Hola a todos, bienvenidos al episodio final de esta historia. No esperaba tal reacción cuando apenas la publiqué, gracias a ustedes esta corta historia ha sido genial, realmente extrañaré estos viernes, que si bien fueron pocos, me empecé a acostumbrar.

Nadie pudo adivinar la canción que deben escuchar al final, no, no es la de Laverre, aunque esa es la canción que escuchaba cuando escribía este episodio, me refiero a la de Together with Shauna, sé que la buscarán en Youtube, busquenla así "Pokemon X and Y OST - 46 Together with Shauna", no pongo link porque no creo que eso esté permitido, no deberán reproducirla ahora, abajo les diré cuando, a mi me gustó el resultado, espero que a ustedes también.

Sin más que decir los dejo con el final de esta pequeña historia.


"4 horas, 27 minutos y 51 segundos"

El tiempo, cosa misteriosa, relativo, a veces esperamos las cosas con tanto anhelo que nos parece una eternidad el tiempo que tardamos en llegar a ellas, otras veces no nos sentimos preparados y el tiempo pasa muy rápido, eso le ocurría a cierta chica de nombre Serena, tras saber que al final de la semana se celebraría el festival del amor y la amistad de Romantis el tiempo comenzó a transcurrir rápidamente pues no sabía qué hacer, después, tras saber qué es lo que haría, este comenzó a jugar de nuevo con ella, esta vez haciéndole transcurrir el tiempo lentamente, lo suficiente para reanimar un poco de la duda en ella.

Eran ya las cinco y media de la tarde, un poco más de eso, el intercambio se haría una hora antes de que aquella cuenta regresiva llegara a cero, así que para ese intercambio de regalos faltaba poco más de tres horas, pero eso no era lo que la preocupaba. Era lo que pasaría cuando ese reloj llegara a cero lo que la tenía preocupada.

Todo mundo se encontraba en el centro de Romantis, el libro del festival ahora ocupaba su lugar en aquel pedestal, los puestos la noche anterior no estaban abiertos ahora lo estaban, algunos vendían postres, otros regalos, en otros había juegos de destreza, Joy no exageraba al decir que los lugareños estaban orgullosos de su festival.

Serena, ¿Qué pasa? – dijo Bonnie

Estoy dudando un poco – dijo preocupada la rubia

Tranquila, todo estará bien – dijo Bonnie

Miren lo que gané en ese juego – dijo Ash acercándose

¿Qué es eso? – preguntó Serena

Es un carameloraro – respondió Clemont – incrementa mucho el rendimiento del pokémon que lo coma

Vamos Serena, vamos a ver cómo te va a ti – dijo Ash tomando del brazo a la chica la cual estaba tan nerviosa como sonrojada

Tras unos cuantos minutos regresaron, Serena había ganado una bolsa de bayas variadas en un juego de tiro al blanco.

Genial Serena – dijo Bonnie

Los cuatro chicos lo pasaban genial, los nervios de Serena habían disminuido bastante, no porque se hubiera calmado, más bien había olvidado lo que pretendía hacer. No pasaría mucho tiempo para que lo recordara.

¿Me permiten un minuto por favor? – Dijo al micrófono el alcalde de la ciudad – Nuestra cuenta regresiva está por marcar ya una hora exacta para las 10 de la noche, así que, como ya lo saben, es hora de intercambiar obsequios.

Bonnie y Serena fueron las primeras en darle a Ash y Clemont sus regalos, los cuales al ver que eran galletas le agradecieron a las chicas el haberles cocinado, Serena le hizo prometer a Ash que no se las acabaría tan rápido. Luego llegó el turno de los chicos, el regalo de Ash a Bonnie fue un pequeño peluche de Pikachu, para que ahora lo pudiera abrazar sin recibir una descarga eléctrica, Clemont le regaló una pokébola adornada, que le dijo, sería con la que atraparía a su primer pokémon cuando Bonnie tuviera la edad, el regalo de Clemont a Serena fue un pequeño kit de limpieza pokémon, pues sabía que ella cuidaba mucho de Fennekin.

Aquí tienes mi regalo Serena, espero que te guste – dijo Ash mientras se rascaba un poco la mejilla

Serena quedó sorprendida al ver el regalo de Ash, era un pañuelo, bastante parecido al que Ash usó para ayudar a Serena cuando esta se lastimó cuando se conocieron en el campamento del profesor Oak, solo que este tenía un pequeño bordado que Ash hizo poner en la tienda donde lo compró.

"Para la chica del sombrero de paja. Ash"

Serena sonrió al ver el regalo de Ash, aunque dentro de ella eso la hizo sentir más nerviosa, quizá Ash la veía solo como una amiga, si algo iba mal dentro de lo que ya eran minutos, ese regalo sería solo un recordatorio de lo que podría llegar a ser y no fue.

Gracias Ash – dijo Serena, quien en un momento de distracción de su mente abrazó a Ash en forma de agradecimiento, separándose de él apenas volvió en sí

De nada – dijo Ash sonriente

Después de eso prácticamente fue todo silencio entre los cuatro, no fue sino hasta que faltaban unos cuantos minutos para que el reloj llegara a cero cuando la más pequeña del grupo rompió el silencio

Oye hermano, quiero jugar a los dardos, ¿me llevas? – dijo Bonnie

Claro, ahora regresamos – dijo Clemont

Ahora Dedenne – dijo Bonnie en voz baja al pokémon que llevaba en su bolso

Ne! – dijo corriendo hacia Pikachu

Tal parece que Dedenne quiere que venga Pikachu, ¿lo dejas venir Ash? – preguntó Bonnie

Claro, ¿Por qué no?, ve Pikachu – dijo Ash

Pika! – dijo bajando del hombro de su entrenador hacía donde estaban Dedenne y Bonnie

Bien, supongo que llegó la hora – pensó Serena

En ese momento escucharon una voz llamar a Ash, Serena reconocía perfectamente la voz, la había escuchado y visto en su pesadilla de hace unas noches.

Hola Ash, ¿Cómo estás? – era Penelope

Ah, hola, ¿Cómo va todo por allá? – preguntó Ash

Perfecto, Randall sigue muy inspirado, dice que algún día será tan valiente como tú – respondió Penelope – Sigue esperando el día que tú y él puedan tener esa batalla que le prometiste

Me alegra que hayas podido venir – dijo un sonriente Ash

Gracias por avisarme – dijo aún más sonriente Penelope

Serena no lo podía creer, Ash había invitado a Penelope al festival y ambos parecían estar muy a gusto de verse el uno al otro, la pesadilla se estaba volviendo realidad, Serena comenzó a sentir que sus ojos estaban a punto de jugarle una mala jugada, su confianza se había destrozado por completo, decidió que lo mejor era irse de allí.

Y ¿dónde está? – preguntó Penelope

Lo vi por allá – respondió Ash apuntando hacia una dirección

Bueno, gracias de nuevo por todo, me alegró verlos – decía Penelope – Nos vemos Serena, me saludan a Clemont y Bonnie

Adiós – dijo Ash – Serena, ¿A dónde vas?

Yo…eh – Serena no sabía que decir - ¿Qué quería Penelope?

Ah, es que ella me encargó que buscara algo para el kindergarten, que si lo encontraba mientras viajábamos le avisara – explicó el azabache

Así que era eso – Serena se sentía muy aliviada, pero tonta a la vez, lo de Penelope había sido un malentendido tal como cuando la conocieron

¿Serena, estás bien? – preguntó Ash al ver a Serena muy seria

Sí, claro que lo estoy – dijo Serena cambiando su rostro de uno preocupado a uno feliz – Es solo que…

Serena guardó unos segundos de silencio al no encontrar que decir para explicar su actitud, al final no pudo pronunciar palabra alguna.

No tienes que preocuparte Serena, no hay nadie más con quien me gustaría pasar este momento que contigo – dijo muy sonriente Ash mientras tomaba su mano, y no solo eso, aunque era de noche las luces de la plaza aún alcanzaban a iluminar lo que parecía ser un poco de sonrojo en la cara de nuestro amigo

Serena no lo creía, ¿qué es lo que había dicho Ash?, ¿había escuchado bien?, ¿era ese tono rojizo en las mejillas de Ash producto de la luz del lugar o era que Ash estaba nervioso?, llevaban aparentemente poco tiempo de conocerse bien, pero Serena ya había visto a Ash enfrentarse a muchas situaciones y nunca había tenido una reacción similar a la que ahora tenía.

Amigos y amigas, espero todos la estén pasando muy bien, ha llegado la hora que esperábamos, ayúdenme a realizar la cuenta regresiva – dijo el alcalde por el micrófono – ¡10!

¡9!, ¡8!, ¡7!

El pulso de Serena se incrementó rápidamente mientras todos los asistentes gritaban la cuenta en coro.

¡4!, ¡3!, ¡2!...¡1!

"0 días, 0 horas, 0 minutos y 0 segundos"

No hay plazo que no se cumpla y no importa cuán difícil o imposible pueda llegar a ser algo porque si está destinado a pasar, pasará, esa es la lección que Serena aprendió ese día y cuando sus labios estaban juntos con los de Ash, ella lo supo, todo ese miedo, esa desconfianza eran muestras de que Ash era "el chico" y ahora que lo sabía no tenía duda alguna en afirmar que ella sería por siempre su "chica del sombrero de paja".

Kalos, "donde los sueños y las aventuras comienzan", una región donde la aventura está a la vuelta de la esquina y donde los sueños se hacen realidad. Donde cada pueblo y cada ciudad tiene una tradición de la cual estar orgulloso.

No había nada más que decir, la magia del festival había unido a Ash y Serena y así se lo harían saber al mundo y para eso no había otra mejor forma que escribir sus nombres en el libro del festival. Serena tomó el bolígrafo y escribió el primer nombre, al terminar se lo entregó a Ash, él escribió el segundo nombre. Estaba escrito ahora y para siempre en aquel libro:

"Ash y Serena"


Pequeña pausa, es hora de que reproduzcan la canción recomendada ahora, pues este es el final de esta historia.


(7 años después)

El reloj había llegado a cero como cada año, esta vez dos jóvenes adultos, un hombre y una mujer se acercaron al pedestal del libro del festival de Romantis, aunque esta vez no sería para escribir el nombre del otro, esta vez comenzaron a hojear el libro, hasta que por fin encontraron lo que buscaban.

La joven mujer tomó el bolígrafo y escribió la primera palabra, luego fue el turno del joven de escribir la segunda. Al terminar se acercaron y juntaron sus labios como aquella noche de hace 7 años. Entonces ambos se tomaron de las manos y fueron a disfrutar del festival de Romantis.

Esta vez el libro decía:

"Ash y Serena"…estamos juntos.

FIN


Eso ha sido todo de mi parte, realmente espero les haya gustado.

Les agradeceré todos sus reviews, pues me ayudarán a que una posible nueva historia sea aún mejor que esta. Recomienden el fic si les gustó.

¡Nos vemos la próxima ocasión!