Holaaaa :D he tardado en escribir el cap lo se :( pero bueno aquí está.
Ya tengo el siguiente pensado. No se cuando podré escribirlo.
Muchas gracias por los reviews en serio, me hace tanta ilusión recibirlos y contestarlos.
Espero que os guste el cap ^^
Los pensamientos van entre comillas "
Si hay alguna falta de ortografía decidmelo, por favor.
Disclaimer: Ouran Hih School Host Club y sus personajes pertenecen a la gran Bisco-sensei, Nietzsche Así habló Zaratustra ¿?
Capítulo 7: Concierto
El sol brillaba en lo alto del cielo, no con demasiada intensidad pero sin dejarse cubrir por nubes que siempre parecían querer opacarlo, lo cual hacía que el clima fuera simplemente perfecto: soleado, pero sin calor y con la iluminación perfecta.
El típico día en el que parece que incluso hay más pajarillos cantando, revoloteando y danzando libremente y mariposas surcando el perfecto cielo azul dejando ver lo preciosas que son sus alas. Un día de película. Un día ara salir a pasear, para tomar un helado o un café en una bonita cafetería, para ir de compras, para ir a un parque de atracciones, para reunirse con amigos e incluso para salir en búsqueda de tu media naranja.
Pero no era tan aprovechable para todos. Mientras apretaba los botones de su móvil miraba la ventana y pensaba el día tan increíblemente perfecto que sus ojos apreciaban pero que su persona parecía no tener derecho a disfrutar.
Porque si, Kyouya Ootori no estaba dando ningún paseo, ni disfrutando de la suave y relajante brisa; no, el estaba llamando una y otra vez por su móvil, de pie, frente a la ventana observando el precioso día que parecía estar prohibido para él.
— No, no se preocupe, al contrario, discúlpeme por haberle molestado. Muchísimas gracias por todo, que pase un buen día —su perfectamente imitada voz de persona totalmente encantadora y adorable había aparecido, mas cualquiera que viera su rostro vería la falsedad de sus palabras o al menos una parte.
Realmente sentía molestar, pero no le alegraba para nada el hecho de que esa persona no hubiera podido ayudarle en su cometido.
"Ahhh, otro más que no me soluciona nada… joder con lo bien que estaría yo en el jardín disfrutando de la brisa… o viendo Shaman King… ¿he pensado yo eso? Joder cerca de Renge y haberla dejaba meterme en estas frikadas me afecta, y mucho. Tsk encima ahora ni puedo relajarme en el jardín y también es ella la culpable…"
Tras pensar eso, la mente de Kyouya retrocedió en el tiempo, aunque no mucho, tan solo hasta el día anterior viernes, a la hora en la que el Host Club acababa su jornada y se disponían a regresar a casa.
Se había encontrado con Renge mientras salía el primero, ya que realmente tenía ganas de llegar a su casa y descansar del Club, del instituto, de los cosplays, de las clientas y de Tamaki… si de Tamaki el cual con su loca imaginación e infinita energía lo dejaba agotado día tras día.
Al verla la había saludado, y se había colocado a su lado para descender por las majestuosas escaleras del Ouran Highschool para llegar hasta la salida de este. Por supuesto considerando que ambos se dirigían al mismo lugar había iniciado una conversación con la chica, acto que en comparación con poco tiempo atrás era algo extremadamente fácil y normal de conseguir.
— ¿Qué tal el día? — preguntó el chico con simpleza dando pie a una conversación.
Aunque la situación entre ellos era mucho más cercana ahora, todavía no sabía muy bien como iniciar una conversación con esa chica de forma casual, de hecho el no era una persona que disfrutara de iniciar conversaciones a no ser que esto le reportara algún beneficio. Pero bien sabía que solo con esa simple pregunta era suficiente pues Renge era de todo menos silenciosa, se podía decir que toda la elocuencia que le faltaba a Mori la tenían repartida entre ella y cierto rubio, por lo que era consciente que solo con eso ella se encargaría de entablar la conversación.
— Bueno, bien como siempre supongo…
Era obvio que no lo decía convencida por lo que Kyouya no pudo evitar preguntarse porque no diría desde el principio lo que pensaba, más bien parecía que quisiera que él le preguntara y así tener una escusa para contarle lo que le ocurría.
— Pues no te veo muy convencida.
— Joo, es que últimamente no he estado muy activa en el foro de Vocaloid FC, y no me había enterado de que el viernes de la siguiente semana va a haber un concierto de Miku y tenía muchas ganas de ir, porque desde que estoy en Japón no he podido ir a ninguno, y resulta que ya no quedan entradas ¿te lo puedes creer? Abrieron la taquilla ayer que era jueves y ya hoy no quedan. Aunque claro Vocaloid es tan famoso que no me extraña, pero no es justoooooo
Renge paró su discurso para inflar sus mofletes por el enfado, pero Kyouya solo pensó que parecía una niña pequeña enfadada porque no le compran el juguete que quiere y que tras una pataleta sigue sin conseguirlo por lo que infla sus mofletes con rabia. Aunque Kyouya pensó que aun siendo bastante infantil, no dejaba de verse infantilmente adorable. Pero tras darse cuenta de sus pensamientos agitó su cabeza como si eso fuera a ayudarlo a que estos desaparecieran y se centró en lo dicho por la chica, confirmando primero lo que había pensado anteriormente: ella iniciaría una conversación rápidamente y realmente quería que él le preguntara que le ocurría para tener la excusa para revelarlo todo. Aunque dejando eso de lado… ¿Qué era Vocaloid?
— ¿Vocaloid?
— Claro, ¿no sabes lo que es? — Ante la negación del chico prosiguió — veras es un programa gracias al cual se pueden hacer canciones y cada Vocaloid tiene una voz distinta y…
— Um, si eso es el holograma ese de una chica con coletas y el pelo azul que sale todo el día en televisión ¿verdad?
— ¡Pero bueno! ¿Cómo puedes decir "una chica con coletas y el pelo azul"? ¿Cómo puedes hablar así de Miku Hatsune la reina Moe?
— Oh perdona, no estoy acostumbrado a tu vocabulario friki — respondió Kyouya con falso arrepentimiento.
—Lo creas o no es conocida mundialmente, sus conciertos llegan a tener más espectadores que los de cantantes de carne y hueso.
— O sea, ¿Qué quieres ir a ver un holograma y a escuchar a un ordenador? — el chico parecía no poder creerlo.
— Bah, di lo que quieras, la combinación de esos hologramas y esos ordenadores crean a mis queridos Vocaloid… y no podre verlos — la cara de Renge volvía a reflejar una gran tristeza.
—Bueno, otra vez será — Kyouya habló sin ninguna maldad esta vez mientras ambos reanudaban su camino que habían parado en la entrada del instituto para la explicación.
—Sí, no queda otra… tenía tantas ganas de ir.
Kyouya miraba a Renge con atención, realmente se veía como deseaba ir al concierto y la verdad es que había tenido muy mala suerte, que todas las entradas se vendieran en un día parecía increíble, pero nada se podía hacer, aunque verla tan triste disgustaba a Kyouya mucho más de lo que el mismo imaginaba.
— Bueno, hasta mañana Renge — se despidió el chico antes de retomar su camino hacía su limusina la cual esperaba en la entrada del recinto.
—Sí, hasta mañana Kyouya-sama, que pases una buena tarde — la chica le dedicó una sonrisa aunque se veía claramente que estaba triste aun por el tema del concierto, por lo que Kyouya correspondió brevemente a la sonrisa ara girarse y no tener que observar la decepción de la chica.
"Me siento mal por ella, pero es que no hay nada que hacer, pero… es que estaba tan triste"
Siguió andando hacia su limusina y cuando Tachibana le abrió la puerta para entrar tras preguntarle cómo le había ido el día, le pidió que fueran directamente a su mansión sin entretenerse porque tenía que realizar algunas llamadas.
En esa tarea estaba inmerso con el apetecible día que fuera de su mansión se apreciaba. Había llamado a algunos contactos pero ninguno hasta ahora había sido de ayuda, si su padre se enterara de que estaba molestando a personas importantes y bien posicionadas por una minucia como un concierto, lo hubiera regañado enteramente. Pero Kyouya sabía que no tenía porque llegar a oídos de su progenitor.
Ni él podía creerse que estuviera perdiendo su preciado tiempo llamando a contactos importantes solo para conseguir unas entradas para un concierto muy friki y otaku para Renge. Pero así era ni más ni menos, aunque conforme que pasaba números y llamadas empezaba a desesperar y perder la paciencia. Con la de personas que conocía y nadie tenía alguna relación con la sala de conciertos o la compañía de los dichosos Vocaloid.
"Siendo tan conocidos como Renge dice no nos vendría mal estrechar relaciones con alguien influyente en esa empresa, se lo comentare a padre"
—Sigamos probando…
El joven siguió probando números para conseguir aquello que la castaña que se encontraba triste en su mansión comiendo helado, consiguiera ir al concierto que tanta emoción le causaba.
Si, la pobre chica estaba en su sofá, viendo dramas románticos, con una caja enorme de pañuelos para las lágrimas y una gran tarrina de helado de chocolate y vainilla frente a ella, que estaba siendo devorada con un cucharon al más puro estilo americano, cuando una chica se siente triste y empieza a ingerir chocolate como si no hubiera mañana.
Renge había visto esa "táctica" para superar depresiones en las miles de comedias románticas americanas que había visto, y de hecho ya lo había puesto en práctica cuando se llevó la decepción de comprobar que Kyouya y Miyabi eran como el día y la noche.
Esa tarde solo habría helado y películas, quizás pareciera exagerado pero realmente deseaba ir, por lo que la decepción había sido enorme. Hoy ni practicaría para dar con la receta ni jugaría con sus simuladores de citas, anime sí que vería por supuesto, eso nada podría evitarlo.
Kyouya paseaba en círculos con el móvil en la oreja perdiendo ya la poca paciencia que le quedaba hasta que por fin parecía sonarle una campanita de la suerte.
— ¿Usted es un organizador? — aunque intentó reprimir la emoción que sentía al haber dado con la persona indicada tras infinitas llamadas, no pudo ocultarlo demasiado.
—Claro, no sabía que tuvieras interés en los famosos Vocaloid pero bueno realmente, es algo novedoso y entretenido con una variedad infinita de temas y estilos así que es normal que a los jóvenes os llame la atención — reflexionó el hombre que al otro lado del teléfono, se encontraba extrañado de que el menor de los Ootori le hubiera llamado, mas no estaba molesto, sabía que era un muchacho educado y consecuente, y si había acudido a él era porque estaba verdaderamente desesperado.
—Sí, bueno, realmente es una amiga mía la que estaba más interesada — estaba tan emocionado de saber que había acabado el tormento de llamadas infinita que habló sin pararse a pensar pero viendo que lo que acababa de decir podría interpretarse como que a él no le interesaba en absoluto rectificó — por supuesto yo también estoy interesado pero ella es aun más fan, el problema es que ayer se vendieron todas las entradas y se ha quedado sin posibilidades de ir…¿tengo alguna forma de conseguirle una entrada? El precio no importa.
— Jajajaja, vaya así que una amiga… claro, una amiga "especial" ¿no? El amor adolescente es tan adorable, no puedo dejarte sin ayuda chaval, tienes que sorprender y complacer a esa "amiga" así que ni te preocupes, ahora mismo os reservo dos plazas en el palco VIP completamente gratis.
Kyouya estaba demasiado sorprendido, el hombre había creído que Renge era su novia o al menos una chica que le gustaba y eso no era cierto, haciendo burla con la palabra "amiga" tendría que haber dicho que era una conocida, o para un amigo, además de que había dicho "dos plazas" con lo que el también tendría que acudir. Por un momento pensó en especificarle que simplemente necesitaba una y para una chica con la que no tenía ninguna relación amorosa, pero luego pensó que quizás eso hiciera que la oferta desapareciera así que decidió hacerle creer que estaba en lo cierto.
—Sí, muchísimas gracias, siento enormemente haberle molestado y más para pedirle un favor pero no encontraba ninguna solución, seguro que mi ami… que ella se alegra mucho.
— De nada chaval, pásatelo bien, jajaja ya has ganado algún punto con ella, te mandaré los pases VIP este mismo fin de semana. Hasta otro día — y colgó.
"¡Siiiiii! ¡Por fin! Aunque eso de que crea que Renge y yo somos novios no me termina de convencer… si habla con mi padre y le comenta algo no se que podría pasar, bueno no creo que pase, parecía feliz incluso con la idea de que fuera mi novia."
Tras eso se tumbó en la cama pensando si debería llamarla y decírselo o esperar a tener los tickets y dárselos en persona, la segunda opción le convenció muchísimo más, así que se levantó de su cama, se acercó a la estantería miró detenidamente todos los libros que en ella se encontraban hasta que decidió que le apetecía filosofar un poco y cogió un libro de Nietzsche, salió de su habitación y pasó por la cocina para coger una manzana antes de dirigirse al jardín para leer tranquilamente en la terraza de su mansión donde había mesas para tomar el té y disfrutar de la brisa. Aunque antes de que empezara a leer otro pensamiento acerca de cierta otaku le inundó la mente.
"Otra vez voy a quedar con ella a solas, esta vez para ir a un concierto, esto ya sería la tercera pseudo-cita y si cuento las veces que ha venido a mi casa a jugar a la play o ver frikadas… joder, me va a volver un friki total como ella."
Intentando no pensar demasiado en si sus salidas con Renge podrían considerarse citas o no, y en lo que Tamaki y los demás pensarían se dispuso a leer su libro, Así habló Zaratustra.
El lunes llegó bastante rápido a ojos del chico y eternamente lento para la decepcionada castaña. Las clases se disponían normalmente, deberes, exámenes, risas por alguna situación cómica, ver a su Haruhi-kun regañar a Hikaru y Kaoru por molestarla y no dejarla atender… lo normal que siempre acontecía en 1ºA. Pero en el intercambio entre la segunda y tercera hora mientras conversaba con algunas chicas de la clase, pasó algo que desde luego no acontecía normalmente en su clase: Kyouya Ootori se encontraba en el marco de la puerta solo, sin su inseparable y rubio amigo y parecía estar buscando a alguien.
— ¿Kyouya-senpai?
—Pero que dices Hikaru, Kyouya-senpai nunca viene a vernos.
—No, pues es cierto que es Kyouya — interrumpió Haruhi en la conversación de los gemelos, haciendo que el menor de ellos se girara para ver en la dirección que ella y Hikaru observaban.
—Qué extraño ¿no? ¿Pasara algo con el Host Club? — se preguntó Hikaru.
—Eso ha de ser.
Pero cuando los tres iban a avanzar hasta la puerta se sorprendieron viendo a Kyouya hablando con una chica de su clase que venía del servicio y parecía preguntarle algo, realmente podría entrar en la clase pero parecía no querer hacerlo, cosa que extrañó al trío de amigos de clase ya que si algo pasaba con el Club debería entrar y decírselos sin más; pero su sorpresa fue mayor cuando vieron que la persona a la que la chica iba a avisar para que saliera a hablar con Kyouya era ni más ni menos que Renge, la cual parecía tan sorprendida como ellos.
Hikaru y Kaoru se miraron y sonrieron diabólicamente mientras emprendieron camino hacia la puerta para espiar, ya que Kyouya y Renge se habían apartado de la puerta con lo que mientras que no salieran no los pillarían, pero Haruhi agarró a cada uno de una oreja.
—No se escuchan conversaciones ajenas, sois peores que críos.
— ¿Eh? —se quejó Hikaru.
— ¿A ti no te interesa? —preguntó Kaoru.
—No, para nada.
—Como siempre — murmuraron aburridos ambos gemelos pero fueron incapaces de desobedecer a la chica.
Fuera de la clase Kyouya sacó los dos pases VIP y se los tendió a Renge, quien los miró sin comprender hasta que no los leyó, tras eso abrió los ojos tanto que parecía que los ojos se le saldrían de las órbitas.
—Pe-pero esto es… —estaba tan emocionada que parecía no creérselo, estaba segura de que veía mal y la obsesión y decepción que sentía le hacía imaginarse cosas.
—Dos pases VIP para el concierto de Vocaloid este viernes —respondió Kyouya con una media sonrisa divertida.
—Pero… ¿Cómo lo has…?
—Tengo mis contactos deberías saberlo…
— ¿Y me las das a mi? — Kyouya empezaba a pensar que Renge nunca saldría del shock.
—Obviamente, tú eres la que deseaba ir con todas tus fuerzas ¿No?
Renge solo miraba una vez de las entradas a Kyouya, creando un bucle ante sus ojos Kyouya-entradas que parecía no tener fin.
—Pero, como ves son dos, yo también voy — al ver la que la cara de sorpresa de la chica crecía aun más y le mostraba una alegre sonrisa, se apresuró a aclarar — es que veras el hombre que me lo ha conseguido es un conocido de mi padre y bueno, malinterpretó todo y pensó que yo también tenía interés y además pensó que tu y yo… bueno, que éramos novios. Por lo que si yo no voy sería realmente extraño.
Kyouya esperó a ver cómo reaccionaba ante eso la chica, esperaba que se avergonzara un poco por la confusión como él hizo pero la reacción de la chica estaba fuera de cualquier predicción del joven. Ella tras escucharlo solo sonrió más ampliamente y se lanzó hacia él abrazándolo fuertemente haciendo que Kyouya se tambaleara ante ese improvisto ataque, al mismo tiempo que se quedaba sin saber cómo reaccionar, puesto que no esperaba para nada que Renge lo abrazara.
— ¡Wiiiiiiii! ¡Kyouya-sama eres el mejor del mundo! ¡Gracias mil gracias, no me importa nada lo que piense estoy tan feliz que nada más me importa y que tú me acompañes es ya un sueño!
Tras decir eso apretó aun más el abrazo. Kyouya no sabía qué hacer, estaba completamente colorado ya que podía decir que nunca había sido abrazado así por una chica. Mentira. Si, ya lo habían abrazado así antes, y había sido precisamente la misma chica que ahora lo estaba asfixiando, el día que se conocieron. Luego pensó el día del ascensor, definitivamente no era la primera vez que Renge se le acercaba tanto, pero igualmente le causaba nerviosismo y vergüenza, aunque fuera un Host él solía mantener las distancias con las clientelas, además de que él no era una persona cariñosa que acostumbrara a dar abrazos. Si a todo eso le sumaba los detalles como que estaban en mitad de un pasillo en el que obviamente pasaban profesores y alumnos, estos últimos los miraban sorprendidos y cuchicheaban, además estaban cerca de la clase de Haruhi y los gemelos endemoniados por lo que si estos los veían estaría perdido. Definitivamente Kyouya estaba avergonzado pero la chica que lo estaba aprisionando mientras seguía gritándole lo feliz que estaba y dándole las gracias, parecía haberse olvidado de donde se encontraban o mejor del mundo entero.
— ¡Renge, suéltame! ¡Estamos en el pasillo!
— ¡Gracias! Eres el mejor…
Coff, coff.
Kyouya giró su cara hacía la tos que acababa de oír para encontrarse al profesor que suponía iría a dar clase a 1ºA, que los miraba con una ceja enarcada y los brazos en jarra. Renge también lo miró, con lo que Kyouya pensó que lo soltaría, pero para nada, simplemente se le quedo mirando pero seguía rodeando a Kyouya con sus brazos.
—Señorito Ootori, señorita Houshakuji, estamos en el instituto, por favor dejen sus muestras de afecto y amor para fuera del recinto y usted señorita entre a clase.
Kyouya se sentía abochornado completamente y tan pronto como Renge lo soltó se disculpo con una reverencia al profesor y miró a Renge con furia por la escena que acababa de formar pero al ver la alegría de la chica acabó sonriendo un poco antes de marcharse lo más rápido que podía hacía su clase rezando para que nadie de esta lo hubiera visto.
Renge entró dando saltos a su clase, donde un par de gemelos no tardaron en abordarla, con una Haruhi resignada detrás.
— ¿Qué quería decirte Kyouya? —preguntó el mayor de los hermanos.
–No es nada del club ¿cierto? — corroboró el menor.
—No, Kyouya –sama es tan genial, me ha conseguido entradas para el concierto de Vocaloid.
Aunque estaba completamente feliz y excitada sabía que al Rey de las sombras no le gustaría que nadie supiera que él la acompañaría por lo que obvio ese pequeño detalle, volviendo a su asiento, para seguir con un día que cierto chico se había encargado de alegrarle completamente.
Mientras en 2ºA…
—Ohh Kyouya estas colorado, ¿Qué te pasa? ¿Te sientes mal? — Tamaki vio como su amigo entraba como alma que lleva el diablo hacia su sitio con una expresión que nunca le había visto.
—No, estoy bien, ya ha llegado el profesor, concéntrate en las clases.
—Siii — contestó como lo haría un niño pequeño regañado por su madre.
Entonces Kyouya noto vibrar su móvil en el bolsillo y miró disimuladamente de que se trataba.
Renge, administradora otaku y loca del Host Club
Wiiiii, mil gracias de nuevo. Eres genial, aunque ahora que lo pienso, nunca das puntada sin hilo, ¿no querrás algo a cambio no? Aunque sea así da igual pídeme lo que quieras estoy en deuda. Por cierto no sabes nada de Vocaloid ¿no? Pues en esta semana tendremos sesiones intensivas de Vocaloid por la tarde, además en los conciertos cada uno tiene asignado un color para las barritas fluorescentes así que tienes que elegir cuál es tu favorito.
Nos vemosssssss.
Kyouya sintió un tic en el ojo… ¿ahora también pensaba introducirlo en el mundo de Vocaloid? ¿No había tenido suficiente con el anime? Además… ¿sesiones intensivas? Eso significaba que iban a quedar juntos, lo que significaba al mismo tiempo más pseudo-citas o lo que fueran… definitivamente no entendía como esa chica lo descontrolaba tanto de su exhaustiva rutina, pero sin dudo era la mejor para ello.
Pero tras recapacitar sobre eso, releyó el mensaje dándose cuenta de una parte "nunca das puntada sin hilo, ¿no querrás algo a cambio no?" Ahora que lo pensaba, el nunca hacía algo sin obtener nada a cambio y esta vez le había salido de un modo altruista que pocas veces mostraba, aunque estúpidamente pensó que el verla sonreír sabiendo que estaba triste había sido suficiente pago.
Continuará...
Que mono Kyo-chan ^^ aishhhh yo también quiero ir a un concierto de Vocaloid para ver a Rin y Len *.*
Bueno "no dar puntada si hilo" significa no hacer nada sin tenerlo todo bien planeado o esperando algo, por si no habías escuchado la expresión.
