Capítulo V
Ya había llegado la noche, Discord y Chrysalis se pasaron todo el día charlando sobre sus vidas, todo lo que había pasado desde que Discord se fue para recorrer las tierras en busca de un nuevo hogar.
−…Bien y cuéntame, ¿cómo fue todo con Celestia? – Le preguntó Chrysalis con curiosidad.
−Bueno después de recorrer el bosque conocí a Celestia, no es una historia muy linda, todos temían de mí y pues, ella no iba a ser la excepción…− Se detuvo al ver que dos guardias entraban rápidamente al salón.
−¡Su majestad! Tenemos que…− Fueron interrumpidos por Chrysalis furiosa.
−¿¡Que acaso no les dije que tocaran antes de entrar!? Son unos imbéciles, ¡parece que le digo algo miles de veces y siguen sin entender! Más les vale que sea importante, se las paso siempre porque de algún extraño modo, he llegado a quererlos…− Dijo con tono de ternura, pero enseguida lo cambió –¡Ahora hablen incompetentes!−
−Y-ya anocheció, su majestad, la luna está llena. Significa que podremos continuar con su plan…− Dijeron, -como de costumbre- con nerviosismo y cautela hacia su reina.
−Bien, creo que tendremos que posponer esta plática para más tarde, querido amigo, por ahora hay que concentrarnos en salvar a Luna, ¿vamos?− Dijo caminando hacia la puerta de para un pequeño prado fuera del castillo.
Discord solo asintió con la cabeza y la siguió con un brillo de esperanza en sus ojos.
Ya en prado, la peliverde tomó la pata de Discord y juntos miraron al cielo, luego le susurró con un suspiro: −Piensa en ella Discord, piensa en que ella estará libre y usa tu magia para traerla de vuelta. Porque la traeremos de vuelta, juntos.− Apretó ligeramente su pata. En Chrysalis estaba pasando algo, tenía una sensación extraña que nunca había sentido, pero se sentía bien. Ella se ruborizó un poco, no sabía por qué.
Discord cegado por sus pensamientos como para notar la reacción de Chrysalis, se quedó mirando al cielo, pensando si funcionaría su plan. Realmente que quería ver a su pequeña hermanita. Cuando su mente comenzó a despejarse lo suficiente para hablar le preguntó: −¿Estás lista? ¿Crees que funcione? –
−¡Nací lista…! Solo concéntrate y lo lograremos, nosotros dos tenemos mucha más capacidad que esa tonta de la princesa para sacar a Luna de ahí. Más aparte, si Luna tiene intenciones de ser liberada, que es muy probable, entonces será mucho más sencillo, ya verás. Pero para verlo hay que intentarlo, así que hay que hacerlo ahora, hoy es el momento.−
Discord asintió suavemente con la cabeza y se limitó a responder: −Hagámoslo.−
Ambos levantaron la cabeza con los ojos cerrados, Chrysalis alzando su cuerno y apuntando hacía la luna un pequeño destello verde que cada vez se engrandecía por sobre su cabeza. Sobre Discord su magia también se veía florecer, una luz rojiza lo cubría también dirigiéndose hacia la luna. Pensaron en lo que más querían. Discord pensaba en ver a Luna de nuevo, abrazarla una vez más y tenerla a su lado. Chrysalis por su parte, tenía curiosidad por conocer a Luna y aparte, si Luna hacía a Discord, a Su Discord, feliz, ella haría lo que fuera. Pasados los minutos, un brillo azul violeta que bajaba desde lo alto de los cielos se abría paso de entre las nubes grisáceas y casi invisibles debido a la oscuridad de la noche. Una figura pequeña se formaba frente a ambos y cada momento se hacía más clara. Era ella. Luna.
Cuando ambos abrieron los ojos, sabiendo que lo habían conseguido, vieron a Luna en frente de ellos. Discord corrió a abrazarla con fuerza, ella también correspondiendo con emoción –¡Estás aquí! ¡Oh dios estás aquí! Te he extrañado tanto, ¡no puedo creerlo! No te separes de mí de nuevo ¡Jamás!− Le dijo con las lágrimas a punto de caer como un río con sus aguas a toda velocidad hacía el mar.
−¡Hermano! ¡Hermano volviste por mí! No, nunca, nunca me alejaré de ti, Nunca ¿¡ok!?− Respondió Luna llorando sin contenerse.
Discord se separó lentamente de ella, sin dejar de tomar su pezuña –Pues… De no ser por ella− Dijo apuntando hacia Chrysalis –No lo habría logrado, pequeña.− Llevando a Luna de la pezuña, volvió a hablar: −Luna querida, quiero presentarte a una vieja amiga del pasado. Luna, Chrysalis. Chrysalis, ella es Luna.−
Chrysalis alzó su pata para estrecharla con la peliazul –Es un gusto, querida. Soy Chrysalis, reina de los changelings, a tus servicios− Dijo con una sonrisa.
−A-ah hola. Princesa Luna a sus servicios también…− Contestó estrechando sus pezuñas con simpatía. –Solo una cosa, disculpe mi ignorancia pero…− Chrysalis la interrumpió.
−No me llames de "usted", está bien, aunque tenga un título de reina no significa que no puedas hablarme de "tú". Después de todo, un amigo de Discord, ¡es amigo mío también!− Le dijo mirando a Discord con una risita nerviosa.
−Oh, bien. Bueno aun así, disculpa mi ignorancia pero… ¿Qué es un changeling?− Le preguntó con pena. De repente miró que algo sucedía con Chrysalis, ¡estaba brillando! La delgada figura de Chrysalis fue cubierta por una capa de piel color azul. Trató de adivinar que ocurría pero hasta que dejó de brillar se dio cuenta… Chrysalis se había transformado en una copia exacta de ella. −Wow… ¡Eres "yo"!− Dijo sorprendida −¿Cómo has hecho eso? ¡Es increíble!–
−Bien, en pocas palabras, esto somos los changelings. Podemos imitar completamente la forma de quien sea que queramos, desde el físico, la voz, y hasta sus poderes, si es que los tienen. Es genial, pero no podemos hacerlo todo el tiempo, solo podemos transformarnos cuando estamos bien alimentados, y nuestra fuente de alimento más fuerte, es el amor. Y bueno, ahora creo que ¡amor aquí hay de sobra!− Dijo lo último con una carcajada.
−¡Oh genial! Aunque lo del amor es tierno de alguna forma, tienes que enseñarme ¡tooooooooooooodo! Y-y luego cuando me enseñes podremos imitar a la otr y…−
−¡Hay querida! Tranquila, ¡pareces una niña pequeña! Eres realmente adorable…− Le interrumpió Discord con una risotada –Antes de que Chrys haga todo eso, que en verdad lo dudo, tenemos que centrarnos en una cosa, ¿te suena el nombre "Celestia" familiar?−
−¿Crees que no? Que recibimiento tan lindo, me recuerdas a la única pony que no quiero…− Contestó Luna haciendo un puchero.
−Owww… Lo siento linda, pero es algo importante que debemos tener en mente, ¿también recuerdas cuando dije que quería que gobernaramos Equestria juntos? Bien, pues hablaba en serio sobre eso.− Le dijo a Luna con tono grave. –Hay que movilizarnos ya, para lograr eso también. Chrysalis ha ofrecido sus tropas para ayudarnos, ya que el amor es algo que su pueblo necesita, es bastante justo que coopere con nosotros y tendrá de todo el amor que quiera en Equestria…−
−Bien, bien. ¿Qué hay que hacer?−
−Pues, para empezar, ¿Qué tal si vamos adentro y ahí planeamos todo?− Les sugirió Chrysalis ya con su forma normal. Ninguno pareció darse cuenta de cuándo había vuelto a ser "ella". –No es por nada, pero ¡hace frío aquí!−
−¿Tienes frío?− Le dijo Discord con una pizca de sarcasmo. −Bueno, si tú lo dices, entonces vayamos adentro. ¿Nos sigues cariño?− Le tendió una pata a Luna.
−¡Claro! Que hay mucho que planear…− Le contestó Luna siguiendo a los otros dos por detrás, sin tomar a Discord. Ese hecho le extrañó a Discord, pero al ver que Luna le guiñaba el ojo, pareció comprender menos, hasta que sintió una pezuña cálida enroscarse con su pata. Chrysalis instintivamente había tomado su brazo y recargado su cabeza en el hombro de este.
Chrysalis al darse cuenta de lo que había hecho, se separó rápidamente de él –¡L-lo siento! N-no fue mi intención, yo…−
−No te preocupes, está bien. Me gusta, se siente bien.− Decía Discord mientras volvía a unir sus brazos.
