DESPUÉS DE LA TORMENTA… ¿DÓNDE ESTÁ LA CALMA?

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Naruto quería, a fuerza, entrar a ver a su novia pero la firme determinación de Tsunade se lo impedía.

—Que aburrido— se quejó la rubia directora— ¿Por qué demonios pagaron ustedes? no tiene caso que entren a la dinámica. Esperen a que salga.

— ¿Por qué rayos no sale Sakura?— gimoteó, impaciente— tengo derecho a entrar, page por eso.

—Tú no pagaste nada— contestó un cansado Shikamaru— Sasuke fue el que pagó...

—C-como sea— se defendió el rubio— yo tengo derecho de entrar y…

—Suficiente, Naruto— Tsunade, con la mirada afilada, no parecía muy amigable— he dicho que no entraran. Esperen a que salgan… que tontos— cambió su tono a burla— miren que pagar por algo que tienen gratis.

— ¡Eso es…! — Naruto le iba a contestar pero las risas que se acercaban lo interrumpieron, frente a ellos, las chicas se acercaban.

Al cruzar mirada con cada uno de ellos, sin razón aparente, sintieron un escalofrío recorrer sus espaldas. Podrían jurar que, por un segundo, les dedicaron una mirada que calaba hasta los huesos.

—Vamos, Naruto— empezó Sakura pasando a su lado, —estoy segura que tenemos muchas cosas que platica— sonrió de manera amigable, pero Naruto tragó saliva, algo no estaba bien y presentía que estaba en peligro. Tratando de auto convencerse de que sólo eran figuraciones suyas, siguió a su novia silenciosamente, despidiéndose de sus amigos.

Shikamaru se rascó la cabeza, creía saber el motivo de aquella sensación, no por nada era un genio y aunque estaba acostumbrado a la furia de su novia, no quería apresurarse en los hechos, pero la mirada penetrante y la sonrisa maliciosa que le dedicaban Gaara y Kankuro no era alentadora. Si su novia le daba pavor, junto a sus hermanos, no era precisamente un escenario que envidiaría alguien.

Gaara carraspeó y ese simple sonido le hizo poner la piel de gallina.

—Vámonos, Temari— sugirió Kankuro mientras daba media vuelta. La rubia agitó las manos despidiéndose de sus amigas y siguió a su hermano, Shikamaru la imitó pero al pasar frente a Gaara, este, lo detuvo.

—Espero que tengas una explicación para esto— Shikamaru lo observó con el rabillo de los ojos, Gaara tenía los ojos entre abiertos y decían nada bueno. Tragó saliva y asintió mientras caminaba en medio de los hermanos de Suna.

Tsunade veía la escena divertida, podía sospechar algo por como actuaban las chicas y ellos.

— ¡Idiota, no tenias que meter la lengua!— un grito interrumpió el silencio. Karin salía furiosa de la escuela seguida de Suigetsu, este se acariciaba su roja mejilla por el golpe que antes recibiera.

—Pues según vi, lo estabas disfrutando mucho— sonrió el chico.

—Y-yo no disfrute nada— se defendió la pelirroja.

—Pague por un beso y a cambio me diste un golpe, debes darme otro para compensarme — la chica enrojeció de pies a cabeza, se acomodó torpemente los lentes y trató de sonreír burlona para que no se dieran cuanta de su turbación.

— ¡Qué diablos!—comenzó— ¿acaso estas enamorado de mí o qué?— lo señaló socarronamente. Suigetsu se rascó la nuca, observo detenidamente a la chica de cabello rojo y suspiró.

—Tonta— dijo, Karin sintió el tic en su ojo, iba a responderle, pero Suigetsu continuó hablando— ¿por qué otra razón pagaría tanto por besarte?

Karin se quedó con las palabras en la garganta ¿Había escuchado una confesión? Sintió de nuevo sus mejillas arder ante lo inesperadamente escuchado.

—Eso es… es decir yo...— la pelirroja no encontraba palabras para devolver, durante los años que habían compartido cursos, había llevado una relación de amor-odio, aunque claro estaba que, lo que dejaban relucir era más odio que amor — es decir tú…

— ¿Qué?— la interrumpió el chico— ¿quieres decirme que también estas enamorada de mí o algo así?— la sonrisa santurrona devolvió a la realidad a la muchacha.

— ¡Claro que no, idiota!— gritó dando media vuelta y caminado— ¡¿Quién en su sano juicio se enamoraría de un perdedor como tú?!

— ¿Qué?— increpó el de cabello blanco— siguiéndola— pues tú no eres precisamente una reina, ¡escuchaste!

— ¿Qué dijiste?... pues tú…

Pero ya no pudieron escuchar el final de esa discusión pues los ambos chiscos se habían alejado bastante. Tsunade rodó los ojos, aquel espectáculo parecía del diario.

—También nos vamos nosotros— dijo Neji, Tenten asintió feliz.

— ¿Vas con nosotros, Hinata?— preguntó el castaño, la chica tragó saliva y fijó su mirada en Sasuke, que mantenía los ojos cerrados y se encontraba recargado en la pared. Dudó en qué debía contestar. Finalmente negó levemente con la cabeza. Neji asintió. Tenten lo tomó del brazo para caminar juntos, el Hyuga sintió que presionaba un poco de más su brazo pero no se quejó, algo le decía que su chica no estaba precisamente de buen humor y que su cuerpo pagaría la factura.

—Bueno, creo que ya no queda nada por hacer por aquí— indicó la rubia de ojos azules— Sai, coge mis cosas, nos vamos— el pálido muchacho acató la orden, — esta tarde te aseguro que nos divertiremos— dijo mientras pensaba en hacerle algunas maldades a su novio, y es que todavía no estaba satisfecha en su venganza.

Pero el chico no estaba muy familiarizado con las reacciones del agente y le era difícil captar indirectas o sarcasmos.

—Pues, hay una exposición de pintura en el museo, deberíamos de ir— señaló despreocupado.

—No, cariño— respondió Ino— no es esa clase de diversión la que nos espera.

—Vamos entonces a comer algo. Muero de hambre.

Ino respiró profundo, lo mejor de amenazar a alguien era la espera y el no saber que les depara, pero no surtía efecto si al que amenaza ni siquiera se daba cuenta.

—A lo que me refiero— explicó, tratando de calmarse. — es que sólo me divertiré yo, tu por otra parte, no creo que lo disfrutes.

Sai la miro fijamente, creía entender sus palabras.

—Vamos a ir a que te pinten las uñas ¿cierto?

Tanto Tsunade como Hinata no pudieron evitar soltar una pequeña risa, mientras que a Ino parecía resignada.

—Si, vamos— dijo al fin, derrotada.

Unos gritos provenientes de algún aula llamo la atención de Tsunade que, despidiéndose aprisa, corrió adentro para solucionar cualquier incidente, quedando Sasuke y Hinata.

La muchacha no sabía qué actitud tomar. No podría, aunque quisiera, hablar de manera ruda o alta y en esa situación sentía que la que estaba en problemas era ella, al parecer a todas les había funcionando el plan, menos a su persona.

Sasuke por su parte, claro que entendía toda esa situación, al principio no planeaba hacer nada, si Hinata había decidido meterse en eso, que sola saliera. Era un adulta y debía responder por sus acciones, pero no pudo hacerlo, el sólo hecho de pensar que alguien, aparte de él, la besaría hacia que se le revolviera el estomago y cuando vio que era Kiba precisamente, no pudo evitar sentir celos.

Ahora bien, no quería un pleito con ella, creía que estaba a mano, él se iba a ir un fin de semana a descansar sin ella y ella… bueno había obtenido lo que buscaba, impedirlo y hacerlo sufrir. Pero no podían simplemente echarse a reír era muy orgulloso y no sabía cómo dar el primer paso a la reconciliación.

Además eso no quitaba el hecho de que, si no resultaba como planeaban, ella tendría que besar a alguien ¿no era acaso eso una traición? No importaba como lo viera ¿si lo pensaba no era traición? Estaba molesto por pensar de esa manera, después de todo nada había sucedido.

—Sasuke… yo…

Pero él comenzó a caminar, la muchacha lo siguió, cabizbaja. Tenía ganas de llorar pero se contuvo, no quería que pensara que quería solucionar esa situación con lágrimas.

Todo el camino se fue en silencio, hasta que llegaron al departamento de ella, vivía sola así que no tenía que preocuparse de que alguien los interrumpiera.

—Esto… Sasuke…

— ¿En qué diablos estabas pensando?— la interrumpió Sasuke, aunque sin gritar— participar en esas estupideces… ¿Si yo no hubiera ido, que habrías hecho?

Hinata tragó saliva, Sasuke estaba mas molesto de lo que creía. Se preguntó mentalmente como le estaría yendo a sus amigas y podría jurar que con ellas las cosas estaban seguramente invertidas. Ahora que recordaba, ¡era ella la que debería estar molesta con él! ¿Con que derecho se atrevía Sasuke a criticarla? Había olvidado completamente el por qué había participado en esa subasta.

— ¿Qué que estaba pensando?— le respondió ante el asombro de Sasuke que no esperaba una respuesta con el tono que estaba empleando su novia— pues no lo sé, quizás divertirme al igual que tú— aunque la voz era de amenaza, la verdad es que su cometido está muy lejos de serlo pues sonaba asustada y al borde del llanto.

—De acuerdo— dijo sin exasperarse y queriendo arreglar la situación— cometí un error, no debí haber aceptado ir con Naruto y los demás…

—Tú no entiendes, Sasuke, — lo cortó la chica de ojos blancos— no estoy molesta por que quieras irte a divertir. Eres libre de decidir eso, ya sea con Naruto, Neji o quien quieras, cufio en ti, ese no es el problema.

— ¿Quieres decir que participaste en esa estupidez por nada? ¿Cuál es el maldito problema entonces?

— ¿Por qué no confiaste en mí?— explotó la chica— ¿Por qué tenías que mentirme, ocultarme cosas?... Yo, no hubiera impedido que fueras a donde quisieras. Es la falta de confianza lo que me molesta ¿Soy tan poco fiable? ¡Duele cuando te mienten, cuando te ocultan cosas! ¿No es así? ¿Qué sentiste cuando te enteraste de esa subasta? ¿Qué pensaste cuando te oculté cosas y te enteraste por otras personas?

Hinata enmudeció de golpe, no era usual en ella levantar la voz, mucho menos gritar, pero no quería quedarse con la culpa, ni quería sentirse mal por lo que había hecho.

—Dolió — susurró al fin Sasuke haciendo que Hinata abriera los ojos— dolió. Es cierto, no debí ocultarte nada, ni mentirte.

Tomó la mano de Hinata y la puso entre las suyas, la acaricio levemente.

—Lamento todo— dijo en un murmullo.

Hinata sonrió levemente, las cosas se había solucionado de manera pacifica después de todo.

—Yo también lo siento— musitó quedamente— la idea, bueno, en parte fue mía— su rostro enrojeció al confesar aquello— lamento que hayas pasado un mal rato y… que gastaras tanto dinero por mí…

Sasuke negó con la cabeza, realmente le valía sorbete el dinero. No le dolía en lo más mínimo la cantidad gastada y hubiera dado el doble si fuera necesario para impedir que Kiba besase a su novia, es decir, obviamente no quería que nadie la besara pero que él precisamente fuera lo sacaba de quicio.

Kiba había sido el primer novio de Hinata y aunque le había dicho que realmente no duraron mucho y fue un noviazgo casi infantil eso no quitaba el hecho de que Kiba tenía algo de Hinata que él nunca tendría: su primer beso. Era ridículo e infantil pensarlo, pero realmente le cabreaba pensar que aquel sujeto había besado a su novia, y no quería decirlo pues de antemano era un tema para reírse, pero no podía evitar imaginarse la escena: una Hinata de trece años, con el cabello corto y las mejillas rojas, alzándose de puntillas quizás para alcanzar los labios de aquel sujeto. Ese pensamiento lo hacía rabiar a muerte aunque no lo demostrara ¿Acaso también obtendría un beso de la Hinata adulta? Primero muerto.

Salió de sus pensamientos cuando sintió los labios de su novia posarse sobre los suyos, un beso rápido y tierno tal como le gustaba a Hinata. Sonrió de lado, la cogió de la cintura apretándola en su pecho antes de que la chica se alejara mucho.

— ¿Ese beso costó cien mil? — preguntó muy cerca, rosando sus labios con los de ella quien se ruborizo al escucharle.

—Ese únicamente fue una prueba— contestó. Sasuke apretó más su cuerpo mientras unía sus labios a los de su chica, un beso profundo, húmedo y largo tal como le gustaban a él. Se separaron cuando la falta de oxigeno se los exigió.

—Cuanto me vas a cobrar por otro como este— interrogó el Uchiha sin separarse, obligándola a caminar de espaldas pues buscaba llegar a la habitación.

—Para ti… son gratis— respondió besándole tiernamente.

— ¿Todos los que yo quiera?— cuestionó él.

—Todos los que tú quieras…

— ¿Para siempre?

—Para siempre…

Sasuke sonrió de lado, amaba a esa mujer, realmente lo hacía. Y si vendía sus besos, los compraría todos.

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El lunes, cuando iniciaba la semana, era inevitable que todos los chicos se reunieran, Naruto llevaba una ojeras tan grandes que podría rivalizar con las de Gaara. Sai, aunque imperturbable como siempre, parecía más desconectado de la realidad de lo habitual. Shikamaru llegó un tanto tembloroso y parecía agotado. Neji apareció con un moretón en el ojo que para nadie fue un secreto como se lo hizo.

—Maratón de películas— dijo Naruto cuando le preguntaron sobre su ojos

—De compras— respondió Sai

—Trabajo sin descanso el fin de semana, con Gaara como mi jefe y Kankuro como mi compañero.

—Entrenamiento — contestó Neji cuando explicó su moretón.

Todos miraron a Sasuke esperando su respuesta, aunque este estaba más fresco que una lechuga.

—No les interesa— musitó al fin, pero todos adivinaban que no le había ido tan mal como ellos.

— ¡Quiero una novia como Hinata!— susurró Naruto, le ardían los ojos por el desvelo, ver quién sabe cuántas películas románticas todo el fin de semana, sin salir y soportando la horrible cocina de Sakura no era el sueño de su vida y no quería repetirlo.

Se sentó derrotado en su escritorio, mientras abría el correo del día.

—Chicos— Gritó, captando la atención de todos— el viernes va a ver una súper fiesta en casa de mi tío ¡vamos! —Alzó su puño con ganas, al parecer, olvidando su desvelo.

Los demás le miraron primero y después se miraron entre ellos.

Neji fue el primero en salirse de aquella oficina. Lo hizo despacio pues el cuerpo le dolía horrores, practicar King boxin, tae-won-do y boxeo no era precisamente una tarea fácil ni algo que pudiera aguantarse ¿Cómo diantres Tenten practicaba esos deportes? ¡Y que aguante! No escuchó en ningún momento que se quejara o cansara, claro que la cosa era distinta pues él le sirvió como "costal de arena" y por Dios que su novia tenia la mano tan pesada como una roca.

Shikamaru bostezo, realmente había sido un infierno su fin de semana ¿Quién rayos aguantaría a Gaara como jefe? Y lo que era peor, tener a Kankuro como compañero de cubículo. No era nada placentero trabajar doce horas diarias junto a esos dos. El pelirrojo era un perfeccionista extremo y Kankuro una fichita total, en su vida quería volver a tener experiencia tal ¿y qué tal Temari? Verla sonriendo, mientras le incitaba a que "por favor" le ayudara a sus hermanos ese fin de semana, había sido algo aterrado, conocía de sobra a su novia y de no haber ido con sus hermanos, probablemente le hubiera ido mucho peor, aunque ahora no estaba tan seguro. Salió después de Neji ignorando los gritos de Naruto.

Sai por su parte, salió tras Shikamaru. Ir de compras con Ino no fue tan malo, lo malo había sido que quien pago todo, había sido él. Durante las comprar había conocido el verdadero miedo cuando fijó sus ojos en el precio de aquel vestido, más de la mitad de su salario. ¿Y qué tal los zapatos? ¿Y el bolso? ¿Y aquel pantalón? De alguna manera no pudo evitar pagarlo, su respuesta natural era obviamente decir que no, pero al ver los azules ojos de su novia, entendió que no tenia alternativa ¿Cuan aterradora puede ser una mujer enojada? Mucho y él acabada de descubrirlo… y su cartera también. Así pues no tenía ganas de gastar un solo peso más esa semana.

Naruto hizo un puchero cuando salieron, sus ojos encontraron rápidamente a Sasuke.

— ¿Tú si iras conmigo, cierto?

—Idiota— fue la contestación del Uchiha mientras salía y cerraba la puerta dejando a un Naruto confundió por la respuesta.

Y es que al parecer, no todos, habían aprendido la lección

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Fin

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¡Muero! Pero al fin termine este fice… uff, bien tarde mucho, lo siento, ¿me creerán que es el quinto final que le escribo? Y todos muy diferentes entre si jaja fue difícil decidirme pues todos tenían algo bueno. Bueno no pude evitar incluir la escena de Karin y Suigetsu (esa si estaba en todos los capítulos, en uno ocurría en el salón, en otra interrumpían el beso entre otra pareja de enamorados y en otro más era al revés, primero la declaración y al último el beso, en fin) empieza a gustarme la pareja, quizás escriba algo para ellos, ojala que si.

Bien, había pensado en otro capítulo para este fic, pero no creo que pase, me gustó el final, aunque me gustaría ver qué tal se reconciliaban las otras parejas jeje. Al último, el ganon fue Sasuke, lamento que a los otros no les haya ido muy bien, bien, las chicas merecían venganza.

¿Por qué será que me gusta darle finales felices a Sasuke? mmm no lo entiendo, debe gustarme mucho, supongo.

Estoy feliz y nerviosa, este es el primer fic que finalizo, espero no haberlos decepcionado.

Agradezco todas las muestras de cariño y su paciencia. Si te gusto el final, dímelo, estaré contenta de leerte y si no, pué también, así aprendo de mis errores. Sólo debes dejarme un review para hacérmelo saber, no cuesta nada y tomara veinte segundos.

Sin más me despido. Hasta la próxima. Atte. Hinatsu -chan