¡Buenas a todos! ¡Lo siento, lo siento muchísimo! ¡De verdad! No pensé que me ausentaría durante tanto tiempo. Después mi vida y mi "plano emocional", por llamarlo de alguna forma, me quitaron cualquier rastro de inspiración que pudiese tener. Lo único que podía hacer era escribir pequeños roles, pero eso era porque tenía la ayuda de mi compañera de rol. Ahora... bueno, nos hemos distanciado un poco (esa es la razón principal de mi depresión). Por eso mismo, he querido retomar el fic que dejé hace tanto tiempo.

De verdad siento mucho no haber escrito, sobre todo por las personitas que llegaron a dejarme alguna review o me dieron esos tan ansiados follows. Tampoco esperaba que mi primer fic llegase a tener más de 200 visitas, así que doy gracias a todos, hayan dejado reviews y follows o no. Su presencia, aunque haya sido en el primer capítulo, siempre será alentadora.

Espero que os guste este nuevo capítulo y, como me recomendó Kumii Requiem (a la que agradezco su review), intentaré darle un poco más de acción al fic de ahora en adelante.

Esta vez narraré primero desde la perspectiva de Deidara y un poco más adelante será narrado por Sasori. Sí, en el mismo capítulo. Solo será una especie de transición para el desenlace de la historia.

Disclaimer: ninguno de los personajes ni el anime del que los he tomado me pertenecen.

Y damos paso al fic~~

.


.

No podía creerme todo lo que pasó en tan solo unos segundos, con solo unas palabras. Mi orgullo y mis celos me controlaron, como hacían siempre, y en esta ocasión tuvieron un resultado desastroso. No solo Itachi se había enfadado, sino que cortó conmigo y me echó de su casa. Ahora yo, sin familia y sin buenos amigos, no podía contar con absolutamente nadie. No tenía trabajo, y tampoco tenía mucho dinero ahorrado. No veía ninguna solución posible a todo aquello. Si estaba tumbado en aquella cama de hotel... era gracias a Sasori. De no haber estado él, a saber dónde habría acabado.

Me conocía a mí mismo, sabía perfectamente cómo me ponía cuando estaba muy deprimido. Seguramente habría pasado toda la noche solo deambulando por la ciudad completamente solo, intentando comunicarme con Itachi y llorando por las esquinas. ¿Qué podría hacer alguien como yo? Si tenía amigos era gracias a Itachi, pues siempre salía con su grupo de amigos. Pero ahora que habíamos roto, ¿a quién iban a apoyar? ¿A su amigo de toda la vida o a mí, al acoplado? Era más que obvio.

Ahora estaba solo en el mundo. Porque Sasori... Sasori solo era una buena persona que se había cruzado en mi camino dispuesto a ayudarme. Pero cuando no pudiese hacer nada más por mí desaparecería tan rápido como llegó. Hablando de Sasori, ya le había llamado para que viniese a buscarme; muy a mi pesar me tenía que levantar ya y enfrentarme a Itachi para poder llevar mis cosas a... a cualquier lugar menos la casa que antes ocupaba con él.

Aún estaba sorprendido y no llegaba a entender el comportamiento del profesor pelirrojo. Siempre hay personas buenas en el mundo que ayudan desinteresadamente a los demás, aunque no tenga apariencia de ese tipo de personas con lo reservado que es. Pero tenía que admitir que tampoco estaba yo en mi mejor momento y estaba bastante arisco. Debía mostrarme más agradecido con él. O al menos tenía esa intención.

.

Tres meses después

Muchísimas cosas habían cambiado en mi vida durante este verano. Sasori, uno de los profesores de Itachi, me ayudó durante este tiempo. Pero... esa ayuda era ya inestimable para mí. Es decir, me había solucionado prácticamente todo: me ayudó con la mudanza, me hizo más llevadera la presencia de Itachi mientras recogía mis cosas de mi antiguo hogar; incluso me buscó un pequeño piso de alquiler a las afueras y me consiguió entrevistas de trabajo. Que, hablando de eso, gracias al esfuerzo de Sasori pude entrar a trabajar como guía en un pequeño museo local.

Prácticamente, todo lo que tenía ahora, se lo debía a él. Y no solo el piso y el trabajo, sino mi propia salud mental. Aquellos días en los que no hacía nada más que llorar y llorar, que para mí eran el mismísimo infierno, Sasori siempre tenía manera de aparecer. De una manera u otra, siempre me hacía hablar y olvidarme, aunque fuesen unos minutos, de Itachi. A veces se presentaba sorpresivamente en la puerta de mi piso con algo para merendar. Otras veces me invitaba a su casa a cenar y dormir o a cenar en un restaurante. Incluso en los días en los que Sasori estaba ocupado, me llamaba por teléfono, preocupado por mí. Era como mi ángel de la guardia. Le estaría eternamente agradecido por todo esto.

La verdad es que Sasori era un hombre muy agradable. Y no lo digo solo por todo lo que me había ofrecido en los malos tiempos. Sino por... ¡por todo! Su forma de hablar, su sonrisa -que tan difícil era de sacar, pero tan hermosa de ver-, incluso su sola presencia era algo que me reconfortaba como nadie podría tener idea.

Sin embargo, yo me preguntaba algo. ¿Lo hacía de forma desinteresada? ¿O habría algo más? En ningún momento llegó a insinuarme nada, ni yo llegué a ver ninguna señal de que buscaba algo en mí. Lo cual me preocupaba en parte. Yo no tenía forma de recompensarle todo aquello que hacía por mí de ninguna manera.

Además, muchas veces no podía ni decirle lo que pensaba porque... Sí, era Itachi quien estaba en mi mente. Y yo me sentía terriblemente culpable por ello. Sasori se esforzaba demasiado por mantenerme entretenido con su presencia, y yo sabía cuánto le costaba aquello. Había aprendido a ver a través de él, y había podido descubrir que él en realidad era una persona muy "asocial", que disfruta del silencio y de la soledad, que su mejor compañía podía ser simplemente un libro o la televisión.

Por esa misma razón me sentía tan en deuda con él. Buscaría la forma de pagarle todo aquello, costase lo que costase. Estaba seguro de que habría alguna manera de hacerle sonreír como él merecía tras tanto esfuerzo y atenciones hacia mí.

En definitiva, Sasori era un completo caballero...

.


.

POV Sasori

Cuando el curso terminó fue mi momento, entré en acción y puse mi plan en marcha. Y todo estaba marchando más o menos bien, aunque quizás un poco lento para mi gusto... a mí no me gustaba que me hagan esperar. Pero todo estaba saliendo a pedir de boca: Itachi no quería tener ningún tipo de contacto con Deidara, era como si ese Uchiha hubiese desaparecido de la faz de la tierra. Por otra parte, mi pequeño Deidara confiaba plenamente en mí y veía que disfrutaba de mi compañía. Solo había una pequeña cosa que me estaba sacando de quicio...

¡¿Por qué no se podía olvidar de ese estúpido Uchiha?! Podía sentirlo, podía verlo en sus ojos, en su actitud. Deidara seguía pensando en Itachi, y no en una forma desagradable que se diga. Estaba seguro de que si tuviese la más mínima oportunidad, Deidara volvería a tirarse a los pies del moreno, rogándole retomar aquella relación que tuvieron, que se esforzaría por no tener celos, o guardárselos si los llegase a sentir. ¿Acaso yo no iba a tener una mísera oportunidad?

Sí... ya había aceptado aquello que sentía por Deidara. Era mucho más fuerte que el simple gusto físico. Aquellos ojos tan luminosos, su cabello rubio que pedía ser acariciado con su brillo, su cuerpo delgado, una piel tersa, bronceada, con apariencia suave a la vista... Sin duda podría ser el objeto de deseo de muchos hombres, al igual que era el mío.

Ya le había lanzado varias indirectas, para ver cómo se tomaba el asunto. Pero él solo se dignaba a reírse y a quitarle importancia al tema. Aquello era algo que, sinceramente, me hacía hervir la sangre. Pero ya lo tenía decidido...

Antes de empezar el curso... me declararé.

.


¡Bien! Hasta aquí por ahora.

Sé que ha sido un capítulo muy cortito, sin acción, pero como he dicho arriba, lo tendré más en cuenta para los próximos capítulos y me esforzaré para que el siguiente sea más largo.

Espero que os haya gustado, aunque probablemente aquellos que me leyeron en su día ni se acordarán de mi fic. Por eso mismo pido disculpas de nuevo por la espera tan larga.

Y bueno, debo decir que ya me estoy acercando al final. A lo sumo durará uno o dos capítulos más. Y... si me animo a dar un final alternativo, habrá un tercer episodio. Pero me lo tengo que pensar bien.

Espero que la gente me lea, que me deje algún review o follow hermoso y que esperen al próximo capítulo.

PD. Si a alguien le gusta rolear, y está buscando alguien con quien poder hacerlo, me ofrezco voluntaria (?). No, ahora en serio, adoro el rol, y me gustaría rolear con más gente. Si alguien está interesado... MP plis *-*/

Se os quiere por todo el esfuerzo de haber leído, con cariño, se despide con muchos besitos tiernos:

~Yume Shikai~