-Raza traicionera, por seguir con vida entregan a sus líderes no hay honor entre los humanos.
Una tripulante del Pillar fue encontrada por el Covenant, ellos buscaban al capitán de la nave, fue convencida de que serían tomados como rehenes y a ella la dejarían escapar. Cuando llegaron a la posición del grupo de sobrevivientes de Keyes, el élite le dijo.- Esta hembra los entregó- el capitán Keyes sabía que buscarían la forma de sacarle información de la tierra, un humano los traicionó. El élite tomó una pistola humana y finalmente dijo.- Primitiva raza, ahora mátenlos, y llévense al capitán a la nave-. La Humana traicionera dijo.- Pero dijiste que solo los encarcelarías.- y con eso recibió un disparo del arma que traía el élite.- Proyectiles, tan ineficaces, describe a su raza.- Asesinaron a todo el grupo de Keyes y solo le dejaron vivo a él llevándolo al "Verdad y reconciliación".
Seis estaba despertando sentía como le costaba respirar, le ardía el pecho, observó la habitación, estaba encarcelado se dijo, listo para ser interrogado o algo peor. La cápsula se abrió, en su cuerpo tenía las cicatrices de su última batalla, las quemaduras de plasma dejaron terribles secuelas, no había piel ni carne y habían sido remplazados por una especie de masa que funcionaba de la misma forma que su organismo, era el tratamiento que recibía cualquier herido alienígena la medicina funcionó en él. Al mirar aquel cuarto parecía más un almacén humano que un camarote Covenant, había armas, partes de vehículos, granadas hasta uniformes oficiales de los ODST, pero lo que más le impacto fue otra cápsula y su interior ya vació de aquel líquido verdoso, una figura conocida, ¡era Emile!, pero no tuvo la misma suerte que Seis, la marca era visible una horrible muerte con una espada de energía fue demasiado para tan valiente Spartan. Hizo una mezcla de uniformes para poder vestirse tomo un rifle de asalto una pistola un par de granadas y se llenó de munición finalmente guardó en un bolsillo las placas de identificación de Emile.
En ese instante, el responsable de su regreso a la vida, un ingeniero como seria denominado, Huragok así eran llamados por el Covenant detuvo a seis, y traía consigo un casco ODST lo encendió y descargo información Noble no sabía si disparar, se había enfrentado antes a esas criaturas pero nunca antes había estado tan cerca de uno, no se veía hostil, seis espero un momento más, el casco empezó a transmitir una señal de radio, en realidad el ingeniero se estaba comunicando a través del casco y el mismo. -Mi misión es ayudarte así lo decidieron mis creadores y es mi deber- seis estaba sorprendido.- Tenemos que escapar de la nave hay otros 6 constructores en la nave, somos prisioneros como tú y somos usados en contra de nuestra voluntad, si nos negamos a trabajar nos asesinan, con tu ayuda podremos lograrlo-. Seis no sabía si era una trampa, pero se preguntó a si mismo por que dejarlo a él solo con tanto armamento, noble podía matarlo sin esfuerzo alguno, no había nadie con él, ningún elite, ni jackals, ni grunts, el solo. -¿Qué debemos hacer para escapar?- dijo seis, -Hay que desactivar las bombas que los otros llevan puestas, yo desactive la mía pero aún la tengo, se debe hacer al mismo tiempo ya que otros podrían morir- Seis, desmonto la bomba le costó trabajo, su armadura potenciadora ya no estaba para facilitar las cosas, estaba la de Emile pero no podía usarla a cada Spartan se le ajusta la armadura con maquinaria, con la que no contaba, ponerla en funcionamiento no era una opción. Noble empezó a sangrar por una abertura, el tentáculo del ingeniero tocó la herida, empezó a sanar y se cerró completamente, dando un calor animante al cuerpo de seis.- ¿Por qué me dejaron vivir?, ¿Qué hace esta nave con tanto equipo humano?, ¿y a dónde vamos?- El Huragok respondió –Vamos a Gran Caridad la nave-colonia del Covenant, ahí es donde se toman las decisiones religiosas, políticas, y todo sobre esta guerra, los Profetas Jerarcas son los responsables, el equipo es para estudiar a tu raza hay cosas que sorprenden su estructura e intrigan a los científicos, principalmente esas armaduras que en algunos casos son mejores que las que portan los Shangeilis, te dejaron vivir, porque quieren que recuperes tu honor muriendo como gladiador, eres un humano fuera de lo común, un elite te matara para reclamar su posición como guerrero. El inquisidor tomo esa decisión, es benévolo como pocos y sus principios fijos agradécele a él que sigas con vida-. El destino de seis era claro, escapar era su opción, o llegar a gran caridad destruirla de algún modo y creer de alguna manera que eso detendría la guerra. Salieron los dos de la habitación y recorrieron los pasillos de la inmensa nave, encontraron a un par de ingenieros desactivaron y desmontaron las bombas, programándolas para detonar esa iba a ser la distracción. Un grunt que paseaba por ahí se dirigió a una zona de repostaje para llenar su tanque de metano, noble asesino aquel pequeño antes de descubrir lo que planeaban.
Sin más percances que ese, uno a uno fue liberado cada ingeniero y apostando las bombas en lugares estratégicos de la nave, para crear confusión, el plan casi se arruina cuando el inquisidor hizo su aparición en la sala de mando, aparentemente vacía, seis se escondió, ver el tamaño, su armadura lo asombró, no sabía si era miedo o era respeto el que sintió por aquel temible alíen. De pronto las esperanzas de escapar se hicieron cada vez menores, dos elites entraron arrastrando a un humano, todo golpeado y sangrando, El inquisidor dijo.- Ya es suficiente, dale un arma y enfréntate a él, ¿acaso no tienes valor hermano?-. El otro elite dijo.-son una basura no sé qué hacemos con estos primitivos deberían ser aniquilados, es una ofensa.- - Deberías sentirte avergonzado demostró honor al pelear y será enviado a la arena para cumplir su objetivo.- Al terminar eso el humano todo la espada del segundo elite y lo amenazó, el primero lo atravesó por la espalda con su espada y río, el inquisidor sin dudarlo mato al shangeili, y ordeno llevar su cuerpo con la marca de deshonor. Seis sorprendido por la escena, sintió admiración. El inquisidor tomo el cuerpo del humano y salió de la sala dejando a seis solo. Haciendo los últimos preparativos para la huida una nave pequeña fue preparada, con los datos recién tomados se dirigían a otra instalación Forerunner, y así localizar la Tierra, noble se dirigía con los otros ingenieros, se encontró con el que le ayudo, -¿cuál es tu nombre?- preguntó noble.- me llamo Virgil-. Seis se detuvo un momento para alistar la última bomba mientras otro ingeniero se quedó con él, en ese momento el inquisidor detuvo a seis, y asesino al ingeniero, Virgil y los cuatro restantes estaban listos pero noble no llegó. Seis sintió la fuerza tremenda del inquisidor, -lo que planeas humano no cambiara nada tienes una misión, si te quieres ir tendrás que matarme- seis tomo su arma se levantó y corrió hacia él.
