Hola :D hace tiempo que tenia escrito este capitulo (bastante) entonces os preguntareis por qué no lo he subido antes -.- pues porque quería escribir la contraparte y subir los dos a la vez. Este cap se llama Dudas y el siguiente será Reflexiones y bueno pues serán eso reflexiones pero de Renge. Quería subirlos juntos pero al final hoy no he podido resistir y he publicado este, aun así no creo que tarde mucho en escribir el siguiente, ahora que al fin tengo tiempo. Últimamente he estado de exámenes y también he estado enferma así que no he escrito nada de este fic.
Este cap no tiene los pensamientos en " al principio porque todos son pensamientos, ya luego cuando la narración es normal si.
Como siempre si tiene algún error o falta ortográfica decidmelo please.
La verdad es que no sabéis como me ilusionan y animan vuestros review, son siempre tan bonitos y me animan tanto que un gracias se queda muuuy corto para expresar lo agradecida que me siento, así que espero no decepcionaros y que sigáis dejando esos preciosos reviews :D
Disclaimer: Ouran High School host Club pertenece a Bisco-sensei.
Capítulo 8: Dudas
¿Cuándo?
¿Cuándo empezó todo? ¿Cuándo empezó a formar parte de mí día a día? ¿Cuándo hablarle se hizo un hábito, una necesidad?
¿Fue el día de la cena hace ya unos meses? ¿Fue antes algún día en el club o quizás después de la cena? ¿Fue cuando dijo que yo era su príncipe por parecerme a Miyabi?
No… no lo sé o ¿sí?
La cena. Ese día lo cambio todo, le mande el dichoso mensaje que dio lugar a una rara e inesperada cita… ¿cita? no, sus encuentros no eran citas era solo eso… encuentros entre amigos ¿o no?
Apretando botones en su móvil llegó hasta el mensaje de unos meses.
"Gracias por dejarme en buen lugar ante mi padre, no me imaginaba que esto pasaría, ni usaría un mensaje para hablarte de algo ajeno al club. Solo esta vez y sin que sirva de precedente, te acompañare a comer tazones de arroz otaku, ¿crees que podrás comerte cuatro tazones?
P.D: yo no pienso comer ninguno."
Esto fue lo que lo empezó.
¡Ahhhhhhhh, no lo sé!
¿Por qué no lo sé?
¿Por qué lo quiero saber?
¿Por qué siempre controlo todo y ahora no sé nada?
¿Por qué todas las cuestiones que tornan hacia ella no tienen respuesta?
Renge.
No entiendo cuando empezamos a hacernos amigos y a dejar de ser simples conocidos de mismo club. Cuando empezó a dejar de llamarme sama ni senpai me trata de tú a tú como a un amigo bastante cercano y no me importa pero… ¿cómo ha sido? Nunca pude imaginar esto no lo entiendo siquiera.
¿Debería entenderlo? ¿Dejarlo pasar?
¿Por qué me preocupa? No es nada malo ¿no?
Simplemente inesperado eso es todo, no es el tipo de persona con el que yo me relacionaría ¿o sí?, no es como la imaginaba es otaku, fujoshi, chillona pero es más, es una buena persona, una buena amiga, con ella se me olvidan las preocupaciones, mis metas y mis méritos.
¿Usa magia para que me olvide?
— ¿Qué diablos estás diciendo? Estás loco, completamente loco.
¿Porque nadie pregunta en el club?
Haruhi obvio pasa de todo, es una chica apática sin curiosidad alguna según parece; Mori y Honey viven a su manera no se meten en nada a no ser que sea necesario y entonces dan sus siempre maduros y oportunos consejos, bueno por ello son los senpais y los más adultos, vale esos tres es comprensible pero…
¿Y los otros tres? oh vamos los gemelos sospechan de todo y se meten en todo lo que les llama la atención ya sea para molestar o inmiscuirse ¿les dará miedo preguntar? no yo no doy miedo hasta ese extremo .Pero y él… que hay de Tamaki, el siempre se interesa por todos y por mi también por algo es mi mejor amigo ¿no? ¿Por qué no me pregunta? no me creo que no le intrigue a la vista está de todos que mi relación con Renge no era precisamente estrecha y ahora vamos a muchos lugares juntos y nos vemos con frecuencia le tiene que intrigar.
Será mejor que me vista o sino llegare tarde y Renge se enfadara porque se perderá el principio de su película tiene gracia que vayamos al cine a ver una película sobre una fujoshi ni que fuera de ella misma, a ver donde tengo la entrada… ah aquí está.
Miró la entrada que tenía en sus manos antes de guardarla en la cartera para no olvidarla.
Kanojo Fujoshi* 19:00
Sala 2 Butaca 7
Seguramente me aburra, pero para variar no pude decirle que no, pareciera que me embruja pero no soy capaz de negarme, además dice que será interesante ya que al igual que yo el protagonista al principio no comprende lo que ser Otaku implica. También dice que se parece a mí físicamente, uhmm otra vez me idealiza como con Miyabi, este también llevará gafas.
Tres días más tarde…
Un pensativo Kyouya recorría el pasillo hasta la tercera sala de música del Instituto Ouran pero al acercarse se percató de algo, bastante infrecuente.
—Ahhh se han dejado la puerta abierta — efectivamente la puerta de la tercera sala de música se encontraba entreabierta— no es mucho pero cualquiera podría escuchar las conversaciones y eso desde luego no sería beneficioso es más, podría producir bastantes perdidas de ingresos.
Antes de empujar la puerta y reprender a sus despistados compañeros la conversación que en esa sala se desarrollaba lo hizo detenerse al escuchar su propio nombre en boca de sus compañeros.
…
—Pero tono…
—Vamos…
—He dicho que no.
— ¿Pero por queeeeeee? es muy extraño.
—Kyouya yendo con Renge a sitios frikis, quedando para ir a comprar o ver cosas juntos ¿qué es eso? — preguntaba con cara de sorpresa rozando el miedo Hikaru.
— ¿Sabes Takashi? creo que Kyo-chan es muy amigo de Renge-chan — le dijo un sonriente Honey a su primo mientras introducía otro pedazo de tarta en su manchada boca.
—Si— fue la única contestación de este.
— La verdad yo tampoco lo esperaba— Haruhi intervino en la conversación.
—A ver, a mi también me intriga, vale es obvio, pero dejémoslo estar parece que no sabéis que Kyouya es reservado probablemente ni de una respuesta conclusiva si le preguntamos — dijo el Rey del Club intentando disuadir a sus entrometidos compañeros.
—Pero lo habremos intentado— replico Kaoru.
—He dicho que no.
—Tono eres su mejor amigo algo te dirá— seguía insistiendo Hikaru.
Al otro lado de la puerta Kyouya se encontraba completamente quieto como si respirar un poco más fuerte fuera a delatar su posición.
¿Desde cuándo el espiaba?
¡Ah sí! desde que era amigo de una otaku con la cual veía animes y comía arroz otaku y desde que no era capaz de organizar sus pensamientos ni de responder sus propios interrogantes internos.
—Veréis esto es difícil de explicar creo a no ser que como yo, seáis capaz de ver en Kyouya más allá de lo que él quiere mostrar— todos prestaban atención a las palabras de Tamaki — a veces me recuerda a Hikaru y Kaoru.
Los tres aludidos pusieron cara de sorpresa, claro que al joven con gafas nadie pudo verle esa expresión.
Los gemelos se miraron como para intervenir pero al ver que el rey iba a proseguir callaron compartiendo una mirada cómplice.
—Así es, al igual que vosotros tengo la impresión de que Kyouya se encierra en su mundo, no de la misma forma que vosotros pero algo así, él habla con cualquiera y tal pero no se relaciona profundamente con alguien que no le reporte beneficios todos lo sabemos, con los miembros del club tiene una buena relación pero… ¿qué hay de los demás?
Todos escuchaban con atención sobretodo Kyouya a sabiendas de que Tamaki estaba entrando en una tema profundo y delicado para él, como eran las profundidades de su complejo corazón.
El rey prosiguió.
—Pues sí, con los demás no profundiza ninguna relación de amistad, complicidad o de índole amorosa con alguna chica, es por eso que creo que al igual que los gemelos teme una intromisión en su mundo bien formado y asegurado, su mundo de méritos e intereses pero por supuesto él es mucho mas, yo puedo verlo, lo sé.
—Sí, es una buena persona lo quiera reconocer o no— corroboró Haruhi.
—Kyo-chan es un buen chico —Honey había dejado su tarta de lado para enfocar todos sus sentidos al tan importante comunicado de Tamaki.
—Es admirable— completo Mori.
—Jajaja sí —rió despreocupado Hikaru— aunque de un poco de miedo…
— Se puede contar con él— terminó Kaoru.
Tras la puerta se encontraba un sorprendido Kyouya que no daba crédito a las palabras de sus compañeros.
—Por eso mismo me temo que si nos inmiscuimos más de lo que nos corresponde sea capaz de cambiar de actitud e incluso dejar de relacionarse con ella, le preguntare en breve, yo también lo tenía pensado pero a mi manera, cuando vea que es oportuno mientras tanto quiero que no os metáis por favor. Kyouya me importa bastante y no quiero que un paso en falso o una estupidez eche a perder la sorprendente amistad que ha estrechado con Renge.
Todos los miembros del club sonrieron asintiendo con la cabeza, todos habían entendido, todos estaban de acuerdo, pensar en los sentimientos de Kyouya valía más que cualquier intriga.
—Sí, aunque sus galletas no estén buenas, Renge-chan es una buena chica así que es una buena amiga para Kyo-chan ¿verdad Takashi?— preguntó el pequeño rubio a su silencioso acompañante.
—Si él es feliz, es suficiente — terminó Mori-senpai breve y conciso como de costumbre pero siempre noble.
—Ajá, Renge es una buena persona — opinó Haruhi— quizás le venga bien estrechar lazos con alguien muy distinto a él mismo.
Tamaki sonreía feliz al ver que todos estaban de acuerdo, pero su mirada giró hacia los dos miembros más pesados del club y más temibles cuando estaban aburridos pues no había que olvidar que no había nada peor que un par de gemelos aburridos.
— ¿Y vosotros, gemelos malvados? — inquirió con un tono autoritario.
—De acuerdo…. Nos aguantaremos —dijo Kaoru.
—Pero cuando sepas algo nos lo dices ¿eh?— exigió Hikaru.
—Sí, sí tranquilos, la verdad me emociona pensar que Kyouya ha decidido darle una oportunidad a Renge y no juzgarla por sus gustos.
— ¿Y si Kyo-chan y Renge-chan se enamoran?— Honey volvía a devorar la tarta abandonada hacía escasos minutos.
Esta vez Mori no tuvo respuesta alguna.
—Alaaa mamá engañaría a papá— se sorprendió Hikaru.
—Y encima tú estas ayudando a que eso ocurra— dramatizó Kaoru.
— ¡Ahhhhh es cierto que estoy haciendo!
Tras la puerta Kyouya se encontraba en shock.
¿Aquellos eran sus compañeros? ¿Los idiotas, locos y escandalosos miembros del club? Estaba gratamente sorprendidos por la preocupación que tenían ante su persona y esa alegría le hizo reír despreocupadamente, que el club se preocupara por él tranquilizaba su cabeza que estaba agobiada de tantos interrogantes.
Así que deseando acabar ya, y entrar a aquel club de locos en el cual se estresaba a diario pero donde se divertía como en ningún sitio empujo la puerta y entró decididamente.
—Como podéis ser tan descuidados…
Los gemelos y Tamaki miraron con miedo al vicepresidente temiendo que llevara demasiado tiempo ahí y hubiera escuchado algo.
—Habéis dejado la puerta entreabierta, cualquiera que pasara cerca os podría haber escuchado hablar, menos mal que desde el fondo del pasillo me he percatado y he venido inmediatamente a cerrarla—mentira— tened más cuidado.
—Bahhh no te estreses Kyouya-senpai —empezó Kaoru.
—Si aquí no se habla de nada importante o que deba ocultarse —más mentiras — terminó Hikaru.
—Umm no claro que no, solo el hecho de que Tamaki el Rey maravilloso y caballeroso está loco y se encoje a llorar como un emo en las esquinas cada dos por tres, solo que Honey tiene una parte black que haría llorar a algunas clientas, solo que vosotros no os queréis más allá de lo que se quieren dos gemelos y que no hay ni relación tabú ni nada; y por último que Haruhi es mujer... creo que solo Mori es tal como muestra ,no hablamos de nada que deba ser ocultado no…— la ironía era obvia en el tono del rey de las sombras.
— ¡Ahhhh que estúpidos hemos sido, si alguien descubre que mi hijito es en realidad hijita tendremos problemas, ahhh Haruhi perdón!
Abrazando a Haruhi una nueva película dramática se desarrollaba en esa rubia cabeza.
—A mi me da igual, quítame las manos de encima senpai— se quejaba la acosada chica.
—No te preocupes yo he cerrado y nadie estaba cerca no hay de qué preocuparse — lo tranquilizó Kyouya.
—Okaasan… — Tamaki se acercó a su querido Kyouya completamente alegre de que este hubiera prevenido que tan vital información corriera más allá de la sala de música.
—Si, otosaan —dijo Kyouya poniendo sus manos en los hombros de este — ya no hay de qué preocuparse, ahora a trabajar.
Así un nuevo día en el club para jóvenes damas aburridas comenzó.
Al día siguiente y tras una larga noche de pensamientos Kyouya decidió hablar con Tamaki acerca de su curiosa amistad con Renge.
Eran las diez de la mañana y en la clase de 2ºA ningún profesor se encontraba presente pues el profesor al que le correspondía la hora se había sentido indispuesto y no había acudido al instituto, por lo que los alumnos aprovechaban esa hora para estudiar, terminar deberes o arremolinare al final de la clase para hablar. Nuestros dos jóvenes host no necesitaban estudiar más, ellos ya eran los primeros de la clase, aun así se encontraban al final por si les apetecía entablar alguna conversación no molestar a los estudiosos alumnos que aprovechaban la hora. Kyouya leía un libro mientras que Tamaki dibujaba alegremente un dibujo de Haruhi y él mirando la puesta de sol sobre el mar, cogidos de las manos sobre alguna roca.
Kyouya miro por encima de su libro a su compañero de delante para comenzar una conversación, el cual en vez de dibujar en su propia mesa lo estaba haciendo en la de Kyouya para así no darle la espalda , además no le molestaba pues este estaba reclinado hacia atrás en la silla con su libro en las manos.
—Tamaki, si sigues así acabaras dibujando doujinshis enteros como Renge…
"Mierda, quiero hablar de ella sí, pero no quería mencionarla de repente"
—Formaríamos un buen dúo ella y yo haciendo doujinshis ¿no crees?
—Sí, ambos tenéis una imaginación muy desbordante y poderosa.
—Jajaja si— Tamaki iba a proseguir con su dibujo cuando su mejor amigo le llamo.
—Tamaki— el aludido subió la vista del dibujo — hay algo de lo que quería hablarte…
—Adelante— le invitó el rubio.
—Verás se que te parecerá raro a ti y a todo el club mi repentina amistad con Renge…
—Repentina no, ya lleváis un tiempo siendo cercanos, pero si al principio si fue repentina.
—Ajá si…— ya le costaba bastante sacar el tema como para que le estuviera cortando, Tamaki pareció darse cuenta y se dedicó a escuchar a su compañero el cual más que mirarlo a él miraba simplemente su libro del cual no había leído ni una sola palabra en toda la hora pues solo daba vueltas en su cabeza a esa conversación.
¿Por qué era tan difícil? No había nada de malo en su amistad con Renge ¿O sí? Solo era amistad ¿y si no era solo eso? bah pero en que estaba pensando los azules ojos de Tamaki le estaban taladrando para que continuara.
—Veras hace unos meses el padre de Renge vino a visitarla y mi padre lo invito a cenar en nuestra casa, por diversos motivos la conversación acabo desembocando en los asuntos del club y Renge me alabo diciendo que aunque solo fuera el vicepresidente era gracias a mí que todo marchaba bien.
La cara de Tamaki se torno un poco molesta ¿Por qué siempre opinaban eso? Él era un gran rey, era el que más designaciones tenía, no era justo y sin darse cuenta empezó a poner sus ojos de cachorrito.
—Ya se, ya se, eres un buen rey y el mejor en lo que clientas se trata, pero reconoce que administrativamente no eres el que se encarga.
—Jaja si bueno, es cierto— rió despreocupado así es, él era el numero uno con las clientas, Kyouya podía ser el número uno en todo lo demás, eso no le importaba, para él sus clientas lo eran todo — continua.
—Pues bueno, como agradecimiento tuvimos una cit….encuentro, un encuentro unos días después para ir a comer el arroz ese que a ella le gusta.
—Una cita.
—No, solo quedamos juntos, no era una cita.
—Juntos y solos... umm sí, creo que a eso se le llama cita.
—Una cita es cuando dos personas se gustan y nosotros no…no nos gustamos— Kyouya estaba rojo y ni sabía porque le había costado terminar la frase.
—La cuestión es, que desde entonces la he conocido mas allá de su apariencia, sus gustos, los prejuicios que tenia acerca de su persona y puedo decir que es una gran chica y la verdad — Kyouya sonrió sinceramente antes de proseguir hablando— es que me cae bastante bien, me siento cómodo con ella, le he cogido un cierto... cariño, supongo que es la palabra, me hace olvidarme de mis problemas y de mis méritos y de todo, además ve a través de mi, como tú, ve mas allá de lo que yo muestro a la gente y eso…eso me gusta.
Tamaki sonreía felizmente, la sonrisa sincera de Kyouya le había alegrado enormemente, ahí estaba su siempre frío y distante Kyouya sonriendo gracias a otra persona, era algo gratificante para él, la felicidad de su mejor amigo era como su propia felicidad.
—Pues me alegro, para llegar a tu corazoncito ya tiene que ser especial eh... quizás yo también debería hacerme mas amigo de ella.
Kyouya lo miraba escépticamente mientras reía tranquilizado de que su "idiota" mejor amigo lo hubiera entendido.
—Pero además de ser buena persona… Renge es muy guapa ¿verdad Kyouya?
—Tamaki sé por dónde vas, para — esa misma insinuación le había hecho tiempo atrás a su hermana y su respuesta había sido un simple "atractiva".
—No puede ser, no es justo, somos una pareja no puedes serme infiel y tan feliz, no es justo para mi ¿y los niños? ¿Acaso no piensas en ellos?
Kyouya miraba completamente cansado a su loco amigo que una vez más empezaba a fantasear ¿Cuántas fantasías se imaginaba a lo largo del día? Infinitas seria la cuantificación más próxima y como si pudiera ver a través de ese rostro perfecto medio francés medio japonés Kyouya casi juro ver el cine mental de Tamaki en el que consolaba su desecha familia abrazando a su Haruhi mientras acariciaba su cabeza diciendo:
—Tranquila papi esta aquí, todo será como siempre, nunca te dejaré.
— ¿Y nosotros que? También somos tus hijos— decían los gemelos.
—Vosotros iros con vuestra madre y con su nueva novia que ella sigue siendo vuestra madre y os quiere igual.
—No es justo, nos mandas con mamá porque no nos quieres, solo quieres a tu hija — se quejaban ambos una y otra vez.
—Bah, imagina lo que quieras— Kyouya decidió dejar a Tamaki fantaseando solo mientras miraba las rosas de patio del Instituto Ouran por la ventana que se encontraba a su lado.
Sí, Renge era mil veces más hermosa que todas esas rosas juntas.
Y sorprendido ante tal pensamiento decidió intentar concentrarse en su libro lo cual era imposible pues el Rey del Host club no paraba de dar alaridos llenos de pena por la infidelidad y el corazón destrozado de sus hijos, mientras toda la clase lo miraba asustado.
—Haré como si no te conociera, pero solo te diré una cosa, las clientas de nuestra clase te están mirando y estás actuando de forma patética si no paras las perderás y se irán conmigo, o con los gemelos o con cualquier otro host que no seas tú.
Como por arte de magia los alaridos cesaron y el joven de cabellos rubios se levanto majestuosamente acercándose a sus clientas y sacando una rosa de Dios sabe donde les dijo en su usual tono principesco:
— ¿Cómo se encuentran hoy mis bellas princesas?
Una bandada de KYAAAAS sumió la clase en una mayor locura, aun así el joven con gafas se dispuso a leer, habiendo conseguido su objetivo que Tamaki dejara de fantasear y gritar.
Definitivamente Kyouya era el rey en las sombras y desde ahí, tenía el control absoluto sobre lo que se le antojara.
Continuará...
*Kanojo Fujoshi/How to date an Otaku/ My geeky girlfriend tiene muchos nombres el primero el oficial en japonés, mencionar esta película es como una indirecta, pues el actor protagonista es Daito Shunsuke que es el actor que interpreta a Kyouya en el dorama o live-action de Ouran.
