Pues después de tanto pensarlo, (y de falta de inspiración para mis otras historias) decidí continuar esto. Aunque igual no será muy largo, durará unos cinco capítulos cuando mucho.~

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La chica pelirosa caminaba hacia la escuela, esta vez más alegre. Pues ahora estaba decidida a que cuando se diera la oportunidad, le diría todo a Rainbow Dash. Hoy se había levantado mucho más segura de si misma, y eso la animaba.

Pasó por el corredor cerca de su aula, aún era temprano, y varias alumnas se encontraban afuera haciendo desorden o copiando tareas de ultimo momento. Pero le llamó más la atención ver a un grupo de chicas rodeando el mural de la escuela, como si fuera lo más interesante del mundo. Y al parecer para ellas lo era.

—No lo puedo creer!

—Siii yo tengo que ser Julieta!

—¡Estas equivocada! ¡Yo seré Julieta!

Más o menos se alcanzaba a oír ese tipo de discusiones de un montón de chicas que rodeaban el mural. La curiosidad de Fluttershy creció y se acercó al dichoso lugar para ver porque tanto alboroto. Como siempre, fue fácil pasar desapercibida ya que siempre era como un fantasma para todos, nadie la notaba.

Se asombró al notar que el alboroto era por una obra que habría en el colegio, la famosa "Romeo y Julieta". Y seleccionada para el papel de Romeo estaba Rainbow Dash. Se sonrojó al imaginar lo guapa que se vería su amiga en traje de Romeo. Y no le extrañaba. No le extrañaba que Dash fuera Romeo. Con lo popular que era entre las chicas, seguro había sido seleccionada incluso sin su consentimiento. Conocia bien a su amiga peliarcoiris, y este tipo de cosas le fastidiaban.

Denuevo volvió a sentirse pequeña. Tantas chicas hermosas queriendo ser Julieta solo para estar cerca de su...de Dash. Suspiró y escuchó el timbre sonar. Denuevo insegura se dirigió a su salón. Por suerte Rainbow no iba en su misma aula, si no la vería hecha un nido de nervios.

La profesora Cherilee entró al aula con unos libros en el brazo, por su rostro todos dirían que estaba molesta, y lo estaba. Seguramente había tenido un mal día, pero por suerte (mala suerte para las alumnas) era hora de clases y tendría su desquite con las chicas. Desgastando sus malas vibras en las alumnas.

—Muy bien inutiles, van a hacer desde la pagina 36 hasta la pagina 50 de su libro de matemáticas.

A todas las chicas casi se les cae la mandíbula al suelo al oír eso.

—Pero maestra..!

—SIN PEROS!

Les dirigió una mirada asesina a toda el aula y con eso todas se pusieron a hacer lo indicado. Excepto Fluttershy.

Por lo regular ella era de las mas aplicadas de la escuela (después de Twilight), pero en este momento no se sentía muy bien. Esta mañana estaba muy confiada de ella misma y esa tonta obra lo arruinó todo. Se sentía tan triste y distraída que no pudo resolver nada de lo del libro.

No se dió cuenta cuando las horas pasaron y sonó el timbre para el receso, menos se dió cuenta cuando la maestra ya se había ido y nisiquiera revisó lo pedido. Todas las chicas casi se aventaron para salir rápido y aprovechar cada segundo de su merecido descanso.

Fluttershy solo suspiró una vez más y se dirigió a la salida, y habría seguido en su camino de no ser detenida por una delicada mano con uñas postizas color purpura. Un largo cabello rizado de igual color, y un actual sentido de la moda.

Rarity. Se sorprendió un poco pero recordó que la chica pelivioleta iba en su misma aula, y quizá solo quería darle una charla de moda denuevo.

—¿Que te pasa Fluttershy?

Esa pregunta si la tomó por sorpresa. No creería que alguien como Rarity se diera cuenta de su inquietud.

—N-nada Rarity... solo estoy un poco cansada.

Aseguró pero la pelivioleta no se tragó esas palabras.

—¿Es respecto a la obra verdad?

Abrió los ojos como platos. ¡¿Porque todos parecían saber sus inquietudes?! Eso no podía ser normal. Abrió la boca para decir algo pero fue acallada por su amiga quien siguió hablando.

—Querida, no te sientas incomoda. El que no se de cuenta de tu amor por Rainbow Dash, debe estar ciego.

La cara de Fluttershy en este momento era un poema. Así que la agachó para que no la miraran más.

—Vamos Flutt~ no sientas pena conmigo. ¿Sabes? Yo me estoy encargando del vestuario de esa obra, también podría ayudarte a que tu seas Julieta.

Al decir esto ultimo le guiñó un ojo. El corazón de Fluttershy se iluminó y creció un dejo de esperanza. Pero se le esfumó en un segundo con todo lo que se le cruzó por la cabeza.

—Rarity... yo jamás podría... no se actuar, no tengo estilo, no soy bonita, no...

—Tonterías! Con mi ayuda te convertirás en una princesa!

Por la mente de Rarity ya pasaban todas las cosas y protocolos por los que haría pasar a la pelirosa para convertirla en "la chica perfecta".

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Planeo poner otras parejitas en segundo plano, aun no se, eso será sorpresa hasta para mi.

Y recuerden... si un gato maúlla mucho en su tejado, no le echen agua... puedo ser yo que solo tengo hambre. (?)