no es importante ahora. -Intervino Hayato.- ¿Qué tal si realizamos ese? A ver si funciona.

Todos asintieron y siguieron las instrucciones del ritual.

1.-El futuro contratista debe colocarse en el centro de la estrella.

El primero resulto ser Lee, quien gracias a su habilidad para fastidiar a través de su irritante voz, había logrado que fuese el privilegiado.

2.-Una vez dentro, debe realizar un corte en su piel lo suficientemente profunda para que sangre.

El pelinegro, escandalizado, trato de retroceder. Pero otro niño llamado Eichiro fue más rápido y corto su mano, recibiendo una mirada molesta del pequeño.

3.-Realizar en cualquier parte de su piel visible el número: 666, con su propiasangre. Después pensar en el(los) deseo(s) más profundo(s) que tiene, y después estampar su mano contra el símbolo demoniaco para así llamar a su benefactor.

Lee siguió las instrucciones, y después levanto con fuerza su mano para sucesivamente bajarla con la misma fuerza sobre la marca. Los demás miraban impacientes, tras unos minutos todos se miraron sorprendidos mientras el niño salía de la estrella, molesto.

Uno tras otro intento lo mismo pero con ninguno paso nada. Kiba tomo furioso el libro.

-¡¿Por qué no paso nada? ¡Esto no sirve!

Sasuke le arrebato el libro, kiba le miro mal. Abrió nuevamente el texto y comenzó a recitar.

-"Si la carga negativa no es lo suficientemente buena o apetitosa para el demonio este se negara a aparecer pues no se encuentra interesado." –Resumió con rapidez.- Debieron haber leído el texto completo antes de realizar algo.

-Entonces ahora tú serás quien realice el pacto.

Sasuke abrió sus ojos escandalizado, mientras los demás asentían concordando ante la propuesta de shikamaru que sonreía ligeramente.

- No creo en este tipo de cosas, no lo hare.

-¡Vamos sasuke! No seas miedoso

-¡No soy miedoso Heiji!

El susodicho sonrió complacido, había caído en su trampa. Tomó en sus manos el cuchillo de cocina limpiándolo para luego extendérselo a sasuke que miro el objeto intensamente.

-De acuerdo, muéstralo…Demuestra que no eres un cobarde.

El pequeño Uchiha retrocedió unos pasos, mientras negaba con la cabeza silenciosamente, shikamaru trago en seco, un tanto dudoso por lo que diría. Finalmente decidido miro a sasuke desde el suelo.

-Entonces es cierto lo que tu padre dice. -Comento, Sasuke le miro.- Eres, además de un miedoso, alguien que no vale la pena. Es por eso que tu padre siempre ha preferido a tu hermano mayor.

Sasuke frunció el ceño, mientras bajaba la mirada.

-Calla…

-Siempre has sido tan poca cosa. Tu hermano siempre ha sido el mejor, siempre antes que tu…-Comento Hideki, siguiéndole la jugada a de la coleta.- ¡no eres nadie, eres solo un niño mimado y miedoso!

-¡Cállate de una vez! –Grito sasuke.- ¡No soy un miedoso y ahora mismo se los demostrare!

Sasuke levanto la vista rabioso, arrebatándole el cuchillo de las manos a Heiji que sonreía suavemente. Shikamaru se sintió un poco mal; mas sin embargo la mirada de sus colegas le hicieron sentir más cómodo pues no había sido el único en dañar a sasuke.

Eran cómplices y cargarían con la culpa.

Sasuke repitió las instrucciones, empleándolas ahora sobre si mismo. Cuando tuvo el corte y el símbolo indicado, levanto su mano al aire mientras los demás miraban impacientes. Sasuke dudo por un momento aun no tenía un deseo que pedir.

-"Tú sabes lo que quieres…"

-¿Qué?

-"Tú sabes lo que deseas, pero estas evitándolo. -Le dijo una voz.– Intentas engañarte a ti mismo pues sabes que lo que deseas es algo que posiblemente ni siquiera es para ti ¿o me equivoco?"

-¿Quién eres?

-"Bueno…eso aun debes descubrirlo, no será hasta que tú mismo me liberes, que tu sabrás la verdad de tu existencia. Hasta ese entonces, no sabrás quien eres tu realmente".

Hayato miro sin entender el porqué Sasuke hablaba solo en un momento tan tenso como ese. Algo no andaba bien. Hablaba con alguien pero ellos no lo escuchaban, sasuke era el único en poder escuchar esa supuesta voz.

-Liberarte…

-"Si, pero dejemos esto que hay cosas más importantes…Y bien ¡¿qué esperas? pide tu deseo!"

-P-Pero yo no tengo ningún deseo.

La misteriosa voz rio.

-"¡Ho vamos, no mientas! Tú sabes cuál es tu deseo más profundo. Aquel que siempre ha motivado tus sentidos y creado tus metas a seguir. Ese algo que te han arrebatado."

Sasuke razonó y aquella extraña voz rio nuevamente.

-"Ahora ya lo sabes ¿no?"

-Mi deseo…

-"Si Sasuke, tu deseo…" -Bajo su mano rápidamente estampando su mano sobre la marca demoniaca.- "Nuestro deseo."

Y dentro de la habitación se sintió un aire frio pero nada sucedió. Sasuke suspiro frustrado y estuvo a punto de levantarse cuando la estrella de tiza comenzó a brillar de un rojo intenso, sus amigos se levantaron más que sorprendidos. Intento salir corriendo pero una opresión de fuerza cayó sobre el impidiéndole moverse, para su sorpresa, la luz se extendió cegándolos con su brillo.

Todos cubrieron sus ojos con sus antebrazos.

La intensa luz desapareció unos instantes después. Sasuke abrió lentamente sus ojos y observo con curiosidad los rostros de sus compañeros. Horror. Sasuke abrió sus labios a punto de hablar pero en ese momento unas plumas negras comenzaron a esparcirse por todo el lugar.

- ¿Niños humanos he?

Sasuke abrió sus ojos alarmado al escuchar esa extraña voz a sus espaldas, se giro lentamente y miro horrorizado lo que encontró. Frente a ellos, una joven les miraba totalmente inexpresiva a través de unos ojos jade. Sasuke se sonrojo levemente al ver la hermosura que esta poseía.

-¿Q-Quien eres tú? –Cuestiono Kiba.

-Yo soy la flor del infierno, unos de los tres grandes del Gahena. Mano derecha del señor de los infiernos, gobernante del abismo y uno de los demonios más fuertes dentro del inframundo.

Unas alas negras se extendieron desde su espalda. Su vestimenta era totalmente oscura resaltando mas la pálida piel que exponía aquel vestido tan provocativo que portaba. Unos cuernos salían de su cabeza, de orejas alargadas cual duende y con un porte fuerte se imponía aquel ser, intimidándoles.

-Así que después de tanto tiempo, al fin alguien me despierta. ¿Quién diría que esa voz resultaría ser de alguno de estos mocosos? -Ella alzo una ceja con fastidio.- La carga negativa que sentí era realmente impresionante y logro romper el sello pero parece que ha desaparecido.

La pelirosa con un movimiento de cabeza meció su cabello hacia atrás, poniendo sus brazos en jarra con frustración.

- Esperaba encontrarme con aquel que me llamaba. Que lastima, creí que esto sería interesante pero veo que no y ahora tendré que regresar… -Aquel ser miro sus propias muñecas donde lentamente aparecían unos grilletes que se extendían desde el suelo, atándola a las profundidades.- Los humanos son decepcionantes, parece que les gusta condenarse a si mismos.

Sasuke observo en los ojos jade un brillo extraño. Melancólico. Poco después los jades se enfocaron en el montón de niños ignorando olímpicamente al menor en el suelo. Los demás se levantaron del suelo rápidamente ante la sugestiva amenaza de aquella mujer.

- ¿Saben? No estoy a favor de las muertes innecesarias pero… –Sus labios se curvaron en una sonrisa macabra.- Esta prohibido a los demonios dejar que algún humano que no sea su contratista tenga conocimiento de nuestra existencia. En fin, mi trabajo es cumplir con las condenas.

Ella avanzo un paso y sasuke retrocedió levemente llamando su atención. Los demás aprovecharon y salieron temerosos a toda prisa olvidándose del Uchiha. La pelirosa le miro sorprendida, captando la marca del 666 en el cuello de Sasuke. Acababa corroborar que él era su contratista.

-¡vaya! ¿Entonces has sido tú quien me ha despertado? –El pelinegro no podía responder preso del miedo. Ella entrecerró sus ojos con duda y se encogió en hombros.- Bueno, tus amigos ya te abandonaron aquí. Y a pesar de que eres mi "amo" no veo en ti esa fuerza negativa, así que no te reconozco como contratista… Me temo que, serás el único en morir aquí, mocoso.

Avanzo lentamente hacia él que asustado, retrocedió gateando hacia atrás. El demonio no dejaba de mirarle vacíamente. Su espalda choco contra el muro de la pequeña habitación, sasuke sudo frio y sus ojos negros miraron aterrado como la pelirosa se detenía frente a él.

-Lo siento pequeño…-Dijo, levantando su mano al tiempo en que sus uñas se volvían largas y afiladas.- Pero así son las cosas. En el fondo no quiero matarte.

-No…- Su cuerpo tembló.-…No, por favor.

-Prometo que será una muerte rápida y sin dolor. Aunque ahí algo en ti que…se me hace familiar… ¡Ba, pamplinas! Alucinaciones mías.

-"Tu puedes detenerla, solo tienes que desearlo…tú tienes el poder." - El Uchiha abrió aun más sus orbes esperando su muerte cuando escucho nuevamente esa voz.-"vamos detenla..."

El demonio entrecerró sus ojos verdes, mirando al niño frente así inexpresivamente. Tras esto, ataco.

-"¡Ahora!"

Sasuke cerró sus ojos asustado, extendió sus manos hacia el frente dejando a la desesperación correr por sus venas.

-¡Detente! -Grito.

Ella abrió sus ojos impresionada, al ver como del cuerpo de ese niño salían unos rayos azulados. Su mano fue atacada por esa electricidad. La mujer retrocedió mientras gemía adolorida, miro su mano y observo cómo esta tenía una suave quemadura.

-¡P-Pero que rayos…este mocoso…!

Sus uñas volvieron a su estado original mientras levantaba la vista, enfocando con ella al niño frente a si. Una sorpresiva presión de fuerza se instalo en su cuerpo. El pequeño era protegido por rayos seguían formándose a su alrededor como una barrera, mas esto no era realmente lo que le impresionaba al demonio sino mas bien el hecho de que sus ojos jade pudiesen captar sin ninguna dificultad esa carga de energía oscura tan familiar en ese niño. Recobro su compostura mientras sus ojos brillaban impresionados.

-"¿Qué es él? ¿Cómo es que tiene esta fuerza?" -Frunció el ceño, pensando.-"¿Quién diablos es en realidad este niño?"

Por su parte, sasuke no era muy consciente de lo que sin darse cuenta el mismo había provocado para salvarse a sí mismo. La de ojos jade miro detenidamente como los ojos del pequeño humano se habían tornado de un rojo carmesí, una gota de sudor cayó por su sien. Aquellos ojos solo podían pertenecerle a él.

-Debe ser mera coincidencia, debo estar confundiéndolo… -Era imposible que un humano tuviera esos característicos ojos.- Interesante…

Avanzo nuevamente al pequeño que asustado, respingo suavemente. Ella extendió su mano con intensión de tocarle haciendo que sasuke abriera sus ojos con temor.

-¡Aléjate de mí! -Los rayos a su alrededor aumentaron su intensidad, alejándola nuevamente.- ¡No me toques!

El demonio frunció el ceño, le hastiaba el tener que estar recibiendo quemaduras por alguien constantemente. Chasqueo sus dedos al aire y la oscuridad de la sombra de sasuke se elevo tomando forma física cual sogas sujetando al pequeño. Una vez atado, de estas mismas corrió una electricidad aun mayor a la que su pequeño cuerpo había producido.

Sasuke grito adolorido mientras su cuerpo se sentía rápidamente pesado.

La conciencia le abandonaba. Se reincorporo suavemente solo para mirar a la mujer demonio inclinada frente a él. La ojijade tomo entre sus manos el pequeño rostro enmarcándolo, cerro sus ojos, mientras se introducía en la mente del pelinegro. Los abrió tras unos segundos, sus ojos brillaron sonrojando levemente las mejillas de sasuke.

-Aun eres muy joven como para poder dirigir todo mi poder para tu beneficio, demasiado como para poder planear una estrategia. Seguramente era tu alma la que me llamaba allá en el abismo. –Comento. Él le miro casi ido.- Eres interesante y extraño. Estas aquí mismo pero a la vez…no estas en ningún sitio ¿Por qué?

Ella suavizo su mirada sin apartarla del niño quien escuchaba todo a medias. Su rostro bajo para depositar en la frente del niño un beso. Sasuke sintió un mayor cansancio sobre si, casi relajante.

-Eres alguien que ha conocido el verdadero dolor. Alguien que, a pesar de ser tan joven, desconoce el porque de su existencia. –La pelirosa soltó una risa triste. Lo comprendía, eso mismo le pasaba a ella.- Tu alma está llorando y te sientes solo a pesar de que hay personas a tu alrededor porque no comprenden tu sufrir y te juzgan por ello… ¿es así como te sientes verdad?

Sus brazos se extendieron rodeando el cuerpo del Uchiha, acercándolo a ella, ocultándolo en un abrazo. El pelinegro exhausto y casi inconsciente se dejo embriagar por el aroma de aquella mujer, acomodo su rostro en el regazo de ella mientras entrecerraba sus orbes casi rendidos a la inconsciencia. El demonio le abrazaba fuertemente, mientras le miraba con un brillo extraño en sus ojos. La pelirosa beso su cabello azabache mientras sentía la flacidez de su cuerpo.

-Haz sufrido tanto…Pero ya no mas, pequeño, no más. El pacto ha quedado pendiente. -Afilo su mirada mientras abrazaba con más fuerza al pequeño entre sus brazos. Sintió como la respiración del niño suavemente decencia.- Regresare gracias a eso. El pacto me obliga a regresar y cumplir lo deseas.- Volveré a ti. Tan solo espera por mí…

Sasuke cerró sus ojos, mientras que una parte de su ser grababa fielmente las palabras del demonio, convirtiéndolas en una promesa. Eso fue lo último que escucho. Cuando despertó se vio internado en un hospital, su madre lloraba mientras le abrazaba fuertemente. Según le explicaron, la noche anterior había sufrido un accidente al haber caído rodando por las escaleras desde el segundo piso de la casa de kiba lo cual le provoco una leve perdida de memoria. A lo menos, eso creía todos.

Poco después se entero -Durante los días de reposo- que sus amigos fueron encontrados desmayados esa noche afuera de la misma casa. Tras unas semanas de recuperación, volvió a la escuela y para su sorpresa ninguno de sus amigos recordaba nada referente a esa noche. Jamás pudo recordar lo que había pasado la noche anterior a su despertar en el hospital, jamás supo lo que causo aquellas quemaduras en sus brazos ni tampoco aquella sensación de sentirse acompañado, ni sus extrañas pesadillas…

No sabia el porque de sus constantes llamados a alguna persona, a través de sus pensamientos y sueños. Lo único que sabía era que aquella noche, algo había ocurrido… cambiado su vida.

¡Puff, me canse! Pero ha valido la pena ¿no? Un hola y miles de agradecimientos a ustedes lectores.

Este capitulo es sobre las memorias de sasu-kun. Aunque al principio pensé en hacerlo en dos partes, al final decidí que seria una. Espero que con esto se aclare un poco mas el porque de la aparición de la pelirosa. Si se preguntan el porque no he puesto el nombre de la joven es porque eso llegara en unos capítulos mas, aunque me imagino que ya todos sabemos de quien se trata ¿ne?

Bueno, sin mucho tiempo, agradezco sus review (¡¿Quieren casarse conmigo? ¡Digan que si!) Son grandiosos, los amo. Ojala este capitulo les agrade y como siempre espero contar con ustedes en el siguiente capitulo. ¡Sayonara!