CAPÍTULO 4: ¿SUBCONCIENTE?
Luego de ese incidente, las cosas fueron como antes: ninguna respuesta clara de mi parte. No es fácil andar diciendo ese tipo de cosas a la gente, al menos no para mí. Por otro lado, yo, creo que él ya lo sabe, así que no lo veo estrictamente necesario. Ya han pasado dos meses desde eso, pienso que esta informalidad es lo mejor, si llegara a suceder algo… me confortaría pensando que no tuvimos nada serio. Mi padre continúa en el hospital, aún no he tenido tiempo para ir a verlo y eso tiene furiosa a mi familia, agradezco a Ann-chan por cubrirme; y mi trabajo sigue siendo como siempre.
— ¡Masamune!
— ¿Qué rayos…? Siempre haces una gran entrada…
— ¡¿Dónde demonios está la entrega de este mes?!
— ¡¿Por qué te alteras?! ¡De todos modos es para la semana que viene!
— ¡¿Eh?! ¡¿Me estás tomando el pelo?!
— Ta-Takano-san, hoy es 26… — Interrumpió Kisa.
— ¿Hm?
"¿El gran editor en jefe como pudo olvidar algo tan básico? Definitivamente su mente debe andar por las nubes"
— Bueno, tienes hasta el jueves para hacerlo, negocia con la imprenta o no sé. — Dijo Yokozawa calmadamente antes de retirarse, cosa nos extrañó a todos.
— ¿Ustedes ya tienen listos sus trabajos?
— Sí… — Respondimos todos, claro que no los teníamos listo.
— Eso espero, ya deben aprender a ser autosuficientes y hacer bien las cosas sin necesidad de que alguien los presione, de lo contrario terminarán como ratas inútiles a las que les patearan el trasero en cualquier empresa, qué pena.
"¿Ratas…inútiles?"
Saliendo del trabajo, o mejor dicho, huyendo de mi jefe, Kisa insistió en ir a beber un rato, terminé aceptando y fui con él.
— Hip, otra… más… — Ese era yo en mi patético estado ebrio.
— Rit-chan, hip, eres taaan lindo, déjame ver tu rostro de cerca. — Kisa me abrazaba por la espalda y se acercaba más a mi rostro,
antes de perderse en el alcohol me comentó algo acerca de un tal "Yukina", no presté mucha atención.
— Kisa… suéltame, no me dejas coger el vaso.
— Déjame, yo lo tomo por ti. — Cogió la bebida y me la hizo beber, estábamos en una situación realmente comprometedora pero no creía que él se atreviera.
¨'*•~-.¸¸,.-~*'▲▼▲▼▲▼'*•~-.¸¸,.-~*'
"Solo salgo 5 minutos a comprar algo y Onodera desaparece", desde aquella vez huías cada vez que tenías la oportunidad. Hattori me dijo que tú y Kisa habían ido a beber un rato, y no muy lejos, así que decidí ir a buscarte o de lo contrario acabarías tirado por algún callejón al día siguiente. Pasé por Otaru y te ví, gracias a que el lugar no tenía paredes sino vidrios en su lugar.
"¡¿Qué están…?! Kisa, será mejor que te alejes ahora mismo", como siempre, tú todo idiota dejándote como presa fácil, ¿No entiendes mi punto cuando no quiero que te acerques a Haitani?
En el lugar sonaba una música muy movida y demasiada alta, no entiendo cómo es que la gente puede charlar ahí dentro.
— ¡Ono-! Argh… — Preferí acércame a ustedes y ver qué cara ponían.
— Vamos, Hip-chan, solo es un beso…
— ¡No…!
— ¿Por qué?
— Porque yo, hip, amo a Takan — Palideciste al verme, admito que los tres estábamos igual de sorprendidos.
— ¡¿Ta-Ta-Ta-?!
— Sí, también te amo, ahora vámonos. — Los sentidos de Kisa regresaron con el gran chisme que de seguro tendría como pan caliente para el día siguiente.
¨'*•~-.¸¸,.-~*'▲▼▲▼▲▼'*•~-.¸¸,.-~*'
"Eso… ¡No puede haber pasado! ¡¿Por qué lo dije?! O aún más importante, ¡¿Por qué vino?!"
— ¡Su-Suéltame! — Me liberé como pude — Gracias por traerme, nos vemos mañana.
— De ninguna manera, después de lo que acabas de decir no.
— ¡¿Eh?! — Me quedé en blanco, buscaba palabras para mi defensa inútilmente. — ¡Buenas noches! — Me alejé con brusquedad pero igual me metiste a tu departamento y me quedaste mirando por un rato sin decir nada. — ¿Qué…pasa…? — Mi voz aún tenía un tono extraño por el alcohol.
— Nada, solo que pienso que eres un borracho multifacético, ¿Debería embriagarte en público más seguido?
— No… — La mezcla de licor y sueño hizo que poco a poco desvaneciera, no recuerdo que pasó luego de eso.
¨'*•~-.¸¸,.-~*'▲▼▲▼▲▼'*•~-.¸¸,.-~*'
/ Por favor sería tan amable de comunicarle eso, sé que va a ser duro para él ambas cosas /
— Entiendo… Hasta luego…
/ Nos vemos, oh, por cierto, hasta ahora no le he preguntado su nombre, solo lo conozco como el vecino de al lado/
