Hola a todos este es el segundo capítulo, es un poco más largo que el anterior no era mi intención que así fuera pero se alargo más de lo que esperaba, en este cap haré sufrir un poco al Rey de las sombras jejejeje.
Hablare un poco de fanfic que en primer capítulo no lo hice: Al principio nunca me había planteado la pareja Kyouya x Renge, por que solo quedo en una idealización por parte de ella del chico, pero tras leer algunos increíbles oneshots aquí en fanfiction me di cuenta de que esta pareja seria genial, seria extraña al principio pero bastante divertida. Kyouya es un gran personaje, al principio no alcanzaba a comprenderlo demasiado y no me gustaba mucho pero poco a poco lo vas entendiendo y acaba encantándote, me encanta su mal despertar y cuando actúa con maldad y frialdad y Renge puuuf que decir de Renge... ¡Me encanta! Es super graciosa, otaku, chillona pero es increíble me encantan sus KYAAAAA y MOEEEEE, es la reina moe jajaja Rey y reina juntos.
Disclaimer: Por culpa de Renge los disclaimer son larguísimos xD
Ouran Hih School Host Club y sus personajes pertenecen a la gran Bisco-sensei, Dragon Ball es de Akira Toriyama, Sakura Card Captor pertenece a CLAMP, Ojamajô Doremi pertenece a Toei animation, Hello Kitty es propiedad de Yuko Shimizu y Domo-kun es la mascota de la cadena de televisión japonesa NHK. Creo que no me dejo nada.
Espero que os guste este capitulo.
Capítulo 2: La salsa ultrasecreta.
El camino de vuelta a casa de Renge fue tranquilo, hablando de cosas triviales con su progenitor, el cual estaba muy alegre tras la velada en la mansión Ootori en la cual tras la cena solo se habían dedicado a comentar de pasada algún tema de acciones u socios y a tomar todos un buen vino como broche final, excepto Kyouya y Renge debido a su edad.
A decir verdad para Renge había sido sumamente aburrido pues a ella poco o nada le interesaban los temas de trabajo de su padre, estaba orgullosa de que su progenitor fuera importante y reconocido pero mentiría si dijera que estaba interesada en sus negocios o si los entendía; al contrario de Renge, el otro adolescente sí que estaba bastante interesado en las conversaciones sobre negocios y demás añadiendo el importante dato de que el padre de Renge hablaba con él del mismo modo que hablaba con sus hermanos mayores sin apartarlo o menospreciarlo por ser el más joven, hecho que agradaba sumamente al chico.
-¿Te aburres? – La voz de la otra única mujer que se encontraba en la sala resonó en sus oídos.
-Sí – la sincera respuesta escapo de sus labios- ¡No! Esto… no es que me aburra simplemente no me interesan los negocios.
- Aja… no te culpo, puede llegar a ser muuuuy aburrido – Fuyumi sonrió con complicidad.
-Si… perdona, quiero decir perdone…
- Uy no, no, no –Fuyumi la interrumpió- no me hables de usted, eres compañera de Kyouya no es necesario que me trates así, tutéame.
- De acuerdo, esto... quería preguntarte, ¿dónde está tu madre?
- Pues se ha ido a visitar a su hermana que se encuentra enferma, ha sido una pena que no haya podido asistir. Yo también quiero preguntarte algo – hizo una pausa esperando la afirmación de Renge para proseguir y cuando esta afirmo con la cabeza retomo la pregunta - ¿Mi hermano se divierte en el Host Club? Ya sabes cómo es de reservado si le preguntara no me satisfacería su respuesta, y según él eres muy observadora.
- ¿Eso ha dicho? Bueno si me gusta estar al tanto de todo, y aunque el mismo Kyouya-sama puede decir que no disfrute o que solo forma parte del Club por sus habituales méritos, no es así, estoy segura de que disfruta, se ve caramente aunque él no lo diga que le tiene bastante aprecio a Tamaki-sama. Todas las locuras de este aunque le traigan problemas también le proporcionan diversión.
-Me alegro, esperaba oír esa respuesta.
Después de esa charla ambas fueron a brindar para cerrar la noche.
-Renge, Renge…
-¿Si papá?
-Llevo un rato llamándote, ya hemos llegado, espero que tengas una bonita habitación en la que pueda dormir.
-Por supuesto tengo muchas ya he pensado la mejor, la que tiene las mejores vistas.
-Perfecto pues.
-Pero no te irás ya ha dormir ¿no? Vamos a charlar juntos o mejor vemos una película, de las de acción que te gustan.
-Noo, no quiero aburrirte con mis películas, mejor vemos una comedia romántica de las tuyas.
-Jajajajaj noo, esas pelis no te gustan – Renge no podía creer que su padre propusiera tales películas.
Y entre risas y bromas entraron a la casa de Renge, y fueron hasta el enorme salón mientras Renge rebuscaba en su cajón de Peliculas-Doramas-anime alguna película que pudiera gustarles a ambos.
-Oye hija, puedo hacerte una pregunta, has hablado muy bien del hijo menor de los Ootori, ¿tan magnífico es?- inquirió su padre lleno de curiosidad.
-Sí, yo diría que si, tal como dije gracias a él las cosas en el Host Club marchan bien, si no de seguro que Tamaki-sama gastaría todo el presupuesto en una fiesta o caracterización de la sala acorde con el tema que eligen y para la siguiente vez no quedaría presupuesto.
-Ya veo, creo que has notado por el tono de voz del señor Ootori, que ese club no le agrada demasiado, aun así has hablado muy bien de él, sabiendo que eso era algo distinto a lo que él o incluso Kyouya esperaba, ¿ a qué se debe?
Si bien Renge era escandalosa, despistada y completamente feliz, no era tonta, ni estaba ajena a los problemas de los miembros del club, sabía bien que Kyouya por ser el tercer hijo se encontraba en una situación delicada, y que sus notas no eran ningún aliciente pues sus hermanos también habían sido los primeros cuando estaban en el instituto. Pero algo de lo que no podían resumir sus hermanos era de dirigir un club, así que le gustara o no al señor Ootori que Kyouya formara parte de ese club, era algo propio, algo que sus hermanos no habían hecho y por tanto algo que solo Kyouya podía conseguir.
-Pues, no me gusta la gente que no sabe admitir las cosas, Kyouya-sama es increíble, su padre ha de saberlo en vez de menospreciarlo y dejarlo en una posición inferior a sus hermanos.
-Pues sí, tiene mucha más astucia que ellos, jajajaja- el padre de Renge empezó a reír mientras agarraba a su hija cariñosamente y la estrechaba entre sus brazos- pero que lista es mi pequeña. ¿Sabes? No me importaría tener a Kyouya de yerno.
-¡Papá!, eso ya paso, he comprendido que no es Miyabi ya no lo idealizo –Respondió Renge molesta, le había costado bastante no idealizarlo como para que ahora no se dieran cuenta de que había cambiado.
-¿Y quién ha hablado de Miyabi? No he dicho que te guste porque se parezca a él, si no por Kyouya en sí mismo, parece un buen muchacho aunque quizás demasiado reservado.
…
Ante el silencio incomodo de su hija, solo procedió a escoger una película con ella, mientras una doncella les traía dos grandes copas de helado.
"Umm vaya día más largo, el instituto, toda la tarde sin parar de divertirme con papá, luego la cena y al volver la película, estoy cansadísima tiene que ser tardísimo- Renge el reloj que está colgado en la pared de su habitación- Ahh las tres de la mañana, estoy agotada me voy a la cama ahora mismo"
Tras ponerse su pijama con estampado de vaquita y meterse en la cama, empezó a recordar la cena en casa de los Ootori y al final no pudo soportarlo más y fue a buscar su móvil para mirar el mensaje que tanto le inquietaba.
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Mesagge from Kyouya-sama (L)
Gracias por dejarme en buen lugar ante mi padre, no me imaginaba que esto pasaría, ni usaría un mensaje para hablarte de algo ajeno al club. Solo esta vez y sin que sirva de precedente, te acompañare a comer tazones de arroz otaku, ¿crees que podrás comerte cuatro tazones?
P.D: yo no pienso comer ninguno.
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Miró el icono de corazón (L) que aparecía a continuación del nombre de Kyouya.
"Cualquiera que lo viera podría pensar que me gusta, pero no lo puse por eso…"
Y Renge rememora así el día en que Kyouya le dio su número ya que como vicepresidente ella podía necesitar informarle de algo, solo iba a poner su nombre pero se le ocurrió ponerle un icono y finalmente le puso el corazón, si un corazón, algo que denota afecto, pasión, amor… y por ello lo había puesto, porque gracias a Kyouya (y por supuesto a Miyabi por parecerse a este) había encontrado una nueva pasión que le encantaba, formar parte del Host Club, ver como día a día nuevas aventuras y problemas acechaban el club y ver como la interacción entre sus miembros se hacía cada vez más cercana e interesante, ese pentágono de amores prohibidos hacia Haruhi siendo todos chicos era tan emocionante (Renge desconocía el verdadero sexo de Haruhi) se sentía como en un manga shojo; y por eso era que Kyouya se merecía tener un corazón en su nombre, porque podía disfrutar de todo eso gracias a su inesperado viaje a Japón para ver al vicepresidente del Host Club.
Finalmente sus ojos vagaron hacia el mensaje, era tan extraño que Kyouya hubiera propuesto que quedaran juntos, tan extraño, ¿querría algo a cambio? Bien sabía ella que ese chico solo se movía por intereses y méritos, pero realmente de ella no podía esperar nada, además según el mensaje lo hacía por agradecimiento.
-Bah pero que estúpida soy, para que le daré vueltas a él no ha parecido importarle simplemente me lo ha propuesto y ya está no hay más que hablar, a dormir o si no mañana por la falta de sueño voy a tener peor carácter que él cuando se despierta… ¡AHH! ¿Por qué no dejo de pensar en él?
Una completamente alterada Renge se tapo la cabeza con la almohada y se propuso dormir de una vez por toda sin saber lo errada que estaba. ¿De verdad solo ella le daba vueltas a aquella extraña y repentina cita que tenía fijada con Kyouya? No, para nada, en la mansión Ootori otro adolescente le daba vueltas y leía, leía y releía una y otra vez el mensaje.
-¿Pero por qué le habré propuesto esto? No lo entiendo. Ni entiendo porque me molesta, comerá arroz de frikis yo la acompañare y el proporcionarle mi compañía será mi forma de agradecimiento por haberme dejado en un buen punto de mira ante mi familia, ya esta no hay más que hablar, me voy a la cama de una vez, porque como siga así esta noche incluso voy a soñar con Renge, el arroz, el mensaje… con todo.
Y como por arte del destino, Kyouya hizo el mismo movimiento que su inesperada cita había hecho minutos atrás, se tapó la cabeza con la almohada como queriendo impedir que más pensamientos entraran en su mente, aún a sabiendas de que los pensamientos estaban dentro de su cabeza y no en el exterior.
El día de la cita-no cita llegó, y ante la entrada de un Festival Otaku, Kyouya se auto regañó pensando en por qué no le preguntó antes a dónde irían a comer el dichoso arroz.
-Puedes explicarme que hacemos en un Festival Otaku- dijo tranquila y pausadamente mientras realizaba largas y profundas respiraciones para autocalmarse.
-Pues ir a comer arroz como tu dijiste que harías en el mensaje- Explicó la chica sonriente- aunque ya que estamos me acompañaras a mirar dos o tres cosillas ¿no?
-No sabía que el arroz de frikis tuviera que comerse aquí-empezó a refunfuñar un engañado Kyouya- Si, te acompañare a mirar eso que tienes que mirar.
Pobre e ingenuo Kyouya que no sabía que esas dos o tres cosillas se convertirían en horas dentro de aquel festival que no le aportaba beneficio alguno ni tampoco le interesaba, no era como las cosas de plebeyos de Haruhi que tampoco le aportaban méritos pero si llamaban su atención, aunque pensándolo bien este tipo de festivales era algo que le gustaba a la plebe… pero ni con eso consiguió encontrar algo interesante que hacer ahí.
-¡Vamos Kyouya-sama!-Una emocionadísima Renge le llamaba desde la entrada al Festival, con toda la lentitud del mundo, con el único objetivo de retrasar más su llegada a aquel particular infierno, el chico se acercó- Hay mucha gente así que será mejor que no nos separemos porque nos perderemos.
Si, ojala pudiera perderse y desaparecer del lugar, pero no, el era un hombre de palabra y dijo que la acompañaría y eso haría por muy desagradable que ahora pareciera la tarde.
Al entrar se sorprendió al ver la cantidad de gente que estaba en aquel evento, había tanta gente que Renge no había exagerado al decir que podían perderse, merchandising por todos lados y de todo tipo: animes, mangas, figuras, gorros, accesorios, posters, peluches, tazas… todo de personajes manga, videojuegos, superhéroes o mascotas y marcas tales como Hello Kitty. Si para Kyouya eso era un infierno para Renge era el mismísimo cielo.
-¡Uohhhhhh!
El grito de Renge a centímetros de él le taladro el tímpano.
-¡Un peluche de Kero!-se giró emocionada hacia Kyouya – Es perfecto para mi cosplay de Sakura, que me lo iba a poner hoy por cierto pero no quería asustarte, ya es demasiado para ti todo esto. Además si solo uno de los dos hace cosplay queda mal.
¿De veras no se lo había puesto por él? Pero si la veía haciendo cosplay en el Host Club a diario, eso carecía de sentido completamente.
-Vamos a compararlo y cuando me ponga el cosplay de Sakura lo llevare conmigo, ¡KYAAA!- Renge ya estaba emocionada a más no poder – Es el vestido de la batalla final de la película 2: la Carta Sellada- siguió contándole a un desinteresado Kyouya.
-¿Ah sí?- dijo con total indiferencia este, pero a ella no le importo y tiro del brazo para llevarlo hasta el stand donde estaba el peluche.
Después de comprar el peluche, lo peor que le podía ocurrir a Kyouya ocurrió: Renge vio el karaoke.
-¡Vamos a canta Kyouya-sama!
-Tú estás loca.
-¡Quéeeeeeee! ¿Por qué noooooo?
-Porque no me subo a ese escenario ni muerto, menos para cantar canciones de frikis para que me escuchen más frikis.
-¡Ahhhhhhh Kyouya-sama no seas malooooooo! – empezó a lloriquear Renge a toda voz, tan alto que mucha gente se paró a mirar y empezaron a cuchichear sobre lo familiar que es resultaba el chico.
No, de ninguna manera debían saber que era un Ootori o sus hermanos y su padre se sentirían muy avergonzados tenía que hacer algo, y para colmo Renge no paraba de gritar su nombre a viva voz, que comportamiento más infantil.
-Para, para de gritar y de decir mi nombre nos están mirando, yo no debería estar aquí así que para de una vez.
-Pararé cuando cantes conmigo en el karaoke – la táctica seria infantil pero era efectiva y Renge lo sabía.
-No- fue su seca respuesta. Estaba loca si pensaba que le haría pasar por esa humillación.
-De acuerdo- respondió la castaña con una malvada sonrisa y comenzó a gritar más fuerte.
-¡Vale! – grito Kyouya desesperado.
-Bien, vamos- ni lágrimas ni enfado podían verse en la cara de la que hasta hacia solo segundos había estado llorando y gritando a todo pulmón.
-Espera, te he dicho que yo no debería estar aquí y la gente no para de susurrar que les recuerdo a alguien. No puedo subir al escenario así porque sí.
-Diremos que estás haciendo cosplay de Miyabi-kun y listos… jooo yo también tendría que haber hecho cosplay – entre lamentaciones la chica volvió a tirar de Kyouya para el escenario mientras este estaba al borde de un ataque de nervios.
"¿Y listos? ¿Está loca o que le pasa? Nadie se lo va a creer, no me puedo creer como he acabado hoy ni lo que estoy a punto de hacer, menos mal que Tamaki y el resto del club ni saben nada, ni van a aparecer por aquí."
Finalmente ahí se encontraban los dos en el escenario de aquel festival, aunque para alegría de Kyouya casi nadie estaba atento a escenario pues todo el mundo estaba comprando objetos, comida, haciéndose fotos junto a personas que hacían cosplay, etc.
Pero no, eso no podía ser tan fácil, un grupo de chicas Otaku que iban vestidas como las brujitas de Doremi, empezaron a decir que el chico del escenario era guapísimo y que querían oírlo cantar así que se acercaron al escenario.
"Mierda… se podían haber quedado donde estaban"
Renge hablaba con la encargada del Karaoke mientras él esperaba, aunque ahora que se paraba a pensar, ¿Qué diablos iba a cantar si él no veía anime?
La chica volvió feliz y risueña con un catálogo de canciones.
-¿Qué cantamos? – pregunto feliz ignorando el aura maligna que emanaba de su acompañante que con un tic en el ojo y la más falsa de las sonrisas le dijo:
-No lo sé, sabes que no veo anime.
-Ya sé, ¿Y si cantamos "Dan dan Kokoro hitareteku" de Dragón Ball GT?
-No sé cuál es, no se me ninguna… - y de repente se dio cuenta – espera ¿Dragón Ball?, ¿no está la del opening de Dragón Ball Z?
-Ummm, sí, "Cha-la-head-cha-la" ¿te la sabes?
- Bueno, cuando era pequeño la veía y mis hermanos tambien así que la recuerdo un poc... ¡no me mires así! – Renge lo observaba completamente emocionada, Kyouya había visto algo de anime en su vida- Dragón Ball Z era bastante famoso ¿vale?, yo también he sido pequeño- contesto enfadadísimo por la reacción de la chica que lo miraba como si hubiera descubierto un secreto de estado.
Pero más se enfadó a comprobar que en el tiempo que habían estado eligiendo la canción mucho más público esperaba ansioso su actuación; en su mayoría chicas jóvenes que se habían acercado a ver a Kyouya pero también había muchos chicos que se habían acercado para ver a la chica tan mona que lo acompañaba.
Renge le dijo la canción elegida a la chica y ésta encendió los micros, aunque antes de darle al play, le pregunto a Renge que si ese chico era famoso porque su cara le era familiar, entonces la chica que tenía el micrófono encendido decidió dar paso a su loca idea del cosplay:
-JOJOJOJOJO para todos los que estáis pensando quien es este chico, no os asustéis no es tan guapo – Kyouya la miro con una ceja en alto, ¿con que derecho decía que él no era guapo?- Tan solo es que está haciendo cosplay, lo que ocurre es que le queda también que parece que este sea su aspecto de siempre, pero no os dejéis engañar, es mucho menos agraciado, lo que pasa es que está haciendo cosplay del maravilloso Miyabi Ichiyo de Uki Doki Memorial.
Un "ohhhh" seguido de un "Ahhh" sonó en el creciente público.
Kyouya simplemente sonrió a todas las chicas que lo miraban con los ojos abiertos de par en par, al parecer la idea de Renge había dado resultado.
-¡KYAAAAAAH!
-¡MOEEEEE!
Todas las chicas del público empezaron a gritar y Kyouya casi juró ver a las clientas del club en aquellas chicas si no fuera porque conocía de sobra a las clientas hubiera pensado perfectamente que eran aquellas chillonas. ¿Todas las chicas se comportaban igual?
-Cof cof Renge, la canción… -susurro para acabar cuanto antes con esa tortura.
Lo que siguió es algo que nunca querría recordar, se acordó de la canción y la canto más o menos como pudo mientras que la voz de Renge se escuchaba en todo el recinto, si ella ya tenía los suficientes decibelios en su garganta como para llamar la atención de toda una sala, con el micrófono eso se multiplicada por diez, eso y su infinita emoción hicieron de la canción un gran espectáculo pues la chica cantaba súper emocionada, entregada al máximo. Cuando al final bajaron del escenario Kyouya casi se sintió feliz de estar rodeado de stands y no de público.
-¿Vamos a comer el arroz? – pregunto Renge de la manera más casual del mundo como si nada acabara de pasar aun cuando Kyouya había pasado una de las vergüenzas más grandes de su vida superando la vez que Tamaki lo reclamo por megafonía de un centro comercial de plebeyos como si de un niño pequeño se tratara. Así que las palabras de la chica fueron magia para sus oídos.
"Por fin"
-Si vamos de una vez- y se dejo guiar por su acompañante hasta la zona de los stands de comida.
El están de arroz otaku, que se llamaba así tal cual "Arroz Otaku" aunque tenía un pequeño subtitulo que decía "Demuestra como de fan eres y como tazones por ello"
"Un cartel estúpido" pensó el joven.
-Hola deme cuatro tazones de arroz – pidió felizmente la otaku.
-Cuatro ehhh, eres muy fan jajajaja – el tendero se sorprendió de que pidiera cuatro de golpe – ¿y el chico no quiere ningún?
- No gracias- respondió cortante la persona a la cual el día ya no le podía ir a peor.
-Toma tus cuatro tazones y la salsa especial ultrasecreta.
Los dos se sentaron en una de las mesas de delante del puesto y Renge se dispuso a comer, decidió que se comería dos sin salsa y los otros dos con salsa.
-Ummm esta buenísimooo – comento con la boca llena de arroz - ¿No quieres?
-Ya te he dicho que no.
Aunque lo cierto es que tenía hambre pero el arroz otaku era algo que no entraba entre sus opciones de comida.
-Vamoooooos, no seas así, al menos pruébalo.
Decidió que entre escucharla quejarse y probar el dichoso arroz era mejor y más productivo probarlo. Le quito los palillos a Renge y el bol que tenia delante y cogió una pequeña cantidad de arroz, su sorpresa fue cuando sus papilas gustativas degustaron aquello. Estaba reamente bueno, ¿Qué diablos le echarían a arroz? No se esperaba para nada que le llegara a gustar pero así era y bastante de hecho.
-¿Y bien? – pregunto Renge inquieta.
-Está mejor de lo que pensaba – tampoco iba a confesarle que le había encantado.
-Wiiiii lo sabía pues ala dos tazones para ti y dos para mí, voy a pedirle otros palillos al tendero.
Kyouya no replicó, en parte porque tenía hambre, en arte por que le había gustado bastante el arroz pero lo que de verdad le estaba inquietando era la salsa "ultasecreta" si el arroz sabía bien la salsa tenía que estar riquísima.
Renge volvió con los palillos y Kyouya le dijo que deberían probar la salsa y eso hicieron vertieron la misteriosa salsa sobre los tazones y la expresión de ambos jóvenes no tuvo precio, se miraron por inercia y extrañeza al hallarse ante una misteriosa pero deliciosa salsa.
-¡Esta buenísima!- dijo Renge emocionada.
-Pues sí, ¿Qué ingredientes llevara? –se cuestionó Kyouya.
-Si supiera hacerla mi arroz otaku estaría mucho más bueno – se lamentó Renge.
Cuando acabaron de comer, por primera vez en toda la tarde fue Kyouya el que tiro de la chica hacia el stand del arroz.
-Vaya, hola, si es el chico que no quería arroz ehh… no te creas que no, al final he visto que si has comido – decía el tender completamente feliz al ver que el reacio chico había caído rendido ante su arroz.
-Kyouya-sama que hacemos aquí…
-¿Qué ingredientes lleva la salsa? – pregunto sin rodeos el joven Ootori.
-¿Cómo, oye crees que si lo dijera seria ultrasecreta?- pregunto irónicamente el tendero.
Kyouya saco su cartera.
-¿Por cuanto me dice la receta? – decía mientras sacaba billetes, que normalmente no tenia por que no se movía con dinero en efectivo si no con tarjetas, pero precavido sin saber el lugar al que lo llevaría Renge decidió coger tambien dinero en efectivo.
-¡¿Pero qué?! ¿Te crees que el orgullos otaku se compra así por que sí? – una enfadadísima Renge apareció frente a él – De eso nada, perdónele señor - y se llevo a Kyouya arrastrándolo del brazo.
-¡Eh! Encima que era para ti, tú eras la que la quería para hacer tu arroz – replico Kyouya molesto.
-Ya pero no de una manera tan ruin - y de repente los ojos de la chica se posaron en un enorme poster tamaño persona de Uki Doki Memorial y fue corriendo con un arrastrado Kyouya detrás.
Tras varias compras más la chica decidió que ya había atormentado bastante al chico y le propuso volver a casa, pero cuando se dirigieron hacia la salida los ojos de Kyouya se posaron en un objeto y fue hacia el stand sin reparar en Renge que por suerte se dio cuenta y lo siguió.
-¿Qué has visto? – Pero su pregunta no necesito respuesta pues entre las manos del chico había un peluche de Domo-kun bastante kawaii- ¿Te gusta Domo-kun? No lo sabía – pregunto ella alegre.
- No, ni siquiera sé lo que es pero una vez vi a mi hermana con un llavero de este muñeco así que supongo que le gusta, se lo voy a comprar.
-Ohhhhh…
-¿Qué pasa? – inquirió extrañado por el "ohhh" de la chica.
-Eres tan tierno acordándote de tu hermana y comprándole un regalo, que bonitoooooo, eres un buen hermano, seguro que le hace mucha ilusión.
Kyouya sonrió.
¿El un buen hermano? Nunca se lo había planteado si bien con sus hermanos mayores la relación no era mala tampoco era de lo más agradable o cariñosa, pero con Fuyumi era distinto, ella lo trataba bien y se preocupaba por él, le daba más cariño que nadie en su familia y el la admiraba porque veía en ella a una buena mujer, decidida y cariñosa así que ciertamente quería bastante a su hermana.
-Si… supongo que le gustara.
Sin más compro el peluche y se fueron de aquel sitio que al final no había resultado tan infierno como él creía. Aunque quizás no había sido el sitio si no la compañía lo que había hecho que no fuera tan horrible.
Horas después en casa de los Ootori, en el mini-apartamento de Kyouya.
-¡Ahhhhhhh! ¡Kyouya-san, es muy bonito me encantaaaaaa! Te has acordado de mí – su hermana completamente eufórica lo abrazaba con fuerza.
Sin duda le había gustado.
Continuara...
No se muy bien porque me gusta poner continuará al final como si esto fuera pokemon xD
Renge: JOJOJOJOJOJO espero que os haya gustado el capitulo, tendríais que haberme visto cantar jajajjaa en el próximo capítulo veréis un nuevo y moe cosplay para el host club.
Kyouya: no spoilees ¬¬
He usado mi Usa-chan kick para echar a esos dos, aquí solo hablo yo xD
Quería explicar que los animes y pasiones que tiene Renge son mis propios gustos, me explico, que las series de las que haba Renge o los personajes que le gustan son animes y personajes que me gustan a mi por que así se me hace más fácil hablar de ellos, en este capítulo por ejemplo Sakura cazadora de cartas y Dragon Ball son dos animes que me encantan y Hello Kitty y Domo-kun dos mascotas-marca que me gustan muchísimo también, en el primer capitulo hablo de Toradora! que es un anime que me encanto.
