Cuidado con quien hablas
Capítulo 4
— ¿Te sientes mejor? —pregunto Darién a serena quien se tomaba un vaso de agua
—Sí, ya estoy más relajada—dijo con una sonrisa y dejando el vaso en la mesa de al lado de su cama.
—serena, amor, escúchame…debemos atrapar a ese mal nacido pero para eso necesito de tu ayuda—dijo mirándola
—no, Darién…tengo miedo, como se si el no pensara hacerles daño a mi mamá y a samy? —dijo asustada
—mi amor, tranquila, yo no dejare que nada les pase… ¿sí? —Dijo enmarcando su rostro con sus manos— ¿confías en mí? —dijo secando sus lagrimas
—Claro que si…—dijo sin rodeos
— ¿entonces me ayudaras?
—si… pero… ¿cómo le harán para atraparlo? —pregunto algo dudosa
—Mira lo primero que tienes que hacer es esto…—entonces comenzó a explicarle el plan.
Después de aquel día, serena y Darién ya eran novios oficiales, serena estaba muy feliz, pero los acosos seguían, más ahora que serena estaba con Darién, recibiendo amenazas de muerte de su acosador si no dejaba a Darién ya que ella era de él y ningún otro hombre podía tenerla. Serena estaba muy asustada aun, todavía no se atrevía a salir de casa, pero en eso consentía el plan en que ella saliera para que el apareciera, y hoy era ese día, serena se encontraba nerviosa, su casa estaba rodeada de oficiales en cubierto, para que su acosador no sospechara, recibiéndolos a todos el día anterior como si fueran familiares.
Muy temprano en la mañana serena se encontraba listo para ir a la escuela, estaba muy nerviosa y asustada no sabía que pasaría, tampoco sabía si resultaría el gran plan, en ese momento son su teléfono. Era un mensaje.
Cuidado al salir de casa caperucita.
Que no sabes en que momento el lobo aparezca
Y te coma.
Atte: L.N.
Serena al leer el mensaje se asustó demasiado salió de su habitación como alma que lleva el diablo, busco con su mirada al jefe de Darién, quien se hacía pasar por su "tío", lo encontró en la cocina con su madre, charlando amenamente. Su madre al verla tan pálida se asustó.
—serena, hija… ¿Qué te sucede? —pregunto Ikuko preocupada
—Oficial Tenoh—dijo mirándolo—el…él está aquí —dijo entre lagrimas
— ¿estas segura serena? —pregunto este parándose de su lugar
—Si…él está ahí…afuera esperándome—dijo aferrándose a su madre—mire…el me acaba de enviar esto—dijo dándole su celular para que leyera el mensaje
—malnacido—bufo lleno de ira, tomo la radio en sus manos y la llevo a su boca—atención todas las unidades…prepárense que nuestro objetivo está fuera de la casa—dijo con fuerza—me oyeron!
—Si señor estamos preparados—respondieron desde el otro lado de la radio. Entonces miro a serena.
— ¿estas lista? —serena negó con la cabeza, secándose las lágrimas—cariño, escúchame, debes salir y actuar como si nada, ¿sí?
—no puedo…tengo miedo—dijo asustada
—está bien pequeña, pero confía en nosotros, no permitiremos que te suceda nada, está bien —serena al ver la sinceridad en sus ojos asintió con la cabeza.
—está bien…
—Bien, vamos—dijo conduciendo a serena hasta la puerta de salida.
—Serena, hija…confía en el oficial Haruka, no te va a suceder nada, mi niña—dijo su madre abrazándola y besándola en la frente, serena solo asintió antes de salir. Haruka tomo su teléfono y marco a un número.
—Darién, serena va saliendo… prepárate que ese miserable no se nos escapa—dijo este con una sonrisa torcida, cortando la llamada sin recibir respuesta alguna.
Estaban todos escondidos, algunos estaban disfrazados se trabajadores, una pareja de policías trotaba por las calles, etc. Serena estaba nerviosa camino en dirección a su escuela con las piernas temblándoles como gelatina, solo rogaba a dios que el plan funcionara, cuando ya llevaba apenas unas dos cuadras lejos de su casa comenzó a sentirse observada y perseguida, se detuvo y miro hacia tras pero no vio a nadie, lo hiso unas tres veces mas pero no vio nada, respiro hondo quizás era producto de su imaginación y solo el sujeto le estaba prestando una broma, miro para todos lados y no vio a nadie, la calle estaba desierta, continuo caminando, sin imaginarse que alguien se acercaba a ella.
Darién caminaba tras serena, pero se distrajo un momento y la perdió de vista, comenzó a caminar para ver si podía divisarla, respiro hondo cuando la vio a solo unos metros más allá que el pero algo extraño llamo su atención, un sujeto se acercaba a ella por detrás, estaba con una chaqueta de color negra y tenía el gorro de esta puesto en la cabeza y escondía sus manos en los bolsillos de la chaqueta, debía ser él, sin más aviso a los demás que se encontraban por ahí cerca y sacó su arma y comenzó a cercarse lo más rápido que pudo.
Serena comenzó a sentir unos pasos detrás de ella que se acercaban muy rápido, pero antes de que pudiera voltear una mano le cubrió la boca y sintió el filo de una navaja en su garganta. Era el, comenzó a alterarse, pero el sujeto la afirmo con mucha más fuerza, comenzó a tirar de ella sin hacer más que caminar, ya que si se resistía podía clavarle la navaja en la garganta. Serena comenzó a temblar y lágrimas comenzaron a caer por sus ojos—donde estaban los supuestos oficiales—pensó con rabia sere.
—shh…tranquila mi muñequita que no te pasara nada—susurro en su oído—al menos no hasta que lleguemos a nuestro nidito de amor—dijo pasando la lengua por su mejilla, asiendo estremecer a serena del miedo.
Serena se fijó que la llevaba a una casa abandonada que se encontraba muy apartada de los demás. Cuando cruzaron la puerta rota de esta, el hombre la presiono contra la pared amarro sus manos a su espalda y comenzó a besarle el cuello desde atrás.
—por favor…no me haga daño, suélteme por favor—suplicaba serena entre sollozos, pero el hombre al parecer no le hacía caso porque con una mano comenzó a acariciarle un seno por encima de la blusa y su otra mano estaba es su muslo debajo de su falda.
Se sobre salto cuando sintió que el tipo comenzó a desabrocharle los botones de su blusa, comenzó a moverse para que no siguiera pero no podía defenderse, este era su fin, seria abusada por este psicópata, el oficial Haruka y Darién no cumplieron su promesa de protegerla, no volvería a ver nunca más a su madre y hermano, porque de seguro después de tomarla a la fuerza, la mataría. Todo estaba Perdido. Le saco la blusa y la tiro a algún lugar del suelo de esa casa, cuando estaba por quitarle el sostén algo lo detuvo.
—quiero que en este momento, le quites tus asquerosas manos de encima a mi novia, hijo de perra—Dijo Darién quien tenía su arma en la nuca del psicópata.
—Suéltala o disparo— el hombre le hizo caso y alejo las manos del cuerpo de serena volvió a hablar, en ese momento se escucharon las sirenas de las patrullas y un grupo de oficiales entraban al lugar donde se encontraban serena y Darién—pon tus manos en tu espalda—dijo Darién, pero el sujeto no lo hizo, Darién con rabia le tomo los brazos y se los llevo a la espalda y le puso unas esposas, serena respiraba aceleradamente y no paraba de llorar—llévenselo—le dijo a sus compañeros
Serena al sentir que su acosador ya no se encontraba detrás de ella se dejó caer al suelo, llorando desconsoladamente, Darién le soltó las manos y la abrazo con todas sus fuerzas.
—estas aquí… estas aquí—repetía serena aferrándose al abrazo de su amado
—te lo dije, mi amor, lo atraparíamos, siempre te protegeré—dijo separándola un poco—ten ponte tu blusa—serena le hiso caso, se dio cuenta que los últimos botones no los tenía así que quedo a la vista parte de su abdomen.
—Ven mi amor, vamos a casa—dijo tomándola en brazos
Cuando salieron de la casa la Darién la bajo, en ese momento serena fue rodeada por unos brazos.
—oh! hija, ¿estás bien? —dijo Ikuko quien la abrazaba con todas sus fuerzas
—Sí, mamá…estoy bien—dijo mirando a Darién—gracias a mi amado Darién—estirando su mano para que el la tomara, Darién se la llevo a los labios besando sus nudillos.
Después de que tomaran su declaración serena estaba lista para marcharse a su casa, Rei llego unos minutos antes y la abrazo y le pidió que jamás le ocultara algo, serena y Rei iban abrazadas caminando hasta el coche de Darién, pasaron por el lado de una patrulla, serena volteo la cabeza y vio que dentro de esta se encontraba su acosador, serena se paró en seco, este la miraba con una sonrisa perversa, su cabello era de color plateada, no pudo divisar bien el color de sus ojos, y tenía una cicatriz que le atravesaba la mejilla hasta la pera, serena se sintió nerviosa al ver aquella mirada.
—Serena, vámonos, no me gusta cómo te mira—dijo Rei tirando del brazo de serena, Rei se asustó al ver la mirada perversa de ese hombre.
Serena se llenó de ira en ese momento y se acercó a la patrulla y comenzó a golpear el vidrio de este con sus puños.
—espero te pudras! En el infierno, hijo de puta! —gritaba entre lágrimas de rabia, golpeo tan fuerte con sus puños que el vidrio comenzó a cresarse.
—serena por favor cálmate! —pedía Rei quien trataba de tomarla del brazo, pero serena la empujaba. —Darién ayúdame! —grito Rei a su hermano que venía corriendo hasta donde se encontraba ella.
—disfrutaste asiendo mi vida miserable! —le gritaba, mientras su acosador reía con ganas dentro. Serena se rompió las manos con la ventana.
Darién tomo a serena de la cintura y la alzo para alejarla.
—Serena mi amor, por favor tranquilízate—rogaba sin soltarla
—espero y te mueras hijo de perra! —grito con dolor.
—llévenselo! Pero ya! —grito Darién a su compañero de trabajo, quien rápidamente echo andar la patrulla alejándose con el detenido. —Amor cálmate, ya todo acabo, tranquila—dijo abrazándola
— ¿Por qué yo? —pregunto destrozada, Darién estaba dolido, no le gustaba ver a serena de esa manera, miro hacia abajo y vio las manos de serena ensangrentadas.
—serena! Te has roto las manos—dijo tomándoselas—Rei adelántate al auto y saca una pequeña toalla que está debajo del asiento, llevaremos a serena al hospital para que le curen las heridas y le saquen los pequeños pedazos de vidrios. —Rei solo asintió y se adelantó.
Cuando Darién llego junto con serena al coche este le cubrió ambas manos con la toalla y se subieron al coche, serena iba perdida mirando por la ventana, ni si quiera le hacía caso al dolor de sus manos.
Llegaron al hospital y la atendieron rápidamente, minutos después salió del hospital con ambas manos vendadas junto a su madre, Darién y Rei.
*~*~ S Y D ~*~*
Pasaron tres años desde ese día, serena termino la escuela, ahora estaba en el quinto semestre de la carrera de gastronomía y era la mejor de su clase, volvió a sonreír como antes, salía para todas partes con Darién, su relación iba de viento en popa, disfrutaban cada vez que podían, eran completamente felices, se casarían en vacaciones, al menos ya vivían juntos, serena y Darién iban todos los domingos a visitar a la madre de esta, pasaban unas tardes muy amenas y entretenidas, su madre salía con el jefe de Darién, Haruka Tenoh, su hermano samy al principio no estaba del todo feliz pero poco a poco fue aceptando su relación.
Rei se casó el año pasado con Nicolás, un chico que conoció en la universidad el año antes pasado se enamoró profundamente de él, y vivían frente al departamento de serena y Darién, la casa de los chiba, quedo cerrada, al menos hasta que alguna de las dos parejas arme su familia, todos eran completamente felices.
Serena de su acosador solo se enteró que fue condenado diez años por acoso e intento de violación a una menor y que fue asesinado por otros internos.
POV SERENA.
El nombre de mi acosador era:
Diamante Black Moon / Luna Negra
La persona que me hiso pasar por momentos horribles.
La persona que me convirtió en el caso 63 de acosos por la red de ese año.
Yo y algunas otras chicas tuvimos la suerte de salir vivas de este tipo de casos. Algunas desaparecían, otras eran violadas y asesinadas, por esas personas que ellas aceptaban sin conocer y sin saber cuáles son sus intenciones en verdad.
Mi nombre es Serena Tsukino y Fui víctima de acoso por la red y también fuera de esta.
Por eso les digo…Cuidado con quien hablan.
*~*~ S y D ~*~*
Bueno mis queridas amigas aquí les dejo el final de esta historia espero sea de su agrado y bueno les mando un beso adiós las quiero bey bey.
