Disclaimer: Los personajes del fic son del derecho de su creador, Gosho Aoyama, yo solo hago una versión a mi estilo, sin ánimo de lucro.


LUZ BLANCA Y NEGRA

.

.

.

3 - PISTAS SIN ENTENDER

- ¡Mañana nos darán los resultados de los exámenes! ¡Por fin ya acabaron! -dijo mi amiga entusiasmadísima mientras daba algún que otro saltito por la calle-. ¿Estudiaste fuerte ésta vez, Kaito?

- Pues sí, me esforcé al máximo, seguro que seré el número uno.

Por supuesto que he hecho un gran trabajo, para ésta ocasión me he propuesto superar a ese pesado de detective que se cree don perfecto y que piensa que puede ganarme en todo... ¡Eso habrá que verlo!

- ¿No me digas que estás pensando en Saguru?

- ¿Por qué debería pensar en ese idiota? –pregunté molesto, seguro que mi rostro desafiante me había delatado.

- No lo llames idiota, es nuestro amigo.

- ¿¡Amigo!? –dije exaltado-. El mío no. Nosotros lo único que somos es compañeros de aula y a regañadientes, la verdad.

Aoko suspiró y noté que intentaba relajarse.

- No entiendo porque os lleváis tan mal, seguro que podríais llegar a ser buenos amigos –le miré abriendo enormemente mis ojos y seguidamente negué con la cabeza, intentando decirle que nuestro problema de amistad no tenía solución-. Pero bueno, ya hace como dos semanas que se fue a Londres a resolver un caso de asesinato y suicidio. Espero que llegue a tiempo, sino, se perderá los exámenes finales y éstos son importantes para poder ingresar en la universidad.

Pues por mí ya se puede quedar allí, sonreí orgulloso. Él era un detective metomentodo y mi vida estaba mejor sin él a la hora de ser Kaito Kid.

Seguimos paseando relajados, disfrutando del buen día que hacía. El sol brillaba con resplandor propio, en el ambiente se respiraba un olor natural ya que hacía escasos segundos habíamos pasado por al lado del jardín de una anciana que regaba sus hermosas plantas.

En definitiva, se trataba del día perfecto para tomarse un descanso después de haber estado estudiando.

- ¿Quieres que hagamos un reto entre nosotros?

En ese momento Aoko me sacó de mis pensamientos y le miré.

- ¿Eh? -pregunté asombrado, para después organizar lo que me había preguntado-. ¿En qué consistirá?

- Pues quien saque mejor nota en los exámenes finales de nosotros, tendrá el derecho de pedirle lo que quiera a la otra, durante un cierto tiempo, claro está…-se puso a reflexionar, murmurando un suave 'mmm'- yo diría que por media hora. ¿Qué opinas? Parece divertido –mientras, dio otro saltito de lo más alegre y sonriente.

- ¿Lo que quiera podré pedirte? Porque eso abarca amplias posibilidades.

Sonreí, juguetón, durante esos días no había sentido la adrenalina brotar por mis venas, ya que no había realizado ningún robo y lo que Aoko acababa de proponer tenía su gracia. Je, vas a perder, querida.

- ¡No tengas pensamientos pervertidos, Kaito! -gritó al ver mi rostro emocionarse-. Solo será un juego amistoso, no vale nada raro, te lo advierto.

- Pues que lastima...

- Mira, te diré un ejemplo: lo que se podría hacer es que quien pierda le hiciese la compra al otro, aunque debería acabar antes de media hora.

- ¿Eso es lo que tu harías si ganaras? ¿Me ordenarías irte hacer la compra? Vaya desperdicio.

- Te he dicho que solo es un ejemplo, cosas por el estilo se podrán hacer.

- Sea como sea, acepto el reto, ya verás que te ganaré y te arrepentirás de haberlo propuesto.

- ¿Seguro? Porque normalmente tus calificaciones no es que sean demasiado altas... ¡Te volveré a ganar, ya lo verás! Ésto es pan comido.

Por fin llegamos a nuestro destino, el Blue Parrot, local que dirigía Konosuke Jii, el mejor amigo de mi difundo padre, a más de su asistente tanto en la hora de ser mago como ladrón.

- ¡Hola! -saludó ella tan alegre y jovial como siempre.

- Que agradable sorpresa veros, habéis venido en buen momento, el local aún no está abierto y yo me encontraba recogiendo y preparando el lugar. Si queréis podéis jugar unas partiditas al billar.

- Okey, ¡vamos Aoko! -mientras, cogí uno de los palos.

Nos encaminamos a la mesa, y colocamos las bolas en su lugar, en posición de un triangulo para empezar la partida. Estuvimos un buen rato divirtiéndonos, mejor dicho divirtiéndome ya que la pobre Aoko no metía ni una sola pelota en las ranuras. No podía parar de ganarle y eso me hacía ponerme muy feliz.

- Ves Aoko, ya éstas empezando a perder, ésto para que te vayas acostumbrando a lo que vendrá cuando pueda hacer lo que quiera contigo durante media hora.

- ¡Más quisieras! –exclamó-. ¡Quien ríe último, ríe mejor! ¡Para que lo sepas!

- Eso es lo que se auto-dicen los perdedores –y diciendo eso, metí una bola más en su agujero, ganando la partida número cinco-. ¿Aoko, quién ha ganado? Porque yo me se de una personita que no.

- Oye, Kaito ¿qué tal si hacemos un descanso?

- ¿Por qué? ¿Tanto perder te quita las ganas de seguir jugando?

- No, tonto. Lo que quiero decir es que voy un momento al baño, es que hay que explicártelo todo -y lo último lo murmuró por lo bajo.

Asentí con la cabeza mientras le decía que cuando volviese seguiríamos jugando. Poco después, se encaminó a la puerta que estaba colocada al final del lugar, donde se encontraba el lavabo de dos piezas, pica y váter.

Al desaparecer la muchacha, fui a la barra donde se encontraba el anciano con una sonrisa calmada, nos había estado observando durante todo el rato.

- Kaito, deberías comportarte mejor con las mujeres.

Me senté en una de las butacas y le miré, se veía algo cansado. Observé que encima de la mesa se hallaba su móvil privado que casi nunca usaba, ya que un hombre de su edad no tenía la necesidad de estar enganchado día y noche en un aparato como aquel, era más, lo tenía gracias a que mi madre y yo se lo compramos por su propia seguridad, cuando llegas a cierta edad el cuerpo empieza a no querer funcionar y no queríamos que le pasase algo cuando no nos encontrásemos con él.

Instantes después, cambié mi estado del rostro, pasó de uno jovial a uno más centrado.

- ¿Aún sigues con lo mismo? -empezó a decir, como si hubiese leído mi mente.

- Sí, sé que dijiste que no debía... Pero sigo dándole vueltas.

- Kaito ya sabes que opino, debes dejar de convertirte durante un tiempo en Kid.

- No creo que eso sea lo mejor, lo he estado pensando.

- Por el amor de Dios, todo esto es peligroso, no quiero que te ocurra nada. Retírate antes que sea demasiado tarde.

Suspiré y seguidamente respiré profundo, intentando inhalar todo el oxigeno que mis pulmones soportaban.

- Jii, escucha: -mi voz tenía un tono sensato y firme, me encontraba confiado de mis palabras- debo averiguar que está ocurriendo, la estrella de papiroflexia es la prueba que nos demuestra que el individuo quiere algo de mí.

- ¡Pero me has escuchado que te acabo de decir! -gritó-. Por lo que me has contado, él sabe donde vives y que eres Kaito Kid, ¡puede hacer lo que quiera contigo!

- Por favor, no hables tan alto, éstas paredes no están insonorizadas y es posible que si hablamos a un tono elevado Aoko escuche la conversación, y eso no puede ocurrir.

Es más, odiaría que se enterase de todo por lo que estoy pasando, ella se merece lo mejor...

El anciano asintió cabizbajo, había visto su pequeño error al llevarse por las emociones, entretanto se puso a limpiar unas copas.

- ¿Pero qué vas a hacer? -volvió a hablarme él-. ¡¿Salir a la calle sin saber contra quién o quienes vas a luchar?!

- Te lo diré simple: tengo algunas pistas aunque carezco de información, y por eso no las puedo entender -el hombre me miró fijamente, tenía completamente su atención puesta en mi-. Por el momento mi opinión es la siguiente: el individuo que está detrás de todo no quiere hacerme daño, quizá busca algo, aunque por el momento no quiere mi muerte -volví a mirarle, había cambiado mi tono de voz a uno con más tacto y delicadeza aunque conservaba la seriedad.

- ¿Y por qué crees eso? –preguntó mientras ordenaba las butacas, le gustaba que todo estuviese en perfecto orden en el bar. Me giré para verlo mejor.

- Piensa que esa persona me ayudó justo cuando iba a morir a manos de Snake; eso me ha dejado deducir que quizá busque algo de mí o me vea necesario, aunque, a pesar de entender todo eso, no encuentro una razón para asesinar a aquel.

Eso es curioso, si quería salvarme no le era necesario matarlo… Mientras, el hombre acabó con su anterior labor y se preparó un vaso de agua fresca, ofreciéndome después a mí.

- Por otro lado, -volví a hablar de mis deducciones y entretanto que iba explicando tenía la amarga sensación de estar pareciéndome a un detective- está el tema de la nota en la estrella de papiroflexia, escrita con tinta invisible de jugo de naranja. En ella ponía: "Esto solo acaba de empezar"; eso aclara que la persona que me ayudó y el asesino de Snake son la misma persona ya que los dos individuos utilizaron una estrella de papiroflexia. Además, por el contenido de ésta, también sé que las muertes no cesarán y esa es otra de las razones por las cuales quiero volver a ser Kid y así, atraparle -puse la mano en mi barbilla, pensativo-. Puede que el asesino no pueda ponerse en contacto conmigo directamente e intente ponerme al corriente de sus fechorías... Aunque no entiendo su finalidad.

- Lo único que tengo claro de todo lo que has explicado es que mató a Snake –me miró fijamente-. ¿Kaito, no ves que es arriesgado seguir con lo de ser ladrón? Y si estás equivocado y... ¿¡todo es una táctica para que la próxima vez que te vea te mate a ti!? -sus ojos me miraron con melancolía, pero sobretodo tristeza, empezaba a perder la postura-. Además, si te pasase algo como podría seguir...

- ¡MALDITA SEA, JII! -le corté. Rápidamente de hablar quité la mirada del anciano, me había pasado, él solo quería mi protección y yo me había puesto a gritarle. Me odié en aquellos momentos- Ya te he dicho mil veces que todo ésto lo hago para atrapar a los asesinos de mi padre y poderlos vengar.

Ahora fue él quien suspiró, sabía bien que yo era de ese tipo de personas que cuando algo se les ponía en la cabeza no había nadie que les pudiera hacer cambiar de parecer.

- Además, debo detenerlo porque me temo lo peor... No desearía que nadie de mis seres queridos les ocurriese nada; ni a ti, ni a mamá... ni a ella.

- ¿Aoko? -preguntó intentando sonar con suavidad.

Asentí, poco a poco, por nada del mundo me perdonaría que a ella le ocurriese algo, era más, me odiaría por no poderla proteger.

- Pues ya está todo dicho, -empecé a decir- hoy es jueves... Así que enviaré una nota a la policía diciéndoles que de aquí dos días, el sábado, robaré "El Collar De Afrodita". Sé que no es una de las joyas que busca la Organización y eso es lo mejor, ya que opino que el individuo que se encuentra detrás de todo ésto no es parte de ella, así que no llamaré su atención y el asesino tendrá una buena oportunidad para verme. A más, he estado investigando y es un collar que estará durante ésta semana en Japón ya que su dueño ha vuelto a su país natal para atender algún negocio -me quedé observando a Jii y él hizo lo mismo conmigo, sosteniendo en su mano aún el vaso de agua-. Pienso que es la mejor elección.

- No...

- ¿Cuál es la mejor elección? ¿De qué habláis? -preguntó Aoko. Me giré para verla, acababa de salir del baño y había escuchado mis últimas palabras, y yo por estar tan concentrado en lo que decía, no me había percatado de la joven. Mierda...

- Venga, Kaito. Estoy esperando -ella se acercó a mi, teniendo demasiada curiosidad-. ¿Cuál es la mejor elección?

Joder... ¿qué le digo para no levantar sospechas?

- Pues, pues... -miré de reojo al anciano, recomendándome que debía inventarme una buena mentira. En ese momento un gruñido de mi estómago me dio la solución- Jii y yo hablábamos sobre qué queríamos merendar. Él ha mencionado que le apetecía un bocadillo y yo le he dicho que prefería helado y que lo mío era la mejor elección -a continuación, dejé ir una pequeña risita, demostrando que todo iba bien.

- ¡Helado! ¡Grandiosa idea! A mi también me apetece.

- ¿Pues por qué no vas a buscarlo? Si no recuerdo mal, el otro día compré una tarrina de chocolate porque a Kaito le gusta mucho. Y no te preocupes, siéntete como en tu casa, Aoko -seguidamente, Konosuke le sonrió calmado.

- Está bien, voy a mirar en la nevera.

Instantes después, la joven entró en la pequeña cocina que Jii casi nunca usaba ya que éste se ocupaba únicamente del bar. Se encontraba a mano derecha, a unos tres metros de nosotros.

- Sigo pensando que deberías desistir a ser ladrón, no puedo permitir que te ocurra nada, estoy demasiado preocupado por ti. Deja más tiempo a que todo se relaje y vuelva a la normalidad -habló el anciano con tono suave y flojo.

- Pero si ya llevo como una semana sin ser Kid, y fue porque exclusivamente me lo pediste. Accedí por que era temporada de exámenes y me iba bien el tiempo para estudiar, pero éstos ya han terminado y ahora podré seguir investigando -él me hizo una mirada de desacuerdo-. Ha pasado una semana des del asesinato y yo aún no he vuelto a ser Kid, si quiero solucionar éste caso debo seguir siendo ladrón, pase lo que pase. Aunque bueno, también hay una parte buena, no han aparecido más muertes, y eso me intriga.

Cuando Konosuke iba a volver a hablarme, sonó el móvil que se encontraba encima de la mesa, interrumpiéndolo. El aparato se escuchó únicamente por unos segundos y con ello deduje que se trataría de un mensaje.

- Con permiso -murmuró mientras lo desbloqueaba y lo miraba.

Le dejé que hiciese, entretanto me puse a beber el agua que llevaba un rato enfrente de mi y yo no le había hecho ni caso. Me lo bebí de un trago, tenía la garganta seca de tanto hablar.

Poco después, vi que el anciano arqueaba levemente sus cejas, como si el mensaje lo hubiera recibido en mal momento.

- ¿De quién es? -pregunté y dejé el vaso para lavar.

- Ah... -abrió bastante los ojos, al parecer estaba sorprendido- de un viejo amigo.

- Entiendo, ¿y qué pone?

- Nada, nada, no es nada importante.

- ¿Estás seguro? -interrogué interesado e intrigado.

- Sí, no es nada; lo que pasa es que el pedido de Vodka se me va a atrasar y lo peor es que esa bebida es muy importante cuando tienes un bar ya que te permite hacer muchas combinaciones.

Asentí con la cabeza, pero por nada del mundo me tragué del todo lo que me había dicho. Hacía tres días que había recibido justo un cargamento de licores y si no recordaba mal -ya que le ayudé a guardarlas- Vodka era una de ellas, aunque bueno, yo no entendía demasiado de bebidas alcohólicas.

- ¿Jii podrías venir? -preguntó una voz femenina y dulce, sin dudas la de Aoko-. ¿Estás seguro que compraste el helado? Porque no lo veo.

- Ya voy, un momento.

Entonces, el anciano dejó el aparato que conservaba en sus manos en la tabla y a pasos lentos se encaminó a la cocina.

En ese momento, me encontraba sentado en uno de los taburetes y por mi curiosidad, me atreví a coger el móvil, para confirmar si lo que Jii me había dicho era verdad, porque... ¿No tendría razón de mentirme? Me coloqué en el apartado de mensajería, para poco después abrir el mensaje más reciente.

"La próxima reunión será dentro de dos sábados y ésta vez será en el bar: 'Donde el terror nace', a las 23:00h. Sé puntual y como siempre, ven solo.

A."

Que mensaje más extraño... Jii a mencionado que el remitente era de un amigo suyo y que el mensaje le avisaba de que su pedido se iba a atrasar... Justo como había pensado no era nada que iba relacionado con las bebidas alcohólicas.

En ese momento dejé el teléfono y silenciosamente, fui al lugar donde se encontraban las botellas. Abrí el armario, y efectivamente, leí que allí había cuatro licores de Vodka, más los que tendría en la reserva. ¿Por qué me ha mentido Konosuke?

A partir de ahí me puse a reflexionar sobre el mensaje enviado. ¿Por qué el individuo que ha mandado el mensaje a firmado con una simple "A" del alfabeto romano? Aunque lo más interesante es: ¿para qué quedan a esas horas de la noche? Eso es ilógico, sabiendo la edad que tiene Jii.

Además, pensando en el lugar... Tengo entendido que ese bar no es un sitio tranquilo para charlar y tomar una taza de café, más bien es de esos bares donde la gente se toma más de tres cervezas y después diambulan como perros con la rabia. ¡Qué asco! ¿Por qué iría él a ese lugar? Konosuke es un hombre con clase y siempre me ha dicho que ese estilo de lugares le dan grima, a más de sentir una auténtica pena por aquellas personas que beben descontroladas solo por sentirse un poco mejor consigo mismas.

Definitivamente, no lo entendía.

Oí los pasos de las dos personas que se encontraban en la cocina que ya volvían, por lo que intuitivamente me volví a sentar en la misma butaca, haciendo parecer como si nunca me hubiese movido de allí.

- ¡Toma Kaito! -mi amiga me había tendido un tazón con unas cuantas bolas de helado-. Hemos tardado un poco porque la tarrina estaba en el fondo y además, hemos hecho estas preciosas bolas -cogí la cuchara que también me había dado y comí un poco-. ¿Qué te parece? ¿Está bueno?

- ¡Está riquísimo! -mis ojos dejaron ir un brillo electrizante y Aoko me miró, sonriente.

Ella también se había preparado un poco de helado pero, Konosuke dijo que él no quería. Cuando terminamos de comer y charlar sobre temas triviales, volvimos a jugar un rato aunque la tarde pasó rápidamente y pronto nos despedimos del anciano, diciéndole que debíamos regresar a nuestros hogares ya que al día siguiente teníamos instituto.

- Kaito, acuérdate que mañana nos darán el resultado, ¡te ganaré! -dijo mi mejor amiga como despedida.

- ¡Eso ya lo veremos! -le grité, eufórico, no iba a perder, los exámenes me habían salido de lujo.

Nos despedimos y mientras llegaba a casa solo pude pensar en el mensaje del Jii, ese tema me había dejado hipnotizado.

Ahora que lo pienso, a dicho "la próxima reunión" "y como siempre, ven solo", eso da para entender que ya se han visto antes, aunque Jii no me ha mencionado nada que haya quedado con alguien últimamente y me extraña eso, ya que suele explicármelo todo... ¿De qué irá todo ésto?

Sonreí, debía relajarme, seguramente que todo ésto eran conjeturas de un muchacho que quería encontrarle un por qué a todo.

A pesar de ello... iría a esa 'reunión', solo para confirmar mis sospechas, aunque por ahora, debía poner mi atención al robo que llevaría a cabo de aquí dos días, seguro que sería todo un éxito.

O eso pensaba.

~Fin del capítulo: 3 - PISTAS SIN ENTENDER~


Hola de nuevo a todos ;D

Después de un tiempo (un poco larguito) por fin traigo el tercer capítulo de éste fic. He estado un poco liada ya que ahora estoy llevando dos fics y me voy intentado alternar :D Pero no os preocupéis, tengo bastantes ideas para seguir con ésta historia y me tiene súper contenta! xD

Bueno, sobre el cap como indica el nombre ya empiezan a aparecer algunas pistas... Seguro que he dejado alguna mente un poco descolocada con lo del mensaje y eso me encanta XD

Sin más, a ver como acaba lo del reto entre Kaito y Aoko... ¿Quién ganará? Tengo muchas ganas de publicar esa parte, para ver que me decís xD

Ahora una contestación a mis queridos reviews:

Naruto Kurosaki Uzumaki: Bueno, a ti ya te contesté en su momento, y solo espero que te haya dejado con intriga y misterio! Sobretodo decirte que me encanta que estés leyendo el fic y que por supuesto te animo para que publiques los tuyos xD Sin mucho más, espero que te haya gustado, un beso!

Saori Kudo: ¿Con qué soy perversa? Jajajaja xD Pues mira que aún no he empezado con la intriga total xD (jejejeje) Me encanta saber que te he creado ya algunas dudas, es lo que me gusta hacer en los lectores, es una sensación rara aunque me satisface xD Sin más, que te haya gustado el cap y un besazo!

Mystery-thief: ¿Y a ti que te puedo decir? Fua, me encanta la idea que te guste la historia, eso me alegra que no veas! Además, me ha encantado ver que me sigues como autora, te lo agradezco! (soy un poco repetitiva, lo sé, igual que con el favorito de la otra historia, pero es que de verdad siempre me hace mucha ilusión :D) Y sobre el tiempo no te preocupes, me entusiasma saber que siempre estás ahí y con ganas de leer el fic! Bueno, ahora para acabar solo decir que ya sabes, yo sigo esperando la actualización de tu historia^^ (Que no me olvido... jejeje xD Pero eso sí, las clases son lo primero) Un besazo enorme guapa!

Matsumi Sera: Bua, me alegra que te hayas pasado por el fic! Jajajaja ya te he creado intriga, eso me gusta :D Bueno, pues ya hay actualización, espero que te haya gustado y un besazo enorme!

¡Dejar reviews, que me anima a seguir escribiendo!

Un besazo a enorme^^