Hola :D aquí esta Reflexiones, espero que guste porque la verdad se ha hecho solo, se me ha ido de las manos y a acabado saliendo muy distinto a lo planeado, pero bueno así es Renge: inesperada.

Espero que os guste y sigáis dejando esos increíbles reviews que tanto me alegran ^^

El relato del diario va entre comillas ""

EDIT: Había un pedazo de fallo e incoherencia pero ya lo he arreglado.

Disclaimer: Ouran Hih School Host Club y sus personajes pertenecen a la gran Bisco-sensei y Shaman King pertenece a Hiroyuki Takei


Capítulo 9: Reflexiones

Los pasos de la dueña de la mansión se escuchaban resonar por toda la escalera mientras corría eufórica hacia la segunda planta para llegar a su cuarto. Abrió la puerta con más fuerza de la necesaria y la cerró con la misma fuerza dando un tremendo portazo haciendo que algunas de sus doncellas se sobresaltaran, aunque no se asustaron pues ya estaban acostumbradas al entusiasmo de la señorita.

Pero Renge no podía contener su alegría, por fin, después de meses, había dado con la receta de la salsa ultrasecreta. Si, después de interminables pruebas, innumerables incendios, inhumanos sabores y asesinatos culinarios; la chica había dado con la receta e ingredientes de la salsa secreta. Sinceramente, le había costado muchísimo, y había empleado un preciado tiempo que podía haber invertido en ver anime o jugar a simuladores de citas, pero no; su Kyouya había confiado en ella y la había animado a que consiguiera la salsa, siendo así no podía negarse y rendirse de ninguna de las maneras. Además, no todo era tan malo, en el tiempo que había empleado en la cocina, había conocido ingredientes y especias de las cuales ni había escuchado hablar y también había adquirido una habilidad con los fogones que sin tanta práctica nunca hubiera conseguido, muy lejos quedaban esas galletillas quemadas que pretendió que se comiera Kyouya a su llegada al Ouran.

Después de conseguirla, probó varias veces más para ultimar la receta, la escribió y se la dio a probar a sus doncellas, que con miedo probaron aquel arroz otaku que su señorita les daba con la salsa culpable de tantos problemas en la cocina, mas tras probarla dieron gracias al cielo de que su señorita se hubiera empeñado tanto, porque era cierto la salsa estaba deliciosa.

Por eso no era raro que la chica estuviera en una nube, feliz y orgullosa de sí misma e ilusionada con la idea de decirle a Kyouya que había dado con la receta, lo pareciera o no, para Renge esa receta era muy importante, era el vinculo que había dado paso a la amistad entre ella y el vicepresidente del club por eso era de vital importancia conseguir la receta y volver a comer el arroz con la salsa en compañía de su senpai.

Aunque al llegar a su cuarto no supo muy bien que hacer. Había pensado mandarle un mensaje a Kyouya y decirle lo que había conseguido, pero después pensó que prefería decírselo en persona y ver su reacción. Si definitivamente eso sería mejor. Miró el reloj en su mesita de noche y vio que eran las 23:20, así que decidió ponerse el pijama y encender el portátil para ver algo de anime, pero mientras se recogía el pelo en una coleta hacia un lado, vio su diario sobresaliendo debajo del colchón (sitio donde lo tenía escondido) por lo que recordó que tenía que escribir lo que le había pasado el día de hoy.

Se sentó en su cama, cogió un boli de tinta rosa para escribir y empezó a relatar todo su día. Al acabar suspiro satisfecha y cuando iba a cerrar el diario vio en la página anterior la foto que ella misma había pegado tras el relato del correspondiente día. En la foto se veía a una sonriente Renge que tiraba del brazo de un serio Kyouya para que este también saliera en la foto. La chica miró con cariño la foto, ella misma la había tomado en mitad del concierto como recuerdo y aunque no salieran posando ni con un bonito fondo a Renge le parecía perfecta, porque era de Kyouya y ella en el concierto al que el chico la había invitado.

Al final no pudo resistirse y pasó la pagina para leer lo que había escrito ese día, aunque solo habían pasado un par de días, los últimos dos días se olvidó de escribir por eso es que esa página era hasta hacia momentos la última. Había pasado muy poco tiempo del concierto pero igualmente ella quería revivir lo vivido y se dispuso a leer, además ¿para qué están sino los diarios que para refrescarte la memoria y hacerte revivir recuerdos?

"Querido diario…"

Renge rió al ver, que una vez releído, la típica introducción de "Querido diario" quedaba demasiado cursi e infantil pero al mismo tiempo daba la esencia de un diario en sí mismo. Por lo que no reparo más en esa minucia y siguió leyendo.

"…Hoy ha sido el concierto de Vocaloid, y te juro que hasta que Miku-chan no ha salido seguía pensando que tenía que ser un sueño, pero no lo ha sido para nada, o sí; más bien podría decir que ha sido un sueño hecho realidad. He llegado muuuucho antes de la hora acordada, porque estaba demasiado nerviosa y no paraba de dar vueltas por la casa así que era más productivo ir, aunque eso solo acrecentara mis nervios. De cualquier forma fui mucho antes, aunque estaba sola porque con Kyouya-sama había quedado más tarde, porque como teníamos pases VIP's no nos hacía falta esperar cola, entraríamos por otra puerta hacia el palco. Juro que el corazón se me salía del pecho solo de pensar que vería y escucharía a Rin-chan y Len-kun. Así que el tiempo se me pasó relativamente rápido pensando en que canciones cantarían y otros detalles. Solo volví a la realidad cuando note una mano en el hombro y al girarme vi que era Kyouya-sama con una expresión molesta por lo que supuse que ya me había estado llamando, tras saludarnos me fijé en cómo iba vestido y… ¡santo Dios! ¿Es que ese hombre siempre tiene que ir tan increíblemente guapo? Llevaba unos pantalones pitillos negros y una camisa celeste, con una chaqueta negra. Demasiado encantador, creo que me quedé embobada mirándolo pero no se si se dio cuenta. Me acerqué a un guardia de seguridad para preguntar y el nos indicó por donde era la entrada para quienes poseían entradas VIP. Llegamos al palco el cual tenía una parte con sillones, mesas e incluso una barra de bebidas y una parte como un balcón para ver el escenario ¿pero quien en su sano juicio se quedaría más adentro escuchando solamente sin asomarse a ver a mis Vocaloid? Pues en ese momento pensé que sería imposible que alguien quisiera eso pero ahora que lo pienso es probablemente lo que Kyouya-sama hubiera querido.

De cualquier modo, entramos y varias personas se encontraban en algunos sillones alrededor de una de las mesitas, y por lo que pude ver era el hombre que le consiguió las entradas a Kyouya-sama porque vino a saludarnos. Recuerdo perfectamente lo que nos dijo:

—Vaya, Kyouya-kun, me alegro de verte, pensé que quizás no te vería, ya sabes en breve esto va a estar lleno de gente.

—Cierto, me alegro de verlo y poderle agradecer una vez más el inmenso favor que me ha hecho.

—No te preocupes chaval, ya te dije que estaba encantado. Además, esta chica es muy importante para ti porque solo con el tono de tu voz y la alegría que expresaste cuando te dije que podría ayudarte, se deduce fácilmente que seguro te pasaste toda la tarde llamando para conseguir las entradas, y eso es porque de verdad te importa esta chica y hacerla feliz.

Entonces le guiñó un ojo, claro este señor piensa que somos novios. Pero yo no sabía, eso que acababa de decir, ¿Qué Kyouya llamó a muchas personas y se esforzó tanto para conseguirme las entradas? El me dijo que tenía sus contactos pero pensé que sabía a quién llamar y solo tenía que haber hecho una llamada, pero no, llamó a mucha gente solo por mi… no me lo podía creer, él nunca hace esas cosas, me sentí tan afortunada. Lo miré y vi que estaba algo nervioso y avergonzado por las palabras de ese hombre y el guiño.

—Muchísimas gracias señor, no sabe la ilusión que me hacia venir al concierto.

Le dije con una reverencia, quizás no debería haber hablado tan de repente pero Kyouya-sama en esos momentos se veía nervioso e incomodo con la situación así que fue la solución más inteligente que se me ocurrió.

—De nada, de nada… ¡no me agradezcáis tanto chicos! Jajajaja. Oye Kyouya… no me habías dicho que tu novia era tan guapa.

Recuerdo que solté una risita nerviosa, por ambas cosas: el cumplido y la definición de novia.

—Claro, es la chica más guapa del instituto."

Renge, con el diario entre sus manos, al leer eso y recordar el momento en el que Kyouya había dicho eso se sintió nerviosa y sus mejillas se encendieron levemente. Por supuesto cando el chico dijo eso la tomó por sorpresa, no se imaginaba a Kyouya dirigiéndole un cumplido así, aunque no era la primera vez pues en la cena en la que su nueva relación de amistad empezó también la había elogiado, pero por alguna extraña razón en el concierto el elogio la sorprendió más. Y ahora que releía los acontecimientos, recordó el rostro de Kyouya al decir eso y recordó como su expresión seguía algo nerviosa por el tema de la mentira acerca de su relación pero sin embargo tras esas palabras, no parecía haber mentira. No al menos en su rostro. Tras tantos encuentros y conversaciones Renge había aprendido a percatar ciertos gestos, miradas o expresiones ocultas tras la ensayada y falsa sonrisa de Kyouya y sus inseparables gafas. Por ejemplo era consciente de que Shaman King le había gustado y decía lo contrario para molestarla, antiguamente eso la hubiera molestado realmente pero sorprendentemente ahora le dejaba llevar con los intentos del chico para molestarla y fingía que si se molestaba para así seguirle el rollo en una especie de juego, que sin darse cuenta ambos adoraban iniciar. Por lo tanto al recordar su rostro en esos momentos se confirmó a si misma lo que en el concierto ya se había planteado: que Kyouya no mintió al responder eso. Lo cual ahora era muy desconcertante para la chica; ¿de verdad Kyouya-sama pensaba eso de ella? No sabía que pensar, podía pensarlo o podía haber mentido tan bien que ni ella se había percatado de la mentira.

Aunque tontamente el corazón de la chica se aceleró y sus manos apretaron con fuerza el diario, mientras que sus mejillas tomaban un rojo aun más intenso. Internamente y una especia de voz interior que la chica no supo si venía del cerebro o del corazón acelerado, deseó que esas palabras fueran verdaderas…Tras apartar todo ese tema siguió leyendo, pues ese recuerdo la había alterado demasiado y eso no era bueno.

"Estoy segura que tras eso me puse colorada, aunque Kyouya-sama parecía tranquilo pero luego ante mi sepulcral silencio me miró y al verme colorada, desvió la vista rápidamente y juro haber visto un rubor en sus mejillas. En el fondo es un chico tímido para estas cosas, además a él todo el rollo ese de decir que somos novios no lo agradaba en absoluto aunque yo no le veo importancia no lo somos así que no hay que darle más vueltas…"

Una vez más Renge se removió incomoda en su cama. Ahora tras leer eso no había podido retener a su loca imaginación que estaba formando elaboradas escenas, algunas de animes románticos, pero con Kyouya y ella como protagonistas. Lo peor fue que no pudo evitar emocionarse por un momento para luego recriminarse a sí misma por fantasear con tonterías, fantaseaba con los gemelos Hitachiin y su relación incestuosa y también con Mori-senpai y Honey-senpai y su relación cargada de moe, pero no se permitía volver a fantasear con Kyouya, eso ya lo había hecho una vez y no pudo más que acabar dramáticamente y con ella bastante triste. Así que Kyouya estaba ya fuera de sus fantasías, pero no podía engañar a nadie diciendo que realmente esas imágenes en su cabeza eran preciosas. Una vez más intentó focalizar su atención en su diario, y no en el chico moreno y con gafas que ahora parecía querer adueñarse de toda su atención, pero… ¿cómo huir de él si precisamente él había hecho posible que fuera al concierto y todo lo escrito en el diario ese día le recordaba a él?

La chica empezó a frustrarse y resopló antes de continuar con su lectura.

"En fin, tras preguntarle por su padre y hermanos a Kyouya el hombre volvió hacia donde estaba anteriormente y yo no pude evitar dirigirme hacia el balconcito y maravillarme con las vistas, aunque cuando me di cuenta de que Kyouya no estaba cerca lo arrastré desde la pared donde se encontraba recostado hacía donde yo estaba para que admirara las vistas. Luego me dijo que sentía lo de que tuviéramos que decir que éramos novios, pero yo le dije que no tenía importancia y empecé a rebuscar en mi bolso la barrita fluorescente de color rosa que tenia para él por Luka, la mía era amarilla por supuesto por mis Kagamine. Jajaja recuerdo perfectamente su cara y palabras en ese momento:

— ¿Qué es esto?

—Pues no lo ves, una barrita fluorescente.

—Vaya, deberían darte un premio nobel por tu inteligencia, eso ya lo sé…

Joder a veces es tan borde… pero últimamente incluso sus respuestas cortantes y bordes se me hacen tiernas en algunos momentos, tiene una ironía cínica y altanera que le da un encanto inusual, no por nada es el Cool Tipe, un chico Cool, algo frío y misterioso pero que usa todo eso en su favor para ser completamente interesante, como inalcanzable, sorprendente… el fruto prohibido al que todas anhelamos...un momento… ¿Qué diablos estoy diciendo, o mejor dicho pensando y escribiendo? Ya da igual, lo escrito, escrito está, pero creo que me estoy volviendo loca."

Renge, que volvió a hacer una parada en su lectura, se maldijo internamente por haberse autoimpuesto esa normal de que todo lo que se escriba en el diario escrito estaba y no podía borrarlo. Fue una estúpida poniéndose esa estúpida regla, si no la hubiera puesto, habría borrado esa estupidez que había escrito y así quizás y solo quizás, ahora al leer no habría recordado que pensó eso de Kyouya y sus cortantes respuestas.

Aunque ¿a quien quería engañar? No "pensó" eso, lo pensó y lo seguía pensando. Cosa que le agobiaba pues no paraba de reprimirse a sí misma desde que había empezado a leer el diario y ella nunca hacía eso, ella siempre era honesta con sus pensamientos y sensaciones, pero Kyouya lograba perturbar esa concordancia interior entre pensamientos, sentimientos y expresiones que ella siempre tenía y respetaba. Si hubiera sabido que iba a ser tan difícil leer el diario no lo habría hecho. Aun así ella siempre acababa lo que empezaba así que reinició su lectura suplicando no encontrar ningún recuerdo más que la desconcentrara y la obligara a parar.

"—…lo que no se, es por qué es rosa, no creo haberte dicho que Luka sea la que más me gusta.

—En toda la semana que llevamos quedando juntos para hacer sesiones intensivas de Vocaloid no me has aclarado cual te gusta más, así que simplemente he elegido yo. Además un día vi que en el ordenador tenías reproduciendo "Just Be Friends" de Luka, así que he supuesto que sí que te gusta más.

—Que se escuche más veces una canción en especifico no significa nada, además puede que solo me guste la canción por la letra o el sonido, espera… ¿Qué hacías mirando mi ordenador? Tanto mi ordenador como mi cuaderno de notas del club están totalmente prohibidos para todo el mundo que no sea yo mismo.

—No te enfades, cuando fuiste a por los refresco fui a asomarme por la ventana de tu cuarto y el portátil estaba abierto así que lo vi sin querer…

—Tsk, bueno… no vuelvas a mirarlo.

—Ui si, descuida, no vaya a ser que descubra el secreto de estado que con tanto ahínco escondes…

Me empecé a reír y puso una mueca de molestia bastante graciosa, antes esa mirada de molestia me daba miedo y me infundía respeto, pero una vez que lo conoces, Kyouya no da miedo para nada, así que no me asusta, ya me he acostumbrado ahora me parecen graciosas, aunque intento no reírme tampoco quiero provocarlo, sigue siendo el Rey en las Sombras no sabemos qué puede ocurrir.

—Entonces ¿Luka no te gusta?

—No es eso, ya te he dicho que no prefiero a ninguno en especial.

—Ah… ¿entonces es que te gusta especialmente Just Be Friends?

—Bueno… se podría decir que sí, es triste pero no se a veces cuando estas triste o pensativo encima apetece escuchar canciones así aunque te deprimen aun más…

— ¿Estabas triste o pensativo y la has escuchado?

—No he dicho que la escuche por eso o que ese sea mi caso.

— ¡Ahh, que difícil eres, me estas volviendo loca!

—Bueno tampoco es tan enrevesado, me gusta la letra, es triste, pero bueno expone el problema que es tener que acabar con alguien a quien quieres porque las cosas no vayan bien, aunque si escuchas el estribillo solo también te recuerda al problema que tiene enamorarse de alguien y no poder tener más que una amistad…

Estoy segura que Kyouya, se dejó llevar y me dijo todo eso, porque él no me expondría todo esos pensamientos que a la vez dan que pensar. Él siempre ignora los temas amorosos ¿y ahora reflexiona sobre lo que es enamorarse de alguien pero poder ser solo amigos? Es bastante extraño pero no le dije nada, en más intenté sin cambiar de conversación, cambiar un poco el tema.

—Am… pues el chico del vídeo se parece a ti, pero sin gafas.

— ¿Otra vez? ¿Por qué será que siempre me comparas con todo el mundo? Pensaba que era por el pelo y las gafas pero ahora veo que las gafas no son necesarias, solo se parece a mí en el pelo.

—No sé porque te quejas, siempre te comparo con chicos guapos.

— ¿Eso significa que piensas que soy guapo?

En ese momento me quedé bastante petrificada, no por la pregunta en sí, sino por quien la había formulado y como lo había hecho, con una sonrisa traviesa, pero encantadora como las que le dedica a las clientas del Host Club. Sí, completamente encantadora. No me importaba decirle que pienso que es guapo, no es ninguna mentira ni me avergonzaba expresárselo, pero lo que me extrañó fue que el preguntara. Ahí donde se le ve, el no es el típico chico que va rogando por un cumplido, no es tan egocéntrico ni ególatra, no al menos en ese sentido. A Kyouya le gusta que lo reconozcan por sus capacidades, por su valía, pero ¿por su belleza? No, por eso definitivamente no, así que me dejó un poco desconcertada la pregunta, además por su sonrisa pude notar, que la había formulado para molestarme o ponerme nerviosa o avergonzarme. Es cierto que si me puso nerviosa que me preguntara tan de repente y con esa expresión de júbilo por desconcertarme pero, me tranquilicé y la respondí sin dubitaciones:

—Claro, ¿acaso lo dudabas o eres tan egocéntrico y creído que te place que te lo confirmen? No me esperaba eso de ti. Además creo que dejé bien claro en mí llegada al instituto que eras un príncipe perfecto para mí, aunque ya no tienes nada de príncipe.

Sinceramente nunca olvidaré su expresión entre avergonzado, sorprendido y enfadado; avergonzado por haber preguntado eso y por haberle recordado mi obsesión con él a la llegada al Ouran, porque sinceramente parece que eso le avergüence a él porque a mi desde luego no lo hace; sorprendido porque se esperaba que me avergonzara y me pusiera nerviosa y no lo he hecho y enfadado porque lo he llamado egocéntrico, creído y le he dicho que no tiene nada de príncipe. Quizás he herido su orgullo y es que si me he dado cuenta de algo en este tiempo es que a parte de seguirle el juego en sus provocaciones, a mi también me gusta picarlo y molestarlo en broma."

Renge no pudo evitar hacer otra pausa en su lectura pero esta vez para reírse, eso había sido tan gracioso. Era realmente adictivo ver al gran Kyouya Ootori avergonzado o descolocado de su perfecto control y calma absoluta.

"Tras eso se quedó un rato callado, ohhh pobrecito me dio hasta penita, pero que puedo decir… Venganza, dulce venganza, se lo mereció. Aun así volví a hablarle:

—Hablando de personajes que se parecen a ti… han estrenado una peli basada en un shojo, llamada Fujoshi Kanojo, que trata de un chico como tú, que no entiende acerca del mundo del manga y de anime, que se enamora de una chica otaku y fujoshi y empieza a verse envuelto en ese mundo, deberíamos ir a verla. Así verías como es aceptar esos gustos por la persona a la que amas y verías que no solo yo soy una alocada otaku y fujoshi.

Ahora que lo pienso la trama me recuerda a nosotros, solo que el protagonista se introduce en este mundillo porque está enamorado, pero Kyouya no está enamorado de mi y aun así a empezado a aficionarse… jajaja en el fondo es más blando y sumiso de lo que parece… Ui eso ha sonado mal, en algo así obviamente sería el seme pero… ¿¡Otra vez!? ¿Qué mierda estoy pensando? Si Kyouya supiera que lo acabo de imaginar en una relación yaoi me mataría, pero claro lo escrito en el diario escrito está, así que ya me desahogo del todo y termino de poner lo que pienso: su uke sería Tamaki, ala ya esta, ya lo he dicho

—Para nada, no quiero ver a un pobre desdichado obligado a entrar en este mundo por complacer a su novia.

—Ohhhh, vamos me encanta ese manga quiero ver esa peli…

—Vale, vale…. Por fin va a empezar el dichoso concierto.

Tenía razón había salido Miku, y entonces después de gritar con todo el aire de mis pulmones, vi que todo el recinto se había llenado, sin darnos cuenta había llegado todo el mundo pero nosotros envueltos en nuestra conversación no nos habíamos dado ni cuenta, incluso el tiempo se nos había pasado volando. Después recapacité en otra cosa: Kyouya está viendo anime, juega a videojuegos, escucha Vocaloid y ahora va a ir a ver un live action al cine conmigo, mi poder de convicción es tremendo, eso o en el fondo era un otaku reprimido. La verdad no le di muchas vueltas, porque Miku empezó a cantar y yo solo me dediqué a cantar y gritar escuchando de vez en cuando a Kyouya quejarse diciendo que le debía pagar el médico ya que estaba seguro de que le había perforado el tímpano.

Después canto Kaito-kun, Gumi, Gapuko y otra vez salió Miku junto con Gumi a cantar "Matryoshka" ¡como me encanta esa canción! cuando terminó esa canción saqué mi móvil porque tenía que inmortalizar ese momento y arrastré a Kyouya a salir conmigo, no estaba muy convencido pero aun así noté que se dejó arrastrar. Cuando acabe de escribir imprimiré la foto y la pegaré.

Después fue el momento cumbre, salieron Rin y Len a cantar "Butterfly on your right shoulder" y ahí ya creo que me descontrolé, empecé a gritar y a saltar sin parar, agarrando el brazo de Kyouya-sama y entonces su cuerpo botaba también un poco por mi culpa, ahora que lo pienso lo tuvo que molestar, pero aun así no se quejó, supongo que respeto mi ímpetu. Y aunque no parezca importante en mitad de esa histeria me olvidé de respetos y honoríficos y llamé a Kyouya con su nombre simplemente:

— ¡No me lo puedo creer Kyouya, van a cantar "Butterfly on your right shoulder", me encanta esta canción Kyouya!

En ese momento no me dijo nada y yo disfruté de la canción, ajena a como lo había llamado porque de verdad que no me di cuenta fue algo que paso solo, escapó de mis labios, pero al acabar la canción él si me refirió lo ocurrido a su peculiar modo.

— ¿Podrías ser que gritaras un poco menos Renge-chan?

— ¿Co-Cómo me has llamado?

—Renge-chan, ¿ocurre algo? No pensaba que te molestara, siempre me has llamado Kyouya-sama y hace un momento el sama ha desaparecido. Así que si tú me llamas así no pasa nada si yo también lo hago ¿estoy en lo cierto?

—Yo… bueno, con la emoción no me he dado cuenta, si te molesta no lo haré más y…

—No importa, está bien si me llamas así, el sama es demasiado. Aunque yo no creo que te llame Renge-chan, sabrás que no le hablo así a nadie.

—Sí, no importa, llámame como más te guste.

— ¿Otaku loca y chillona o fujoshi pervertida?

— ¡No, así no! Quizás algún día te llame Kyouya-kun…

—Te ha costado deshacerte del sama no creo que me llegues a llamar así…

Después nos reímos y seguimos viendo el concierto, la verdad es que en momentos así, cando no hay más gente Kyouya-sama, no, Kyouya es bastante accesible, hablar con él se hace fácil y normal. No sé muy bien que es, pero algo cambia cando estamos solos a cuando hay más gente, creo que es porque somos amigos y en mi presencia está dejando que esa coraza de frialdad que siempre tiene, se vaya desmoronando mostrándome al verdadero Kyouya.

En resumen, ha sido un día tan increíble que no creo que nunca pueda olvidarlo, estoy tan feliz, aun no sé como agradecerle lo suficiente a Kyouya por las entradas y por acompañarme, así que ver lo bien que se ha portado conmigo me anima a esforzarme aun más en la salsa ultrasecreta."

Renge rió ante esto último pensando "eso ya lo he logrado", mientras pasaba la mano por encima de la fotografía de Kyouya y ella, como si así pudiera palpar ese momento otra vez, como si de verdad volviera a vivir todas las emociones vividas ese día. Al final acabó cerrando el diario y dejándose caer con pesadez en la cama, no sabía porque pero se sentía tan rara, tan fuera de lugar, cerró sus ojos intentando apartar todas esas extrañas sensaciones pero no podía. Menos cuando cierto chico con gafas invadía sus pensamientos una y otra vez.

Sin darse cuenta acabó recordando cando él le había dado las entradas, la forma en la que lo abrazó, realmente no tenía ninguna extraña intención, pero realmente estaba ilusionada y se dejó llevar sin importarle quien los viera. Pero eso mismo ahora la atormentaba, tanto el profesor que los vio, como el socio de la familia Ootori que les dio las entradas, los habían confundido con una pareja. ¿Parecerían ellos una pareja vistos desde fuera? No, no era posible o cualquier chica del instituto hubiera ido a preguntarle. También empezó a meditar sobre el hecho, de que ninguna vez a ella le había molestado que se pensaran eso muy al contrario que Kyouya que ambas veces parecía contrariado con la idea de que pensaran eso. La primera opción que se le ocurrió a Renge fue que obviamente al chico ella no le gustaba en absoluto y por eso se molestaba, porque lo emparejaban con alguien a quien no querían. Claro que visto desde esa perspectiva si Kyouya se enfadaba por el malentendido porque no sentía nada por ella y a ella no le molestaba en absoluto ¿significaba eso que a ella le pasaba justo lo contrario y no le importaba que los creyeran novios porque Kyouya le gustaba?

Tras esa reflexión abrió los ojos repentinamente, no, eso no podía ser, definitivamente no. Claro que no, además había alguna otra opción, bien podía ser al contrario: que a ella no le molestara que los emparejaran porque tenía la conciencia tranquila sabiendo que entre ellos nada existía y por eso esa opinión exterior no le perturbaba en absoluto pues no era cierta. Pero si pensaba así la reacción de Kyouya significaba justo lo contrario ¿no? Que a él le molestaba que pensaran que eran novios porque si sentía algo por ella y que los demás lo notaran o jugaran con esos sentimientos le molestaba.

Ya no sabía que opción era peor, volvió a cerrar los ojos y a pensar: o a ella no le disgustaba la idea de ser su novia pero a Kyouya si o Kyouya sentía algo por ella pero ella no sentía nada por él y por eso el tema le era indiferente. ¡Dios! Ahora estaba más confundida. ¿Por qué era tan difícil entenderse a sí misma? Además ambas opciones era desmotivantes y nada alentadoras, aunque la segunda no le disgustaba en absoluto.

Novia de Kyouya… de Kyouya Ootori, el Host más frío, distante y misterioso. El Host con la doble cara más destacable del club. Ese chico que la había hecho volar desde Francia para después romperle el corazón. Ese chico que se pasaba el día riéndose de ella y de sus gustos. Si, ese chico desagradable, egocéntrico, completamente interesado, que nunca hacía nada de manera altruista, siempre todo tenía un precio, todo tenía un mérito. Viéndolo así Kyouya Ootori no parecía para nada una buena opción como novio, quizás en el mundo empresarial si, por su apellido y compañía familiar, pero ella nunca miraba eso, no era interesada ni nunca lo sería. Cualquiera que pensara acerca de Kyouya y llegara a las conclusiones a las que Renge había llegado, se entristecería rápidamente al ver a un chico tan interesado y egoísta, y coincidirían en que no era una buena opción, pero Renge sabía más.

Si bien todo lo que había pensado era cierto, si bien todo eso lo bajaba de la cumbre de perfección en la que las chicas lo tenían hasta el suelo, para Renge el efecto era justo lo contrario. Y no porque a ella le gustaran los chicos con dramas, problemas y personalidades complejas, no, si no porque Renge había aprendido a ver realmente a las personas en su esencia, en su realidad. No por gustos, o pasados trágicos, no por apariencia, si no por sentimientos. Había aprendido a ver a la gente en su parte más humana, o al menos eso quería creer, o al menos con Kyouya eso si le había pasado.

Quizás el fuera como anteriormente lo había descrito, pero todo eso solo lo hacía más humano, todo eso eran imperfecciones y rasgos propios y Renge había aprendido que la perfección como si misma no existe, sino que trata de encontrar y aceptar las imperfecciones de una persona y convertirlas en perfecciones. Hacer que el ser humano que ha de ser a priori imperfecto porque la perfección no existe, se perfeccione como ser humano gracias a las imperfecciones.

Si, el ser humano, las personas, somos imperfectas, pero esas imperfecciones son las que nos definen, las que nos diferencian, las que nos hacen fuertes; por eso es que las imperfecciones de cada persona son las que lo hacen perfecto, no como perfección absoluta, si no como ser especializado, distinto y perfectamente imperfecto.

Ahora si abrió sus ojos de par en par, ¿Qué había sido toda esa reflexión tan horriblemente profunda y compleja? Ni Platón, Nietzsche y Descartes juntos hubieran expuesto algo tan complejo. Definitivamente se estaba volviendo loca, una parte de su cabeza entendía esos pensamientos, la otra no.

Ella veía las imperfecciones de Kyouya, pero eso era lo que le hacía perfecto, el ser humano, el ser como cualquier persona, el no ser asquerosamente perfecto como un robot. Era interesado, pero porque tenía unos objetivos claros, además no siempre era así, el invitarla al concierto fe un acto totalmente voluntario y de buena fe. Era frío y distante, porque abrir su corazón no era bueno, el no era completamente agradable y sonriente como Tamaki, no, el era más serio e incluso borde, pero tenía que ocultarlo para tener su papel de "encantador tercer hijo de los Ootori" nunca podía ser el mismo, nunca podía hacer lo que realmente quería y ser solo Kyouya, por eso ella comprendía esa coraza que él se había autoimpuesto y que ella comenzaba a derribar. Se reía de ella y de sus gustos, pero porque vivía en un mundo lleno de falsedad y primeras impresiones, en un mundo en el que un estrechón de manos y una sonrisa falsa valían más que una verdadera opinión y verdadera sonrisa, por eso era raro para él alguien con gustos distintos; pero si de verdad fuera antipático y desagradable ¿habría accedido a ver con ella anime, a jugar a videojuegos, a acompañarla a conciertos y ahora también al cine? No, si hubiera sido realmente alguien frío y sin sentimientos no habría dejado que ella le mostrara ese nuevo mundo, la habría despreciado sin dudar y punto. Pero el no fue así, finalmente había cedido, y aunque continuaba siendo un poco difícil de convencer y entender había cambiado tanto en su relación con ella que a veces parecía estar con un Kyouya completamente distinto al que veían los demás.

Por eso, ella se quedaba con las cosas malas de él, pero también las buenas: las medias sonrisas que le dedicaba cuando conseguía molestarla, los mensajes sin ninguna información vital y que obviamente le mandaba solo para conversar aunque él no lo reconociera, su estúpida forma de decirle "¿hoy tienes miedo a que te de una paliza en el Tekken?" que realmente era una invitación para quedar, verse y jugar solo que al peculiar estilo del chico de las gafas, la forma en la que se quedaba viendo la tele completamente interesado cuando veían películas o animes, la forma en que se sonrojaba y giraba la cara para que nadie lo viera, como cuando Fuyumi la invitó a quedarse a dormir poniéndolo colorado incluso delante de sus padres…

Definitivamente volvió a pensar… solo por pensar… solo hipotéticamente… en un universo alternativo… como sería ser la novia de Kyouya y no se sorprendió al darse canta de que realmente eso la haría feliz, pasar más tiempo con el sería increíble. Pero eso no podía ser. Se giró sobre su enorme cama aun con el diario fuertemente abrazado contra su pecho.

No. Ella ya se había enamorado una vez de ese chico y no había sido una buena experiencia, había aprendido mucho tras la desilusión, pero ese mismo aprendizaje le servía para entender que no tenía que caer en el encanto de ese chico con gafas que era ahora un gran amigo para ella. Pero realmente era tan distinto a la vez anterior, cuando vino de Francia se esperaba un chico que le hablara de sus problemas, que la tratara como una princesa y que siempre fuera gentil: comiéndose las galletas que ella le preparara, estando siempre atento a ella, siendo su caballero personal y demás ideales dignos de cuentos de hadas. Pero ahora no, ahora tenía claro que nada de eso se podía esperar del chico que la había invitado al concierto: él no le contaría sus problemas a menos que ella insistiera muchísimo y ni con eso era probable, el se comería las galletas preparadas por ellas para criticarlas poniéndoles mil y un defecto aunque en el fondo le gustaran, no la trataría como a una princesa y no la colmaría de cumplidos cada día.

Pero lo peor era que eso le gustaba, que lo prefería por encima de lo primero, prefería ese Kyouya a ese Miyabi de carne y hueso que era la primera opción y la que ella se empeñó en querer. No, ahora no había ningún Miyabi, solo Kyouya, y ese Kyouya le hacía sentir mayor calidez y alegría que el divino y perfecto Miyabi.

Definitivamente no se encontraba bien emocionalmente, no quería volver a equivocarse. Ahora eran amigos, no tiraría esa bonita y complicada amistad por la borda, por un estúpido sentimiento de amor que no llegaría a buen puerto. Pero una vez se sentía en disonancia consigo misma, pero lo solucionaría, enterraría esos nuevos sentimientos en su corazón y defendería la amistad que habían forjado. Y el primer paso era convencerse a sí misma de que solo eran amigos.

Solo es mi amigo, un amigo al que quiero y admiro, un amigo al que siempre quiero ver, que me molesta solo para enfadarme pero me divierte, que me hace reír, que se ríe de mis aficiones pero está cayendo en ellas, un amigo con el que siempre quiero estar… en el que siempre estoy pensando…un ¿amigo?

Sin que la chica se diera cuenta una lágrima cayo por su mejilla mientras se quedaba dormida, con el diario entre los brazos, un dolor agudo en el pecho y una cabeza desbordante de pensamientos. Engañarse a sí misma no es fácil, no cuando la mente quiere engañar con palabras y el corazón se opone con latidos.


Continuará...

Bueno, a quien no le guste o conozca vocaloid se quedara WTF? con este cap, lo siento U_U. Pero también creo que algunas queríais ver que pasó en el concierto.

No había planteado para nada este capitulo así, es mas lo del diario surgió sobre la marcha y al final pensé que no había mejor forma para ver sus pensamientos que leyendo lo escrito por ella misma y reflexionando sobre ello. Creo que me ha quedado demasiado cursi y profundo, no se. El momento de la perfección-imperfección es un poco complejo espero que lo entendáis.

El final... fue solo, no tenia intenciones para nada de que se diera cuenta de eso pero en fin... lo dicho el cap se ha hecho solo xD una vez leí que Bisco decía que personajes como Tamaki y Renge eran peligrosos porque se escapaban a su control y se dirigían solos, pues bien le doy la razón xD

Creo, espero no cambiar de opinión y volveros locas, que el siguiente capitulo se va a llamar Celos, lo tengo pensado desde hace mucho pero nunca se sabe...

EDIT: se me ha olvidado recomendaros las canciones xD

La primera es Matryoshka de Miku y Gumi es un poco loca y sin sentido pero adictiva, aunque personalmente prefiero la versión de los utaites Hashiyan y Zebra

Luego Just Be Friends, de Luka Megurine, esa es preciosamente triste.

Y de mis Rin y Len Kagamine Butterfly on your right shoulder.

Un besazo, SaraDreamer ^^