Capítulo VI. El amor.
Después de besarse, un silencio se había formado entre ambos, no debido a que se arrepintieran de sus acciones, sino que ambos se sentían nerviosos de estar junto al otro ahora mismo. Aun así, Sasuke había tomado la mano de Sakura en el camino y ella había entrelazado sus dedos con los de él. Era extraño conocer estos nuevos sentimientos, pero no eran desagradables.
Sasuke llevó como siempre a su lugar el caballo y lo que no se había vendido, mientras Sakura preparaba algo para comer. La comida había sido lenta y silenciosa, cada uno sumergido entre sus pensamientos.
Al llegar la noche, cada uno se recostó en su respectivo lugar pero ninguno de los dos podía dormir. Sasuke se levantó de pronto a respirar un poco de aire fresco fuera y fue ahí cuando se encontró con su madre.
"Madre." Dijo él con sorpresa. "No te había percibido."
"Sasuke." Llamaron detrás de él. Se trataba de la pelirosa, la cual observaba con curiosidad a las dos personas frente así.
"Hola, cariño. Mi nombre es Mikoto." Dijo la mujer sosteniendo efusivamente las manos de la chica. "Soy la madre de Sasuke."
"Oh." Expresó Sakura ruborizándose, que gracias a la poca luz de la puerta de la habitación, no se notaba. "Mucho gusto, soy Sakura Haruno."
"Que linda." Dijo su mamá a Sasuke, el cual simplemente se volvió hacia otro lado. Ambos descendieron al otro piso y Sakura preparó un poco de té negro. "Dime querida, ¿De dónde vienes?"
"Pues realmente perdí mi hogar una vez que mis padres murieron, mis hermanos y yo viajábamos de ciudad en ciudad en busca de trabajo o comida." Suspiró al recordar a sus hermanos, por supuesto, Sasuke le había contado en parte que habían muerto, omitiendo detalles.
"Pobrecilla."
"Su hijo me ha ayudado bastante." Lo observó algo ruborizada y Mikoto sonrió curiosamente, dándole a su hijo una mirada de: ¿Qué me escondes, Sasuke?
"Me alegra mucho escuchar eso." Bebió su té. "Eres muy bonita, debes tener muchos pretendientes." La piel de Sakura se puso totalmente roja.
"No muchos." Sasuke se levantó y se dirigió al fuego de la chimenea, moviendo la madera para que se quemara mejor.
"¿Y no estás enamorada de nadie?" Preguntó sonrientemente, Sakura se puso nerviosa y sus mejillas se encendieron de nuevo ante las preguntas tan directas.
"Basta, madre." Dijo Sasuke.
"Hey, Sakura y yo estamos conversando. No interrumpas." Sasuke chasqueó la lengua, molesto y la pelirosa rió ligeramente. "¿Y bien?"
"Creo que lo estoy." Mikoto se emocionó y abrazó a la chica. "Me alegra mucho, espero que a ti y a Sasuke les vaya muy bien." Sasuke se preguntó por qué su madre era tan expresiva y sobre todo intuitiva.
"Bueno querida, te encargo mucho a mi hijo. Espero que su carácter no afecte su relación." Mikoto se acercó a la puerta. "Debo irme."
"¿Se irá? ¿De noche?" Preguntó Sakura alarmada, la mujer se volvió hacia su hijo. "¿No le has contado eso?" Sasuke negó con la cabeza. La diosa tomó a Sakura de la mano y salieron de la casa, con Sasuke detrás.
"Mira Sakura, mi nombre es Mikoto. Soy conocida como la Diosa de la Luna." Sakura se sintió confundida ante tal revelación, pero se asombró cuando la mujer comenzó a elevarse en el aire. "No puedo quedarme mucho tiempo, pero esto era para probarte mis palabras." Regresó hacia la chica y le tomó las manos. "Cuida de mi hijo, por favor. Les veré la próxima luna llena." Se acercó a su hijo y besó su mejilla. Después desapareció en medio de luces blanca.
Sakura no sabía que decir y permanecía mirando hacia dónde había desaparecido Mikoto, después se volvió hacia Sasuke.
"Si tu madre es una diosa, entonces tu…"
"Soy completamente mortal, hasta dónde tengo entendido. Sin embargo, poseo algunos poderes. Supe que mis padres eran en realidad humanos, sin embargo ella me cuidó en su lugar." Se acercó a ella. "¿Eso cambia algo?"
"¿Cambia algo?" Repitió ella algo confundida.
"Entre nosotros, es a lo que me refiero." Preguntó, sorprendiéndola.
"No, no… no." Titubeó. "Creo que no." Sasuke sonrió y la tomó de la cintura y ella se recargó en su pecho. La luna iluminaba a ambos desde el cielo, la cual lucía enorme y radiante. Ahí en medio de la hierba, se habían besado con dulzura y amor.
"Sakura, se mía." Ella se sonrojo pero finalmente asintió, recibiendo un beso en su mano y otro en los labios. Esa noche, ambos durmieron en la misma cama, sin llegar a algo más. Los brazos de Sasuke la atraían a su cuerpo mientras que ella se recostaba en él y colocaba los brazos en su pecho. Ambos eran ahora felices y dichosos, ambos se amaban el uno al otro.
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Deidara estaba en el comedor de su casa, moviendo entre sus dedos el anillo de oro, realmente no se esperaba haber sido rechazado y menos por un campesino. Apretó entre sus manos el anillo, la había visto irse detrás de él y por supuesto, los había visto besarse.
Se sentía ridiculizado, había pensado que si se lo pedía en medio de tanta gente, sería imposible ser rechazado. Pero no, él no se rendiría tan fácilmente, Sakura poseía una belleza que nunca había visto. El color de su cabello era exótico al igual que el de sus bellos y enormes ojos, además su cuerpo era muy atrayente aún con ésas baratas telas.
Él la deseaba y por supuesto la tendría.
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Sakura abrió los ojos y se encontró en brazos de Sasuke, quién aún dormía. Observó su boca entre abierta y sus ojos cerrados, además de sus brazos esparcidos en la cama. Besó su mejilla dulcemente, intentando no despertarlo cuando él abrió sus ojos.
"Sakura." Ella se ruborizó y escondió su rostro. Sasuke le atrajo un poco más y recargó su barbilla en su cabeza. "¿Dormiste bien?" Ella asintió, besó su frente.
"¿Y tú?"
"Hn."
"Deberíamos levantarnos otra vez. Hay que ir al pueblo."
"Hn." Sasuke realmente no tenía muchas ganas de levantarse, pero no había de otra.
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Después del desayuno se habían dirigido al pueblo, dónde todas las personas iban a comprar especias, carne, verduras, etc. Sakura le dijo que iría a comprar algunas cosas que faltaban y no tardó mucho tiempo en encontrarse con gente conocida.
"Buenos días, señorita." La llamó el soldado, quién portaba una armadura metálica muy reluciente y su cabello largo suelto. "¿Me permite ayudarle?" Iba a tomar lo que ella traía en una cesta pero ella retrocedió.
"Lo siento, señor. Pero no es necesario, me están esperando, con permiso." Se dio media vuelta e iba a marcharse cuando el señor le detuvo. La apartó entre la gente y entraron en una de las calles desoladas. "¿Qué está haciendo?"
"¿Por qué me desprecia?"
"No es eso." Ella bajó su vista hacia la canasta. "Es que yo amo a alguien. No puedo pensar en nadie más que en él." Se ruborizó pensando en Sasuke.
"¿Es el campesino, verdad?" Sus manos formaron un puño. "Usted sabe que yo le puedo ofrecer mucho más."
"No, gracias." Ella iba a alejarse cuando la interrumpió de nuevo la voz del soldado.
"Si usted no acepta mi propuesta, haré que capturen a ése hombre y le condenen." Eso la hizo exaltarse.
"No puede hacer eso."
"Soy alguien importante, puedo hacer eso y más." Sonrió de forma arrogante y maliciosa. Comenzó a caminar hacia fuera de la calle para entrar al bullicio. "Si el día de mañana usted no está a mediodía en el pozo dispuesta a casarse conmigo, mandaré a que lo apresen."
"Por favor, no." Sakura sollozó y él se marchó. Pensó en Sasuke, recientemente se había percatado de cuanto le amaba y deseaba estar con él, pero sino hacia lo que él decía, Sasuke estaría en peligro. ¿Qué haría?
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Al llegar la noche, Sasuke había notado a Sakura de lo más extraña después de regresar de comprar lo que necesitaban. Estaba muy callada y distante, lo cual era poco común en su persona. Había hecho la comida y leído, después se había cambiado para dormir.
Sasuke entró en la habitación y ella ya estaba en cama, de costado y cubierta por las sábanas. Él se recostó a su lado y cerró los ojos. Al poco rato, percibió movimiento del lado de Sakura, ¿Gimoteaba? Él se irguió lo suficiente para ver su rostro, el cual tenía lágrimas.
"Sakura. ¿Qué pasa?" Ella sollozó y se volvió hacia él, lo besó con pasión, dejando que las lágrimas cayeran por sus ojos. Estaba sobre él y se irguió lo suficiente para remover el camisón, dejando descubierto su cuerpo. Él se sonrojó completamente ante tal acción pero se relajó un poco cuando ella le dio una dulce sonrisa. Descendió su rostro hacia él y comenzó a besarlo. Sasuke correspondió mientras acariciaba la suavidad de su espalda. La colocó debajo de sí y besó su cuerpo con dulzura, con temor a dañarla. Se apartó un poco y se quitó el camisón, su desnudez le robó el aliento y por impulso acarició su abdomen. Se abrazaron y besaron con intensidad.
Él la hizo suya y él ahora le pertenecía en a ella, aquella noche se habían combinado el amor con la pasión, la dulzura con el deseo. En una danza que sólo ellos podían bailar, en un escenario en el que sólo podían estar dos y en una noche que marcaría la vida de ambos.
La mañana había llegado y despertaron desnudos, ligeramente sudorosos y abrazados. El deseo hizo de nuevo presente y aquella mañana, nuevamente las caricias se habían vuelto más naturales y excitantes. Como si no hubiese alguien más que pudiese causar aquello.
Nuevamente fueron al pueblo, el día había transcurrido bastante tranquilo y todo parecía marchar perfectamente cuando el sol estuvo en su punto más alto.
"Sasuke." Llamó Sakura, una vez que él introdujo las monedas que le había entregado una anciana en su bolso. Él sonrió y le dio un beso en los labios, que hizo suspirar a muchas señoras frente a ellos. Los ojos de Sakura se llenaron de lágrimas y le susurró al oído, no me esperes más. Él se sintió confundido pero no tuvo tiempo de pensarlo cuando ella corrió lejos de él, rápidamente encargó el local al dueño de otro, que vendía alfombras. Corrió tras ella pero se quedó estupefacto cuando la joven se acercó al soldado de la otra vez, quién sonrió de forma arrogante. Detuvo su paso y observó atentamente como subían a un carruaje y se marchaban.
Sasuke se sintió muy tenso y volvió a su local, desmontó todo y colocó lo que era respectivo en la carreta que jalaba el caballo y se marchó. Llegó a casa y puso todo en su lugar como siempre. Sin embargo, cuando entró en casa, esta le parecía más vacía que nunca.
Hubieron unos incovenientes:
1. Tuve mucho que hacer.
2. Mi computadora se infecto y al repararla se eliminó TODO. Y no tenía respaldo.
Sorry. :(
Responderé sus reviews en el siguiente capi.
FF también anda dando problemas. (Se borró lo que les había escrito. ToT)
