Capítulo V. Expresando sentimientos.

Después de abrazarlo, Sakura y él se habían quedado conversando. Ella recostada sobre su pecho, él abrazándole por la cintura. Si bien no había un compromiso entre ambos, ninguno de los dos pareció quejarse de ello.

Más tarde, ambos se cambiaron de ropa. Mientras lo hacía, Sakura se había observado al espejo, su mejilla lucía violácea y su labio partido. Su aspecto ahora mismo no inspiraría más confianza, después se dedicaría a ello.

Desayunaron para iniciar las tareas del día, el cual pasó tranquilo y sin ningún evento espectacular. En la noche, Sakura pidió a Sasuke que le enseñase a escribir y leer.

"Bien." Sasuke le indicó que se sentara junto a él frente a la chimenea y sobre la alfombra. "Estas se llaman letras. Cuando hablamos nosotros utilizamos palabras, las cuales están compuestas por letras como estas." Sakura observaba con atención la página del libro que le mostraba Sasuke. "Algunos países utilizan otros símbolos distintos a éstos. Pero primero debemos conocer lo básico."

"¿Y cuántas letras hay?"

"Más de veinte. Y además los números también tienen un símbolo." Tomó la pluma del tintero y escribió una "A" en mayúsculas y otra en minúsculas. "Esta es la letra A" Escribió el resto del abecedario, al tiempo que nombraba cada uno de las letras. Después hizo lo mismo con los números. "Tendrás que practicar por tu cuenta, memorízalo todo."

"Pensé que era más complicado." Dijo observando el papel dónde Sasuke había escrito todo.

"Reconocer los símbolos no es difícil. Lo complicado es conocer el significado de las palabras." Le mostró el libro. "No te angusties si aún no puedes leerlo." Sakura observaba lo escrito y comparaba las letras.

Pasaron varios días. Durante ése tiempo, Sakura le preguntaba a Sasuke constantemente. ¿Cómo se escribe esto? ¿Cómo se escribe lo otro? Cuando se le ocurría una nueva palabra que quisiera saber. ¿Cómo se lee esto? ¿Qué significa esta palabra? Cuando tenía un libro en sus manos. Poco a poco fue progresando, estudiando por sí misma cuando terminaba las labores de la casa y teniendo clases con Sasuke por las noches. Hasta que pudo leer su primer libro, que era un libro sobre historia inglesa.

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Sasuke.

El joven abrió sus ojos en la noche al escuchar un llamado, era una voz en extremo familiar. Así que se colocó una bata ligera color negro sobre el camisón blanco y salió de la habitación, tratando de hacer el menor ruido posible para que Sakura siguiera durmiendo.

"Madre." Sasuke llamó, al estar fuera de la casa. Desde la Luna, unos destellos azules flotaron hacia él, como luciérnagas. Entonces se materializó una mujer de largos cabellos azules y ojos negros.

"Hijo mío." Lo abrazó y él correspondió. "¿Por qué me has llamado? ¿Cuál es tu urgencia?"

"Madre, ha vuelto a ocurrir." Respondió separándose. "Asesiné a dos hombres, la ira me hizo liberar los rayos."

"Ya veo." Dijo Mikoto, liberando su agarre mientras permanecía pensativa. "Debo contarte algo. ¿Podemos entrar?" Sasuke asintió y la condujo hasta su hogar. Mikoto se sentó junto al fuego y él hizo lo mismo.

"Sasuke. Creo que ha llegado el momento que te cuente la verdad." El joven permaneció expectante, esperando las respuestas. "Eres mi hijo, sin duda. Pero digamos que tu llegada a este mundo fue poco convencional."

"¿A qué te refieres?"

"Sasuke, tu provienes del vientre de otra mujer. De una mujer humana." Los ojos de Sasuke se mostraron sorprendidos ante esto. "Hace años, una mujer gitana de piel oscura, vino a hacerme una petición. Encontrar un hombre con quién casarse."

"Madre, tienes que…"

"Oh, no, cariño. No estoy mintiéndote. Deja que continúe." Le sujetó la mano. "Ella obtuvo lo que quería, pero yo le advertí que ése hombre no le amaría, sin embargo, no escuchó. Ya que su deseo era egoísta." Acarició la mano del joven. "Es por eso que le dije que tendría que entregarme a su primer hijo, pero al parecer algo ocurrió. Por azares del destino eres físicamente parecido a mí y has heredado algunos poderes especiales, según parece."

"¿Y dónde están? ¿Cómo pudo aceptar tan fácilmente?" Dijo él con una mirada algo triste.

"Tranquilo. Tu…" Se detuvo un momento, como si aquellas palabras le causasen daño. "Tu madre. Fue asesinada por el hombre que se conocería como tu padre. Él fue quién te abandonó."

"No puede ser." Sasuke hizo un puño con la mano que no sostenía la de Mikoto.

Permanecieron en un incómodo silencio y Mikoto, entre lágrimas, acarició su mejilla con delicadeza.

"¿Podrás perdonarme algún día?"

"¿Qué debería perdonarte? Tu fuiste quién cuido de mí y me amó." Mikoto sollozó y se levantó para abrazarlo. Sasuke recostó su cabeza sobre el regazo de su madre. "¿Viviré eternamente como tú?"

"Eso aún no lo sé. Preguntaré si alguien más ha estado en una situación similar." Mikoto observó el hogar de su hijo, en silencio, cuando notó un florero sobre la mesa con flores. Después notó que la casa estaba más limpia que de costumbre. "¿Sasuke?"

"¿Hn?"

"¿Ha habido una mujer en esta casa, cierto?" Sasuke pareció confundido al inicio, pero después respondió.

"Si, la hay." Mikoto se emocionó de pronto.

"¿Es tu esposa?" Sasuke se tensó y un tenue rubor se encendió en sus mejillas.

"No, no es así, madre. Sólo está viviendo aquí un tiempo." Mikoto lo observó sospechosamente y comenzó a subir las escaleras. Sasuke se sintió nervioso de pronto, no sabía cómo actuaría su madre cuando la viera. Mikoto entró a la recamara de su hijo y observó la cama vacía. Después dirigió su mirada hacia el heno y la observó, se acercó a ella, mirándola con mucha atención al dormir, la luna le iluminaba. Después se volvió a Sasuke.

"Es muy bonita. Demasiado delgada, pero linda." Le sonrió. "Sin embargo, no puedo creer que este durmiendo ahí. ¿Por qué no la dejas recostarse en tu cama?"

"Ella lo prefiere así."Mikoto hizo un puchero, como una niña y después se volvió otra vez a Sakura.

"Espero que algún día me dejes hablar con ella. Así sabré si definitivamente podría ser tu esposa." Sasuke volvió su vista hacia la pared, algo avergonzado. "Bueno, debo irme, hijo." Mikoto se acercó al rayo de luna. "La cosecha será abundante, espero que tú y Sakura se unan aún más." Rió, Sasuke suspiró. "Te amo, hijo."

"Y yo a ti madre." Mikoto se transformó de nuevo en pequeñas luces azules y desapareció. Sasuke dirigió su vista a la joven pelirosa que dormía en el heno. Pensó en qué pasaría cuando Sakura se marchara. Hasta hace unos años, a Sasuke no le hubiese importado vivir solo. Ahora mismo pensaba en qué pasaría cuando Sakura se marchase de su lado. Trató de desechar la idea, pero la inseguridad le hizo acercarse a ella y acariciar su mejilla. Algo muy dentro de sí le decía que no quería que se marchara. Ojalá no fuese así.

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Al día siguiente, Sakura y Sasuke se dirigieron al pueblo de nuevo. Sakura quería encontrar un trabajo para obtener dinero y pagar algo a Sasuke. Ahorrar para tener algo aún más fantástico puede salir algo costoso y llevar tiempo.

Un año vivieron juntos, y Sasuke y Sakura se habían vuelto mucho más unidos. El tiempo de cosechar había llegado. Ambos iban a vender una parte y la otra la guardaban para su propio consumo.

El aspecto físico de Sakura había mejorado bastante, ya que había subido algo de peso. Había pasado de ser bonita a hermosa, y eso lo habían notado los hombres del pueblo. Sasuke también se había dado cuenta de ello y por eso se molestaba cuando vendían y un hombre se quedaba demasiado tiempo charlando con ella.

Ésos hombres, tratando de alagarla con sus odiosas palabras, le hacían enfurecer. Lo peor es que Sakura no se percataba de cómo la miraban. Varias veces intervenía acercándose discretamente a ella y sujetándole la cintura ó le decía que tenía algo en el rostro y hacia como que removía con su pulgar aquello, lo cual a los ojos de los espectadores era como si le acariciara la mejilla y estuviese a punto de besarle.

Un día, un hombre con armadura de soldado se acercó directamente a Sakura.

"Buenas tardes, señorita. Mi nombre es Deidara." Extendió un collar de oro hacia ella. "¿Le gustaría acompañarme a caminar por la Plaza?"

"Lo siento, señor. Ahora mismo estoy trabajando. "Dijo entregando unas naranjas a una anciana. "Y no puedo aceptar su regalo."

"Podría pedirle al señor que le de permiso." Observo a Sasuke de reojo. "Por favor, no quiero que se sienta ofendida con mi regalo. Esto es para honrar su belleza." Sakura se ruborizó, ya que era el primer hombre que actuaba de forma tan directa, el cortejarla.

"Lo siento, pero de verdad no puedo aceptarlo." El caballero colocó en la mano libre de Sakura el collar.

"Debo insistir." El hombre tomó su mano entre las suyas y la besó. "Hasta pronto."

Sakura lo vio subir a su caballo y alejarse. Mientras tanto, el Uchiha le observaba distraídamente, sin poner atención a un cliente. Volvió en sí y terminó su tarea. Ahora mismo, de verdad odiaba a ése hombre.

Deidara siguió colmando de regalos a Sakura, en una ocasión le llevó un vestido azul extremadamente caro y un par de aretes con zafiros. Comenzaba a charlar con ella mientras ayudaba a Sasuke con los clientes. Le hacía cumplidos y le contaba de sus hazañas. Sasuke permanecía en silencio, tratando de que la ira no le consumiese.

Un buen día, el rubio señor le entregó un hermoso anillo de oro y le pidió su mano en matrimonio frente a todos. Sakura estaba atónita y observaba la brillante pieza en su dedo. Sasuke no pudo más y se retiró de su lugar para perderse entre una de las callejuelas. En un callejón, golpeó la piedra con su puño, sin importar que este sangrase. Algunos rayos comenzaron a perforar un poco la piedra y se retiró de ahí.

¿Qué podía pedir? Sakura no era su esposa, ni su amante, ni su prometida. Sólo era alguien que vivía en su hogar. Él no tendría que enojarse por esto. Ni entrometerse tampoco. Sakura le contaba lo que él le decía sobre su vida como soldado y sus riquezas. ¿El qué podría ofrecer a Sakura? Iba a regresar cuando se encontró a Sakura frente a él.

"Sasuke. ¿Estás bien?" Ella se acercó a él.

"¿Y Deidara?"

"Se ha marchado." Sakura notó su puño herido. "¿Qué te ha pasado?" Se acercó a él rápidamente y envolvió su mano en un trozo de tela que arrancó de su vestido. Sasuke la observó, sin decir una sola palabra. Notó que Sakura no llevaba puesto el anillo en su dedo.

"¿Aceptaste su propuesta?"

"No." Sasuke sintió un alivio de pronto.

"¿Por qué?" Sakura alzó su rostro y le sonrió. El pareció desconcertado al principio pero entonces lo sujeto de la camisa blanca y haló de él. Colocó sus labios sobre los suyos. Sasuke denotó su sorpresa al no moverse y mantener sus ojos abiertos. Ella se separó poco después con los ojos ligeramente entrecerrados. Antes de que se alejara más, Sasuke la tomó de la cintura y la pegó hacia sí, Sakura colocó las manos en su pecho. El Uchiha unió sus labios nuevamente, ésta vez en un beso más apasionado, dónde ambos movían sus labios para acoplarse a los del otro. Sakura pasó sus brazos por su cuello y él hizo más fuerte su agarre sobre ella. Y ahí comprendió, que no sería ya más capaz de dejarla ir.


freya no uta: Muchas gracias, que bueno que te guste. :D Y sí, no pude evitar ser cruel con Sasuke. xD Espero que sigas comentando y leyendo.

Ladyrose23: Tenía una idea de un Sasuke así. Cuando escribí ésa escena, me pareció que Sasuke debería ser entre inocente pero que a la vez experimentara cierto nerviosismo. Pero ¿A qué no es un buen chico? :D Poco a poco descubriremos más sobre Sasuke y sus poderes.


Bueno, pues Mikoto ya conoció a Sakura. ¿Pero qué pasara cuando se conozcan? ¿Y qué más sabremos sobre Sasuke y sus poderes? :D

Thanks for reading!