Luna llena.
Capitulo 3 de planes y malos tratos.
Se encontraban caminando dentro del cuartel de la legión de reconocimiento un rubio y castaño, animados se miraban el uno al otro buscando al miembro faltante en ese pequeño grupo de amigos, no eran egoístas y querían compartir ese momento los tres juntos pues no sabían cuando se volverían a juntar con Eren de esa manera por las noches, pues siendo el castaño custodiado por Rivaille era casi imposible mantener comunicación con Eren por más de cinco minutos, Armin siempre decía que traía vuelto loco al pelinegro cosa que hacia sonrojar al castaño y enojar a Mikasa quien decía que ella jamás permitiría que ese enano tocara a su "hermanito" cosa que los hacia reír a los tres.
La encontraron junto con Sasha quien entendiendo de que iba la cosa se despidió de los chicos y los dejo irse, los tres chicos reunidos se fueron hacia la acogedora y lujosa… celda de Eren quien se avergonzó un poco por el lugar en el que ahora se encontraba, sus amigos miraban la estancia con curiosidad, el lugar en si era tétrico y algo oscuro.
-esta muy oscuro aquí, te parece si encendemos algunas velas.- le dijo Mikasa.
-por mi no hay problema.- le respondió Eren con una sonrisa.
-entonces iré a traerlas.- la pelinegra se fue.
Ambos chicos se quedaron callados mirando cada quien un punto diferente de la habitación, de un momento a otro el ambiente se había vuelto incomodo y Eren no sabia como abordar el tema que mas le interesaba, ¿Cómo hablar con Armin sin revelarle sus verdaderas intenciones?, suspiro tomaría al toro por los cuernos.
-así que tu y Jean son…
-para nada… el y yo no somos nada.- el sonrojo del rubio le indico al castaño que iba por buen camino.
-entonces no estaban a punto de besarse.- le dijo entre divertido y preocupado.
-si pero… yo creo que solo es confusión suya.- el semblante triste.
-¿Por qué lo dices?- se preocupo aun mas.
-porque a Jean le gustan pelinegros… como Mikasa o Marco.-con el ceño fruncido.- no quiero que se burle de mi.- la furia en su mirada.
-me agrada el verdadero Armin Arlert, el genio detrás de esta fachada de inocencia… es sexy.- le dijo en tono burlesco.
-y a cállate tonto.- la sonrisa ladina del rubio, lo hizo continuar.
-te gusta Jean.- afirmo el castaño.
-mas de lo que te imaginas.- le respondió.
-pero y si solo esta jugando contigo.- le sugirió.
-no te preocupes por eso, Jean Kirschtein se enamorara de mi.- aseguro el rubio con una sonrisa ladeada.
-¿cómo le harás? –le pregunto extrañado.
-ya vi que le llamo la atención de alguna manera, lo voy a enamorar con mis mejores armas. ¿Recuerdas cuales son? –cuestiono el rubio con una mirada inocente.
-no, no lo recuerdo.- confeso el castaño.
-son tu inocencia y tu inteligencia.- aseguro Mikasa quien entraba con algunas velas.
-escuchaste toda nuestra conversación.- le susurro Eren.
-no solo la parte en que Armin piensa enamorar a alguien… ¿Quién es?- les pregunto algo curiosa.
-es Jean.- respondió Eren.
-por fin así me lo quitare de encima y bien que es lo que planeas.- se les unió al plan Mikasa.
-escúchenme bien el plan será este…
********** A la mañana siguiente en el comedor.
Se encontraba un castaño claro mirando hacia todos lados intentando encontrar a una cabecita rubia con unos ojazos azules que tanto le gustaban, pero no lo veía por ningún lado ni al imbécil de Jeager y a la única que veía era a Mikasa quien comía a un lado de Sasha y Connie, el por su parte solo esperaba ver entrar al rubio y pedirle que fuera su compañero de cuarto antes de que alguien mas lo hiciera (entiéndase Reiner).
Cuando lo vio entrar estuvo a punto de acercase hasta que vio que venia con su némesis, obviamente si acercaba terminaría peleando y su intención de hablar con el rubio se iría por la borda. En cambio se hizo el desentendido y siguió comiendo lo suyo, una pequeña presencia lo alerto de que alguien se sentó a su lado, pero no quiso hacerle caso y decidió mandar todo a la chingada.
-si no fueras tan idiota te darías cuenta que quiero comer solo así que ¡largo de aquí!- cuando volteo a ver a la persona a su lado palideció no podía ser a quien le grito, intento disculparse pero solo se levantó y se fue ante la mirada atenta de medio comedor. A quien le había gritado fue a Armin Arlert el chico que le gustaba y con el que estaba dispuesto a intentar algo, era un imbécil sin dudas, tanta era su culpa que ni sintió el puño de Eren impactar contra su rostro pero lo que si le dolió fue la cara de reproche de sus demás compañeros. Debía de disculparse con el tierno rubio.
CONTINUARA::::::::::::::::::::::
Bien hasta aquí ha terminado el tercer capitulo, son algo cortitos pero por lo menos así actualizare mas seguido, otra cosa es que en fanfiction y en las demás paginas que publico me han llegado pocos comentarios eso me hace pensar que la historia no es buena en verdad o solo no hay tiempo de dejar comentarios, bueno sin mas me voy bye.
