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1. Drabble escrito con motivo del amigo secreto de {Winter Wonderland, intercambio de regalos} para Tara (Yekaterina).
2. Los personajes pertenecen Sakurako Kimino (historia) y Namuchi Takumi (dibujos).
3. La historia esta narrada en primera persona siendo principal el punto de vista de Nagisa.
4. Los hechos son más o menos los que han aparecido en el anime solo que de una mirada poética.
5. Si ven esta historia fuera de mi cuenta de FF o facebook por favor comuniquemelo, digamos No al plagio y apostemos siempre al original.
6. Cualquier sugerencia y/o crítica me la pueden hacer llegar por medio de un PM o un review.
Segunda semana:
Día 8 → Y se acrecientan mis sospechas de que no es normal lo que me asecha. Y presiento que no hay cura para lo que siento a pesar de que aún lógica a esto no le encuentro. Y a la vez me pregunto si alguien podrá despejarme la duda de porqué no puedo sacar de mi mente el nombre de Shizuma.
Día 9 → Una estrella fugaz es la confirmación de que mi aprecio va más allá de la simple admiración. Y aunque aún nombre a esto que siento ponerle no me atrevo, soy consciente de que verte feliz es mi deseo más ardiente. Por eso con cierta vacilación envuelta en determinación voy haciendo meritos para llamar tu atención.
Día 10 → Primer pelea, primer adiós; se siente como si me hubiesen arrancado el corazón. No somos nada pero esto se ve como una puñalada, ya que algo oculta tu mirada y no me lo piensa decir porque es claro que aún no confías en mí.
Día 11 → Pierdo el tiempo con amigas, entre té y masitas. Invento en mi rostro una sonrisa y oculto que extraño nuestras charlas, que para mí eran como una suave brisa. Extraño también sentir esa caricia que me regalabas cuando creías que estaba bajo el árbol dormida. Pero tu orgullo y el mío no quieren darse tregua y un muro entre las dos han construido.
Día 12 → Tu mejor amiga preocupada porque no sales a realizar las tareas que tu estatus de Etoile-sama requiere, me ha exigido que me acerque a hablar contigo. Ocultando mi dolor, por saber que bien no te encuentras, rechazo la oferta y en mis cosas me concentro. Pues también comprendo que tienes parte en este entuerto y que bien podrías hacer el esfuerzo, de acercarte a mí para limar asperezas y volver a ser amigas.
Día 13 → Seguimos sin hablarnos, evitando mirarnos y guardando secretos que tú y yo sólo entendemos. Pero el dolor ejerce su peso y me invita a desahogarme entre negras y corcheas, que forman acordes melodiosos que calman mi descontento. Y de repente te siento, entrando en la sala con cara de desconcierto. No crees que sepa tocar el piano, porque de mí poco sabes. Pero te gana la curiosidad y te sumas a mi concierto, sentándote en el asiento; tan cerca de mí que puedo percibir tu aliento.
Día 14 → Nos amigamos entre notas de piano, medianas confesiones y sendos llantos. Y te has vuelto conmigo más sobreprotectora. No te gusta que pase tiempo con Tamao y en el invernadero, en el que cada tarde nos encontramos, siempre tratas de invadir mi espacio.
